I

A un lado de un camino, bajo la sombra de un gran árbol, un grupo de viajeros, conformado por un InuHanyou, un Monje, una Exterminadora, un Kitsune, una nekomata y una Miko, se encontraban descansando después de un largo recorrido exorcizando a un Yokai con forma de sapo gigante que poseía dos fragmentos de la perla de Shikon.

Habían instalado un pequeño campamento, con una fogata para comer el almuerzo antes de seguir un rato más su camino hacia la siguiente aldea. Luego de comer decidieron descansar un par de minutos antes de seguir pero un Yoki, que no era conocido por ninguno, los hizo estar alerta.

De una esfera de luz salió una InuYokai, era tan alta como Inuyasha, su cabello era color gris plomo al igual que sus ojos y su Yoki era bastante considerable, sin embargo, fue su avanzada panza, la que indicaba que estaba próxima a tener crías, la que se llevo la mayor atención de todos.

-Así que una humana. Y además Miko - dijo con una voz bastante fina mirando molesta a la pequeña miko que se encontraba en el lugar.

-¿Te conozco? - preguntó Kagome entonces, confundida.

-No, pero deberías, después de todo es a mi Señor a quien me has robado.

-¿Tu Señor? - frunció el ceño - No sé de que hablas, creo que me has confundido.

-Ni siquiera fue capaz de hablarte de mi... de nosotros - se llevo una mano a su estomago -. Dime, miko, ¿qué se siente quitarle su pareja a alguien? ¿Es esto a lo que los humanos llaman diversión?

-¿¡Quitarte a tu pareja!? - la miko estaba escandalizada, ella jamas haría algo así, de hecho siempre había sido la primera en apartarse de aquellos hombres que estaban comprometidos, prueba de ello era Inuyasha, ella jamas lo presiono o buscó, tan solo se mantuvo a su lado acompañándolo pero sin orillarlo a dejar a Kikyo, pues, por mucho que le doliera, sabía que ella era su pareja en vida y, después de su resurrección, ellos tenían asuntos que resolver aún.

-Continuamente huele a ti. Anteriormente jamas había olido a ninguna hembra pero ahora mantiene tu olor y, lo que es peor, no hay aromas de copula por lo que esta contigo porque así lo quiere.

Todos se quedaron mudos ante las palabras dichas por la Yokai, sobre todo Kagome quien se esforzaba por encontrar en su mente a algún Yokai que estuviese comprometido, con el que ella pasara tiempo pero, aparte de Koga, no había nadie más.

-Es la pareja de Sesshomaru, Kagome - dijo entonces Inuyasha reconociendo el leve olor que la hembra aún desprendía de su medio hermano.

-¿Sesshomaru? - susurró la miko incapaz de creer que el Yokai le ocultara algo como eso, es decir, ellos eran algo así como amigos, entonces, ¿por qué no decírselo? Él debía estar orgulloso y presumir de su cachorro como hacia con Rin.

-Si. Mi Señor es Lord Sesshomaru, humana.

-No lo sabía - dijo recomponiéndose un poco de la noticia, sin saber porque aquello le dejaba un mal sabor de boca -. Pero has confundido las cosas, Sesshomaru es algo así como mi amigo, no hay nada más.

-Siempre lleva tu olor - puntualizó.

-Eso es algo interesante, Kagome, ¿por qué Sesshomaru lleva tu olor? ¿Qué hacen para que eso pase? - agregó Inuyasha mirándola realmente molesto.

-Sabes perfectamente cual es la razón de eso, Inuyasha, solo estas preguntando para hacer molestar más a la pareja de Sesshomaru. Deberías tener consideración de que ella esta embarazada y no debe alterarse demasiado por el bebé. ¡Es tu sobrino, por Kami!

-¡Feh! No me interesa en lo más mínimo ese cachorro y a esta mujer tampoco, de hacerlo no habría salido lejos de donde pudieran ayudarla.

-Tenía que conocerla, probablemente ya no tenga otra oportunidad - dijo para luego caer arrodillada con una expresión de dolor.

-¿Estás bien? - preguntó la miko corriendo mientras se acercaba a ella -. Tranquila, respira - le dijo sujetando sus hombros.

-¿Por qué ayudarme? Si ambos morimos saldremos de tu camino y tendrás a mi Señor para ti sola.

-Realmente estas confundida - le dio una mirada compasiva -. Sesshomaru solo viene aquí para buscarme y que acompañe a Rin por algunas horas, él lo hace porque la niña necesita compañía humana. Además de eso solo hablamos, mayormente de la crianza de nuestros hijos o de Naraku - frotó su espalda con dulzura.

-¿Hijos? - preguntó entonces la Yokai - ¿Deja a la niña estar cerca de ti? - pudo ver como los ojos de la Inu se llenaron de lagrimas - Él no deja que yo me acerque a ella - sollozó y Kagome se sintió mal por nombrarla pero debía decirlo, aquella era la verdad.

-No puedo entender que razones tenga para eso siendo que tu estas por darle a un hijo, ¿es el primero? - la Inu asintió -. Te aseguro que él esta orgulloso de ambos, tan solo es reservado, además, como te dije, no hablamos de muchos temas - aquello era en parte verdad, puesto que no podía decir que hablaran de sus vidas pero si de sus mundos y lo distintos que eran -. Contestando a tu pregunta, si, hijos, él sobre Rin y yo sobre Shippo - señaló al cachorro de Kitsune tras ella.

-Pero eres una miko.

-Eso no significa que deba odiar a los Yokais, soy bastante diferente a lo convencional - le sonrió.

-¿Y no quieres matarnos, entonces?

-Por supuesto que no - volvió a sonreír -. No mantengo una relación romántica con Sesshomaru, créeme detesto que un hombre no pueda honrar su palabra a la hora de un compromiso, si ya no hay amor es mejor separarse, de lo contrario solo lastiman a sus parejas - al ver que la Inu iba hablar, agregó -. Aunque sintiera algo por él, y él decidiera que no le importa su compromiso, yo no estaría a su lado, nunca me meteré en el medio de una relación.

-¿Te alejaras de él, entonces?

#####K&S#####

Dejenme saber que opinan y si aún tengo la magia de seguir escribiendo.

Gracias por sus reviews, siempre es un placer leerlos.

Saludos a todos, los quiere, Maohagany.