Disclaimer: Ranma ½ y sus personajes pertenecen a Rumiko Takahashi.

¿Qué pasa conmigo?

-Querida Akane, ahora mismo debo encontrarme en alguna parte de Kyoto, los últimos regalos que compré para ti ya vencieron su fecha de caducación así que debo conseguir nuevos. No sé cuando te volveré a ver, pero te pido que esperes con ansias mi llegada y que podamos volver a vernos; prometo que te visitaré en cuanto pueda. Ryoga -terminó de leer Akane esbozando una sonrisa, mientras en sus manos sujetaba a un cerdito negro que estaba atento a la voz de su ama, pensando que esa carta había llegado bastante tarde.

Akane guardó la carta de nuevo en el sobre y abrazó a P-chan suavemente.

-Ryoga es bastante despistado, ¿no crees, P-chan? La postal que envió junto con su carta en realidad es de Kansai, no de Kyoto -comentó alzando a su mascota en el aire mientras en la frente de él resbalaba una gota de sudor.

Esa mañana, la joven de cabello azulado se había encontrado con la agradable sorpresa de que su mascota P-chan había vuelto a casa y mientras se preparaba para la escuela también se había dedicado a abrazarlo al menos 50 veces. Ella ya se había vestido con su uniforme del colegio y hace poco había terminado su desayuno y su maletín estaba al lado suyo, por lo que solo estaba esperando por Ranma para que pudieran irse juntos.

Su sonrisa perdió algo de vitalidad al escuchar un ruidoso bostezo desde el pasillo y entonces al comedor entró su prometido, para su sorpresa, todavía en pijama. Su cabello era un desastre y ella desde su posición podía ver ojeras y seguramente tambien lagañas en su rostro, como si no se hubiera preocupado de arreglarse todo el tiempo que estuvo dentro del baño.

-¡Eh,Ranma,¿porqué sigues en pijama? ! ¡llegaremos tarde! -le reprochó Akane viéndolo por encima del hombro a lo que él solo bostezó mientras comenzaba a vaciar la caja de cereal en su plato. Akane frunció el ceño algo molesta.- ¿Qué estuviste haciendo en el baño?

-Cepillándome los dientes -contestó con un tono que parecía enfadado, incluso harto. Ella solo levantó una ceja confundida.- Me desperté con un sabor de boca horrible... ya me cepillé los dientes cientos de veces y no me lo puedo quitar... veré si con algo de comida puedo.

Akane resopló y se puso de pie con su maletín en una mano y P-chan en la otra.

-Entonces me voy, no llegaré tarde por ti -dijo con indiferencia, la respuesta de Ranma fue un simple gruñido. El ceño fruncido de la chica estuvo a punto de acrecentarse pero en su lugar volvió a formar esa cálida sonrisa para P-chan que inclinó su cabeza hacia un lado con ternura, observándola fijamente con sus grandes ojos.- Me voy ahora, P-chan, ¿seguirás aquí cuando regrese?

El cerdito dejó caer sus orejas detrás de su cabeza tristemente y la muchacha entornó los ojos un tanto resignada.

-A veces pienso que P-chan y Ryoga se parecen -murmuró pero los oídos de Ranma alcanzaron a escucharla mientras el cerdito comenzaba a ponerse nervioso.- Los dos desaparecen por largos lapsos de tiempo y no sabes cuando volverán. -Envolvió sus brazos con mas fuerza alrededor de P-chan.- Estoy segura que yo estaría realmente triste si alguno de ellos no volviera nunca más -sentenció acariciando su mejilla en la cabeza de su mascota que al oír su declaración gruñó un alegre "kwee!".

La menor de los Tendo aun no se había separado de P-chan cuando Ranma se paró de golpe y sin pensarlo dos veces caminó hasta su prometida y le arrebató al cerdo. Lo observó con frialdad por breves segundos y al siguiente momento impactó un puñetazo sin contemplaciones en su cabeza, noqueándolo por completo.

