-Otou-sama- llamó la criatura que lentamente se fue convirtiendo en una pequeña niña de alrededor de diez años.
Todas miraron sorprendidas como la enorme criatura se transformaba hasta adoptar la apariencia de una niña. Tenía el cabello largo y de un color tan rojo como la sangre. Ojos grandes y de un color dorado que llegaba a hipnotizar. Pestañas largas y encrespadas, labios finos y rosados.
Las tres mujeres notaron la increíble belleza de la niña, que si no lo fuera dirían que enamoró inmediatamente al azabache, pues la miraba cariñosamente.
Ambos se abrazaron para la sorpresa de las tres y en verdad parecía que el azabache sentía algo especial por ella, la forma en que la veía y la trataba no se comparaba con ninguna otra.
Shinoa tosió falsamente para llamar la atención del dúo, lo cual funcionó porque ambos se separaron y voltearon hacia ella. Pero lo que vio ninguna se lo esperó, la niña estaba completamente desnuda, todas se dieron un golpe mental al no darse cuenta de aquello, estaban más concentradas en notar la belleza de la niña.
- ¡¿Por qué está desnuda?! – preguntó exaltada la rubia.
-No pensé que tenías esos gustos, Yu-san- comentó con burla la Hiiragi.
-Puedes explicarnos lo que pasa- pidió Krul, la cual de alguna forma intuía la posible relación que esos compartían.
-Entonces, déjenme presentarles a una vieja amiga- dijo llamando la atención de las chicas -Ella es Trihexa, conocida por ser la bestia del apocalipsis- puso una mano sobre su cabello y lo revolvió con ternura.
-Es un gusto conocer a las amigas de Otou-sama- hizo una reverencia en señal de respeto -Pueden llamarme Rei.
-Yu- dijo Krul cruzada de brazos y mirando al azabache - ¿Por qué la presentas como una amiga y ella te llama Otou-sama?
-Es una larga historia- respondió rascándose la nuca apenado -Se las contaré, pero primero busquemos un mejor lugar.
Luego gracias a la ayuda de Rei por fin pudieron salir de la cueva, la cual resultó no ser una cueva, sino una prisión en el fin del mundo.
Mientras buscaban un lugar donde quedarse Rei y Yu contaban la historia de cómo se conocieron, el por qué la pequeña lo llamaba Otou-sama y la conexión que compartían.
Para cuando encontraron una casa donde pasar la noche, las tres chicas ya tenían una idea generalizada de la relación entre la pelirroja y el azabache.
-Fue muy agotador contar todo desde el principio- comentó el Hyakuya estirándose en su cama.
-Comprendo todo lo que tiene que ver con su relación, pero aun no entiendo algo- dijo Shinoa sentándose en una silla en frente del azabache - ¿Por qué Rei-chan estaba encerrada?
El Hyakuya que hasta ese momento seguía estirado en la cama se tuvo que enderezar al escuchar esa pregunta. No tenía una respuesta certera, no encontraba una razón para hacerlo considerando lo adorable que era Rei.
-Tal vez sea porque es alguien increíblemente poderosa- respondió Krul entrando a la habitación -Tiene un inmenso poder, no es de extrañar que teman de algo como eso.
-No lo digas como si fuera un monstruo- comentó Yuichiro incómodo por las palabras de la vampira.
-Ya estamos listas- gritó Mitsuba desde el otro lado de la habitación. Ella y Rei habían pedido de las primeras la ducha, y como ninguna se opuso entraron juntas para asearse y limpiar su cuerpo.
-Yo sigo- dijo Shinoa y fue rápidamente hacia el baño.
-Estoy lista Otou-sama- Rei entró con una piyama y corrió hacia la cama con Yu.
-Me alegra escuchar eso- dijo acariciando la cabeza de la pequeña pelirroja, quien le sonría feliz.
-Supongo que mañana hablaremos sobre lo que vamos a hacer desde ahora- habló la vampira abriendo la puerta para retirarse de la habitación.
-Es lo mejor.
-Entonces, buenas noches Yu, Rei- se despidió Krul cerrando la puerta.
-Buenas noches- despidieron ambos al unísono.
