Los personajes de Bleach son de Tite Kubo. Los personajes de Sailor Moon son de Naoko Takeuchi.
GRACIAS: Yoruichi00: muchas gracias por leer, Anahis: ojala te siga gustando la historia y te haga reír, Tsuki-chann: Muchas gracias por leer esta historia también. Amelie-ru14ku13: Muchas gracias por leer y sólo va a salir Sailor Mars, las demás tienen que quedarse a proteger Tokio XD. Kureimy: Me alegra que te haya gustado el capítulo, seguramente se volverán locas al ver a Byakun. Hoshiisima: Muchas gracias por leer, espero te siga gustando.
ADVERTENCIA: Posible Ooc y algunas situaciones absurdas.
MI PRINCESA FAVORITA
CAP. DOS LAS IDENTIDADES REVELADAS.
En Tokio.
Tres jovencitas se encontraban en el templo Hikawa, desde la mañana habían tratado de comunicarse y buscar a sus amigos pero sin éxito. Se quedaron más preocupadas cuando por la tarde Serena les llamó por el comunicador.
Rei iba corriendo por las calles de la ciudad en busca de sus amigas, cuando recibió una llamada de Serena.
―¡Serena! ―exclamó con alegría. ―¿Dónde están?, nos tienen preocupadas.
―¡Lo siento Rei! ―dijo Serena con una sonrisa y rascándose la cabeza. ―Estamos bien pero por el momento no podemos volver a casa. ―dijo ella.
―¿Por qué? ¿Qué pasa Serena? ―preguntó preocupada.
―Es que alguien nos persigue. ―susurró Serena, volteando a todos lados. ―en cuanto podamos regresaremos, protejan la ciudad. ―dijo Serena y cortó la comunicación.
―Serena, Serena. ―gritó Rei moviendo el comunicador, pero fue inútil. ―Serena tonta.
Y ahora ahí estaban las tres esperando que Amy terminara de hacer lo que fuera que estuviera haciendo.
―¿Amy ya terminaste? ―preguntó con impaciencia Lita.
―Sí, ya termine. ―dijo Amy satisfecha con el comunicador y su minicomputadora en mano. ―Ahora si podemos saber dónde está Serena. ―dijo y apretó un botón de su minicomputadora.
―¿Y dónde está? ― preguntó desesperada Rei.
―En una ciudad llamada Karakura. ―les dijo Amy a las demás.
Las tres estuvieron de acuerdo en que deberían de ir por ellos, pero sólo una podía hacerlo para no dejar desprotegida la ciudad.
―Tomemos de forma seria y responsable esta decisión. ―dijo Amy. ―Hay mucho en juego.
―Sí. ―contestaron a coro las demás.
Cinco minutos más tarde…
―Piedra, papel o tijera. ―cantaban las tres. ―piedra, papel o tijera. ―volvieron a decir al ver que había un triple empate.
Al final Rei fue la que ganó y sería ella la que viajaría a la ciudad de Karakura para buscar a sus amigas.
Regresando a la ciudad de Karakura…
Ya eran poco más de las siete cuando llegaron a la casa de Ichigo, y por cortesía dejaron pasar primero a los invitados, pues jamás se imaginaron lo que podría suceder.
―Llegas tarde Ichigooo. ―se escuchó el gritó de Isshin, quien al abrirse la puerta de inmediato se aventó para recibir a su hijo con una patada, sabiendo que aunque Rukia fuera por delante, ella siempre esquivaba las patadas.
Pero Serena, al no tener tan buenos reflejos, no puedo esquivar a Isshin y este la golpeó de lleno en la cara. Serena fue a caer varios metros hacia atrás.
―¡Serena! ―gritaron todos los presentes y corrieron hacia ella, quien estaba tendida en el piso con sus ojos en forma de espirales.
―¡Isshin eres un idiota! ―le gritó Ichigo a su padre.
―¡Lo siento! ―lloraba Isshin apenado. ―Llévenla a dentro. ―les sugirió.
Darien cargó a Serena y la llevó a la sala.
―Lo siento mucho, no fue mi intención. ―dijo Isshin mientras Rukia le daba a oler un poco de alcohol a Serena.
