Descargo de responsabilidad: Hunter x Hunter no me pertenece al igual que sus personajes y demás relacionado con la serie. ¿Excepto mi OC?
NOTA: Esta historia, participa en el reto de Noviembre del foro Comunidad del Cazador.
Finalmente Disfruten! ñuñ
Nota de la Autora
Cuando escribí esta historia, se me ocurrieron dos desenlaces para esta historia. Uno que ya conocen y bueno el siguiente que están a punto de leer. Solo espero que sea de su agrado.
final alternativo
...
-¿Qué es eso Kurapika?- dijo Gon apuntando a la caja que traía Kurapika
-No sé- contestó el rubio- dejo el paquete en la mesa y tomó un cuchillo para cortar la cinta adhesiva.- abrió la caja y para asombro de los cuatro un par de ojos escarlatas los observaban. Ninguno de ellos dijo nada.
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La lluvia chocaba contra el parabrisas de su auto, en cuanto el rubio la dejó se marchó a una ciudad próxima a la que se encontraba, pero extrañamente esta ciudad era todo lo opuesto a la que había estado. El clima era frio y había lluvias la mayor parte del año. Recibió un mensaje de texto que confirmaba donde se encontraría con aquel hombre.
Llegó a un edificio abandonado, supuestamente embrujado. Pero ella no creía en esas cosas. Bajó del coche y entró al edificio. Ya la estaban esperando.
Sentado sobre una pila de escombros se encontraba un hombre con cabello naranja y que bien tenia pinta de ser un payaso pero Cecilia sabía que era más peligroso de lo que aparentaba. Cecilia observó que en la esquina izquierda estaba un hombre de piel morena y traje verde, observaba sin decir palabra alguna. En otro montón de escombros se encontraba otro hombre que leía plácidamente un libro, su cabello y ojos eran negros como la oscuridad y tenía un tatuaje de una cruz en la frente. En cuanto ella llegó, éste dejo su libro para observarla, después se puso de pie.
-¿Entregaste el paquete?- preguntó con su grave voz, fría y sin ninguna emoción. Cecilia asintió solemnemente. Kuroro mostró una sonrisa, se acercó y la beso en el dorso de su mano.- Bien hecho- le dijo con una voz seductora – oficialmente ya eres una araña- cuando Cecilia volvió a observar su mano se percató que tenía un tatuaje de una araña de doce patas con el número 11 en el interior.
Hacia algunas semanas que Kuroro se había librado del Nen de Kurapika, pero éste no se había percatado de ese hecho. Kuroro había usado a Cecilia para hacer que los ojos llegaran hasta él ¿con qué motivo? En la caja no solo se encontraba el par de ojos sino una pequeña araña de doce patas que solo podía ser vista si se usaba Gyo, producto de la habilidad de Cecilia, que le permitía vigilar o seguirle la pista a alguien sin que lo notara.
Pronto – si así lo deseaba – Kuroro conseguiría su venganza sobre el bastardo de la cadena.
Nota de la Autora: Bueno espero que les haya gustado, ya sea cualquiera de los dos desenlaces o ambos. Saludos y cuídense! se agradecen mucho los reviews.
