Bueno me he animado y como me he picado bastante con esto y he avanzado otro capitulillo antes de lo previsto, por lo que, actualizo antes de lo previsto.
Esta vez si que está bien revisado ehhhhhh!!
Ah, por cierto, estoy acostumbrada a ver en algunos fics que antes de publicar el capítulo se responden a los reviews, yo he preferido hacerlo uno por uno (que tampoco es que tenga tantos XDDDD) y en caso de que aparezca alguna pregunta interesante la responderé aquí si no tenéis inconveniente.
Bueno, por último, muchas gracias por los reviews que la verdad es que me han hecho muchísima ilusión, siendo sincera, más de lo que me esperaba.
2. Conociendo a los nuevos y a los viejos.
De momento la cena le concedía una tregua.
O eso creía ella… El Gran Comedor estaba ya en plena ebullición, lleno de estudiantes que cenaban y reían mientras comentaban las anécdotas del día cuando Draco Malfoy entró en él atrayendo las miradas de no pocas féminas.
Caminó con paso firme hasta la mesa que presidía rodeado por sus inseparables amigos-sirvientes y que ahora compartían con los alumnos de Durmstrang, entre los cuales se hallaba el campeón de quidditch Viktor Krum, una de las pocas personas que Malfoy respetaba.
-Draco, es increíble, hasta las estiradas de Beauxbatons no te quitan el ojo de encima… ¡Que fácil lo tienes para pillar cacho! ¡Y mira que están buenas!
-Zabini, ¿no eres capaz de pensar con otra cosa que no sea tu polla? Tengo cosas más importantes en la cabeza…
-Es verdad, tienes que seguir compartiendo castigo con esa sangre sucia diez días más ¿no? Yo estaría muerto, no sé como lo aguantas, tener que compartir el mismo aire con una repipi sabelotodo tan recatada como Granger, aunque debajo de esa camisa abotonada hasta la garganta tiene que tener unas buenas tetas porque para que se le marquen así, un día tendría que…
-¡Zabini, no te rebajes tanto!
-Por una vez, Goyle, has dicho algo sensato. No puedo hacer nada, ni siquiera Snape pudo hacer que me diera libres las tardes de entrenamiento, la maldita McGonagall tiene un buen enchufe con Dumbledore…
-Sí, todos sabemos qué tipo de enchufe le pone Dumbledore a McGonagall- exclamó estallando en carcajadas Zabini.
-¡Que asco dan! Son lo más escandaloso que hay… Se me revuelve el estómago cada vez que los veo mirándonos así… Salidos de mierda, no les llega a esos babosos con liarse cada día con una Slytherin diferente…
-¿Nos miran?-bromeó Lavender-. Te miran a ti, Parvati pero, ¿es que no ves que levantas pasiones?
-Pasiones y otras cosas- añadió Ginny.
-Mira que estáis verdes hoy, ¿qué pasa con vuestras hormonas?
-Hermione es que… hemos tenido una tarde de estudio muy estimulante- explicó Lavender con una sonrisa maliciosa en su cara.
-¿Estudio?, ¿estimulante? Desde el cariño pero, ¿desde cuando sois capaces vosotras de juntar esas dos palabras?
-Desde que podemos estudiar anatomía masculina jajaja- replicó Ginny.
-¿Cómo?
-Nada, Herm, esta tarde hemos ido a intentar hacer los deberes juntas a la arboleda del lago para aprovechar el día de sol que ha hecho hoy, ya que el buen tiempo no durará mucho más, y hemos descubierto que los búlgaros tienen entrenamiento obligatorio diario, ya sabes mens sana in corpore sano ¡y vaya cuerpos! Hoy les tocaba natación… Lo que daría yo por esas espaldas- suspiró Parvati.
- Y esos abdominales, y los brazos musculosos y… Si solo por ver a Krum merecía la pena… Aunque tú tampoco te puedes quejar- añadió rápidamente Lavender-. Tienes a Draco Malfoy para ti sola todas las tardes.
-¡¿Tú también?!, ¡sois increíbles! Te lo regalo- se exasperó Hermione ante lo que todas se rieron.
