Ikuto y yo lleguemos al jardín trasero de la mansión, donde tuve que dejar a Fly en su casita de madera, el no tenia permitido entrar a la mansión salvo en mi habitación… Era un fastidio pero eran las normas de mi madre…

Llegue al gran comedor decorado con un suelo de mármol de color blanco y una alfombra roja, las paredes eran increíblemente altas, del techo colgaban grandes arañas de cristal, en el centro de aquel gran comedor había una mesa larguísima, la cual mi madre utilizaba para sus cenas de empresa, me situé en un extremo de la gran mesa e Ikuto se situó a mi lado, el chef nos preparo una deliciosa comida, de primero una ensalada, de segundo langosta a la termidor y de postre una porción de pastel de chocolate, lo cual a Ikuto le encanto, la comida fue silenciosa, aunque alguna que otra mirada nos lanzábamos entre ambos…

Mientras tomábamos un café después de la comida, Ikuto no paraba de mirarme sin cortarse un poco o disimular que es lo que hace la gente normalmente….

-¿Quieres decirme algo Ikuto?, o es que te gusta mirarme mientras tomo mi café….- deje la taza de café en la mesa y lo mire directamente a los ojos, en ese momento entendí un poco el porqué mis compañeras de clase y sus fans se desmayan cuando esos ojos te miran fijamente

- pues la verdad es que si y no a la segunda pregunta…, me gustaría saber a qué hora nos iremos a mi casa.

-Tendrás que tener un poco de paciencia, ya que yo tengo que atender unos asuntos aquí- no le puedo decir que tengo que avisar a mi manager para saber el nuevo horario de Alice, y ya ni hablar del vestuario…- me iré un momento a mi habitación para preparar las cosas para que darme a dormir a tu casa….- un cosquilleo subió por mi columna al saber que me quedaría en su casa a dormir….

-No tardes princesa que yo también tengo una vida, y mi tiempo es oro

Me levante de la silla, caminando tranquilamente por el comedor, me dirigí hasta mi habitación, la cual se situaba en la segunda planta, en el ala este de la mansión, abrí la puerta doble de color blanco y me adentre en mi habitación, era un mundo distinto a lo que se refería a decoración de la mansión, el suelo era de moqueta de zebra, y las paredes de color fucsia, de las cuales grandes estanterías de metal sostenían toneladas de CD y de libros (la mayoría mangas) y unas grandes ventanas con cortinas negras, la cama estaba situada en el centro de la habitación pegada a la pared, había dos puertas blancas y una era doble, abrí la puerta que había a la derecha de mi cama , y me adentre en el baño, el cual era grande y espacioso y había un espejo enorme junto a dos lavamanos, y mis montañas de maquillaje, me recogí el pelo en un moño alto y me adentre en la ducha, salí rápidamente pero relajadísima, y con un albornoz negro, me adentre en la puerta doble la cual me llevaba a mi vestidor, era grande y lleno de ropa y eso me encantaba, me coloque mi ropa interior negra, una camiseta de tirantes negra que llegaba por debajo de la cintura, con una calavera pirata estampada al costado de color rosa, una falda blanca con cadenas negras y alguna que otra cruz plateada, y unas medias negras que llegaban cerca de las rodillas, unos botines negros, y me puse una sudadera blanca de manga corta abierta por debajo de los pechos, me recogí el pelo en un moño con flecos sueltos, cogí una maleta de gimnasia cualquiera, y metí mi pijama, mi neceser de viaje, lista para ir al infierno…

Baje las escaleras tranquilamente mientras un ansioso Ikuto esperaba en la entrada de la mansión apoyado en la puerta con la vista en el suelo

-Acabo de recibir una llamada de mi padre, dice que esta noche vayamos los dos al Guest House, donde un amigo de mi familia celebra una fiesta, si no te importa, preferiría irme antes a hacer unos encargos mientras tú haces los tuyos aquí, luego te vendré a buscar a las 10 de la noche.

-Por mi perfecto

- Y una cosita más, no vistas como una cría

-¡No visto como una cría!

-Hasta luego- Ikuto se despidió, y se fue a toda velocidad con su moto, dejando un rastro de humo tras de sí, subí las escaleras hasta llegar a mi habitación, deje la mochila en el suelo y me tumbe bocabajo en mi cama, el teléfono que había en mi mesita de cristal al lado de mi cama comenzó a sonar- ¿Diga?

