Como están todos. Bien. Genial. Aquí la segunda parte. Lee todos sus comentario y creo que los he respondido adecuadamente. No soy de mucho hablar, escribir si, hablar no. Por lo tanto aquí lo dejo. Leean hasta el final y disfruten tanto como puedan.

Advierto, tiene escenas de sexo muy explicito. Cualquier cosa, a llorar a su casa. Pero se que todos aquí les gusta. Pervertidos.


Capitulo 2.- Dragona.

¿Quieren saber que paso entre Hermione y yo? Bueno, la verdad es que no mucho en los días siguientes. De verdad que fue frustrante para mi y Hermione. Estaba seguro que pasaríamos el mayor tiempo posible en la habitación, pero no.

Desperte al sentir que no estaba ella junto a mi, mi vista recorrió cada rincón en tan solo un segundo, salte de la cama y la busque en el primer piso. No la encontré. Estaba a punto de ponerme agresivo, salir a destrozar todo Hogwarts hasta encontrarla. Pero mi mente animal me recordó que mi olfato seguro la encontraría en segundo. Subí como de rayo, saltándome casi toda la escalera y la encontré adentro de la enorme habitación que funcionaba como armario. Acomodaba su ropa, también la mía (aunque no tengo mucho). AL verla no pude evitar sonreír como idiota, solo llevaba una camiseta larga que le quedaba grande y unos pequeños shorts que remarcaban sus piernas. No resiti saltar sobre su espalda, tomarla por la cadera y apretarla contra mi.

-¿Por que no estabas a mi lado?-pregunte con un tono medio molesto.

Volteo con un poco de dificultad por mi cuerpo, luego me miro con una radiante, paso su mano por mi mejilla y me atrajo a ella. Dándome solo lo que siempre soñaba antes, sus besos dulces como un "Buenos días".

-Tenia que acomodar nuestras cosas, los elfos las trajeron y no se me hizo justo que las arreglaran.- dijo Hermione con una leve risa.

-Me asuste. No estabas a mi lado y pensé que te fuiste- dije besándola por toda la cara.- Me sentí solo-

-Ya te lo he dicho- dijo Hermione acariciando mi pecho- No me iré de tu lado-

-Te amo, te amo mucho, mucho, mucho- dije continuando con los besos sacándole risitas.

Por un segundo espere que ella me contestara de la misma forma, sin embargo, no lo dijo. Solo me la quede mirando, se devio dar cuenta de mi mirada, por que me atrajo de nuevo y me beso esta ves como en la noche. Embriagándome por su lengua jugando con la mía, sus labios rosando los mios y su sabor que me me hizo cargarla y apoyar su espalda contra el armario. Sentía sus manos recorrer por mi espalda, aferrándose a mi cuello mientras intentaba acercarse mas a mi.

Al separarnos buscábamos aire con desesperación, coloque mi frente con la de ella, mirando sus ojos, felices pero con algunas dudas.

-Esperare todo el tiempo hasta que entiendas que esto que siento por ti es real- repetí.

Abrió los ojos un poco sorprendida, luego me acaricio de nuevo la mejilla.

-Es lo que me asusta. Que sea real y no funcione- dijo Hermione con voz baja.

-Tengo hambre- dije con una enorme sonrisa. Aun no me acostumbro a decir siempre lo que pienso, desgraciadamente eso es lo que pasaba por mi mente y estomago. Tenia un hambre bestial. Ella me vio como si me refiriera a otra cosa, sin embargo entendió despues.

-Creo que los elfos trajeron algo de comer- dijo Hermione con una risa dulce.-Vamos-

Me abrazo con fuerza del cuello. Sin bajarla fui directo a la cocina, era muy antigua, con mesa de madera, unos cubiertos de plata o oro y con lo necesario. No tenia mas que detallar. Comí esa mañana con Hermione sobre mis piernas, dándole de comer y ella a mi. Antes eso me hubiera parecido demasiado acaramelado, ahora no podía imaginarme hacerlo de otra forma. Sobre todo al escucharla contarme cosas, mientras yo hacia chistes y de ves en cuando haciéndola reír por lo tontos que eran.

Hermione ya lucia el artilugio dado por Dumbledore, medio oculto por su cabello, pero lo vi vibrar y luego como la voz de McGonagall salia de ella. "¿Podemos pasar?". Se levanto con una mirada de temor. Me levante con algo de tristeza por finalizar ese memento intimo, sin que pudiera detenerla fuimos y al abrír. La sorpresa fue que venían los profesores citados.

Los regaños de McGonagall no se hicieron esperar, diciendo que era una locura y bla, bla bla. Escuchaba sin prestarle atención, mientras apretaba a Hermione contra mi pecho, mientras yo estaba callado mirando retador a todos los hombres presentes. Me veían extraños, a excepción de Snape el siempre me miraba igual. En cuanto la profesora intento decir que debían separarme de Hermione, gruñí a un nivel que incluso sentía mi pecho vibrar y alce la varita en su dirección. Me detuvo Hermione de hacer una masacre. Según decían, el efecto de mantener a Hermione o cualquier pareja junto a mi podría hacer el efecto permanente y aunque era de importancia no aprestaba mucha atención, mis ojos se tornaban rojos y con una forma alargada, mis colmillos de igual forma e incluso mi piel lucia mas roja. Yo solo abrazaba a Hermione sin importarme nada que dijeran.

-Amor, tranquilo, todo esta bien. No me separaran de di- dijo Hermione con voz dulce acariciando mi rostro.

-Pero ellos dicen que no deberías estar aquí- dije sonando molesto. Casi como un cachorro asustado.

-Harry, entiende, Hermione apenas tienen edad suficiente para llamarse "adulto", y tu alma draconiana puede fijarse y ...-comenzó el profesor Slughorn.

-¡Intente alejarla, lo cortare la cabeza!- dije con voz amenazante.-¡Lo reto!-

-Potter, esto es una idiotez -dijo Snape alzando la varita.

No le di tiempo, alce la mía y la suya se carbonizo, de alguna forma lance múltiples hechizos al mismo tiempo impactando contra todos en diferentes partes y creando un hechizo protector para mi y Hermione. Hagrid quedo de pie sorprendido. Su sangre gigante era muy fuerte. Y hablando de sangre, todos olían diferente. McGonagall a gato limpio, Snape apestaba rencor es decir a sudor pesado, Hagrid a bosque y Slughorn a lanolina. Pero debajo de eso, podía oler como me tenían miedo, un miedo extraño.

-¡¿Pero que haces Harry?!-pregunto Hagrid intentando detenerme pues caminaba directo a Snape con la varita iluminada de rojo.

Me abrazo para detenerme, pero una furia estaba implantada en mi cuerpo, que sin saber como abrí sus brazos con relativa facilidad y lo mire con furia. Lucio intimidado y vacilo su fuerza, lo que me dio tiempo de llegar a mi presa.

-¡LOS MATARE!- Grite tomando a Snape por la garganta, acercando mi otra mano formando una garra y efectivamente las uñas comenzaban a alargarse y afilarse.

-¡BASTA HARRY!-Grito Hermione molesta, la mire y vi su claro enfado.

Solté al profesor dejando que cayera con brusquedad. No se por que, pero me sentí como cachorro regañado, baje la cabeza y camine hasta Hermione despacio y demasiado avergonzado Me encogí un poco, intentando volverla a ver pero me era casi imposible si seguía mirándome con esa furia. Su olor era lo que me lo evitaba, seguía oliendo deliciosa pero tenia un poco de enfado impreso.

-Lo lamento, yo solo quiero estar contigo- dije parado frente a ella, solo viendo sus piernas.

Me toco la mano, apretó y alce la mirada al sentir que su olor de enfado se difuminaba. Me miraba con sus ojos brillantes. Como las veces anteriores reaccione abrazándola, mientras metía mi cabeza en su cuello y lamia la marca que había echo. Un gracias por perdonarme.

-¡¿Por que hizo eso, señor Potter?!- Fue la pregunta en general cuando se levantaron, aunque Hagrid solo estaba atónito.

Gruñí, me gire. Pero Hermione fue mas rápida, se coloco delante de mi, tomo mis brazos y se envolvió con ellos. Tomando mis manos con fuerza.

-¡No pueden con Harry en este estado!- declaro Hermione con fuerza- Es mejor que se tranquilicen y hablemos-

-Quieren alejarte- dije con suavidad, ya que ella estaba protegiendo a los demás obligándome a concentrarme en la nube de aromas que sacaba Hermione. Dejándome todo atontado.

-No los dejare- dijo volteando su vista, sonrío de esa forma que me enloquece y no dude. La bese.

