Disclaimer: Naruto y sus personajes no son míos para mi desgracia y suerte de algunos.

Parejas: SasuNaru, aunque parezca lo contrario.

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Capitulo 2: Inciertos despertares
Por Riznao

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Nunca en su vida, en su corta vida de tan solo 16 años, se había aterrado como lo estaba en ese preciso momento. Naruto le miraba calmado, algo que claramente decía que eso no iba bien, la mente de Sasuke trabajaba contrariándose a si mismo, ya que en mejor instancia era bueno tener un Naruto calmado que uno gritando, pataleando y maldiciéndolo, pero con un Naruto histérico, él podría encontrar cualquier excusa como para aferrarse a ella y buscar una salida ya fuera a golpes o palabras, pero por el momento, Naruto le veía con una pasividad que le asustaba. Eso significaba una de dos cosas, la primera; que el chico posiblemente pidiera explicación la cual muy a su pesar no podía darle, ni poder formular una aunque quisiera y segunda; que Naruto siendo calmado era algo que estaba muy fuera de lugar, ya que Naruto nunca se queda calmado a menos que algo extremadamente malo se lo exigiera.

Así que eso extremadamente malo era no otro que Uchiha Sasuke sobre él y en una posición comprometedora. La mente de Sasuke corría a mil por hora tratando de ingeniar algo que al menos le diera suficiente solvencia como para excusarse de su posición sobre Naruto. No pudo pensar mas cuando sintió dos brazos rodear su cuello y un aliento cálido posarse sobre su cara, Naruto le miraba siempre calmado y le atrajo hacia si, "Un poco mas…un poco mas y…" Sasuke pudo ver como Naruto se inclinaba hacia el buscándolo, dejo de pensar coherentemente cuando los labios de Naruto se unieron a los suyos en un beso casto y simple, luego otro un poco mas demandante. La mano de Naruto jugaba con los cabellos de Sasuke, mientras la otra comenzaba a bajar por el cuello, por el pecho y así hasta llegar a su abdomen donde deslizó su mano bajo la camisa del Uchiha haciendo que este jadeara al sentir la mano de Naruto jugar y hacer círculos en una parte sensible de su estómago. Dejo salir un quejido cuando Naruto besó bruscamente su cuello, dejando un camino de saliva hasta su pecho y comenzando a lamer la mordida, Sasuke no podía controlarse más, después de todo Naruto fue quien había comenzado a llevar las cosas a otro nivel, así que decidió dejar atrás toda duda y decidió hacer lo que hacia tiempo necesitaba.

Con su mano derecha comenzó a desabrochar la chaqueta de Naruto y con su mano izquierda masajeaba la parte interna de la pierna de Naruto haciendo que este temblara con su toque. Los dos seguían besándose pero algo húmedo se había colado por la boca de Sasuke y supuso que era la lengua caliente de Naruto lo que jugaba dentro de su boca, Sasuke decidió hacer lo mismo.

¡Dios! Ese aroma, ese toque y esa sensación de placer que lo inundaba a cada segundo, no podía resistirlo y comenzó a besar mas bruscamente a Naruto quien se lo permitió. Bajó a su cuello y comenzó a besarle con insistencia tratando de dejar la mayor cantidad de marcas posibles en ese delicioso cuello. La mano de Sasuke que había estado en la entrepierna de Naruto comenzó a subir lentamente hasta llegar a la cremallera del rubio y comenzó a masajear el bulto que había entre sus piernas, haciendo que este soltara un tentador y seductor quejido que terminó por excitarle mucho más

– Uchiha… – detuvo sus besos que iban bajando al pecho de Naruto para ver a este con sorpresa, Naruto nunca le había llamado de esa manera, y las pocas veces que lo había hecho eran solo para utilizarlo sarcásticamente, le miró confundido y antes que pudiera saber lo que sucedía se vio con su espalda contra la cama y con Naruto sobre él.

Sasuke se sorprendió, no esperó que Naruto fuera quien aceptara el estar bajo él, pero tampoco espero una reacción un poco violenta por su parte cuando de hecho le había tirado bruscamente y le estaba besando y dejando mordidas en su cuello así como el lo había hecho minutos antes.

