Trabajo fácil y bien pagado
Estaba recostado sobre mi cama recordando los viejos tiempos, Emmett y Jasper habían salido pues habían recibido una llamada de dos chicas desesperadas, me invitaron pero les dije que las hormonas desesperadas no me agradaban mucho.
La casa era grande, espaciosa y luminosa, si la vieran mis difuntos padres estarían orgullosos de que tuviéramos una casa así, había ventanales amplios desde donde podías ver todo lo que pasaba afuera, la casa tenía tres pisos en el primero estaba la entrada de la casa, seguida por la sala de estar que era de piel negra (a mis hermanos y a mi nos gusta el cuero) en el interior de la casa al fondo del primer piso esta una cocina integral de muy buen tamaño, junto con su lavavajillas, en el tercer piso estaban las recámaras, cada una con su baño, decoradas al gusto de cada uno de nosotros. En el segundo piso teníamos un pequeño gimnasio, tenía todas las comodidades de un gimnasio de lujo, con la ventaja de que no teníamos que pagar por entrar. Sí, definitivamente nuestros padres estarían orgullosos, de lo que no estarían orgullosos sería del cómo la conseguimos.
La verdad es que mis hermanos y yo no lo habíamos planeado así, ni en un millón de años nos hubiéramos imaginado que estaríamos trabajando de gigoló, la primera vez que nos lo propusieron, nos pareció una broma de mal gusto, pero poco a poco se nos fue acabando el poco dinero que mis papas nos heredaron, llegó el momento en que ya no sabíamos qué hacer y logramos conseguir un trabajo esclavizante que no nos dejaba ni siquiera respirar.
Después de un tiempo decidimos que lo mejor era tener trabajos de medio tiempo pero tampoco funcionó.
Me bajé al gimnasio para despejar mi mente, pensar en cómo me metí en éste trabajo era una trampa en la que no quería pensar.
Estuve en el gimnasio por unas dos horas hasta que escuché que llegaron mis hermanos, venían susurrando, cosa rara en ellos, así que, o me querían hacer una broma o de verdad el trabajo era muy bueno y lo tenían que discutir.
-¿qué pasó?—les pregunté en cuanto entraron al gimnasio
- pues es muy buen trabajo, la verdad yo creo que no lo deberíamos ni siquiera pensar—dijo Emmett con una pequeña sonrisa pícara.
- yo por eso mismo digo que hay que analizarlo, ¿de cuándo acá el trabajo se da tan fácil?—dijo Jasper de manera intranquila
- ¿qué es lo que tienen que hacer?
- tenemos—me corrigió Emmett
- ¿a qué te refieres?
- a que el trabajo es el siguiente—dijo Jasper—tenemos que acompañar a tres mujeres, fingir que nos enamoramos de ellas y cuando consigan su cometido de poner celosos a sus ex novios nos van a romper el corazón
- Ok, y ¿cuál es el problema?—pregunté contrariado pues hasta ahora todo iba muy bien
- que no quieren nada más, sólo que nos vean en público con ellas y es todo—me dijo Jasper negando
-a ver si entiendo, tenemos que acompañarlas en público, fingir que nos enamoramos de ellas, ¿sin sexo?—pregunté confundido
- exacto—dijo Emmett
- y nos van a pagar menos—deduje
- no—me corrigió Emmett con una sonrisa—nos van a pagar como si tuviéramos sexo con ellas todas las noches
- y ¿por qué no te gusta Jasper?—le pregunté sin poder creerlo
- por qué las mujeres no son así, y fingir nunca se nos a dado muy bien
-¿te preocupa que realmente terminemos enamorados?—le pregunté con una sonrisa burlona mientras él asentía con la cabeza—Jasper, no te ofendas, pero esto es lo mejor que nos puede pasar, vamos a recibir dinero sin tener la necesidad de acostarnos con nadie…
- sin ser realmente lo que somos—dijo Emmett dejándose caer en la caminadora—por eso pensé que te agradaría.
- créeme que eso me agrada—dijo Jasper—lo que no me agrada es que terminemos perdidos en éste trabajo, no soy psíquico pero siento como si esto fuera a terminar mal.
- Ya sé—dije de repente- ¿qué les parece si lo hacemos?—Jasper iba a negar pero me apresuré a decir—en cuanto sintamos que nos estamos perdiendo en el trabajo, que nos estamos creyendo nuestra mentira entonces nos retiraremos
Los dos lo pensaron un momento y entonces asintieron, con una pequeña sonrisa Jasper se sentó al lado de Emmett en la caminadora.
- bueno y ¿quiénes son las chicas?—les pregunté para desviar un poco el tema
- mmm, la primer chica es Rosalie Hale, tiene 24, es rubia con ojos azules y parece Barbie—me dijo Emmett—es linda—dijo levantando los hombros para restarle importancia.
- la segunda es Alice Brandon—dijo Jasper suspirando—tiene cabello negro y ojos verdes… parece un pequeño duende.
- muy bien, ¿para qué me necesitan?
- para la tercer chica, es Isabella Swan—dijo Emmett—no la pudimos ver pero creo que es la que más necesita nuestra ayuda
-¿por qué?
-el ex novio es un maldito desgraciado—dijo Jasper – necesitan demostrarle al tonto que Isabella es alguien que merece la pena.
- me parece justo—les dije-¿cómo es ella?
- no lo sabemos, no estaba en la casa cuando llegamos y no nos quisieron mostrar una foto.
- ¿qué es lo que piensan hacer?—les dije al ver una mirada de complicidad
- cómo no fuiste te toca la chica invisible—me dijo Emmett
- yo creo que ya lo habían planeado—murmuré
-para qué te vamos a mentir—dijo Jasper—yo me quedo con Alice, Emmett con Rosalie y tú con Isabella.
-claro, claro, como si me sirviera de algo decir que no.
- bueno hermanitos, vámonos a descansar—dijo Emmett soltando un bostezo—ya es tarde y a partir de mañana tendremos un trabajo algo pesado.
Todos asentimos y nos subimos a nuestros cuartos la verdad es que fingir con ciertas señoritas no era muy fácil, esperemos que éstas chicas sean de lo más tranquilas y no nos cueste mucho trabajo.
¿qué les pareció? Yo creo que vale la pena un review, de hecho lo espero con ansias, gracias a Pao por ser el primer review y de verdad espero que haya mas, nos vemos y hasta pronto