Tan decentemente como las veces anteriores, aunque no devia hacerlo enfrente de un montón de adultos, que eran nuestros profesores y que seguro no lo veían bien. Pero mi lengua jugaba con la de ella, mi boca se movía intentando sentir mucho mas a Hermione, su calor y sabor me dejo idiota. Al separarme supe que mi aspecto regreso a ser el de siempre, o tal vez mas de un retrasado. Solo disfrutaba del sabor que se quedo en mi boca, de como el olor de Hermione envolvía toda la habitación ocultando a los profesores por completo.

-Ahora, podemos sentarnos a conversar- dijo Hermione caminando hasta un sillón, sentándome y sentándose entre mis piernas. En parte para ocultar mi erección casi permanente. Mas aun al sentir los glúteos de Hermione golpeando mi entrepierna.

-Eso seria lo mejor-dijo el profesor Dumbledore entrando por la escalera- Admito que me tarde un poco, pero fue por un pequeño problema que surgió. Ahora profesores déjenme comentarle que es todo esto-

Contó todo, sus conclusiones y el como era casi incapaz de pensar en otra cosa que no fuera tener a Hermione, aparearme y que mi instinto me hacia ser agresivo. En conclusión que era un dragón Humano, o algo parecido. No me importaba. Estaba intentando dormir con la cara en el cuello de Hermione ocultando mi nariz de los olores de los invasores que regresaban poco a poco. Al terminar me miraban como una bestia, casi como si hubiera echo algo malo y ellos tuvieran que arreglarlo. Gruñí con tanta fuerza que incluso Hermione salto, de inmediato me disculpe con ella dándole un beso y lamiendo su herida. ¿Por que? Me había dicho que le dolía un poco, pero cuando yo la lamia el dolor desaparecía. Cosas de dragones. Además me encantaba sentir su piel suave caliente y aveces erizada en mi lengua.

McGonagall continuo intentando dar trabas, Hagrid sonrío un poco al enterarse que era mas por lo ocurrido que por mi propia personalidad, Snape no hizo mas que cara de asco y Slughorn parecía apenado cuando le echaron la culpa a la clase con tres pociones diferentes al mismo tiempo. No me entere de mas, me importaba poco quien tuviera la culpa o lo que quisieran hacer, por lo cual me quede dormido aun aferrado al cuerpo de Hermione por si acaso.

Me despertaron para que Snape y Slughorn me sacaran sangre y buscaran alguna cura. Me resistí cuando intentaron tomar mi brazo, incluso casi muerdo a Snape por acercase rápido, a McGonagall le tome la muñeca con tanta fuerza que deje una ligera marca. Solo Hagrid logro sostenerme con suficiente fuerza para que se me acercaran sin que me pusiera violento, aunque Hermione me calmaba acariciándome el rostro.

-¡DÉJAME!- Dije tirando de un lado a otro mientras se acercaban con un extraño polígono que tenia un hueco en el centro.-¡Mione no, por favor, no quiero, de verdad, no matare a nadie pero no me dañes!-

-Esto no es por lo de hace rato- dijo Hermione intentando calmarme- Tranquilo solo sera un poco doloroso-

-¡NO!- Grite haciendo que los brazos de Hagrid cedieran un poco.-¡NO LES DEJARE MI SANGRE! ¡NO QUIERO!-

-¡Su fuerza es descomunal!- dijo Hagrid jadeando por el esfuerzo.

-Tal vez esto ayude cariño- dijo Hermione acercándose.- ¡relájate!-

Me beso igual que la anterior vez, solo que mas lento y sensual. Se aprovecho del momento, metieron mi dedo medio en el dispositivo, sentí como si me lo machucaran y después como goteaba sangre. Me dolió tanto que cerré mi boca un poco, en el poseso atrapando uno de los labios de ella entre mis dientes. Le haría pagar un poco mi dolor, jale un poco haciendo que su labio se estiraba, me gusto hacerlo. Sobre todo por que gimió, y la habitación olió a sus ganas de tener sexo. No pude evitar sonreír con malicia y continuar besándola, alternando mi lengua y mi mordidas a su labio, incluso a su lengua. Ella no se quedo atrás, también dando ligeras mordidas.

No sentí ni cuando terminaron o cuando me soltó Hagrid solo que sostenía a Hermione, que ella tenia las piernas enredadas alrededor de mi cadera y que seguíamos dando un espectáculo. Reaccione al oler las feromonas que lanzaban Snape, Hagrid y Slughorn. Los mire y en sus ojos vi los mios con una forma draconiana.

-¡ES MÍA!- dije casi rugiendo, haciéndolos encogerse.-¡Ya tienen lo que querían! ¡LARGO!-

Asintieron con terror, y comenzaron a desfilar hacia afuera. Me sorprendió oler que McGonagall estaba soltando ese mismo aroma de Hermione cuando estaba muy excitada, a leche con chocolate caliente. Aunque menos apetecible para mi, como si la leche estuviera echada a perder y le diera un toque agrio, o como si no estuviera bien preparado. Pero a contrario que con los profesores, aquello iba directo al profesor Dumbledore, que no prestaba atención real.

-¡¿Algo mas que tratar?!-pregunto Hermione jadeando en mis brazos y aferrada a mi cadera. Luciendo igual de molesta que yo- Creo que necesitamos un tiempo a sola..-

-¡Hermione, ustedes aun son niños!- medio grito McGonagall, no sonando nada convencida.

-También quiere hacerlo- dije mirándola directo a la cara que se ruborizo.- No seria tan apetecible como con mi Mione, pero huele lo bastante bien para degustarla. Claro que antes tengo que hacerlo con Hermione, tengo que completar mi unión con ella y luego puedo probarla. Si no funciona podrá seguir normal-

-¡¿Pero que dices?!-pregunto McGonagall alterada.

-También tiene al profesor, aunque creo que el va por otro lado o ¿No?-dije sintiendo como Hermione metía la cara en mi cuello, dando besos por todo el largo y deteniéndose en su marca. La lamió y mordió, eso hizo estremecer.

-Correcto- dijo Dumbledore, luego la miro y sus ojos tranquilos cambiaron- Pero si mi vieja alumna quiere, puedo intentarlo. Al fin sabré que es un cuerpo femenino-

-¿Albus?-pregunto McGonagall con una voz sensual y casi ronroneando.

Ambos se vieron con los ojos muy abiertos, luego agitaron la cabeza. Dumbledore regreso a su mirada normal.

-Tenemos que irnos, creo que sus feromonas draconianas nos afectan- dijo Dumbledore casi corriendo pasa subir- Eso no es bueno, debemos investigar… pero no ahora. Lo siento Minerva, no quería…-

-Yo tampoco- dijo la profesora McGonagall saliendo por el mismo lugar que Dumbledore- Chicos…- Nos miro aun pegados, besándonos. Sumidos en nosotros mismos. -Solo cuídense, no sabemos si en este estado un embarazo seria viable- luego desapareció por la escalera y la puerta se cerro.

-¿Viable?-pregunte a Hermione.

-Posible o probable. Se refiere a que si me embarazo el bebe se anormal- dijo Hermione jadeando, mientras intentaba apartarse con lentitud.- Podía salir igual de sensitivo que tu o con la fuerza que demostraste, incluso con tu misma alma de dragón-

-Podemos averiguarlo- dije sonriendo he intentando acercarme. Casi olía desde esa distancia la humedad en su entrepierna. Pero Hermione se aparto, bajo despacio de mi cuerpo y me miro.

-Dijiste que esperaríamos. Quiero aclararme un poco mas- dijo Hermione con una sonrisa enorme- Veremos hasta cuando puedes aguantar amor-

-Tortura- dije con voz triste, al saber que mi mejor amiga, y ahora mi pareja de vida me estaba provando- Me torturas sin ti-

-Estoy aquí para complacerte, pero de esa forma aun no- dijo coqueta y besándome de nuevo.

-¿Qué haremos? No podemos ir a clases o salir sin que los demás entren a mi territorio- dije sentándome en el sofá, con ella a horcajadas sobre mis piernas.

-Pues entretenernos- susurro en mi oído de forma sensual, e incluso lamiendo un poco, erizándome todo y dejándome una erección dolorosa.

Era diabólica, se fue y regreso con libros en la mano, me recostó en el sofá mas grande se coloco a mi lado haciendo que la abrazara y comenzó a leer. En voz alta, para que yo prestara atencion. Efectivamente prestaba atención a sus labios rosas (y algo rojos por mis mordidas), su voz sensual e incluso su hombro descubierto por la playera. Conforme avanzo la lectura metí mis manos dentro de la camisa para tocar la piel de su estomago y vientre, besaba su cuello, su hombro e incluso hacer lo mismo que me hizo, lamer su lóbulo. Incitándola a cada segundo, subiendo su calor corporal a un nivel que incluso empezó a sudar un poco. Lo sentía en sus piernas que también tocaba con descaro.

