LA GUERRA PRIVADA DE NEHELENIA
Una historia de; Ramsés II.
México, septiembre 2013.
CAPITULO 2: Desayuno y audiencia en Latveria.
DISCLAIMER: Iván Koslov/Sputnik, es un personaje (OC) Original, por lo que me pertenece.
Ami Mizuno/Dark Mercury Pertenece a Naoko Takeuchi.
Bulleta Bonnie Hood Pertenece a Capcom.
Simon Petrikov Pertenece a Pendleton Ward/Cartoon Network.
Alucard pertenece a Konami.
El resto de los personajes pertenecen a Marvel Comics.
Del diario del capitán Ivanovich Koslov:
Castillo Von Doom, Latveria.
15/octubre/200X
"Me encuentro pasando la noche dentro del castillo Von Doom, preparándome para mi mayor reto desde que estuve en la guerra de los Balcanes: pelear contra una colega mutante conocida como Dark Mercury, campeona de Latveria, o ser perseguido por la flota entera de Doombots. En otras palabras, me encuentro en la boca del lobo…"
"Cada momento en el que sigo en este frio castillo, perdiendo el tiempo en ser un subordinado de Doom, siento que estoy siendo utilizado por el dictador; no por nada, a cambio de la cabeza de Bulleta, arregló una pelea conmigo y aquella mutante para probar mis habilidades de combate, sin entender completamente las oscuras intenciones que esconde el soberano latveriano."
"Pero si de algo puedo estar completamente seguro, es que no tengo muchas posibilidades de salir con Bulleta por mis propios medios, por lo cual me enfrentaré con una de mis semejantes en las próximas horas, por lo que deberé prepararme a fondo, sin dejar nada al azar en esta importante y decisiva pelea."
Latveria, Castillo Von Doom.
16/octubre/200X, 9:45 AM
Era una mañana gris y nublada en la las afueras de Doomstadt, la capital de Latveria, donde se encuentra el castillo Von Doom, sede del poder Latveriano, el ejército y las fuerzas armadas y hogar de Victor Von Doom y de su reducido grupo de colaboradores, además de ser el laboratorio donde el dictador crea a sus devastadores Doombots, maquinas que están a cargo de mantener el orden dentro del reino del subyugado país.
Ese día frio y nublado en particular, había hecho estragos en las húmedas habitaciones de aquel castillo, volviéndolas más frías de lo que ya eran, especialmente las habitaciones de los huéspedes, donde los tres subalternos del dictador: en primer lugar, Sputnik al darse cuenta de aquella situación despertó con la intención de prender un fogata en el castillo, sabiendo que eso además de estar prohibido, era una idea no viable por la humedad. En lugar de eso, decidió hacer unas antorchas con pedazos de tela podrida que antes eran sabanas, sabiendo bien que estas antorchar si bien no podrían darle mucho calor, al menos tendría iluminación, algo que no se contaba en las mazmorras del castillo.
Por otra parte, el estado de las habitaciones de Bulleta y Ami eran relativamente mejores comparadas con las de Sputnik, sin embargo, tampoco eran la gran cosa, especialmente por el frio; Ami ya estaba acostumbrada al frio desde que empezó a desarrollar sus poderes mutantes para adaptarse a la situación. Sin embargo, Bulleta tenía una ventaja: su habitación estaba junto a los hornos de la cocina, lo cual le proporcionaba calor, apenas el suficiente para no resfriarse.
En aquella fría mañana latveriana, los tres subordinados de Von Doom despertaron con algo de frio y flojera, especialmente Bulleta, quien amanece furiosa por no tener un modo de calentarse además del calor de los hornos de la cocina del sombrío castillo, sintiéndose afortunada de no haber pescado un resfriado la noche anterior. — ¡Maldito Von Doom! ¡Le he dicho miles de veces que instale un sistema de calefacción en este castillo de porra!— exclamó la germana enojada, por lo que tuvo que darse un regaderázo caliente. Al salir del baño se cubrió con una bata blanca, y fue directo al espejo contemplando su rostro: solo observó su cicatriz en la mejilla derecha, sus grandes ojos de azulados opacados y sus cabellos dorados mojados por el agua, y finalmente su mirada se posiciono en su boca cuando intentó sonreír como cuando era niña, solo logrando sacar una sonrisa psicópata, tan siniestra que por un momento la estremeció, casi al borde del llanto.