―Mamá…prometo…ya no…reprobar los exámenes…―deliraba Serena.
―No se preocupe. ―respondió Mina. ―Serena es de mucho aguante. ―rió al recordar la infinidad de veces que su amiga se había golpeado.
Después de que Serena se recuperara del golpe, Rukia le contó a Isshin una triste historia en la que ellos habían sido abandonados por sus padres de pequeños, pero gracias a su duro trabajo habían salido adelante, pero ahora un tornado les había destruido su casa y sus jefes los habían corrido del trabajo por negarse a hacer cosas deshonestas.
―Y es por eso que no tienen donde quedarse, esa es su trágica historia.― Lloraba Rukia, limpiándose las lágrimas con un pañuelo. Mientras Ichigo pensaba que esa historia tan ridícula no podría engañar a Isshin y Serena lloraba desconsolada por la historia.
―¡Ah, qué triste!, claro que se pueden quedar aquí el tiempo que quieran.―Lloraba también Isshin.
―("Se me olvidaba que Isshin a veces es un idiota") ―pensó Ichigo.
―Gracias señor, prometemos no causar problemas.―dijo Darien, quien seguía sorprendido por su rara conducta.
Rukia llevó a los chicos a conocer sus respectivos cuartos, y ya más tarde estaban todos disfrutando de una película en la sala, excepto Isshin que tuvo que salir a atender una urgencia. Pues por coincidencia siempre que iba a pasar algo en su casa, él tenía que salir.
Mientras tanto en la Sociedad de Almas.
―¿Qué pasa capitán Kuchiki? ―preguntó el comandante Yamamoto detrás de su escritorio en los cuarteles del primer escuadrón.
―Comandante tenemos registros de una alteración en la Sociedad de Almas. ―informó Byakuya con su característica seriedad. ―Al parecer se abrió una especie de túnel y aún se desconoce si alguien atravesó por él. ―Yamammoto quedó pensativo.
―Muy bien capitán Kuchiki, siga investigando. ―dijo el comandante. ―Manténgase en alerta hasta que tengamos más información y trate de que no se revele esta información todavía, no quiero causar caos innecesario.
―Como ordené. ―respondió Byakuya y luego se retiró del lugar.
En Karakura.
Pero mientras veían la película el intercomunicador de Rukia comenzó a sonar, la Shinigami e Ichigo se levantaron y fueron a la cocina para revisar el mensaje.
―Ichigo, son dos y están cerca. ― dijo Rukia preocupada.
―¿Y ahora qué hago?, Kon no está, Yuzu se lo llevó al campamento y si ellos ven mi cuerpo tirado se van a asustar. ―dijo recordando todas las veces que dejó su cuerpo descuidado y que al regresar ya estaba siendo llevado por una ambulancia.
―Pues Chappy puede…
―¡Ahhh!, ¿Qué es eso?―el gritó de temor de Serena interrumpió a Rukia.
―Serena. ―dijo Rukia y junto con Ichigo corrió a la sala.
Al llegar a la sala vieron que sus amigos miraban hacia la ventana con cara de terror, pues a través de ella se podían observar dos grandes hollows en la calle.
―¿Qué son esos? ―preguntó Mina asustada, pues aunque habían luchado con feas criaturas, no se comparaban en nada con esos monstruos.
―¿Pueden verlos?― le preguntó un sorprendido Ichigo a los chicos.
―Si.― contestaron los tres algo atemorizados y sin dejar de ver a los hollows a través de la ventana.
―No es momento de platicar, chicos vayan a esconderse a las habitaciones.―les dijo Rukia. ―Y no salgan de ahí.
―¿Pero y ustedes? ―pregunto Mina.
―No se preocupen por nosotros, trataremos de detenerlos.―dijo Ichigo.―hagan lo que les dijo Rukia.
―¿Pero cómo los van a enfrentar? ―preguntó Serena preocupada, no podía dejar que sus amigos corrieran peligro, así que si no había más remedio tendría que revelar su identidad.
―No se preocupen, confíen en nosotros. ―dijo Ichigo.