Yo estaba igual o peor, el aroma de la habitación me hacia gruñir de la excitación. Antes de que diera medio día, ella fue a tomar un baño y aunque suplique y prometí no hacer nada, no me dejo entrar con ella. Me quede afuera de la puerta escuchando como el agua corría, incluso como tarareaba una canción. Lucia como un perro esperando a su ama, solo me faltaba mirar sentarme en el suelo a cuatro y esperar. Escuche como estaba apunto de salir, y una sonrisa se formo en mi boca, pero antes de que se diera cuenta que estaba escuchando todo corrí a la parte de abajo.

La semana paso con nada de acción. O mas bien tortura para mis adentros. Tenia la mente de Hermione jugando con mis partes bestiales, algunas veces haciéndome jugar con cosas pequeñas y moviles como un gato, otras enojándome por molestarme mientras intentaba tomar la siesta de medio día y casi siempre provocándome con su cuerpo. Lo bueno, es que la tenia para mi deleite. La abrazaba, besaba y jugaba con ella como me complaciera. Aveces se enojaba cuando me pasaba un poquito, sin embargo siempre terminaba perdonándome. Una de nuestras batallas constantes era la ducha, durante ese tiempo me sentía solo y a no verla me parecía que moriría, sin embargo ella no dejaba que yo me metiera. La verdad es que el agua se llevaba su aroma, eso me desesperaba de inmediato queriendo sentir que ella estaba ahí y que no la perdería. La otra era que algunas veces me daban ganas de marcar la torre como parte de mi territorio, supongo que sabia que mis feromonas salían igual que todas las criaturas y no me dejaba orinar por todos lados. En un día muy malo me dejaba de hablar y se alejaba de mi por una hora, en uno muy bueno nos quedábamos leyendo en la cama, con ella en mi pecho y yo besando su cabellera.

Llegaron miles de cartas, sobre todo de los padres de Hermione, que no lograban comprender como es que su hija cayo en tales circunstancias. Pero después de acordar con Dumbledore de que habláramos con ellos y que pasarían por una chimenea, fue un poco mas caótico de lo normal. La pelea comenzó como cualquier otra. En cuanto pasaron no miraron con fuerza.

-¡Amo a su hija, me casare con ella y tendrán muchos nietos!- dije al estar abrazando por atrás a Hermione y sus padres -¡Al igual que con mis demás compañeras!-

-demonios- susurro Hermione.

-¡ESTAS IDIOTA, ES MI HIJA, TE MATARE!-Grito su padre avanzando con fuerza.

Su primera acción fue correr y estampar su puño contra mi cara. Mala decisión. Se le hincho de inmediato mientras a mi solo me pico un poco. La señora Granger avanzo preocupada por la mano de su esposo, sorprendiéndome de lo bien que olía, no como su hija pero si a menta e incluso note que su cuerpo era igual al de Hermione, solo con el pelo mas largo y menos ondulado, su busto un mas grande y su menos trasero.

-Es mejor explicar todo- dijo Hermione algo molesta por como miraba a su madre, pero no lo podía evitar.

Nos sentamos, al igual que la anterior vez, Hermione entre mis piernas y con mi mejilla en su hombro. Discutieron largo y tendido, gritaron unas veces, otras casi lucían apunto de llorar. Sin embargo debía ser mis sentidos dragoniles por que no me importaba mucho, solo quería que su no se la llevaran lejos de mi y que dejaran de hablar. Comenzaba a molestarme.

A mis odios se escuchaba algo como – Pero no puedes, bla bla bla bla bla bla, eso no es bien visto- dijo su madre como regaño.

-¡BLABLA BLA BLABLA BLA BLA!- Gritaba su padre con furia. Se notaba en su aroma, que era mas a libros viejos y un poco de sangre(eso era que deseaba matarme por ver como besaba el cuello de Hermione y la marca que le deje).

-Puede dejar de hacer eso- dijo su madre cruzando la pierna.

-No se preocupe. Su esposo puede complacerla en cuanto regresen a su casa-dije al olfatear el suave aroma a excitación de la señora Granger, por ver como su hija era tocada por mi.- A menos que ya no pued...-

-¡AHORA SI TE MATO!-Grito el señor Granger levantándose, lanzo algo a mi cara. Alce la mano para proteger a Hermione.

Algo plateado choco contra mi piel, luego reboto como si fuera de de goma, callo al suelo una navaja suisa.

-¡Papá!- se exalto Hermione al ver el arma punzo cortante, se giro a mi mano.

No tenia nada mas que una cuantas escamas en la palma. Si escamas. Rojas en el centro, con la orilla negra y brillantes como si recién la hubieran abrillantado. Por mi parte solo pensé que era normal que un dragón tuviera escamas. Al siguiente segundo desaparecieron adentrándose a mi piel.

-Que chistoso- dije con una leve risa al sentir cosquillas ahi donde aparecieron- Soy invulnerable a ser cortado-

La discusión continuo, con la mamá de Hermione agitando sus piernas mientras mas y mas desprendía su aroma de ganas de aparearse, sin embargo era por que su hija y yo estábamos también desprendiendo el mismo aroma.

Pasaron unos minutos en los que los gritos siguieron de la boca del señor Granger. Llego la hora de la comida y como mi estomago era otro instinto diferente y con mente propia, fuimos al comedor a llenarlo. Intento apuñalar me un par de veces por la espalda, a pesar de que no resulto la primera, ni la siguiente o la siguiente. Y de que Hermione se enfureciera cada vez mas, haciendo sus cornea mas alargada. La señora Granger cada vez era mas callada, sobre todo al mirarme que parecía de verdad un dragón. No por comer como cerdo, no, no lo hacia. Yo comía como se debía, pero si en grandes cantidades. Al finalizar tenia dos torres de platos a un lado.

Al final no pudieron hacer nada. Ni matarme, ni convencer a Hermione de dejarme, por lo cual sonreía mucho y la besaba como si no estuvieran presentes. Con su padre llorando por perder a su hija, y su mujer algo mas que excitada se marcharon. No sin antes jurar que si la dañaba encontrarían la forma de matarme. Obviamente antes de cruzar la chimenea intento apuñalar me una vez mas. Soltando quejas de Hermione.

-Eso fue bastante divertido- dije al acostarnos esa noche- Tus padres son muy geniales-

-¡Por que te le quedabas viendo de esa forma a mi madre!- regaño Hermione con las mejillas hinchadas.

-Estaba mojada- dije con sinceridad- Estaba lista para aparearse-

-¿Y que?-pregunto molesta, dándome la espalda- ¿Si no tenemos sexo, me dejaras y te iras con ella?-

Comprendí enseguida, sonreí un poco antes de tomarla y alzarla, era tan liviana como una pluma. La acosté en mi brazo. Luego la bese con tanta pasión que su enojo y celos se esfumaron poco a poco. Cuando nos separamos, la tenia a horcajadas sobre mi y con una expresión de no estar conforme.

-Ya he dicho que tu eres mi pareja. Si tu madre quiere se puede unir, pero te juro que te amare mas a t...-

-¡PERO QUE IDIOTA ERES!- Dijo Hermione estirando mis mejillas tanto que dolía- Si eso pasara, tendría que compartirte con mi madre. ¡SERIA INCESTO! De tal forma que no, ella no entrara a nuestra vida amorosa, cualquier otra menos mi madre-

-Okey- dije en cuanto dejo mis mejillas, forme una mueca dolorosa y la atraje a mi pecho para que durmiéramos-Pero ella quería tener sex...-

-¡YA DUÉRMETE!-Gruño Hermione mordiendo mi cuello. No pude hacer otra cosa mas que reir, abrazarla y plantar un beso en su cabellera.

-Descansa amor-dije cerrando los ojos.

Me estaba durmiendo cuando la sentí, como subía un poco besaba mis labios y susurraba -Eres un idiota de primera, pero te amo tanto. Espero que esto dure para siempre-

No puede evitar sonreír apretarla y dejar mi mano sobre su preciosa retaguardia.

-Eres un pervertido- río Hermione.

Paso una semana, en el cual la pasamos tranquilos y aun Hermione torturándome. Aunque pasaron alguna que otra sorpresa, como que su padre me enviara una bomba por correo o que el profesor Dumbledore nos visitara pasa enterarse de como iba todo. Le dijimos que como un dragoncillo aprendiendo a lanzar fuego. Con algunas quemaduras pero avanzando bien.

Casi paso mas de un mes desde el accidente. Y era 31 de Octubre. Por lo cual podíamos salir de la torre para ir a la fiesta.

Antiguamente verme abrazado a Hermione, mientras la besaba, hubiera sido no solo una explosión de comentarios y quejas o lloriqueos por las fanáticas locas. Ahora fue diferente. Llegue de ella tomados de la mano. Sin decir nada a nadie no sentamos en los lugares que anterior mente usábamos. Solo que Hermione sentada en mis piernas y comencé a besarla. Estaba seguro que empezarían a decir cosas, por lo cual lance una mirada a todos, temblaron y se estremecieron, incluso algunos maestros.