Mientras tanto, Dark Mercury se levantó más tarde, puesto que se estaba preparando para su batalla contra Iván Koslov, por lo cual lo primero que hizo al despertarse es tomar una ligera ducha, antes que se acabase el agua caliente. — ¡No de nuevo! ¡Bonnie volvió a ganarme el regaderázo de agua caliente!— pensó al sentir el agua helada, —No cabe duda que esa pequeña cretina tiene un pacto con Von Doom— pensó de mala gana la mutante teniendo que tomar un baño de agua tibia, lo cual no era mucho problema para ella, quien podía controlar la temperatura del agua a su alrededor —Bueno, será mejor apurarme, o esos dos holgazanes me ganaran el desayuno— se dijo Mizuno al salir de la ducha matutina.
Finalmente, Sputnik luego de levantarse tuvo que bañarse con agua fría, mas ya estaba acostumbrado a esa temperatura, después de todo, gran parte de su vida tuvo que soportar el frio penetrante de las aguas heladas de la Rusia invernal de Moscú. Aunque eso no significaba que le gustase por completo — ¡Ratas! ¿Por qué siempre me tiene que tocar el agua helada?— Pensó lamentándose el ruso al salir luego de terminar de bañarse. — ¡Por Iván el Terrible! Si no me apresuro, ¡Bulleta va tragarse la comida!— En ese momento, el mutante ruso tomó unos pantalones y una camisa, y rápidamente se cambio para ir a la cocina del castillo, el lugar donde los tres subordinados del soberano de Latveria deberán de tomar el desayuno, mientras que Von Doom, Petrikov y Von Bardas, desayunan en el comedor principal del castillo.
En ese momento, los dos mutantes se encuentran en los pasillos del castillo, rumbo a la cocina —Buenos días Ami san— saludo Iván a la nipona, en japonés, algo que dejo sorprendida a aquella joven doctora — ¿Cómo rayos tu japonés es tan bueno?— le cuestiono al ruso quien simplemente se toco la sien con su dedo índice de su mano izquierda —Descuida, una chica de Osaka me enseño japonés en menos de diez días— le contestó de forma burlona, lo que exaspero a Mizuno —Olvídalo, mejor vamos a comer antes que esa cretina llegue a la cocina— ese comentario logro sacarle una leve sonrisa a Iván, quien vio de reojo a Mizuno: en ese momento, llevaba puesto una falda de mezclilla y una bata de laboratorio de color blanco además de una gafas de armazón delgado y un cuaderno de color negro. Algo que le llamó la atención al ruso y le intrigó.
De repente, ambos mutantes vieron con desprecio a la demente rubia, con una tierna sonrisa en su rostro y cargando su canasto lleno de armas, granadas cuchillos y municiones disfrazados de comida —Guten Morgen, herr Koslov, Froilán Mizuno— Saludo amablemente Bonnie en un formal alemán, haciendo una leve reverencia hacia los dos mutantes, algo que extraño a Ami, puesto que en todo lo que conocía a la germana, ella había sido demasiado hostil incluso siendo amenazada de muerte por parte de ella —Guten morgen, Froilán Von Hood— Saludo seriamente Sputnik a la rubia algo que sorprendió aun más a la nipona: ahora le quedaba claro que aquel singular dueto tenía una historia que quiere escuchar, tanto por morbo o por simple curiosidad.
—Muy bien, ¿De dónde viene tanta formalidad, Herr Koslov?— le pregunto bastante molesta Ami a Iván —Es una larga historia, que inicia en un pequeño pueblo en Serbia ¿No es así, mein herr Sputnik?— le comentó la alemana a Koslov de forma que logró incomodarlo, incluso este llego a ruborizarse un poco, debido a la repentina indirecta de su vieja enemiga. Ami notó esto y decidió ignorar aquel comentario, pero consciente que Bulleta estaba intentado provocar a Iván, estaba en sus manos calmar la situación — ¡Mira a quien tenemos aquí, Sputnik! ¡Una mala imitación de caperucita roja!— comentó con burla Dark Mercury al soviético, quien solamente se queda observando a la chica germana —No sé cual sea tu juego pequeña cretina, pero puede esperar un poco más— comento Iván a la germana quien había cambiado su semblante amable a uno más oscuro, serio y casi psicótico —Eso lo veremos, mi querido Vasha— le contesto la rubia demente antes que los tres aludidos llegasen al mismo tiempo a la cocina del castillo.