-¡RANMA! -gritó Akane con lagrimas asomándose por sus ojos mientras volvía a tomar entre sus brazos a su mascota, cuyos ojos se había transformado en pequeñas cruces. La chica gruñó furiosa y arremetió contra Ranma con un golpe que lo mandó a volar hacia un tejado lejano.- ¡¿PORQUÉ ERES TAN MALVADO? !

Una vez su prometido salió de su vista allá lejos en el cielo, volvió a prestar su atención en su cerdito inconsciente y preguntó preocupada.

-¿Estás bien, P-chan?

Ranma sacudió las tejas de su cabello y se sentó en el tejado a ver pasar las nubes, reflexionando sobre su comportamiento de antes que no podía entender.

-En cuanto escuché hablar a Akane sobre Ryoga... me enojé y no pude controlarme así que lo golpeé... ¿qué me pasó? -Se preguntó sujetando su barbilla, no siguió pensando mucho en eso pues pronto el horrible sabor en su boca lo trajo de vuelta a la realidad. Escupió varias veces tratando de limpiar su lengua de lo que fuera que estuviera saboreando.- ¡Qué horrible sabor! Será mejor que termine mi desayuno y me prepare para el colegio antes de que sea tarde -dijo y saltó de aquél tejado ajeno para darse prisa en todo lo que tenía que hacer o su loco director le encomendaría algún castigo que involucrara rasuradoras eléctricas o tijeras.


Ranma entró al salón de clases y notó, sin sorpresa alguna, que su prometida ya estaba ahí desde hace mucho. La observó mientras llegaba a su pupitre, la muchacha platicaba con sus amigas con una sonrisa, tal vez contándoles sobre el episodio que él había armado esta mañana. Decidió restarle importancia y subió los pies a su mesa para descansar antes de que Miss Hinako llegara. De nuevo a su mente vino lo que le sucedió con P-chan, se había sentido furioso y no había podido controlar esa ira, podría explicarlo como celos, no tenía por qué negar que en algunas ocasiones podía llegar a sentir celos de algunos que pretendían a Akane como ella hacía con él pero jamás lo había demostrado tan abiertamente en frente de ella. Entonces, ¿qué había sido diferente esta vez?

-Ese collar es uno muy bonito, Akane, ¿es nuevo? -Escuchó la voz de Hiroshi detrás de él, justo al lado del pupitre de Akane y al mirar por el rabillo del ojo pudo ver que tanto Hiroshi como Daisuke se encontraban al lado de ésta, apreciando la cadena bañada en oro de la que colgaba un dije con un nombre grabado en el cuello de ella. Ranma giró los ojos pero siguió escuchando la conversación.

-En realidad no -contestó Akane con una pequeña sonrisa mientras acariciaba con las yemas de sus dedos el dije de su cadena.- Como verás es muy valioso así que no lo uso todos los días, solo cuando el cumpleaños de mi mamá está cerca.

Es verdad. Él sabía la historia entera de ese collar. Soun había planeado regalarselo a su esposa en su cumpleaños pero, desagraciadamente, ella falleció antes de que pudiera hacerlo. Por ese tiempo él estaba tan devastado que no se le ocurrió colocarle el collar dentro del ataúd y no quería dejarlo sobre la lápida pues temía que algún ladrón lo robara ya que era tan valioso, así que, cuando Kasumi cumplió 16 años, decidió darle el collar a una de sus hijas. Él no sabía si podía confiar en Nabiki dada la codicia de ésta talvez sería capaz de empeñarlo para conseguir dinero, así que sus opciones se limitaban a Kasumi y Akane. Al final, Kasumi pidió que fuera Akane quien conservara el collar y así se hizo. Desde entonces la chica lo usaba cada vez que el cumpleaños de su madre estaba cerca, como si fuera la propia señora Tendo quien hubiera recibido el regalo.