Ron llego unos minutos después, estaba sumido en su platica con Dean y Seamus que no se percato que estábamos sentados enfrente de el. Pero cuando nos vio, lanzo una mirada dura. Me reí un poco al ver que tomaba su varita. Y esta vez fue Hermione la que reacciono.

-No podrás- dijo Hermione con voz dura, luego me miro y beso mi barbilla-Amor no te enojes, puedes hacerle mucho daño-

-Son unos pendejos- dijo Ron levantándose de golpee.

-No tanto como alguien- dije al oler como seguía apestando.

-Potter, di algo mas y te matare- susurro Ron con una aura lamentable.

-Intentalo- lo rete.

-¿Qué pasa aquí?-pregunto McGonagall al ver toda la escena que estábamos armando.

-Esos dos que parecen que están apunto de coger aquí mismo- escupió Ron con una sonrisa.- Deberían echarles agua-

-Ya lo he dicho. Inténtalo- dije con una leve risa, luego vi como saltaban. Seguro que mi mirada ahora era la draconiana.

-Si no lo vas a hacer Ron, mejor lárgate de aquí- dijo Hermione tomando mis manos, para que la abrazara y sonrío al sentir como la apretaba con cariño.

Pateo la mesa, recibiendo un regaño de McGonagall luego se fue despotricando y luciendo como un perro rabioso. Aunque la maestra tenia que soltarnos algún sermón, soltó un suspiro y continuo a su lugar. La fiesta fue entretenida, sobre todo al tener muchos mas manjares para disfrutar, haciendo que casi un tercio de la mesa me la engullera en menos de una hora. Y muchos se quedaran petrificados al ver que dejaba plato sobre plato, y poco a poco creaba una colección muy extensa.

-¡Hola Harry!- saludo Ginny dando miradas coquetas, a la lado de Luna Lovegood- ¡Veo que te encuentras mejor! Espero que pronto curen ese amor por amortentia, y puedas dejar de sentir algo por ella-

Lo dijo de forma tan ruda y diciendo "ella" de forma casi repugnantes, Hermione no pudo evitar aflojar y por un segundo alejarse. Pero tome a Ginny el corbata, tire de ella de forma que me viera bien a los ojos. Lucia asustada.

-Amo a Hermione como nunca amare a nadie mas, es mi pareja y pronto mi esposa. Si vuelves a decir eso o insinuar cualquier cosa tendrás que pagar- gruñía como Diagon, mientras la sentía temblar e incluso como tal vez se orinaba un poco.

La solté, abrace con mas fervor a Hermione y mire como Ginny seguía parada temblando de terror. Era curioso podía oler a rosas, pero cortadas y con agua podrida en donde eran contenidas. Pero ese olor no me llamo la atención si no el de alado. Luna a vainilla, aunque deslucía por su olor a no saber que pasaba y estar impregnada de la esencia de Ginny, la cual moví con brusquedad para ver a la Ravenclaw. La peliroja se fue enfadada y casi llorando.

Luna abrió los ojos al verme con esa sonrisa traviesa.

-Siéntate Lu- dije con casi amor en la voz.- Podemos charlar un rato-

-Emmm- dijo Luna indecisa.-¿Puedo?

-Ven- dijo Hermione haciendo que se sentara. Luego metió su cara en mi cuello, aspiro un poco y susurro- Ella huele muy bien, a vainilla, ¿Crees que...-

-SI- dije mientras la besaba- Ella es otra-

La mire por un rato, mientras Hermione le hacia platica. Era hermosa, aunque antes no lo viera, su cabello rubio casi dorado, sus ojos asombrados y azules, su cuerpo aun era casi de una niña pero atractivo y con esa sonrisa que no desaparecía fácilmente. Incluso sus labios pintados natural con las fresas con chocolate que comía.

Decid buscar mas olores, encontrándome muchos diferentes, algunos deliciosos y que me hicieron babear, otros tan pútridos que podían esconder el aroma de todos a su alrededor. Como era el caso de Draco sentado a lado de Pansy Parkinson, ella tenia una mirada triste y mirando su plato. Pero el aroma que mas destaca entre ellos era el de Hermione y de Luna, nos entendía si era por estar sentadas junto a mi o por que eran tan cercanas a mi, pero algo era seguro. Estaba decidido a hacer que Luna se apareara conmigo, la marcáramos como nuestra y se uniera a nuestro nido.

Terminamos la fiesta bien, luego decidimos llevar a Luna a la torre de Ravenclaw que quedaba cerca de la nuestra. Hermione se despidió besando su mejilla, por mi parte la tome de la cintura la acerque y bese cerca de la comisura de su labios. Lucio como si no nos conociera, luego nos fuimos como si eso fuera normal. No deseaba obligarla a nada y tampoco que fuera de un momento a otro para ella, eso la asustaría, pero estaba seguro de que seria parte de nuestra familia.

En la noche paso algo inesperado. Una pesadilla se me presento en sueños. Estaba en una casa acogedora y linda, con mi madre mimándome y riendo de mis palabras incoherentes, mi padre miraba la escena con la vista cansada. Luego todo a mi alrededor explotaba, lanzando a mi padre, mi madre y a mi. Mi padre gritando, mi madre suplicando y yo mirando una luz verde en mis ojos.

-¡NOOO!- Rugí mientras me despertaba sobresaltado, con la boca seca.

-Todo esta bien, todo esta bien. Solo fue una pesadilla- dijo Hermione acariciando mi cabeza, mientras yo buscaba su cuerpo con desesperación.- Solo fue una…-

-Un recuerdo- susurre como un niño desolado, llorando y buscando al piel de Hermione en mi cara.- Hoy fue… hoy los...-

-Estoy aquí para ti- dijo Hermione haciendo que levantara la vista.

-Te necesito- dije desde lo mas profundo de mi ser.

- Ya lo he resuelto- continuo bajando su cabeza a la mía- De verdad te amo con toda mi alma-

Me beso con total pasión. Yo la tome de la cintura y la apreté. Gemimos cuando nos falto aire pero no nos detuvimos, la acosté y me coloque encima de ella. Ya no tenia mucho que quitar mas que mi boxer, sin embargo Hermione tenia toda una pijama que me estorbaba y quería destrozar.

-Espera… espera-dijo Hermione al sentir como mi mano se deslizaba por su torso, con dirección a sus senos.

-¿Tengo que?-pregunte casi llorando por que no me dejara hacerla mía.

-No es eso-dijo Hermine estirando la mano, tomando la varita y moviéndola. Antes de saberlo tenia el gotero dado por Dumbledore en una de sus manos- Tómatelo y continuaremos-

-Pero...-

Me miro algo molesta. Enseguida lo tome, apreté el pequeño chupón de al final, solo una gota callo en mi boca, dejándome un sabor amargo y extraño.

-Sabe horrible-me queje.

-No te preocupes, dentro de poco se quitara- dijo Hermione tirando de mi para continuar. - Yo también te necesito-

Baje a sus labios, bese por unos momentos, luego abrí la boca para dejar pasar su lengua y continuar con el juego que tanto nos justaba a ambos. Me abrazo del cuello tan fuerte que incluso sentía sus uñas en mi nuca. La bese durante tanto tiempo que aprendí a respirar de ella y ella a respirar de mi. Le desabroche los botones de su pijama botón a botón, despacio y sin apurarme, después de todo tenia toda la noche. Al termine me alce en mis brazos, para mirar su cuerpo, deleitarme con aquello que no me dejo Hermione ver por tanto tiempo y que deseaba marcar con mi boca, lamer y dejar mi esencia en toda su piel y recorrer con mis manos. Su cuerpo era de infarto, tenia una piel suave y tersa, el canal de sus pecho, su obligo, vientre todo me incitaba a meter mi lengua y saborear los últimos tramos de piel que ya no había echo. Ella no dijo nada cuando mi mano recorrió desde su cadera, subiendo por su vientre, su torso y terminando en su canalillo de los pechos. Eran grandes, bastante mas grandes de los que parecían.

Me alce mas y observe la obra de arte delante de mi. Hermione algo roja, con los labios brillos, sus ojos suplicando que dijera algo, mientras su cuerpo creaba una explosión de sensaciones en todo mi cuerpo.

-Se que no soy toda una mode...-

-La mas hermosa del mundo- dije bajando a besarla, sin importarme nada- Eres la mas hermosa-

Con algo de dificultad, pues la besaba, baje su pantalón y lo arroje lejos. Una prenda menos, pensé. Pero quedaban dos, su sostén de color rojo vivo con encaje plateado, y sus bragitas también. Metí mi mano por su espalda, hasta sentir donde se abrochaban, solo que no supe como. Era mi primera vez.