– N-naruto – este le vio con una mirada que nunca había visto antes, lujuria y deseo puro reflejaban esas orbes rojas "¿Rojas?" el mismo rojo carmín que podía competir con el color sangre de su sharingan. Algo estaba mal, terriblemente mal, los ojos de Naruto eran azules, el mismo azul que le apaciguaba cuando les miraba, el mismo azul del cielo, pero esta vez no supo que era mas grande, si el temor por esos ojos rojos o el dolor de ver que los únicos sentimientos en esos ojos no pasaban de ser meramente carnales.

– Naruto ¿Qué…?– el chico le miró enojado al tener la mano del Uchiha sobre su pecho empujándole.

– Calla – susurró acercándose nuevamente al chico de cabellos negros, quien a pesar de su intento por separarse no podía ignorar la presión que hacia Naruto sobre sus partes intimas, friccionándolas y haciendo que la resolución del Uchiha se fundiera con el deseo que estaba tratando de contener.

– Espera – la voz de Sasuke llevaba deseo, su voz era débil y a pesar de lo que demandaba no tenía la fuerza como para reiterarlo.

– No me vengas con eso, Uchiha, después de todo fuiste tu quien comenzó – susurró seductoramente al oído del pelinegro, ese aliento cálido sobre su oreja y esa humedad que sintió en su lóbulo le hicieron sacar un gemido de placer.

– No…espera…Nmm – no pudo tragarse el gemido que burbujeó en su garganta, cuando Naruto tocó con sus manos el bulto entre sus piernas y comenzó a masajearlo, haciendo inevitablemente que la cabeza de Sasuke se sintiera ligera mientras buscaba inconscientemente mas de aquel toque. Naruto se inclinó sobre el Uchiha llevando su cara a los pantalones del pelinegro y bajando lenta y tortuosamente el cierre de la cremallera.

El Uchiha sabía que no estaba bien, pero definitivamente su cuerpo le decía que olvidara su mente y se concentrara en las atenciones que el rubio le daba, ese calor que corría por sus venas, y ese ardor en su entrepierna que le decía que necesitaba eso y por sobre todo deseaba lo que estaba a punto de ocurrir.

Su burbuja se rompió cuando sintió algo caer abruptamente sobre sus piernas, la expectación por lo que había de acontecer se había ido, el calor seguía en su sangre y el problema que yacía erecto sobre sus piernas seguía allí recordándole que aquello no había acabado aun cuando Naruto estaba tranquilamente desmayado o dormido sobre su regazo.

"¡Mierda!"

El grito de Sasuke no dejo nunca su boca pero se podía sentir la rabia y la vergüenza en su pensamiento inacabado.

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El sonido en la puerta le indicó a Tsunade que tenía (desgraciadamente) asuntos que atender, solo esperaba que no fuera Shizune con otro gran edificio de papeletas que tenia que firmar.

– Pase – respondió con voz aburrida y apagada, al mismo tiempo que Naruto pasaba a su oficina. La hokage levantó su vista y luego volvió a hacer lo que estaba haciendo de manera desinteresada – Vaya, ya era hora que vinieras – regañó la mujer aun sin dejar de ver los papeles los cuales había tenido enfrente casi todo el día.

– Lo siento Tsunade-baachan – Naruto se rascó distraídamente la cabeza con una sonrisa nerviosa en su cara. Tsunade se percató de la sonrisa de Naruto y sintió que algo en el ambiente no andaba bien, por mucho que Naruto fuera bueno escondiendo cosas, ella de alguna manera encontraba la manera de acertar lo que eran esas 'cosas'. Esta vez, ese nerviosismo tan evidente no le era indiferente así como tampoco la cautela la cual parecía irradiar el rubio. – ¿Sucede algo? – trató de sonar casual pero Naruto bien sabia que no había simple curiosidad en la pregunta.

– Naruto…– le advirtió Tsunade, aun sin levantar su mirada de los papeles que estaba firmando.

Naruto suspiró – Esta bien, esta bien, solo…me siento algo raro – declaró mientras desviaba la mirada. Tsunade sabía que ese raro, era en realidad 'malo', pero sabía bien que su protegido siempre trataba de esconder sus debilidades o todo aquello que le hiciera parecer como si las tuviera.