-Amu?, soy yo Yukari Sanjou, tenemos que hablar sobre el nuevo horario de Alice- Por supuesto mi manager era una de las pocas personas que conocía mi verdadera identidad, lo cual facilitaba las cosas a la hora de los conciertos y esas cosas.

Comencemos a hablar o mejor dicho a discutir sobre el nuevo horario que tendría de aquí a dos semanas, en muchas cosas estaba en desacuerdo, ya que me quitaban horas de instituto, y yo pedí, mejor dicho exigí a la hora de firmar el contrato, que la vida de Amu tendría que ser la de una estudiante normal y corriente, hasta terminar las clases, luego sería el tiempo de Alice… pasaron varias horas hasta que Yukari entro en razón y moldeara de nuevo el horario de Alice

-Sanjou-san, está listo el nuevo vestuario de Alice?

-De eso te quería yo hablar ahora justamente. Mañana quedaremos en el estudio para probarte los nuevos trajes, por cierto ven disfrazada de Alice, ya que al parecer un cantante de rap a armado mucho jaleo estos días, y la prensa no para de dar vueltas por el estudio, así que preferiría que fueras de Alice, así no tendrías que dar excusas de que haces allí, si vas vestida de ti misma ¿entiendes?

-Bien, no hay problema, ¿a qué hora quieres que vaya para allá?

-A las 11:30 de la mañana, así podremos hacer una entrevista que teníamos pendiente desde hace tiempo, y ya sé que no te hace gracia tener que trabajar por la mañana, pero esta revista lleva desde mayo intentando tener una entrevista contigo.

-De acuerdo, cuanto antes nos quitemos faena de encima, más tiempo libre tendré luego cuando vaya al instituto- en realidad es para salir antes de casa de Ikuto….

-Qué raro, y ese cambio de actitud, normalmente me gritas diciendo que la gran Alice no trabaja de mañana, ¿es que ocurre algo?

-No ocurre nada Sanjou-san, de veras que está todo bien, solo que este será mi último año en el instituto y quiero aprovecharlo lo máximo posible- en parte es verdad que quiero disfrutar más de mi adolescencia, pero en verdad no puedo decirle que en realidad es porque voy a pasar la noche en casa de Ikuto, en realidad nunca le e explicado la vida de Amu, solo hablamos de la supuesta vida de Alice fuera del escenario.

-Está bien como tú digas, pero ya sabes que aquí tienes una compañera a la que le puedes explicar tus preocupaciones…

-Gracias…,

-Hasta mañana Amu

Colgué el teléfono y me dirigí a mi armario para preparar la ropa para ir al trabajo de Alice, entre en el vestidor secreto, que estaba oculto tras una estantería de zapatos que hacían de puerta, era otro mundo aparte, un vestidor de colores vibrantes y chillones, estaba repleto de peluca mas montañas de maquillaje, trajes que ya no utilizaba de las actuaciones y entrevistas… rebusque lo que normalmente se pondría Alice, un traje negro y morado hecho trizas por los bajos, hacía de mini falda y caía por la parte de atrás, de mangas largas que colgaban estilo quimono japonés, una peluca blanca de cabello corto y lentillas de color dorado y unas gafas de sol, unas botas de taco alto. Me dirigí a mi habitación cerrando las puertas tras de mí, ahora pensando en lo que me tenía que poner esta noche para ir al Guest House, cogí mi portátil, y busque diseños de vestidos ceñidos y exuberantes, claro está, que yo en mi gran vestidor, no tenía nada parecido a eso, mire y mire y vi uno perfecto para la ocasión, llamé a una de las criadas y le pedí que me encontrase ese vestido para antes de esta noche, mientras esperaba a que me trajesen el vestido remire páginas webs de cotilleos.

Tras una hora mirando páginas web encontré algo que me llamo la atención, era una noticia de Ikuto y decía:

Esta noche el Sr Tsukiyomi asistirá al Guest House acompañado de su prometida, aun no sabemos el nombre de la desconocida, pero estaremos al tanto de este gran acontecimiento,…

Deje de leer esta noticia en el mismo momento en que leí el nombre de la familia Tsukiyomi, comencé a marearme y decidí tumbarme en la cama, mi cabeza no paraba de dar vueltas pensando en ese asunto, lo mas lógico que pensé es que, Ikuto abría quedado con su prometida en el Guest House y a mí me llevaba con él para que no me quedara sola en casa, eso fue lo más lógico que se me ocurrió, pero aun así no podía parar de darle vueltas al asunto de ninguna manera, y lo más raro todavía ¿cuando Ikuto tenía una prometida? Lo mejor será ver como se desenvuelve la noche.

