Disclaimer: Nada me pertence, solo satisfago mis locuras con los personajes :D

Luego de múltiples bromas causadas por el abusivo pelirrojo que la sacaba de sus carriles, Elsa decide tomar una de las decisiones más importantes en su vida de estudiante y poner a prueba su astucia, dejandole una marca de por vida a su némesis.

Día 2

Prompt: Día de los inocentes

Género: Humor

Palabras: 893

Rating: K+

Propuesta: rosalinda1601


Bromas pesadas

La joven rubia caminaba tranquila por los pasillos de su academia Arendelle. Muchos pensarían que la joven solo iría a la biblioteca a leer una de sus novelas de amor favoritas pero la realidad era que se encontraba fabricando un plan de venganza en contra de ese bastardo pelirrojo llamado Hans Westergaard.

No podía sacarse de la mente su rostro de burla el anterior día de los inocentes luego de haber puesto pegamento industrial en su silla y sus cuadernos.

Esto había sacado de sus casillas a la pobre Elsa y ahora deseaba la venganza. Tenía planeado algo que lo iba recordar para toda la vida.

Hans acostumbraba a siempre traer su crema para el cabello para impresionar a las chicas de la academia. Todas creían que él era el más guapo y hermoso de todos los chicos. Lo creían un príncipe. Cosa que Elsa detestaba. Odiaba su actitud altanera y arrogante.

La joven esperó a que el timbre sonara y vió como el pelirrojo dejaba sus cosas tiradas mientras corría por detrás de sus compañeros. Al irse, Elsa corrió hacia el morral de su compañero y rebuscó en los bolsillos su crema para el cabello. Logró encontrarla refundida entre sus cuadernos y la metió en su bolso.

Unos pasos próximos la alertaron. Cerró los cierres del morral y corrió hacia los estantes a "buscar" un libro. No era nada más ni nada menos que aquel sinvergüenza que se burló de ella el año pasado. -¿Se te perdió algo, Winters? –exclamó sonriendo de lado para tratar de conquistarla.

—N-no como crees –hizo su mayor para no tartamudear por el nerviosismo. –Solo vine a buscar un libro para leerlo en la biblioteca.

—Tu solo pasas en la biblioteca. ¿Por qué no vienes a pasar con nosotros en la cafetería? –exclamó esbozando una sonrisa ladina mientras le tendía la mano.

Elsa se sorprendió ante la atractiva mirada esmeralda del joven y sintió mariposillas revoloteando en su estómago y un calor recorrió todo su rostro. En su mente se tranquilizaba para no sucumbir ante los encantos de este pillo caradura que le hizo la broma pesada. Luego de auto insultarse en su cabeza por ser tan vulnerable a caer en sus redes, respondió firmemente mirándolo con desdén y altanería. –No tengo tiempo para eso Westergaard. Tengo muchas cosas que hacer. No tengo que andar perdiendo mí tiempo con un montón de idiotas que solo compiten los unos contra otros para saber quién es el que conquistó a más chicas. No quisiera formar parte de tu larga lista, así que por favor, permíteme retirarme.

El pelirrojo quedó perplejo ante la respuesta de la joven. No esperaba que la tímida y reservada Elsa Winters reaccionara de esa manera. Observó su cabello rubio platinado ondear con el leve viento de los pasillos con una sonrisa embobada. Puede que el la molestaba mucho pero no conocía otra manera más agradable de acercarse a su lindo copo de nieve.

Elsa se escabulló hacia el baño de damas y verificó que no había nadie allí. Todas las chicas estaban tomando su aperitivo en la cafetería así que no había moros en la costa. Sacó de su bolso la crema para el cabello de Hans y un frasco que decía muy claro en letras negras "Crema depilatoria". Sonrió con malicia y dudó por un momento en hacerlo. Las ganas de venganza la corroyeron y depositó todo el contenido del frasco.

Enroscó la tapa de la crema de Hans y tiró a la basura el frasco vacío. Salió del baño cautelosamente, percatándose de que nadie la siguiera y corrió hasta su salón. Una vez allí, abrió la mochila de Hans y depositó su mezcla especial en el mismo lugar donde la encontró. Sonrió en victoria y salió del lugar, rumbo a la cafetería. Estaba ansiosa por los resultados…

El timbre sonó indicando que la hora del lunch había acabado. Todos los estudiantes regresaron al aula. Hans aprovechó que el profesor estaba retrasado para ir a ponerse un poco de crema en su sedoso cabello rojo. Elsa ocultaba una risita…

El profesor entró al salón y todos saludaron como de costumbre. Un grito provino del baño de caballeros alertando a todos los estudiantes, incluyendo al maestro. El alumnado intercambio miradas extrañadas entre ellos, excepto cierta joven rubia quien sonreía por lo bajo.

Al día siguiente, el joven galán Hans Westergaard ingresó a la academia con un gorro de lana color gris rayado cubriéndose su bella cabellera rubia. Elsa se acercó a él y le propinó su típica mirada inocente. -¡Hans! ¿Por qué usas ese gorro ridículo? –cuestionó mirándolo con sus manos en sus caderas.

—No es de tu incumbencia Winters. Ahora déjame solo, no quiero estar con nadie –dijo con amargura haciendo un lado a la rubia y pasando entre el alumnado que lo observaba extrañado.

Elsa volteó y se encaminó hasta su salón donde se encontró de paso con su hermana Anna. –Elsa. ¿Y esa sonrisa dibujada en tu rostro por qué es?

La rubia sonrió y palmeó el hombro de la pelirroja. –Ay Anna, he descubierto que la venganza es muy dulce.

Anna enarcó una ceja. -¿Y eso por qué? ¿De que hablas?

—Adoro el día de los inocentes –exclamó mientras se alejaba hacia a su salón esbozando una sonrisa dejando a la pobre Anna más confundida de lo que ya estaba.


*risa malvada* ¡Como ame escribir esto! Rosi me dió este hilarante prompt desde hace algunos meses para un OS. Decidí sorprenderla, colocandolo entre la lista de las viñetas para que se ría por un ratito. Esa Elsa se salió con la suya. Realmente el solo imaginarme a Hans calvo me hace orinar de la risa Jajaja pobre, eso le pasa por meterse con la reina de hielo y su gélida mirada xD

Repuesta a los reviews anónimos:

F: Jajaja muchas gracias por tu constante apoyo queridita. Lobita hará todo lo posible para terminar con todos los días de este mes lleno de Helsa. Promesa de loba *exclama levantando su pata derecha*

Estos treinta días van avanzando lento y espero que cada uno de estos pequeños escritos sean de su agrado.

Agradezco millón a la autora que me ayudo a editar la portada del fic, no puede ser otra que la grandiosa TicaVic. Que linda es ella. Debo aclarar que la imagen original no es nuestra. La hallamos en google, solo que estaba a lápiz y decidimos colorearla. Gracias lindurita, te debo una.

Ay chicos gracias por sus reviews y preparense para el de mañana en el maratón de comedia (hasta ahora xD)

Cuidense y sueñen con Helsa :D