Al llegar a la cocina, Bulleta contempla una idea maliciosa, para aprovechar la rivalidad de los mutantes para su beneficio —Por cierto, hoy es el día en el que deciden quien tendrá mi cabeza, ¿Verdad?— pero fue ignorada cabalmente por los mutantes, quienes se sentaron juntos a desayunar: mientras Ami eligió un tazón de frutas con miel y granola con una taza de té verde, su colega ruso eligió un desayuno con huevos, tocino, pan tostado con crema de cacahuate y una taza de cappuccino con crema, dejándole a Bulleta la tercera opción —¿Cereal infantil con fresas y jugo de manzana?— dijeron al uníoslo ambos mutantes mientras que Bonnie disfrutaba aquel cereal —¿Algún problema?— Preguntó molesta la rubia psicótica a dúo mutante, siendo ignorada por ambos.
— ¿Por qué debemos tenerlo? ¡Tú eres la chicha del cereal! — contestó Sputnik tranquilamente; tanto él como Ami siguen ignorándola, pero la rubia no se rinde, así que vuelve a insistir en el tema —Como sea, deberían prepararse para pelear por quien se queda con mi cabeza— ese comentario fue difícil de ignorar por parte de los mutantes, quienes se quedaron viendo entre ellos, pues Ami e Iván estaban sentados juntos — ¿A qué te refieres exactamente? ¡Explícate ahora!— Pregunto incomoda la nipona, lo cual hizo surgir una mueca de satisfacción en el rostro de la germana —Muy bien, les propongo una oferta: quien gane el duelo de hoy, tendrá el privilegio de matarme, ¿Qué les parece?— propuso Bulleta sonriendo descaradamente.
Pero los mutantes ya le tomaron la medida a la mercenaria alemana: pese a los motivos y las intenciones que tiene Sputnik contra Bulleta, Ami también tiene cuentas que arreglar con ella. Sin embargo, Mizuno tiene un objetivo más claro para un ajuste de cuentas: el mismo Doctor Doom, a quien culpa de todas las desgracias que le han ocurrido en los últimos cinco años de su vida. —Muy bien Bulleta, ¿Cual es el truco?— pregunto Iván intrigado, lo cual sorprendió a Ami — ¿En serio lo estas considerando?— pensó ella al ver las intenciones de Koslov en sus palabras —No es nada complicado: si por mi fuera, les pediría la cabeza de su rival en bandeja de plata, pero Doom los necesita para cumplir un peor destino, por lo que quien sobreviva a estas semanas en Latveria, podrá tener el privilegio de matarme— tras decir esto, la rubia empezó a comer su cereal de hojuelas de maíz con leche y fresas, acompañado con jugo de manzana.
En ese momento, el ruso guarda silencio, mientras degusta un poco de tocino, mientras que Ami hace lo propio con el tazón de frutas, ambos meditaron un buen rato sobre aquella oferta, hasta que él decidió hablar — Por cierto, no me he presentado formalmente, Soy Sputnik, pero puedes llamarme Iván— dijo finalmente a Mizuno, quien le contestó —deberías tener cuidado al dar tu nombre real Sputnik, o mejor dicho Iván Koslov, pero fue un buen detalle; si quieres, llámame Ami, pero no te acostumbres— advirtió la joven Mizuno seriamente, y dando un sorbo a su taza de té verde. — ¿Y como una joven mutante como tú, llegó a un lugar tan deprimente como lo es Latveria?— Le pregunto a ella, quien simplemente contestó —es una larga historia, Sputnik sempai, no creo que te interese— le contesto al chico con indiferencia, quien noto aquella indiferencia se convertía en molestia, así que luego de un incomodo silencio, Vasha respondió —Bueno, igual quiero conocer esa historia si no te molesta, Továrishch Mizuno— En ese momento, ella simplemente atinó a contestar aquella incomoda petición —Solo te lo diré una vez, así que quiero que pongas atención: estoy en Latveria para saldar cuentas con Victor Von Doom— contesto finalmente Dark Mercury.
Al escuchar la declaración temeraria de la mutante nipona, Sputnik no sabía que pensar sobre aquella actitud; si considerarla muy valiente o completamente suicida; él estaba consciente que Von Doom es uno de los más buscados por S.H.I.E.L.D. Enemigo de los Avengers y la familia Richards, y que convirtió a una de las naciones más pobres y atrasadas del mundo en una superpotencia y un baluarte de las ciencias en tan solo unas décadas. Por lo cual debía cuidar lo que ella hablaba, especialmente si te encuentras en el castillo Von Doom, por lo cual, Iván intervino —No te ofendas, pero creo que no deberías tomarlo a la ligera, después de todo, Él podría estar vigilándonos secretamente— hizo una ligera pausa y volvió a tomar la palabra —Por cierto, me puedes contar ¿Por qué Doom está reforzando las defensas en toda Latveria?— al escuchar la pregunta, Ami se puso seria, recordando la situación que paso la noche pasada —Los vampyrs de Nehelenia: eso es lo que pasa en Latveria, por eso Von Doom— dijo seria mente, provocando una mueca de miedo en el joven ruso —¿En serio? Después todo lo que pase por culpa de esas criaturas, creí que no volvería a verlos— aquella afirmación llena de temor de parte del ruso sorprendió a Mizuno, especialmente creyendo erróneamente que no conocía a aquellas criaturas.