Aunque a ellos no les gustaba la idea, tuvieron que hacerles caso, pues no sabían a lo que se enfrentaban. Los Shinigamis dejaron su gigai y su cuerpo, y salieron de la casa para combatir a los hollows, rápidamente acabaron con ellos con un solo golpe de sus Zanpakutos, pero los Hollows seguían llegando pues eran atraídos por el poder que emanaban Serena y los demás.
―No podemos dejar solos a Rukia e Ichigo. ― Les dijo Serena a sus amigos, dentro de la recámara. ―Les puede pasar algo. ―dijo preocupada ignorando que ellos no eran seres normales.
―Tienes razón, hay que ayudarlos. ―contestó Mina, sacando su pluma transformadora.
―Chicas, transfórmense. ― les indicó Darien a la par que él sacaba su rosa roja de entre su ropa.
Mientras ellos se trasformaban los shinigamis seguían luchando.
―¿Qué estará pasando?¿Porque estarán llegando tantos hollow?― le preguntaba Ichigo a Rukia mientras seguía destruyendo enemigos. Pues no era común que eso pasara.
―No lo sé Ichigo, pero parecen que buscan algo.―contestó la Shinigami.
―¡Umm ese olor es delicioso!―decía un hollow mientras buscaba el lugar de procedencia de dicho olor.
Rukia e Ichigo seguían peleando, un hollow aventó a Rukia e Ichigo contra la pared y ya iba a avanzar hacia ellos pero una rosa detuvo su camino ante el asombro de los chicos. Dos sombras de dos chicas se veían en un techo cercano.
―Tú, cosa horrible, no permitiré que alteres la paz de dos corazones enamorados, Sailor Moon…
―Y Sailor Venus ..
―Te castigaran en el nombre de la luna.―Las chicas terminaron su frase con la característica pose.
Ichigo, Rukia y el mismo Hollow, las miraban con los ojos bien abiertos y con la piel más blanca que la nieve. Sailor Moon saltó hasta el Hollow.
―Eres un ser maligno y por eso…
El hollow no prestó atención al discurso de Serena y extendió el brazo para agarrarla, pero ella salió corriendo y gritando.
―¡Hay noooooooo, ayúdenme! ―corría Serena como loca en todas direcciones, mareando al hollow.
Rukia e Ichigo no podían moverse de la impresión y seguían mirando el espectáculo, preguntándose quienes serían aquellas chicas que llevaban extrañas ropas de marinero y que podían verlos, pero sobre todo trataban de contener la risa.
―¡Sailor Moon! ―Exclamó Mina preocupada.―Cadena de amor de Venus.― dijo y la cadena de Sailor Venus destruyó al hollow.
―¡Muy bien Venus!―dijo Sailor Moon alegre.― que no se dio cuenta que tenía detrás de ella otro Hollow.
―¡Cuidado chicas!― Grito Rukia, que junto con Ichigo se puso de pie.
Una vez más el hollow, que intentó atacar a la rubia de coletas, fue detenido por una rosa roja. Un hombre enmascarado, con capa y sombrero estaba parado sobre un poste de luz.
―No dejaré que atemorices así a una jovencita y aparte que interrumpas la cita de dos enamorados. ― Dijo Tuxedo Mask.
―¡Que no somos enamorados! y ya deja de hablar y actúa.― le gritó Rukia desde donde estaba parada, preguntándose si había olvidado que era Hallowen y por qué pensaban que Ichigo y ella estaban en una cita.
―Jajajajaja.― Ichigo se retorcía en el suelo agarrándose el estómago.― jajajaja un hombre con disfraz jajajaja, no hay nada mejor que eso, solo Byakuya en traje del embajador alga podría superarlo, jajajaja , pero no creo que eso pase, jajajaja.
―Hazlo ahora Sailor Moon.― dijo Darien, haciendo caso omiso al loco de Ichigo.
―Espiral lunar del corazón ataca.―dijo la chica y comenzó a girar con su báculo mágico.
Pero antes de que terminara el ataque, Rukia partió al hollow con su Zanpakuto, dejando a Serena a mitad del ataque.
―¿Pero qué hiciste?― pregunto la scout.― ¿Por qué no me dejaste terminar mi ataque? ―preguntó indignada.