-Por cierto, ¿os habéis enterado ya de que Cedric Diggorymetió esta mañana su nombre en el Cáliz de Fuego acompañado de Cho Chang?- comentó Ginny.
-¡Qué suerte tiene Cho! Diggory está más que bien y la verdad es que la trata genial, creo que hacen muy buena pareja; están a punto de empezar a salir en serio… Lo presiento…
-Lavender eres Cupido en persona jajaja Dentro de dos años te veo haciendo los mejores filtros de amor con Snape… Siguiendo con lo de antes ¿alguien sabe si los de Durmstrang se han apuntado?- preguntó Parvaty.
-Pues creo que no, pero la gran mayoría de la Beauxbatons si que lo han hecho. ¡Oh, no!. Mira que se lo dije, lo van a intentar…
-¿Qué dices Ginny?
-Mis hermanos, míralos, se están escaqueando aprovechando la cena, creen que han encontrado la forma de burlar la línea de edad de Dumbeldore con no sé que poción… Esto no va a terminar bien…
Tras pegarles un codazo a Ron y a Harry, el grupo de amigos salió a "hurtadillas" al recibidor del castillo para ver a medio Gryffindor allí reunido rodeando a los gemelos Weasley que miraban fijamente el pedestal donde descansaba el Cáliz.
-Fred… ¡Tu primero!
-George, mejor ¡Haz tú los honores!
-¡¡Brindemos a la vez hermano!!- exclamó George en tono jocoso mientras alzaba su vial de poción en dirección a su hermano.
Sin pensárselo dos veces chocaron sus viales y se tomaron de un trago su contenido. Tras mirarse fijamente Fred rompió el silencio:
- No me siento más mayor, ni diferente…
-La edad no se nota en el cuerpo abuelete- se rió George. -¿Qué, vamos? ¿O, ya no estas para estos trotes?
-¡No funcionará!- dijo Hermione, abriéndose paso entre el grupo de curiosos- Me parece increíble que seáis tan estúpidos como para creer que con una simple poción vais a superar a Dumbledore.
-Hermione porque andes a la gresca con nuestro hermano no tienes porqué pagarlo con nosotros.-George solo trataba de picarla- Es muy injusto que por unos pocos meses no podamos participar en el torneo.
-Además con tan poca diferencia es más fácil que podamos engañar la línea de edad con esta poción envejecedora- añadió Fred con una sonrisa de suficiencia.
-Sí, como no van a participar en el torneo los dos alumnos más temerarios de todo Howarts.- soltó irónicamente Hermione.
-Bueno, allá vamos, ¿tienes los nombres, Fred? Vamos a demostrarle a esta brujita que debería tener más fe en nuestro poder para burlar las reglas…
Diciendo esto, los dos hermanos avanzaron hasta la línea y con una reverencia la atravesaron. Todos los allí reunidos estallaron en aplausos, carcajadas y vítores mientras los gemelos cogían sus papeletas y las lanzaban triunfantes al fuego del Cáliz. En el mismísimo instante en que las papeletas alcanzaron las llamas, éstas, se convirtieron en dos ardientes bolas azules que crecieron crepitando y salieron disparadas hacia los alucinados gemelos Weasley alcanzándolos en pleno pecho y lanzándolos fuera del círculo del Cáliz hasta que chocaron con la pared opuesta.
Se hizo un silencio sepulcral entre los asombrados y horrorizados alumnos hasta que los gemelos comenzaron a moverse deshaciendo el embrollo de brazos y piernas en el que se habían convertido, dejando ver las barbas y bigotes blancos que les habían crecido y las arrugas que surcaban sus caras haciendo reír a todos los presentes.
Los gemelos miraban a los amigos que les rodeaban desorientados y confundidos hasta que tras ver la expresión triunfante de "ya os lo dije" de Hermione se miraron a la cara.
-¡Te dije que teníamos que haber buscado otra forma, que era demasiado sencillo para que saliera bien! Que Dumbledore ya habría pensado en ello…- se desesperó Fred.
-Era el mejor plan, ¿O te crees que tu idea de convertir las papeletas en avioncitos de papel y dirigirlos con las varitas sin tener que cruzar la línea iba a dar resultado?