-Deja, te ayudo- dijo Hermione con una leve sonrisa de compresión.

No puede evitar avergonzarme. Se sentó, y se lo quito, aunque de forma tan sensual que me tenia idiotizado con mi cara casi enterrado en su pecho. Cuando lo hizo, los pude ver, mas que perfectos. Tan redondos y firmes, con los pezones de un color fuerte, no tan oscuros y no tan claros, perfectos para mi, sobre todo al ver que estaban rígidos.

-No los veas tanto- dijo Hermione con voz temblorosa- Me da algo de ….¡ahha!-

No continuo por que mi mano estaba sobre el izquierdo, moviéndolo un poquito, mientras buscaba con el índice y pulgar su pequeño botón.

-¡AH!- solto cuando lo atrape.-¡Harry con cui...cuida….cuidado!-

No me controlaba, tenia la cabeza ya pegada a ella, comenzando a besar desde su cuello hasta llegar a donde su piel se empezaba a abultar, bese y lamí cada tramo, era suave y tranquilo. Alce los ojos al ver que avanzaría mas. Hermione se mordía la mano con los dientes mientras me miraba como bajaba y besaba su pecho, hasta que mis labios rosaron su pezón, mis labios juguetearon unos segundos.

-¡oohh!-solto con una voz mas suave, seductora y que me hizo sonreír, le estaba gustando el comienzo.

Bese de lleno todo su pezón, pasando la lengua y saboreando su aureola, mientras jugueteaba con el pequeño punto que la hacia gemir. Chupe, tire con mis labios e incluso mordí con suavidad.

-¡Ohh!… Haaaarryyyy… Esto… se siente bien. Sigueee... !mmmmm!-decía ya no mordiendo su mano, con la boca abierta y saboreando cada momento.

Su pecho subía y bajaba con rapidez, estaba agitada, y yo tan excitado que ya perdí la noción del tiempo en que disfrute solo con su pecho caliente en mi cara y su pezón en mi boca. Entonces cambie de lado, dejando que mi mano derecha jugueteara con su ahora húmedo peco derecho y repitiendo la misma acción con el izquierdo. Cuando llegue a su seno, su mano se poso en mi nuca, como si ella lo deseara mas que nada. Me la pase, besando, lamiendo, chupando y mordiendo, haciéndola saltar gemir y suspirar de forma que seguro era por sentirse genial.

Esta vez, fue ella la que movió su otra mano, llegando a mi bóxer, y en un tirón bajándolo, aunque solo llego a las rodillas. Aquí debería ser una aclaración, no es que importe mucho, solo que la pocion que me trajo hasta aquí hizo algunos cambios en mi cuerpo. Por ejemplo: Me dio abdomen bien formado, también algunos músculos donde no tenia y si… si lo están pensando es que si paso, mi pene aumento unos centímetros y se ensancho otros, dejándolo cerca de veinticinco centímetros y de ancho de casi cuatro. Solo como dato interesante.

Lo cual no paso desapercibido por Hermione, que gimió mas fuerte. El color de su rostro era tan lindo que no lograba dejar de pensar en continuar con su pecho, solo queriéndola satisfacer.

-Mi turno- dijo Hermione empujándome, mi espalda quedo en el colchón.

No espero para bajar del todo el boxer y arrojándolo a quien sabe donde, pero me concentraba en ella que gateaba a mi. Con sus pechos bamboleándose y aun firmes, a pesar de que la gravedad debía hacer de las suyas. Llego a mi torax, pasando sus pechos por la piel de mi estomago, haciendo que me estremeciera. Debí de gruñir cuando ella, sin previo beso, beso mis tetillas lo cual hizo reaccionar a mi miembro que golpeo una pierna de ella.

-Tranquilo amor, todo a su tiempo- susurro con una voz seductora.

-Es que eres muy… atrevida- dije pausando por sentir como mordía ahora mi pezón.

-Lo dice quien me comió las tetas sin compasión- dijo Hermione continuando con lentitud.

Parecía que quería hacer lo mismo que yo, por que besaba, chupaba y lamia todo lo que se le interponía entre mi pecho y mis labios. Cuando llego me beso de tal forma que incluso yo me sorprendía, parecía querer comerme de verdad. Paso su pierna para estar a horcajadas y dejo caer su lindo trasero en mi torso, me miro un segundo antes de sonreír con amor. Me alce un poco para conseguir sus labios, ella se agacho y logramos hacerlo, pasamos nuestras lenguas por los labios del otro, jugando peleando e incluso dejando que lleváramos un control limitado sobre el otro.

Estaba seguro que en ese punto ya no había retorno, por lo cual me anime a bajar mi mano por su vientre, hasta tocar la tela de sus bragitas, alce la tela e introduje mi mano. Estaba húmeda, caliente y suave. Sentía como ella se removió cuando mis dedos llegaron a su bello púbico, el cual no era mucho pero si risado y suave al tacto.

-Lo lamento no pense que...- intento escudarse algo avergonzada, seguro por algo que su mente pensaba. Sin embargo mi mano continuo hasta llegar a la feminidad de Hermione-¡MMmmmm! ¡Harrryyyy! ¡Ahhhha!-

Supongo que Hermione también pensaba que ella deba de hacerme sentir todas esas sensaciones que le estaba creando. Por que bajo su mano, y con suavidad apretó mi miembro. Su mano suave, la presión ejercida en mi tronco y mi prepucio moviéndose un poco hizo que se endureciera mas. Un segundo nos vimos a los ojos, yo preguntándome ¿Podre mover mano sin hacerle daño?, pero no fue necesario decirlo. Hermione asintió mordiéndose los labios. Entonces moví mi mano por algo suavecito y que estaba mojado.

-¡Dios!- dijo Hermione jadeando y bajando su cabeza hasta estar su frente con la mía- ¡No pares… no pares!-

Ella comenzó a acariciar con delicadeza, mientras yo pasaba la mano de arriba a abajo, notando como suspiraba con mayor rapidez y su boca mas abierta, incluso dando gemidos profundos. Como respuesta ella movió mi verga de la misma forma, de arriba a abajo, bajando el prepucio y dejando que mi glande rosara con su vientre. Se sentia increíblemente genial, entonces no pude evitar moverme mas rápido.

-Hermi… ¡ohhh!-dije mientras ella apuraba el paso poco a poco, mientras yo ya estaba a máxima velocidad.-Me gusta mucho, continua, esa caricia… ¡ohhh!...-

-¡Ahhh!... diosss... ¡Me vas a volver locaaaa!... ufff... ¡que ricooo!... me tienes como hechizadaaa…¡Amooor!- gemia Hermione mirándome a los ojos.

Acariciaba sus plieges, y de ves en cuando subía para pasar mi mano por sus pelitos que estaban ya saliendo por su bragita. Notaba su vagina tan mojada que incluso hacia un ligero chapoteo cuando movía con mucha fuerza. Mis dedos ya estaban empapados, la cantidad de flujo me encantaba por que me decía que no la lastimaría o no tanto. Los olores en la habitación eran tan combinados y variados que me mareaba de puro placer, era como si el mundo fuera solo ese lugar.

La besaba, le acariciaba el pecho y de vez en cuando gruñía por sentir como me mordía la lengua o el labio al sentirse bien.

Nos estuvimos mirándonos un rato, mi pene estaba como un mástil en su mano mientras lo movía en un movimiento ascendente y descendente, sin detenerse. Y sus pechos en punta, con una de mis manos pasando por uno de ellos, mientras el otro estaba moviendo su clítoris y apretándolo por primera vez.

-¡MMMM!- Gimió Hermione mordiéndose los labios, dando ligeros movimientos de pelvis, pareció tener un estremecimiento algo fuerte y sus ojos se pusieron en blanco.

Dejo de moverse un momento. Pero su mano se movía por pura memoria muscular, por que continuo, haciendo que buscara su boca abierta, metí de lleno mi lengua y enrolle la mía con la de ella. Nos acariciándonos, recorría cada uno el cuerpo del otro con lentitud, amor y sintiendo como incluso como estábamos ardiendo. Los dos notábamos nuestras respiraciones agitadas, nuestra sensación en la piel y el tacto, más elevado.

Estábamos disfrutando como nunca del otro, de nuestras miradas, de la pasión que estábamos destilando por cada toque que extendíamos hasta saciarnos.

-Recuéstate boca arriba por favor.- dijo Hermione al recuperar un poco el control de su cuerpo.

-Estoy recostado- dije con una sonrisa.

Rojo los ojos, puso las manos en mis hombros y me dejo acostado en totalidad. Dejándome pendiente por saber que quería hacer. Sentí ambas manos de Hermione tomando mi miembro, movió un minuto de arriba a bajo como si lo puliera, luego sentí algo único y sensacional, algo que nunca creí sentir. Besaba mi glande. La mire tomando una almohada y colocándola debajo de mi cabeza. Ahí estaba Hermione con una cara picara, dando besitos, dejando que poco a poco se acostumbrara a mi pene y de vez encuando dejando salir su lengua, dando ligeros lengüetazos.