Ranma sonrió recordando cuando Akane le había contado esa historia, era como si él y sus padres ya formaran también parte de la familia Tendo y eso le alegraba bastante. Toda su vida había estado solo con su padre,y él no había sido para nada un padre ideal. Aunque al principio no fue así, se sintió muy feliz cuando mas personas llegaron a su vida y se transformaron en sus seres queridos: en su familia.

-Bueno, pues ese collar asienta tu belleza -añadió Hiroshi y los ojos de Ranma perdieron todo su brillo de felicidad. Volvió a mirar directamente al trío detrás de él, Akane sonreía por el cumplido.

-Gracias -contestó mientras Ranma se levantaba de su pupitre lentamente, en ese momento una de sus amigas llamó a Akane y ella se despidió del par de chicos que hicieron lo mismo mientras la miraban con ojos soñadores. El chico de la trenza caminó hasta sus amigos y con frialdad levantó una de sus manos que sujetó con fuerza las solapas de la camisa de Hiroshi que lo observó confundido.

-¿P-pasa algo... Ranma? -preguntó Hiroshi temeroso, le era muy familiar la mirada en los ojos de su amigo, la tenía cada vez que peleaba con uno de sus rivales.

Casi inconscientemente, la mano libre de Ranma se empuñó con tal fuerza que se escucharon sus nudillos tronar y estaba dispuesto a impactar ese puño contra la cara de Hiroshi, pero por suerte para ambos, el timbre sonó primero sacando a Ranma de su trance. Abrió los ojos sorprendido y vió lo que estaba haciendo. De nuevo no había podido controlarse.

Lo soltó enseguida y volvió a su pupitre donde permaneció con la mirada en sus manos empuñadas sobre la mesa. Sus amigos detrás de él seguían confundidos por su comportamiento.

-¿No crees que Ranma es muy brusco a veces? -comentó Hiroshi a lo que Daisuke solo asintió, los dos tragaron saliva y limpiaron las gotas de sudor en su frente.

Mientras la clase comenzaba, Ranma no podía terminar de entender que le pasaba. Sus ojos desorbitados no quitaban las manos de sus puños que no se relajaban,la ira no se iba, se había enfurecido por un simple cumplido de uno de sus amigos a Akane. Cerró los ojos fuertemente y respiró con profundidad, de ese modo logró tranquilizarse, pero todo el día de escuela siguió preguntándose qué le ocurría.

El fin del día llegó. Él dejó que sus amigos y Akane se fueran por su lado, el salón de clases ya estaba vacío y él apenas guardaba sus libros dentro de su mochila. Estaba muy serio y pensativo.

¿Qué pasa?, se preguntó observando su mano que hasta hace poco había dejado de estar empuñada. El día había sido difícil, cada vez que veía a un chico cerca de Akane sus puños casi estaban en su cara. Definitivamente lo más sensato había sido alejarse de la chica. No puedo controlarme para nada, de alguna forma siento la necesidad de liberar esta ira en alguien inocente, pensó mientras se echaba la mochila al hombro y salía del salón. Talvez se estaba enfermando.

Tengo que ir a ver al Doctor Tofu.

Me alegra no haberlos hecho esperar demasiado y estoy feliz por la buena aceptación que pareció tener esta historia, aunque siendo una historia sobre Ranma y Akane, debo decir que ya lo esperaba. Espero seguir contando con su apoyo y reviews. Gracias a DragFenix17, Angelita, Marce kid nicky's girl, Seras, isacandy y amoranma, y también a los que no "tienen" tiempo de dejar un review pero igual agregaron este fic a sus favoritos o lista de alertas.

Y bueno, los primeros síntomas del elixir verde que Happosai le dio a Ranma empiezan a surgir, veamos si Ranma consigue algunas respuestas de qué es lo que le ocurre en el próximo capítulo donde el brebaje seguirá actuando.