-¡Eres cabezón como tú solo! No se porqué te hago caso siempre George. -le reprochó Fred propinándole un puñetazo en el hombro a su hermano.
-¡Ay! ¿Qué haces?- exclamó George devolviéndole una colleja.
-Pero serás…
Y comenzó el show. Fred se lanzó encima de George mientras todos los alumnos miraban embobados la pelea de los dos viejetes en los que se habían convertido los hermanos Weasley e incapaces de distinguirlos sus amigos los animaban indistintamente.
Hermione, Ginny, Lavender y Parvaty se dieron la vuelta exasperadas ante la diversión que despertaba el "espectáculo" machito que estaban dando los gemelos justo a tiempo para percatarse de que esperando al fondo del recibidor también los alumnos de Durmstag lo habían presenciado.
Hermione los miró sintiendo vergüenza ajena, mientras que el resto de sus amigas no podían dejar de lanzar miradas coquetas ante el nuevo espectáculo que suponía ver al grupo de búlgaros marchando al paso con Víctor Krum a la cabeza, así pues, fue Hermione la única que se percato de lo que habían venido a hacer: apuntarse al torneo.
Cuando el grupo llegó a su altura, Krum las observó con una mirada indiferente haciéndolas enrojecer hasta que sus profundos ojos negros chocaron con los chocolate de Hermione Granger que, al contrario que las otras chicas, le sostuvo la mirada sin, aparentemente, perturbarse un ápice. En ese momento su corazón se aceleró y sintió que una extraña conexión surgía entre los dos. Los inteligentes ojos de la chica le observaron sin prejuicios, sin ideas preconcebidas, como hacía tiempo que nadie le miraba y los segundos que tardó en dejarla atrás le parecieron una eternidad.
El resto de los búlgaros desfilaron entre divertidos por la travesura de los Weasley, solemnes ante la tarea que iban a realizar y orgullosos ante la expectación y las miradas que se habían dado cuenta que levantaban. Entraron en formación en el círculo del Cáliz y formaron un pasillo para su cabecilla, Krum, que con gran respeto arrojó su pergamino al fuego y se unió al pasillo para ver desfilar al resto de sus compañeros repitiendo el mismo acto para tratar de participar en el torneo.
Hermione se dio cuenta de que aunque parecía distante, frío y concentrado en la ceremonia, Krum tenía una palabra amable o un gesto de ánimo para cada uno de sus compañeros, era casi imperceptible por la solemnidad que desprendían en conjunto, pero ahí estaban esos gestos. Incluso tomó del brazo al chico moreno de nariz aguileña que nunca se separaba de él.
No pudo dejar de pensar que en el fondo podían compartir ese sentimiento de protección y cuidado hacia sus amigos. Esa responsabilidad que creía haber contraído al prometerse a sí misma que no dejaría que les pasara nada malo a las personas que quería (aunque ser amiga del elegido y del desastre de su mejor amigo no se lo pusiera nada fácil). Desde el mismo momento en que vivió su primera aventura con Ron y Harry: les había unido un motivo tan enorme como un Troll (un ataque que no le pareció cosa para tomarse a broma) y no iba a dejar que nada ni nadie los separara. ¿Ni siquiera la bronca con Ron?
Que difícil me lo pone…
Un codazo la sacó abruptamente de sus reflexiones.
-Ya sé que son todo un espectáculo pero chica baja de las nubes…- Ginny reía por lo bajo al ver como Hermione enrojecía esta vez.
-¡No estaba pensando en lo que tú crees!
-Yo no he dicho nada…
-Sí, ¡¡pero lo has dicho todo!!- esta vez las dos chicas rieron alegremente al unísono mientras caminaban hacia las grandes escaleras detrás del resto de los alumnos que subían hacia sus respectivas salas comunes.
Bueno sigo en mi línea de capítulos cortitos, eso si, el próximo es algo más largo. No me gusta demasiado como me ha quedado el cruce con Krum pero mi cabecita no daba para más.
El título original era 2. Conexiones y responsabilidades pero no me gustaba así que mi Beta me echó un cable y se sacó de la manga el nuevo título, según ella misma, porque es una nueva perspectiva de los personajes.
Espero que os haya gustado y se admiten propuestas e ideas en los reviews.
Besos.