-Hermmiiioneee- solté al sentir su lengua suave, viscosa y caliente sobre la piel sensible de mi glande.- No creii que… ¡Increible!-

Con sus manos abrió mis piernas y dejo que su cabeza en medio, dándome una masturbada como nunca antes. Tardo un poco pero logre mirar cuando ella se decidió al fin, abrió su boca y dejo que mi miembro entrara de lleno en su pequeña boca. Era alucinante, desde verla desnuda, con esa mirada decidida y comiendo mi pene. Aunque no logro meterlo por completo. La saco, rasguñandome con su dientes, ella jadeando y dando una ligera tos.

-Lo siento- dijo al ver mi expresión de dolor- Lo intentare otra vez-

-¿Segura?-pregunte asombrado por lo que podía hacer Hermione por mi.

Contesto al lamer mis testículos, luego subiendo su lengua con lentitud por mi largura y dejando su boca en mi grande. Sentí su lengua lamiendo el frenillo, también como paso en giros varias veces. Luego puso la lengua en "u" alrededor de mi tronco y bajo con lentitud por mi miembro. Me retorcí, tome su cabeza y empuje un poco, sintiendo como con mi punta tocaba su garganta e incluso como se tallaba con su garganta. Era una sensación increíble. Solté un poco al ver como tenia los ojos llorosos, subió rápido y antes de sacarla del todo volvió a meterla. Succionaba. Su boca me succionaba sin compasión. Sus labios suaves alrededor del tallo me hicieron ver el techo, disfrutando como nunca antes, mientras levantaba mi pelvis para llegar mas adentro, aunque el control lo tenia Hermione.

Jugaba conmigo o mas bien mi pene, subiéndolo y bajándolo, a la vez que le pasaba la lengua a lo largo de el, dándole besos y acariciándolo con lentitud, otros momentos se lo metía en la boca y lo chupaba, o jugaba con su lengua en mi glande, la verdad que cada vez lo hacía mejor, ya llevaba un tiempo haciéndolo y se notaba que se fijaba en cada una de mis expresiones. Mejoraba a pasos agigantados. A veces me hacia daño con los dientes, y no lograba tragársela tanto pero no me quejaba. Era fabuloso el ver como se esforzaba así por mi.

-Geniiiiiial- gruñi al sentir como por segunda vez llegaba a su garganta -... Hermione... ¡Eso! … ¡Se siente genial!...-

La mire como sonrio por su comisura.

-¡Puedes correrte si quieres!- dijo Hermione sacándose mi pene con un "Pop" húmedo.

Eso era lo raro. Muchas veces antes del accidente, podía masturbarme y correrme a los veinte o treinta minutos. Ahora sentía mucho mas que antes, pero aquella sensación de quererme correr no llegaba.

Hermione volvió a bajar su cabecita, para tragársela entera, mientras retorcía la lengua alrededor de mi tronco. La saco de nuevo, hasta ponerse en el glande a pasarle la lengua con un instinto hacertado, me estaba dando un placer enorme. Pero seguía lejos de correrme.

-¿No te ha gustado amor?- Me pregunto a los pocos minutos con una carita preciosa, colorada de los sofocos de tan magnifico trabajo y una mirada triste, como si no le hubiera gritado.

-Cielo, hoy te has portado como una reina. Es la primera vez recibiendo una mamada, me ha encantado, pero no se por que no he llegado a correrme- dije mientras me alzaba.- Pero me has dejado mas que feliz-

Ella sonrío de oreja a oreja, contenta por lo que había dicho. Estaba por ir de nuevo por mi miembro, cuando la tome de la cinture, la gire sobre mi cuerpo y la deje acostada conmigo encima. Me miro.

-Es tu turno de disfrutar. Me encantara comerte toda cielo- dije besando su frente, luego su ojos, su nariz, sus mejillas y al llegar a su boca me tarde un tiempo.

Continuo con su cuello, esta vez lamiendo y chupando, pase por sus hombros, su brazo, su antebrazo, su palma al llegar a su dedos los lamí sin reparos. Después de todo en poco me la comería completa. Al terminar comencé a bajar de igual forma, pero esta vez por la parte interna, hasta que llegue a su axila.

- No Harry, ahí no- dijo Hermione demasiado tarde.

Pase mi lengua por su piel, sabia un poco amargo pero nada mas. En esa seccion esperaba encontrar algo mas que solo piel, pero parecía que Hermione cuidaba muy bien de ella por que tenia el mismo tono que su medas cutis, y no tenia ni un solo vello. Gimió, no supe si de gozo o por la vergüenza, pero lo volví ha hacer. Continué por el otro brazo repitiendo todo. Llegue a su torso donde esta vez no me dedique a sus pechos si no a todo lo que mi lengua pudiera marcar, desde su escote, hasta su ombligo lamí y bese. Cuando llegue a su vientre bese. La gire con suavidad, para besar su espalda, su columna su cintura y sus caderas, de verdad que la estaba marcando como mía con cada movimiento y ella lo sabia. Al llegar a sus glúteos no frene continué besando, chupando y por supuesto tocándolos.

-¡hhhaaa!- solto con las manos aferradas a una almohada y girando su mirada para ver que hacia.

Pero yo estaba inmerso en lamer cada parte de ella, pasando por una pierna luego su muslo, su piernas y su pie. Donde bese la planta y lamí sus dedos.

-¡AHI NO!- Repitio Hermione como si eso fuera a pararme. La bestia que existía dentro de mi quería sentirla toda, hacerla mía y era imparable.- Harryyy….¡ohh!...¡Dios!-

La gire nuevamente, tenia una mirada no solo llorosa si no también roja y de disfrutar en grande. Lamí sus dedos mientras me veía directo, sus ojos no paraban de ver como movía mi lengua en su empeine y luego por su pierna, hasta sus muslos donde poco a poco llegue a su cadera de nuevo. Tenia las piernas justas apretadas, sus brazos alrededor de una almohada mientras la sostenía sobre su pecho, su cabello desordenado por todos lados, algunos mechones pegados a su frente sudorosa y su mirada ansiosa me hizo llevar mis manos a su ultima prenda. Tire de sus brazas, ella no opuso resistencia cuando levante sus piernas y las separe un poco, al finalizar las deje a un lado.

Pude ver su expendido cuerpo, como ya brillaba por el sudor, incluso como temblaba ligeramente. Tenia las piernas juntas aun y ahora una mano tapaba su feminidad. Se me hizo agua la boca. Fui directo a su entrepierna. Mire como estaba recia por dejarme ver e incluso apretaba mas las piernas.

Recordé como Ron (antes de todo esto) me monstruo algunas fotos mágicas con famosas hechiceras que hacían porno, en todas ellas parecían que les encantaba abrir las piernas y dejar que les hicieran de todo. Ahora que veía al pasado, sabia que aquellas mujeres nunca me atrajeron e incluso le di por su lado a Ron. Sin embargo Hermione siempre me enloqueció, algo era seguro, el dragón dentro de mi sabia que quería.

Bese su mano, una, dos, tres veces. Y ella quito su mano. Con sumo cuidado abrí sus piernas, vi en su mirada que entendía lo que le iba a hacer. Tenía una ligera sonrisa en su cara, pues estaba segura de lo que hacíamos, imaginaba el gusto que le iba a dar, y ya lo saboreaba con solo oler su feminidad.

Meti mi cara entre sus piernas, y comencé a a acariciarle el monte de venus, bajando poco a poco hasta comenzar a tocar sus labios, pasando por un lado del clítoris sin tocarlo, pero muy cerca de el.

-¡Ahh!... ¡me gusta como me acaricias amor!- Susurro Hermione arqueando un poco su pelvis.

Fui tocando sus labios vaginales, pasándole los dedos por sus bordes, y volviéndolos a subir hacía la parte superior, cerca del clítoris.

-¡Ya Harry! ¡Por favor!- dijo Hermione jadeando.

Le puse un dedo en su abertura(sacando un respingo, seguido de dos gemidos sensuales) y poco a poco lo fui introduciendo, de adenso salio un ligero liquido, y al retirar mi dedo estaba lleno de flujo. Mire por un segundo antes de metérmelo a la boca. Era como la cerveza de mantequilla. Tenia un olor fuerte, un sabor un poco extraño, pero te hacia querer mas y mas, hasta estar borracho.

-¡Por favor!- dijo Hermione soltando la almohada que volo al lotro de la habitacion, tomo mi nuca y la llevo a entre sus piernas.

Puse mis labios en su puerta sacando la lengua, y acariciándole con ella el comienzo de su vagina.