Las horas pasaban lentamente y la agonía se apoderaba de mí, tenía ganas de llamar a Ikuto y saber quién era la tan famosa prometida… Un momento, ¡qué me pasa! Parezco una de las tantas chicas que van detrás de Ikuto, no puede ser ¡Esto no me está pasando!, la criada toco mi puerta y entro con una caja de color marfil, con el vestido que encargué de Roberto Verino.

Me dirigí rápidamente al baño, y me di una ducha fría, para ver si me espabilaba, y mis ideas se enfriaban un poco, la hora de que Ikuto se pasara a buscarme se acercaba, me coloque mi vestido ceñido de escote en palabra de honor de Roberto Verino, la falda me llegaba hasta 5 dedos por encima de la rodilla, la verdad es que el vestido dejaba poco que dejar a la imaginación, y claro está, esto es algo que nunca me pondría, pero mi orgullo está en juego, el me dijo niña, y esta noche le demostrare que tan niña soy en verdad. Me rice el pelo, dejándolo suelto, me coloque unos Manolo Blahnik negros altos, y unas joyas de Dolce & Gabbana, y me maquille. Guarde mi móvil, un poco de maquillaje y mi cartera en mi bolso de Gucci

Recogí la maleta que previamente había reorganizado con ropa de Alice junto con la peluca y las lentillas de colores y algo de maquillaje suyo.

Una de las sirvientas de la mansión toco a mi puerta.

-Señorita, el señor Ikuto, ya ha llegado, la espera en el portal.

-Gracias Diana - recogí mi maleta, y me di un último vistazo en mi espejo, antes de salir de mi habitación, bajé las escaleras tranquilamente, ya que me daba miedo caerme por las escaleras, llegue al portal donde Ikuto me esperaba

Ikuto estaba apoyado en la puerta de su Ferrari Azul Eléctrico, llevaba unos tejanos desgastados negros, una camisa azul marino medio abierta y una chaqueta americana negra, el pelo engominado con algunos flecos sueltos, dándole un toque salvaje y sexy a la vez, llevaba dos anillos en cada mano, si algunas chicas lo vieran ahora mismo, seguramente se hubieran desmayado en el acto

-Espero que se lo pase muy bien Señorita Amu- Diana estaba detrás de mí con una cara feliz, como si se alegrase de que me fuera toda la noche

-Gracias Diana, podrías llevar a Fly a mi habitación, prefiero que duerma en mi cuarto, antes que a la intemperie, y por favor puedes pedir a Joel, que deje mi Bugatti Veyron, a las 7 de la mañana

-De acuerdo Señorita, así se hará.

-Hasta mañana Diana- me di la vuelta y vi a Ikuto que no se cortaba ni un pelo en mirarme de arriba abajo, y eso me ponía un tanto nerviosa - Ya sé que estoy buenísima, pero te puedes cortar un poco ¿no crees?

-Es que hoy estas distinta de lo normal, ahora sí que pareces adulta, y hay que decir que estas tremendamente buenísima

-Gracias- Ikuto me abrió la puerta del copiloto de su Ferrari y agarro mi equipaje dejándolo en el maletero delantero del coche, mientras entraba en el Ferrari, entro en el del piloto y arranco el coche, nos dirigimos a toda velocidad al Guest House. En el camino hacia allí hubo un gran silencio por parte de ambos, algo raro a lo habitual, normalmente seria como en el instituto, el diría alguna tontería pervertida, y yo me enfadaría, pero esta vez él no es el Ikuto que yo conozco, esta callado… puede que le haya sentado mal la comida de este mediodía

-¿Cómo es que has cambiado de look esta noche?

-¿Ocurre algo con mi vestimenta?, yo cuando salgo por ahí de fiesta siempre voy así-MENTIRA

-Sí, si no me quejo por la vestimenta, es por ti

-¿Por mi?, ¿que he hecho yo ahora?

-Es que normalmente tú llevarías tus bambas, tus pantaloncitos, y calaveritas, lo normal en una punk como tú, pensaba que irías igual que siempre pero en vestido… No sabría decirte exactamente, solo que esto me ha pillado por sorpresa…

-Que quieres decir ¿que yo no sé vestirme como una tía pija o qué?, siempre que tengo que ir a sitios como el Guest House me visto así, y para las fiestas que da mi madre pues tengo que llevar otro tipo de vestimenta…, odio todo este mundo…

-Que quieres ¿que desaparezca la tierra?