―Pues como te tardabas mucho el hollow ya estaba escapando, así que tuve que matarlo.― dijo Rukia guardando su espada y acercándose a las Sailors y al chico con disfraz.
―Y tu tonto ya deja de reír y ven acá.― le ordenó Rukia a Ichigo que seguía retorciéndose en el piso.
Ichigo se acercó, y las cinco personas estaban frente a frente, en eso una lámpara se prendió y quedaron al descubierto sus rostros.
―¡Ichigo!― Exclamó Darien con sorpresa al verlo vestido con ese traje negro y sobre todo por la gran espada que llevaba en la espalda.
―¡Rukia!― dijeron Serena y Mina. ―yo quiero un traje de esos. ―agregó Serena, pues con ese le sería más fácil seguir a Darien sin ser vista.
―¡Serena!― Exclamó Ichigo, sorprendido de que tuvieran esas habilidades.
―¡Mina!― Dijo Rukia, ella le sonrió y le hizo la señal de victoria.
―¡Darien!― exclamaron los Shinigamis al mismo tiempo señalándolo, los dos se miraron y se empezaron a carcajear, agarrándose el estómago.
―Oigan, no sé por qué tanta risa.― Dijo Darien enojado y quitándose la máscara y el sombrero.
―Lo sentimos, lo sentimos.―dijeron los dos y pararon de reír. Jamás habían visto algo tan gracioso.
―¿Pero cómo supieron que somos nosotros?―preguntó Mina intrigada.
―Pues si se le ven las caras, lo único que traen puesto ese raro traje.― dijo Ichigo.
―¡Qué raro!, en nuestra ciudad nadie nos ha descubierto.―dijo Serena rascándose una mejilla con un dedo.
―Han de ser ciegos.―dijeron los shinigamis para sí mismos.
―¿Y ustedes que son? ―preguntó con curiosidad Darien, pues definitivamente ellos tampoco eran normales.
―Es mejor entrar y ahí se los explicaremos. ―dijo Rukia, quien consideraba que podría ser peligroso seguir afuera.
Los cinco chicos entraron a casa y cada uno platicó acerca de su trabajo de protectores de la ciudad.
―Nosotros somos Sailor Scouts y nos encargamos de proteger Tokio de los ataques de los enemigos. ―dijo Serena. Y siguió contando sobre sus actividades como heroínas. Rukia e Ichigo los escuchaban atentos y sorprendidos de que existieran alguien con esas habilidades y también de que hubiera otros peligros en el mundo aparte de los Hollows.
― Así que es por eso que pueden vernos. ― comento Rukia. ― después de todo tienen poderes espirituales o algo así.
―!Aja! ― dijeron Mina y Serena aunque no entendieron lo de poderes espirituales.
―Nosotros somos Shinigamis y nos dedicamos a destruir los Hollows y ayudar a las almas. ―Explicó Rukia con detenimiento todo acerca de la SS, con ayuda de sus dibujos. ―Entendieron. ―preguntó al término de la explicación.
―Sí. ―respondieron los tres. Que aún estaban algo sorprendidos por saber que si tenían suerte sus almas se volverían a encontrar en la SS.
―Pero no eran necesarios los feos dibujos Ru…Auch. ―exclamó Ichigo por el golpe que Rukia le dio en la cabeza con la libreta.
―¿Tienen dudas? ―preguntó Rukia. Serena levantó la mano como si estuviera en la escuela.
―¿No te estorba traer la libreta entre la ropa? ―preguntó Serena con curiosidad. ―¿Siempre la traes contigo?
―No. ―respondió Rukia a la primera pregunta. ―Siempre la cargo por si hace falta.
―Pues mientras estemos aquí los ayudaremos con los Hollows. ―dijo Mina, cambiando de tema.
―¡Qué bueno!, así tendremos menos trabajo. ―sonrió Ichigo.
Mientras en el techo seguían Artemis y Luna, que habían visto todo, lo que no sabían es que otra felina observaba desde otro tejado.
―Muy interesante. ―murmuró la gata negra en el tejado.
CONTINUARÁ…