-¡Harrrrryyy!... siiii... sigueeee... diossss... es increible...-gimio Hermione impulsándome a mas.

Lamia su entrada con mucho cuidado, quitando todo el anterior flujo y dejando que fuera remplazado por mi saliva. Cada vez que besaba y chupaba, Hermione realizaba mas presión intentando que fuera mas adentro. Seguía lamiendo con devoción, pues para mi era lo mas importante en ese momento, salia mucho flujo y no deseaba dejar que nada se perdiera de ser saboreado por mi, era una cantidad bastante buena para llenar un vaso y beberme lo. Pero lamerlo poco a poco directo de Hermione era un deleite sin igual. Mis labios abrieron sus labios vaginales y ella alzo mucho mas, hasta que mi lengua llego a su vulva, donde dedique a dar lenguetasos rapudos, agarre con mis labios su clitoris, apreté y tire de el.

-Ahhh... ahhh... diosss... mioooo... siiii… me vengo... no aguanto massss…!-Grito Hermione como posesa, pegando mas mi cara que tenia la nariz en su monte de venus y mi lengua en sus labios vaginales. Por puro instinto alce un poco y lamí desde su ano hasta su clítoris.

Salto entre convulsiones, gemidos, arqueo su cuerpo y apretando mi cabeza contra su entrepierna, viniéndose en un orgasmo largo y fuerte, echando todavía más flujo. Me di cuenta a tiempo para abrir al boca y dejar que todo ello entrara por completo. Soltó mi cabeza, dejo caer sus manos la cama entre jadeos y gemidos, e incluso seguía convulsionando levemente. Seguí chupándole su gruta, de la cual salía cada vez más flujo, parecía un caudal de satisfacción, tanto para Hermione como para mis sentidos. Al dejar de salir mas flujo. Levante la cabeza para mirarla, me gusto contemplar que ella tenia un seguro orgasmo, la cara de felicidad que ponía, y la lujuria en sus ojos.

Ella al verme se rió.

- Menudo baño te he dado en la cara- dijo con una voz algo rara.- Estas todo brilloso, y se ve viscosa tu cara-

-Eso significa que hice algo bien- dije alzando mi mano, limpiando las partes en que mas tenia y me las metí de lleno. Mirando como ella lucia impresionada. Se mordico los labios.

-Ven, te limpio- dijo Hermione alzando la mano.

Antes de saber si lo aria con alguna cosa, ella se levanto, me tomo el rostro y lamió toda mi boca y sus alrededores. La abrace sintiendo como su cuerpo estaba muy sudado y caliente. Del orgasmo que había tenido aun temblaba. Me abrazo y dijo a mi pido- Te amo tanto que incluso estoy dispuesta a hacer de todo. No me canso de pensar que tu me enseñaras todas la sensaciones que puede tener mi cuerpo y me vuelve loca saber que yo provocare muchas en el tuyo. En estos momentos soy la mujer más feliz del mundo. Y espero que encontremos a las demás para ser doce veces mas feliz-

La tome de la barbilla para detener su limpieza con la lengua.

-Esto solo empieza amor- dije besándola por un rato, con mucho cariño y pasión.- Te amo-

-Yo también te amo mucho, como no te puedes imaginar. Pero quiero en estos momentos, que me hagas tu dragona, y yo a ti mi alfa. Quiero sentirte dentro de mi, y que me hagas el amor, deseo que me poseas, que me quites la virginidad.- dijo Hermione con una pequeña mueca de pena.

-Yo también lo deseo mucho cielo, sabes que para mi eres y seras siempre mi reina, y la mujer que más quiero en la tierra- dije besando sus mejilla, para acabar en sus labios- Tu seras la dragona alfa-

La acote con cuidado, con sus piernas alrededor de mi torso y nuestras bocas conectadas por mas que nuestras lenguas y nuestros labios.

-¡Harry... penétrame yaaa... lo estoy deseando!- gemía Hermione cada vez que le dejaba decir algo.

Entendía que debía estar muy lubricada para poderla penetras, como ella queria, y lo estaba. Solo que me daba algo de miedo lastimarla, pensar en que le hiciera algún daño me hacia titubear por segundos. Comenzaría despacio, viendo su rostro y deteniéndome en caso de ver dolor o incomodidad en ella. Abrió las piernas, y ella misma coloco mi pene en medio de ella, veía su rostro decidido, también su mirada dulce e incluso como me indicaba que estaba bien hacer todo lo que yo quisiera. Baje mi vista un segundo para ver su vulva chorreando de sus flujos, rosadita, hermosa con mi miembro listo para entrar por primera vez en ella.

No fue necesario ninguna palabra, pase el grande por sus labios un par de veces para impregnarme de sus flujo vaginal y de paso a ponernos mas cómodos. Serbia como juego previo también, pues parecía que ya lo estábamos haciendo, sin embargo aun faltaba el evento principal. cada vez era mayor la excitación. Ella suspiraba, gemía, tenía su cara colorada del calor que estaba pasando, del fuego que sentíamos correr por donde nuestra piel se tocaba. Sus ojos abiertos me miraron y me suplicaron que entrara en ella.

Tenia el glande rojo e hinchado desde hacia mucho, pero en ese momento era cuando mas lo vi de esa forma, no había sentido tanto deseo, excitación, lujuria, ... todo al mismo tiempo, de tenerlo dentro de Hermione, de sentirla por cada aspecto.

Empecé a empujar e introducirle mi pene por su vagina. Estaba muy cerrada, sentimos cuando abrí sus labios, me costaba entrar en ella sin recurrir a mi fuerza bruta, pero poco a poco sentía cada pliegue de Hermione ceder. Despacio, sentía cada centímetro, como rosaba con la piel de Hermione y abriendo su vagina, menos mal que estaba bien lubricada, la humedad ayudaba para no hacerle daño con el tamaño que tenia. Disfrutaba de sentir mi piel tirar para atrás, su estreches presionaba mi pene de tal forma que era delicioso, e incluso su propio cuerpo comenzó a succionar me con lentitud.

-¡Ohhh!... ¡Es estrechooo!...- le dije, a la vez que gemía.

-¿¡Qué esperabas!? -dijo entre enojada y enloquecida por la satisfaccion-¡Era virgen!-

Lo tenía muy apretado tanto que sentía los latidos de mi sangre retumbar en sus paredes vaginales.

Al final logre que entrara un poco de mi tronco, nuestros cuerpos estaban empezando a sudar. Seguí penetrándola un poco mas fuerte, hasta llegar a su barrera (himen), tocando con nada de sutileza. Ella contrajo su cara, al notar mi llegada y el tirón al chocar. Frene al verla sacar unas lagrimas.

-Lo siento yo...- no pude ni terminar, alzo su pelvis y de golpe se movió hacía delante ella misma y rompió su himen de un solo tirón.

-¡PUTA MADRE!-grito Hermione con un poco de enojo.- ¡DUELE, PERO MEJOR PASAR RÁPIDO POR ESTO!-

Recordé lo anterior dicho por ella, lleve mi boca a su marca del cuello comenzando a lamer y besar. Un solo minuto después ella acariciaba mi cabeza, pues lucia como un niño asustado queriendo remendar mi error.

-Esta bien- dijo Hermione con una leve risa al sentir que continuaba consolándola al lamer su marca- Espera ahora a que me haga a ella, y se dilate mi vagina un poco más-

-Te hice daño- dije después con voz baja- No quería dañarte-

-He dicho que esta bien- dijo Hermione alzando mi cabeza, pero negaba como loco. Ella confiaba en mi y había fallado. Llevo su boca a mi cuello y mordió nuevamente mi marca. Sentí un leve dolor al reabrirse- Ahora estamos a mano-susurro lamiendo las gotas que salían.

Estuvimos un pequeño rato con ella besándome, puesta en el mismo sitio, notaba el calor de su vagina, veía flujo salir por debajo de mi pene, y mojándose la cama, también comenzó a salir un poco de sangre, pero era de esperar.

-Tengo la vagina y los labios muy sensibles. Noto cualquier cosa que hagas, como lo de la sangre, pero no importa, no me duele. Bueno.. un poco pero bésame con pasión para que se pase. Quiero estar más receptiva, para sentirte hasta cuando llegues al fondo de mi.- dijo con coqueteo Hermione, lucia como si no hubiera recién no hubiera roto algo dentro de ella.

Nos pusimos a besarnos de nuevo, con una intensa pasión, quería que supiera que la quería mucho, y estaba prendado de ella. Nuestros labios se comían uno a otro, chupábamos y jugábamos con nuestras lenguas, me gustaba mucho besarla, además del placer y los sabores que sentía.

-Continua- susurro en algún punto.

