Cap. 2: Escape de la prisión

Hola a todos yo soy Sol…. Matsudaira; tengo 16 años; vivo sola; soy huérfana, mis padres murieron en un accidente; tengo una hermana pero ella no está aquí, la verdad no se en donde esta; vendo algunos dulces para lograr sustentarme, así como algunos dibujos o diseños de ropa…. Mmm no tengo más nada que decir… –dijo terminando de presentarse para luego voltear hacia la maestra.

–Muy bien Sol puedes ir a sentarte, en la parte de atrás hay un espacio –dijo la maestra para empezar la clase.

No dijo nada solo fue a sentarse a escuchar la clase, o eso era lo que parecía pero realmente pensaba en su hermana pero no eran cosas buenas lo que pensaba, estaba feliz de que fuera a morir, desde que le dieron la noticia no podía pensar en otra cosa y así pasaron todas las clases, ella no hablaba con nadie… solo pensaba. Mientras en la celda de Luna, esta se preparaba para su escape.

Pov Luna.

–Muy bien, en cuanto el idiota guardia entre lo dejo inconsciente–dije en mis pensamientos– pero primero… ¡Hey Idiota! –grite llamando la atención del guardia.

– ¿Qué quieres perra? –dijo con un claro tono de molestia.

–Estoy cansada de decirte que me llamo LUNA –dije resaltando mi nombre, odio que ese imbécil me ponga apodos y de muy mal gusto… ahh claro, hora de poner en marcha mi plan– y te llame porque quiero que arregles el bombillo esta chispeando –dije señalando el bombillo en el techo.

–Oh esa porquería, siempre se daña en menos de una semana –dijo mientras buscaba la llave de mi celda– listo aquí está la llave –entro y al pasar cerró la puerta tras de sí– ya esta, solo estaba flojo.

Fue lo último que dijo antes de escuchar el sonido del impacto su cuerpo contra el suelo, se me cae el tubo de mis manos, estoy asustada nunca había golpeado así a alguien, me tiemblan las manos, ¿estará muerto? … no lo creo, no lo golpee tan fuerte, ¿o sí? … tengo que irme de aquí… creo que lo mate; tomo la liga con la que siempre me amarraba el cabello y me hice un coleta alta, enrollando mi cabello alrededor, no puedo dejar que nadie vea mi cabello en la noche.

–Muy bien, ya me encargue de mi cabello ahora solo falta… oh no, ahora es que recuerdo, ¿cómo hare que nadie vea mis ojos? – Me estoy empezando a preocupar hoy no es luna llena, ¿o sí? – Bueno solucionare eso luego –Tome las llaves del guardia y abrí mi celda–desde hoy soy una fugitiva… –dije para mis adentros, solté mi cabello y salí de la celda, desde este momento empieza mi huida.

Pov Normal.

En el techo de uno de los edificios más altos de New York, brillaba una gran luna llena y junto a ella, dos perlas completamente blancas, que brillaban de forma que igualaba su resplandor, en realidad no eran perlas pero eran semejantes a unas, se trata de los ojos de aquella chica, los cuales no tenían pupila alguna, eran simplemente blancos…como la luna; la brisa jugueteaba con los cabellos azul brillante de aquella chica en la cima del edificio. La cual disfrutaba del esplendor de la noche, con la vista en ningún lugar en particular y con un aire de felicidad que creyó haber perdido años atrás.

– ¡Tanto tiempo! –Exclamo mirando la luna– Señorita luna, ¿hace cuanto que no te veía? –Pregunto a la "señorita", para soltar una carcajada– Jajajajaja y, ¿hace cuanto que no te hablaba? Jajajaja –volvió a preguntar, riendo al final de la pregunta– Sabes me hiciste falta ¡Amiga mía! Jajajaja.

Siempre hacia eso, "hablar" con la luna, sus padres la consideraron loca al principio pero luego de un tiempo se acostumbraron a escuchar sus "platicas" con la luna, normalmente al "hablar" con ella siempre reía, no sabía porque hablaba con la luna pero se había vuelto común para ella.

– ¡Amiga mía! Creí que no volvería a ver tu luz –hablo con una sonrisa en su rostro– ¡Estoy tan feliz de haberme escapado de ese horrendo lugar! –Dijo aun sonriendo para rápidamente cambiar esa expresión por una seria– Pero tengo que hacer algo muy importante, ¿tienes idea de que pueda ser amiga mía?... Tengo que buscar a mi hermana, voy por ti Sol –dijo para empezar a saltar de edificio en edificio, de una forma algo anormal para cualquier persona, buscando salir de esa ciudad.

Mientras en Paris, Francia; en la escuela ya habían terminado las clases, Sol se había hecho amiga de Marinette y Alya, y juntas se caminaban hacia sus casas.

–Y dime Sol, ¿Cómo es eso de que vives sola? –pregunto la morena.

–Yo estaba por preguntar lo mismo –dijo la azabache.

–Bueno, como soy huérfana no tengo con quien vivir –dijo con una expresión seria.

–Pero tú… ¿no tienes una hermana? ¿Qué paso con ella? –ahora quien pregunto fue Marinette.

–Si la tengo, pero ella…. Bueno no sé realmente donde esta… tal vez este en la cárcel.

– ¿En la cárcel? ¿Por qué? –pregunto nuevamente la azabache.

–Ella hizo algo horrible –dijo mirando el suelo.

– ¿Qué hizo? –pregunto ahora Alya.

–…. – Sol no respondió, solo dejo de caminar y se quedo hay… mirando el suelo.

–Sol no tienes que responder si no quieres –dijo Marinette poniendo una mano en su hombro en señal de apoyo.

–No es que no quiera es… ammm, ¿Puede ser en tu casa? No quiero que nadie más escuche –pregunto levantando su vista del suelo y mirando a Marinette.

–Claro vamos ahora, ¿puedes ir ahora Alya? –pregunto a su amiga.

–Claro Marinette –Respondió la morena.

Una vez en casa de Marinette, Sol ya tenía planeado que decirle a las chicas, tenia planteado todo un escenario de lo que "había" pasado y no dudaría en confiarle su "pasado" a Marinette y Alya.

–Bueno es muy difícil para mí y aun no logro superar el haber perdido todo, a mi familia y amigos… –dijo de una forma triste, mirando el suelo.

–Pero Sol no entiendo, ¿Cómo perdiste a tu familia y amigos? –pregunto Marinette.

–…–soltando un suspiro, Sol se tomo las manos jugueteando con sus dedos, en una clara forma de nerviosismo– Bueno al principio vivimos en Japón, pero tuvimos que mudarnos a Estados Unidos, éramos una familia de 4 personas; mis padres que no voy a mencionar sus nombres… me duele mucho el decir sus nombres , mi hermana y yo…

–Ehh Sol ¿Cuál es el nombre de tu hermana? –Pregunto Alya tratando de no incomodar a Sol.

–…–Soltó un suspiro para mencionar el nombre de su hermana– su nombre es Luna…