— ¿Dices que ya los habías visto?— Iván solo asintió, desayunando en silencio, momento en el cual la germana intervino seriamente — ¡Por supuesto! Nosotros vimos varios de esas criaturas hace casi tres años en Serbia— declaró finalmente, reluciendo su rencor hacia las criaturas de la noche. —Muy bien, ya me quedó claro eso, pequeña entrometida— dijo molesta la mutante, quien esperaba la respuesta de Iván, quien simplemente comentó —Así fue como pasó Ami, pero te contare los detalles en otra ocasión, ahora quiero habar de nuestra pelea— y una vez más Bulleta fue desplazada de aquella conversación para su propia molestia, por lo cual decidió terminar su cereal.
—Buena idea, Iván, honestamente, quiero dejar el tema de Nehelenia para después, ¿De acuerdo?— Ami contestó a la inquietud de Iván en una forma en la cual ambos dejaron de lado el tema vampírico, para cuando terminaran su pelea — Ami, ¿De casualidad no sabes dónde vamos a pelear o a qué hora? En serio, creo que esta será mi primera pelea con una de mis semejantes en mucho tiempo— Dijo el ruso visiblemente emocionado, lo cual no pasó desapercibido para ambas mujeres: para Bonnie, era una clara evidencia del estúpido instinto de pelea que tienen los mutantes, un prejuicio que existe en la mentalidad de los humanos sobre los mutantes y su comportamiento. Por parte de Ami aunque entendía la emoción de Iván por una buena pelea mutante, aun no entiende como él puede comportarse de una forma tan relajada e infantil ante un momento tan crítico como lo era una batalla en Latveria.
— ¿Cómo puedes estar tan relajado, Sputnik?— le pregunto un tanto indignada por aquella actitud mostrada por el ruso, algo que le empieza a irritar —No quiero sonar como un fanfarrón o peor aún, como un patán, pero en verdad quiero medir fuerzas: pelear contigo será todo un honor Ami— contesto Iván emocionado, y seguro de enfrentar a Ami, lo cual ella encontró algo halagador e irritante a la vez.
En tanto, Bonnie ya terminó de comer su plato de cereal y su jugo de manzana, y antes de retirarse les comento con malicia y molestia a los mutantes a quienes observa con desprecio absoluto —Me largo de aquí, no quiero ver como terminan besándose, nos vemos en la arena de combate— declaro finalmente la cazamutantes, ante aquella platica de mutantes a los cuales considera como fenómenos genéticos. Pero el comentario de la alemana tensó el ambiente, porque ruborizó ligeramente a ambos mutantes —deberíamos besarnos para romper la tensión, ¿No crees?— propuso Iván a una sorprendida Ami, quien solo se molesta — ¿Y darle gusto a esa lunática? ¡De ninguna forma!— en ese momento Dark Mercury se levantó visiblemente ruborizada, llevándose su taza de té.
—Interesante, al parecer mi querida colega le incomodo mi proposición. Aun así no debo confiarme— pensó el ruso con una leve sonrisa de satisfacción, preparado para confrontar a Mizuno en las siguientes horas y terminando su desayuno, llevándose la taza de café a la audiencia del mediodía en el salón de recepciones.
Salón de Audiencias.
12:00 PM.
Luego de un nutritivo y completo desayuno estilo americano y de una charla tan tensa como una las cuerdas de un Stradivarius, los tres subalternos del monarca latveriano se presentaron en la sala de Audiencias en la planta principal del castillo para recibir instrucciones, previo al enfrentamiento entre Sputnik, y Dark Mercury en la arena privada de Von Doom. Ambos contendientes se presentaron ante Dr. Doom protocolariamente acompañado los tres subalternos más poderosos y leales aparecen detrás de él, especialmente Von Bardas y Simon Petrikov, mientras que Bulleta simplemente estaba como una espectadora más rodeada por Doombots y tropas humanas de infantería.