Con mi instinto controlado bajo el no querer lastimarla, continué con lentitud, controlando la penetración en una contaste pero lenta. Cada segundo estaba mas adentro, sentía todo se vagina tan mojada, caliente y suave, con cada avance llegaban nuevas sensaciones placenteras. Notaba como aunque pasaba el tiempo las paredes me seguían teniendo atrapado y apretando como si no abriera la pequeña cavidad de Hermione. Sentía dolor en el prepucio, como el frenillo rosaba con las paredes e incluso en el grande no podía estar mas caliente, sin embargo todo eso me daba placer. Hermione estaba igual, su vagina estaba tan caliente, esos movimientos que hacía cuando el la penetraba más, casi como si quisiera tenerlo todo sin importarle nada.

-... que caliente tienes la vagina- dije mientras ella abría los ojos al escuchar mi voz.

-… no el que tiene su pene caliente eres tu- dijo Hermione con una leve sonrisa.

Supe de inmediato cuando llegue al final de su vagina, algo mas duro que su himen, y también el que ella gimiera mas de placer. Mire como estábamos al fin unidos, y a la perfección, mis testículos golpeaban su ano y glúteos, mientras ella tenia las piernas abiertas tocando las mías. Era perfecto. Nos paramos una vez mas, un momento mientras la acariciaba y besaba, sus pechos los tenía firmes, sus pezones parecían mas duros que antes, que salían para que mis dedos jugaran con ellos, entre caricias.

Hermione, se movía debajo, sentía cada vez más placer, nunca había pensando que fuera a tener esas sensaciones, esos placeres, me subían por todo el cuerpo, y ella levantaba su pelvis para que le entrara mas, aunque solo fueran un centímetro lo que faltaba. La penetración era más agradable, la lubricación era cada vez mayor, nuestros cuerpos se movían con mejor ritmo. Todavía no la sacaba y volvía a penetrar, pero con el movimiento de cadera de Hermione era suficiente.

-Siiiiii... ufff... que ricooo... massss...-decía levantando su pelvis, y arqueando su cuerpo. - Puedes ya soltar tu control…. Solo… hazlo como quieras...-

Entonces, mi instinto fue liberado. Tome la cadera de Hermione, calve mi boca en su pezón y arque mi espalda. Mi cuerpo se movió por si solo, mi cadera se retiro casi por completo, dejando que solo el glande quedar adentro y luego entre sin compasión.

-¡Maldita sea! ¡Si… siiiii… o continua!- gimió Hermione aferrando sus manos a mi espalda.

Con la mano libre que tenia, y mientras entraba y salía de ella, le iba acariciando el clítoris, que estaba muy grande, hinchado, muy sensible a las caricias, dando convulsiones de su cuerpo, no podía parar y quería cada vez más.

-¡Siiiiii... Harrrryyy... dameee... massss... siiiii.!-gemía desesperada, sentía una oleada dentro de ella, un placer increíble le estaba produciendo, era asombroso la descarga que le produjo en su cuerpo, levanto su pelvis muy alto, notando y sintiendo como mi pene le daba en el fondo, dándole esas sacudidas tan terribles de placer.

Apretada su vagina y sentía mejor el pene, como entraba y salía casi con ya lubricación extra. Veía y sentía como Hermione me levantaba por ella misma clavándose mi pene en su interior, apretando su vagina sobre mi miembro. Cerro sus piernas en mi espalda, haciendo que entrara más en ella, que chocara en su fondo mas y mas, me apretaba con una fuerza increíble. Yo le acariciaba su pecho, su clítoris, dándole besos como un loco, aunque a veces sentía como ella me mordía el hombro o el cuello, me arañaba la espalda, pero yo seguía envistiendo con algo de rudeza dentro de ella, cada vez más rápido, más fuerte, parecía que me iba la vida en ello. Dejaría todo lo que podía en entregarla a Hermione el mayor placer de su vida. Tanto que se volvería adicta a mi, como yo ya lo era a ella.

Los dos suspirábamos, chillábamos, y nos apretábamos cada vez más, queríamos unir nuestros cuerpos, como si fuera uno solo.

-¡Harry me voy a correrrrr... diossss... siiii…!- Grito Hermione abriendo su boca, arqueando el cuello y subiendo su cuerpo mas.

-¡Hermione... Estoy a punto... eres deliciosa... apriétame con tu vagina, estrujarla adentroooo…!- dije sin contenerme, pues era cierto estaba a punto de eyacular y quería hacerlo dentro de ella.

Los dos estábamos sudando, yo sobre de su cuerpo, ella sobre la cama que seguro ya estaba manchada de no solo sudor, de su flujo vaginal de mi pre semen, saliva y la sangre de Hermione. La sensación de gozo fue como nunca había soñado. Palpitaba nuestros cuerpos al mismo tiempo, su corazón retumbaba en mi cuerpo y el mio en el suyo, su boca compartía todo con la moa, mientras que ella se aferraba a mi con desesperación, yo le apretaba los glúteos al querer sentirla mas cerca de mi. Estaba desbocado como un caballo, a todo galope. Con el sonido de mi pelvis chocando contra el de Hermione, el chapoteo que salia de nuestros genitales y los gemidos que inundaban la habitación. Sentí como llego al orgasmo, convulsiono con fuerza en mis brazos, moviendo las piernas con rapidez y apretando con mas fuerza que nunca. Mis movimientos de penetración continuaron con lo máximo podía, casi dejando solo que la punta de mi glande tocara su entrada y luego penetrándola al completo.

-Connntinua...vamooooos…. si…. rico…. es ….genial… ¡HAAAARRYYY!- Grito Hermione continuando con sus convulsiones de orgasmos, una de tras de otra.

El sudor bajaba por todos lados de nuestro cuerpo. Hermione clavo tanto sus uñas en mi espalda y las movió con tanta fuerza que seguro terminaría mas rasguñado que nunca, sin embargo me sentía complacido. Nos besamos como fieras luchando, sintiendo el placer de cada uno, llenando de lujuria al otro ese momento.

-Coorrete en mi- dijo Hermione al ver que yo no estaba frenando, es mas aumentaba mis embestidas y ella seguía teniendo orgasmos.- adentro, adentro-

-¡Ohhhhh!…. Siiiii…. Lo haré dentro de ti-dije al sentir como llegaba mi turno.

Expulse todo lo que tenia guardado dentro de Hermione, le llene la vagina de semen, como nunca me había corrido antes, descargaba oleadas de chorros, parecía un geiser en plena erupción periódica.

-Siiii... cielooo... siento como me das las semillas de tu descendencia... como descargas en mí, llenando mi interiorrr...-dijo Hermione gimiendo apretando sus manos y mordiéndome de nuevo.

-uffff... diosss... que deliciosa eres- solté al sentir como me apretaba de nuevo.-

Nos quedamos enlazados los dos, sudorosos, pero con una sonrisa que nos llegaba de oreja a oreja. El gozo que teníamos en aquel momento, era muy grande, estábamos contentos y nos pusimos a besarnos, sintiendo la pasión y el amor que nos teníamos. Gire a Hermione para que quedara encima de mi, se acurruco en mi pecho, yo por mi parte tome la almohada restante y la coloque en mi cabeza. Luego tome sus manos, enlace mis dedos con los de ella, bese su frente sudorosa y con el cabello pegado.

-Te amo tanto- dije cerrando mis ojos por a completar mi primera unión.

Hermione enredo su pierna con la mía, me miro unos segundos, luego simplemente me beso con ternura.

-Ahora entiendo por que doce- dijo Hermione con voz cansada- Solo logre hacerte correr una vez. Mientras tu me has hecho correr cuatro veces y una de ellas fue multi orgasmica, no logre ni contar cuantas veces seguidas fueron-

Miro mi mano, sonrío al ver que el el circulo de mi palma, estaba la figura de una pequeña dragona y el numero cambio a once.

-¿Podemos repetir mañana en la mañana?-pregunte con una sonrisa enorme al pensar que tenia mucho tiempo a solas con Hermione.

-Cuando quieras amor- dijo besando mi pecho- Solo déjame dormir un rato-


Aquí les dejo la lista de chicas que están adentro, aun puede modificarse con las de abajo o alguna que les interese(con el olor que quieran a que huela). De tal forma que déjenme su comentario y antes de que pase al cuarto capitulo ya estará los nombres, su olor y su numero en escala de quien sera mas relevante y quien menos.

Hermione 1... Galletas de Chocolate

Luna 2... Vainilla

Daphne 3... Limon

Tonks 4... Pan recien echo

Pansy 5... Brisa marina

Alicia 6... Pasto podado

Katie 7... tierra mojada

Astoria 8... leña cortada.

Gabriel 9... cafe molido

Lavender 10... naranja

Cho 11... Rollos de canela.

Hannah 12... aire fresco de montaña

Fleur opcional

Romilda opcional

Angelina opcional

Hestia o Flora Carrow opcional.