– Ya veo…– comentó de forma ausente, mirando sus papeles pero con su mente repitiendo lo que había sucedido el día anterior, finalmente levantó su mirada y vio que Naruto estaba frente a ella y sin el Uchiha a la vista, ante eso frunció el seño y se olvidó de él por un momento cuando vio el estado desarreglado del rubio. – ¿Dormiste bien?, porque déjame decirte que te ves fatal – comentó.

– ¡No he dormido nada por que me dejaste inconsciente en primer lugar! – Gruñó señalando dramáticamente a la mujer que tenia frente a él con su dedo índice –Aunque si de descansar bien me preguntas supongo que si, no desperté hasta ahora en la mañana en el hospital – murmuró fastidiado.

– ¿En el hospital? – Naruto asintió. – ¿Qué paso con Uchiha? – Naruto le miró curioso pero frustrado.

– Y yo como voy a saberlo – exclamó ruidosamente.

– Se supone que él te cuidaría – Naruto le vio con una expresión de puro desconcierto.

– ¡¿Qué estupidez es esa? ¡No necesito que nadie me cuide! – gritó desesperado y con sus nudos hecho puños a sus lados.

– Por supuesto, has demostrado ser perfectamente capaz de cuidarte solo – añadió la mujer con tono sarcástico, Naruto le miraba con el ceño fruncido pero no dijo más – Después de todo cuatro viajes al hospital lo confirman – dejo salir resentidamente mandándole una mirada altanera. Naruto solo gruñó en respuesta y desvió su mirada sabiendo que Tsunade tenía razón.

– Ya lo dije no es gran cosa – farfulló Naruto.

– ¡Oh! pero si es gran cosa Naruto. El kyuubi – con lo último Naruto le vio cauteloso.

– ¿Qué pasa con el Kyuubi? – preguntó acercándose mas al escritorio de la Hokage.

– Ayer cuando te examiné no encontré nada malo, al menos no físicamente y por lo que parece tu salud también está muy bien, si bien se nota que has tenido una baja en tu energía pero nada que fuera a considerarse como un problema extremo para tu salud y que justifiquen tus desmayos – explicó mientras Naruto le veía interesado y callado algo que le dio luz verde a Tsunade para continuar. – Sin embargo. – allí estaba el pero elegante que estaba esperando –Si no es problema físico, de salud, entonces… –

– Puede que sea Kyuubi – completó Naruto. Tsunade asintió.

– Ven acuéstate en el sofá – le pidió parándose de su silla y haciendo un gesto para que Naruto se acercara al sofá.

– ¿Que vas a hacer Tsunade-baachan? – preguntó curioso cuando Tsunade hizo un ademán para que abriera su chaqueta.

– Solo quiero ver como esta tu Chakra, ya que ayer no pude hacerlo – explicó mientras tocaba el sello sobre el abdomen del rubio quien se retorcía de vez en cuando por el cosquilleo causado por los dedos de Tsunade.

– Y de quien fue la culpa – murmuró molesto mientras reprimía las ganas de reír por el cosquilleo, en tanto Tsunade le miró molesta calló por su integridad física.

– Dime Naruto ¿Qué sientes antes de desmayarte? – Tsunade seguía viendo con detenimiento la marca en el abdomen de Naruto y comenzaba a hacer unos cuantos sellos con sus manos, "Procedimientos médicos" pensó Naruto levantando sus hombros en señal de duda y sin darle importancia.

Pensó que la pregunta de la Hokage era algo tonta, pero después de repasar las veces que se había desmayado, recordó que nada le había dado indicio alguno de lo que sucedería después, algo que pensó que era muy raro, ya que no había mareos, visión borrosa ni síntomas de algún tipo que le dieran la idea que se desmayaría.

– Ahora que lo dices…no siento nada, solo sé que un momento puedo estar caminando o haciendo lo que sea que este haciendo y al otro todo se hace oscuro, como si solo parpadeara y despertara en otro lugar – comentó extrañado mirando el techo de la habitación. No recibió respuesta alguna y el único "Hmm" de la Hokage le indicaba que la mujer debía estar haciendo trabajar los engranes de su cerebro formulando alguna teoría de lo que sucedía con él.