Cuando estuvieron solos Yu hizo que la pequeña niña se acostara, él aun tenía que darse una ducha y prefería que no lo esperara despierta. A partir de ese momento muchos eventos comenzarían, la desaparición de Trihexa no pasaría desapercibida por mucho tiempo, y la noticia no sería bien recibida por todos.
-Ángeles, Demonios y Ángeles Caídos- pensó el Hyakuya sentado en la orilla de la cama, viendo a una dormida Rei -Me pregunto que cosas nuevas nos esperaran.
.
.
.
A la mañana siguiente todos se reunieron en la mesa, debían hablar sobre lo que iban a hacer a continuación, cómo vivirían, en dónde lo harían y los más importante, cómo hacerlo si eran todos jóvenes.
-Pienso que lo mejor será tener una vida normal en el mundo humano- propuso Mitsuba.
-Eso suena bien, pero cómo lo haremos con Krul-san- fijó su mirada en la nombrada -Sus colmillos, ojos y orejas no pasaran desapercibidos.
-Eso no será problema, podemos decir que es europea y tiene una extraña descendencia.
-Tal vez funcione con los humanos, pero Yu-san dijo que también hay Demonios y Ángeles Caídos viviendo entre ellos- dio un suspiro cansado -Ellos descubrirán de inmediato el engaño.
-Entonces solo debemos evitar el contacto con ellos.
-Eso es imposible, no sabemos cómo identificarlos. Solo Yu-san y Rei-chan pueden hacerlo.
Mientras Mitsuba y Shinoa seguían buscando la manera de ocultar sus presencias a otros seres, Yu estaba inmerso en sus pensamiento. La idea de la rubia no era tan descabellada, de hecho, le agradaba, pero los constantes peligros de ser descubiertos estaban en todos lados. No había forma de escapar de ellos, así que la respuesta era obvia.
El azabache se puso de pie y todas lo miraron al escuchar el sonido de la silla corriéndose -Vayamos al mundo humano y vivamos al máximo.
La Sangu y la Hiiragi se miraron la una a la otra, esa era la idea desde el principio, pero los peligros no disminuían y el ser descubiertos por otros seres no sonaba muy bien.
-Esa es la idea Yu-san- dijo Shinoa -Pero…
El Hyakuya golpeó la mesa con ambas manos interrumpiendo a la chica -Nada de peros, si queremos vivir al máximo debemos hacerlo sin restricciones. Decidieron acompañarme por una razón verdad- Shinoa y Mitsuba se miraron y luego al azabache, le asintieron en concordancia -Entonces no se preocupen por los detalles, pude que los tengan todos bajo control, pero siempre habrá nuevos en el camino. Tenemos que aprovechar esta segunda oportunidad.
Shinoa, Krul y Mitsuba se miraron entre sí, dicho de esa forma no sonaba tan mal. La principal razón para acompañarlo era tener más tiempo con él, no era desconocido que Hiiragi y Sangu estaban enamoradas del Hyakuya, solo que él era demasiado despistado para darse cuenta. Por otro lado, la Tepes escondía sus sentimientos del chico, los vampiros en su mundo eran asexuales y se suponía que no debía tener esos sentimientos, pero si se trataba de él nada se lo impediría.
- ¿Y bien? – preguntó mirando a cada una de ellas - ¿Aceptan?
-Sí- respondieron las tres al unísono.
Y así fue, los cinco fueron al mundo humano para comenzar una nueva vida. Con los poderes de Yu y Rei pudieron conseguir dinero fácil, compraron una casa lo suficientemente grande y se hicieron pasar por una familia recién llegada. Con el dinero restante compraron comida y nueva ropa para todos, debían adaptarse.
Lentamente fueron pasando los días, que después se convirtieron en semanas, las semanas en meses, y así pasó un año. Durante todo ese tiempo no tuvieron inconvenientes, fue la vida que todos deseaban. Incluso la relación entre el azabache y las tres mujeres "avanzó", era de esperar si un adolescente vivía bajo el mismo techo que tres hermosas mujeres. Ahora tenían una relación compartida, Shinoa, Mitsuba y Krul compartían al azabache, él se convirtió en el novio de todas.