—Iván Koslov, alias Sputnik, entraste en mi castillo, evadiendo gran parte de la vigilancia humana del castillo y destruyendo a mis Doombots, y todo por la cabeza de una psicópata alemana, que más bien parece una pelea de novios— dijo sarcásticamente el dictador, burlándose de los aludidos —Sin embargo, dado que no eres ninguna amenaza para Latveria, si derrotas a mi campeona Dark Mercury, te dejare llevarte a la alemana. Pero, si fallas, trabajaras para mí en una misión especialmente peligrosa para cualquier persona: junto a mis colaboradores, en busca y aniquilar a los vampyrs que se encuentren Symkaria— decreto Von Doom su voluntad, descubriendo su engañoso plan puesto que Iván no tuvo otra opción más que aceptar aquel trato, por lo cual, el dictador estaba plácidamente viendo al joven ruso como otra de sus piezas de ajedrez en su guerra contra los vampiros.
— ¿Qué dices Von Doom?— exclamo Bulleta sorprendida — ¡Ese sujeto quiere mi cabeza en charola de plata! — vocifero la alemana desde el otro extremo de aquella sala, y fue escuchada por todo el público, apenando a la mayoría de los presentes — ¡Silencio! Recuerda que tú me debes la vida, y por lo tanto me pertenece hasta que yo diga lo contario, ¿Entiendes von Hood?— cuestionó finalmente tomando un ligero sorbo de vino tinto. Bulleta no tuvo más opción que callarse y volver a su lugar, mientras sacaba una barra de chocolate.
Por su parte, Ami toma la palabra de forma sorprendente —Doom, te aconsejo que no involucres al novato en tu pelea, tienes suficiente con tu ejercito de Doombots y con Bulleta y yo— declaró firmemente Mizuno, quien simplemente está siendo razonable por la inmadurez de Iván. Pero el dictador solo le contesta —No insistas Mizuno, el chico ya tiene edad suficiente para meterse en problemas. ¿Acaso no tendrás miedo de recibir una paliza?— dijo Von Doom sarcásticamente, provocándola —No le tengo miedo a este pobre cretino ¿Por quién me tomas?—responde ella, cayendo en el juego de provocaciones de Doom, al mismo tiempo que Iván esperaba su turno para tomar la palabra hasta que por fin decidió tomar la iniciativa —Quiero aclarar una cosa: después de esta pelea, Para bien o para mal, cambiara mi vida y mi forma de pelear, y todo será gracias a ti— expresó Koslov a Ami, quien simplemente pregunto extrañada — ¿Qué quieres decir con esto?— inmediatamente, Iván contesto de forma calmada y seria — Te agradezco el detalle, pero en verdad quiero pelear contigo, Bulleta pasó a segundo término, ¿Quieres saber la razón, Ami?— preguntó maliciosamente el joven ruso a su colega nipona, quien simplemente se cruzo de brazos dando una respuesta negativa, misma que así, interpreto el joven Koslov.
—Es muy sencillo: además de la cabeza de Bulleta, quiero darte una lección de humildad: aun recuerdo que me llamaste cretino, solo por ignorarte al principio— explico tajantemente Ivanovich, dando una mirada fulminante a la joven nipona, quien le responde — ¡De acuerdo Sputnik! Acepto tu reto, y definitivamente te voy a enseñar de lo que soy capaz, pequeño mocoso— en ese momento ambos estrecharon sus manos en forma enérgica: mientras Ami congelaba su mano hasta el cero absoluto, Iván activo sus poderes piroquinéticos para contrarrestar el efecto provocando una densa nube de vapor. Von Doom al ver tal pacto entre mutantes, solo pensó—Interesante: es la primera vez que un espectáculo tan ordinario casi me llega a fascinar, será excelente mientras dure— pensó finalmente mientras se hacen los preparativos para la pelea mutante.
Pero, sin que nadie lo supiera, los enemigos de Von Doom se han logrado infiltrar entre sus filas: mientras Von Doom termina su audiencia, en su oscuro castillo en la frontera con Rumania, la oscura reina recibe noticias de Latveria, especialmente sobre las noticias del enfrentamiento de los mutantes — ¡Alucard! Es el momento para atacar a Von Doom, ¡Envía a La Niebla sobre Latveria!— En ese momento, un joven vampiro aparece de la nada, el más grande de los guerreros de la noche desde hace casi trescientos años: el hijo del mismo conde Drácula: El inmortal Alucard, conocido también como: ¡El Campeón de Nehelenia!
[CONTINUARA...]