– ¿Qué sientes cuando despiertas? – aquello le sorprendió un poco ya que al recordar las veces que había despertado después de un desmayo, tenia todo aquello que supuestamente debía sentir al principio y no al final de este.

– Es raro…pero siento mareos, y a veces siento entumecido mi cuerpo junto con un mal sabor en la boca. – Tsunade pareció meditarlo aun más después de asimilar sus palabras, después de unos momentos se separó de Naruto. Este la miró contemplativo esperando alguna reacción de su parte.

– ¿Y bien? – preguntó Naruto mirando a la mujer y haciendo que esta saliera de cualquier pensamiento que estaba siendo formulado por su cerebro. – Pues como Hokage solo puedo decirte que…– Naruto le vio expectativo.

– Por el momento no tengo idea alguna – completó con frustración, Naruto le vio con indignación antes de soltar el aire que estaba comprimiendo en su pecho.

– ¿¡Como puedes darme una respuesta así? – reclamó Naruto, haciendo que Tsunade frunciera el ceño.

– ¡Y que más quieres que haga mocoso! – gritó la mujer levantando su puño de manera amenazadora.

– ¡Eres la Hokage haz algo! – replicó el rubio con movimientos frenéticos.

– Ahora quieres que haga algo y hace unos minutos decías que todo estaba bien – gruñó Tsunade aun sin bajar la voz. Naruto guardó silencio mientras le dirigía una mirada inconforme a la mujer. Tsunade habiéndose calmado un poco tan solo suspiró interrumpiendo el murmullo molesto de Naruto.

– Escucha Naruto – Tsunade se calmó a sabiendas que Naruto no debía estarla pasando bien cada vez que se desmayaba sin razón aparente.

Por otro lado se recordó que era posible que el rubio no supiera los planes que tenia para con él, a menos que el Uchiha se lo hubiera comentado ya, pero de haber sido así el caso, Naruto hubiera entrado azotando la puerta demandándole una explicación y no como lo había hecho con su sonrisa nerviosa. Suspiró nuevamente, eso seria difícil.

– Al parecer tu chakra tiene ciertas, anomalías – explicó pacientemente como si lo hiciera con un pequeño niño de cinco años.

– ¿Anomalías? – la Hokage asintió.

– Tu flujo de chakra se mueve de manera irregular, algo que no es muy común y debo decir que eso me preocupa, sin embargo, es un comienzo. Supongo que puedo buscar en algunos pergaminos y libros acerca del tema. – explicó mientras se apoyaba en su escritorio mientras Naruto se incorporaba al mismo tiempo que bajaba su camisa y se ponía nuevamente la chaqueta.

– Supongo que eso es mejor que nada – murmuro viendo hacia la ventana. La Hokage supo que era hora de explicarle como llevarían las cosas desde ese momento y solo pudo prepararse para la larga charla que vendría.

O en su defecto, los gritos.

– Naruto – el rubio le miró – Escucha, en vista de lo que ha sucedido, supongo que tendremos que poner unas cuantas reglas, solo por precaución – los ojos de Naruto se abrieron "No estará pensando en…"

La Hokage suspiró mas fuerte y miró al chico.

– No tendrás misiones hasta nuevo aviso y mientras tanto Sasuke tendrá que vigilarte para controlar tus descargas de energía – dejo salir rápidamente no queriendo que Naruto le fuera a interrumpir. Segundos pasaron y con parsimonia miró que el chico en cuestión abría sus ojos desmesuradamente, aparentemente se había congelado tras la noticia de no ser por el tic en su ojo izquierdo. Aquello le decía que se preparara para la guerra de gritos que precedía ese momento. Tsunade hizo el conteo regresivo mentalmente.

3

2

1

– ¡NO QUIERO! –

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Cerró el chorro del lavabo y miró su reflejo en el espejo. Unos ojos rojos le miraban y unas leves pero visibles bolsas negras se distinguían bajo ellos. Sasuke se miraba fatal, después de lo que había sucedido en el hospital decidió irse de allí dejando a Naruto en la cama simplemente empujándolo y dejándolo en una posición un tanto incómoda, o al menos eso pensó.

Al llegar a su casa (después de haber maldecido a Naruto, a Tsunade a Kakashi y así la lista seguía por que la rabia que sentía en esos minutos no era contra Naruto sino contra él mismo y el mundo entero por hacer algo de lo cual después iba a arrepentirse) había hecho unos muy agradables y decorativos agujeros a su pared en un gesto que solo significaba desahogo del puro, del mas 'saludable' y por consiguiente del mas eficaz.

Aun así todavía se seguía debatiendo si en realidad estaba o no enojado por haber hecho algo que posiblemente arruinaría la amistad que tenía con Naruto. Y pese a seguir peleando consigo mismo, algo más le tenía molesto, y es que no sabía que le molestaba más, sí el hecho que en realidad quería que aquello pasara o el hecho que Naruto terminara desmayándose nuevamente en medio de su actividad haciendo frustrante su situación ya que algo en su entrepierna no tenia tiempo de jugar al 'desmayado' como Naruto.

Tomó la toalla que estaba a su colgada a su derecha, y se sintió avergonzado de si mismo cuando recordó que después de haber entrado a su hogar, había tratado de dormir sin poder conciliar el sueño por mucho que tratara de pegar ambos ojos, era inevitable no recordar lo sucedido con Naruto y aquello obviamente hizo peor su intento de dormir. Recordar como Naruto se retorcía de placer, dando esos tentadores sonidos que lo incitaban mas a seguir con sus atenciones en el cuello y labios del rubio hizo que cierta parte de su cuerpo comenzara a despertar nuevamente y al ver que un simple baño no seria suficiente para deshacerse de su problema entre sus piernas, decidió tomar el asunto con sus propias manos, literalmente. Así que después de varios minutos en el baño frotando su miembro y haciendo muchos ruidos desde quejidos, gemidos y hasta suspiros ahogados que llevaban el nombre de Naruto había terminado su actividad con ojos adormitados y el cuerpo pesado, tomó un baño para luego volver a tratar de dormir esperando ir directo a Morfeo.

…pero no funcionó

Así que ahora a las ocho de la mañana al juzgar por la posición del sol, podía decir que no había dormido prácticamente nada.

Recordó que la Hokage le había dado ordenes de atender a Naruto mientras seguía en ese estado de inseguridad de cuando podía volver a caer rendido a la inconsciencia, pero por el momento no se sentía con ánimos de tratar con su amigo, si es que dicho amigo lo seguiría siendo después que le viera y recordara lo de anoche. Así que lo único que pudo hacer para tratar de cumplir algo de su misión fue dejar una nota en la mesa junto a la cama de Naruto indicándole que debía ir a donde la Hokage, por ordenes estrictas de la misma. Si Naruto había ido o no, no tenía la menor idea pero no quería averiguarlo, y si la misma Hokage le reprochaba podía defenderse que había cumplido con su misión pero que Naruto no le había obedecido… fácil ¿no?

Sabia que tarde o temprano debía encontrarse con Naruto, pero no quería que ese momento llegara. "¿Estas huyendo Sasuke Uchiha?" se preguntó con desagrado de si mismo.

Saliendo del baño y tirándose a su cama observó tranquilamente su techo. Sabía que el enfrentar a Naruto seria lo correcto, aunque no lo más fácil, pero de nuevo, lo correcto nunca viene en paquetes fáciles de abrir, pensó. Si debía rendir cuentas a Naruto debía pensar primero como decirle la forma en que llegaron hasta ese punto y justificarla razonablemente, ya que sabia y asumía la responsabilidad de haber disparado la primera acción que hacia que el domino de besos y toques apasionados comenzara. Frunció en seño al saber que el no era el único que había participado en el intercambio de besos, por todo lo que se le pudiera acusar, también Naruto era en parte responsable.

Suspiró cansado comenzando a sentir que sus parpados se habían hecho mas pesados, pero todavía seguía pensando en lo que le diría a Naruto una vez que le mirara nuevamente.

Sus últimos pensamientos antes de caer a los pies de Morfeo fueron la extraña mirada de Naruto antes de desmayarse y como actuó, un rubor subió a su cara cuando supo que Naruto posiblemente estuviera planeando ser el dominante por la forma en como le había tocado la noche anterior.

"… como si fuera a permitírselo"


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