-No idiota, odio esta vida de fiestas, discotecas, dinero, joyas, etiqueta, todo esto se ve bien desde fuera pero cuando estas dentro de todo esto, es un infierno, yo quiero ser yo, que nadie me juzgue solo por la ropa que llevo, ¿entiendes a lo que me refiero?

-Yo, si quieres que te diga la verdad no sé el porqué te quejas, la vida la tienes solucionada, solo tienes que casarte con alguien adinerado y listos, el juzgarte por tu vestimenta lo hace todo el mundo, clase alta, media y baja. Pero da igual como vistas, lo importante es cómo eres y lo que sientes, cuando crezcas un poco más, lo sabrás, si tu quieres ir a lo punk pues ve, da igual lo que digan los demás, tu eres tú y vistes como quieres, no como ellos digan.

Por primera vez desde que conozco a Ikuto me ha parecido una persona distinta mi corazón comenzó a latir deprisa - gracias Ikuto, al parecer no eres solo guapo, rico y pervertido….- Por primera vez veo a Ikuto de una manera distinta…

-Eso es lo más maduro que has dicho, al menos delante mío.

-¿Es eso un cumplido?– Solté una pequeña risita mientras desviaba la mirada a la sexta avenida.

-Ves, también te puedes reír conmigo, no solo enfadarte.

Este era el momento indicado-¿Ikuto desde cuando tienes una prometida?

-¿Cómo te has enterado de eso?

-Internet

-Y en el anuncio de internet, ponía el nombre de la prometida

-No, es un absoluto misterio

-No seas tan cotilla, eres aun muy niña para saber de estas cosas, CRIA

-¡No soy una cría! Te recuerdo que tenemos la misma edad, así que no me vuelvas a decir niña, ni infantil ni nada por el estilo!

-Está bien Amu, por cierto cuando lleguemos allí, no te separes de mi ¿entendido?

-Haré lo que me dé la gana, se espabilarme sola

-Muy bien, como quieras, luego no regreses a mi llorando ni nada por el estilo

Lleguemos al Guest House en lo que a mí me parecieron los 20 minutos más largos de mi vida, aparquemos en la entrada del Guest House, e Ikuto me acercó su brazo para que yo me agarrara a el cuándo entráramos adentro, la música se escuchaba desde fuera , que estaba decorada con una alfombra roja, y una gran cola de personas esperaban su turno para poder entrar, las chicas que estaban esperando en la cola, empezaron a gritar y a silbar, al ver a Ikuto, y no me extraña estaba guapísimo, mientras que unas miradas de odio se dirigían hacia mi persona, algo que a Ikuto no se pudo resistir a reírse, me deshice del agarre que tenia con Ikuto y me acerqué a las chicas que me miraban con recelo

-Se puede saber que os pasa gatas en celo, si os lo queréis comer os dejo, a mi no me importa total yo no sal…-Ikuto me agarro del brazo y tiro de mí, me pegue a su pecho bien formado, y me lamio la mejilla diciendo

- Lo siento chicas pero este gato salvaje ya ha sido domado por esta gatita- en ese mismo instante millones de luces blancas parpadeantes nos iluminaros a mí y a él, algo que me dejo sin poder ver en unos minutos

-EEEEEHHHH!- Todas las chicas querían matarme y otras simplemente lloraban o les salía una hemorragia nasal por la nariz, Yo simplemente me quede en estado de shock

-Vamos gatita- me llevo adentro de la discoteca, aun estando yo en estado de shock.

-Se puede saber a que ha venido eso, seguro que mañana sale en los periódicos de la mañana, y como se entere mi madre me matara! Pensara que tenemos una relación o algo-La verdad es que lo que pensara mi madre del tema me daba igual, pero mis amigas que millones de veces han intentado que ikuto y yo formáramos pareja en múltiples eventos, que gracias a dios he podido salir victoriosa formando grupo con Nagihiko mi mejor amigo desde la infancia.

-No te preocupes por tu madre, seguro que le encantara la idea de que nosotros dos estemos cada vez mas unidos.- mientras hablaba se adentraba cada vez más en la muchedumbre y comenzamos a subir unas escaleras de cristal, hasta llegar a la segunda planta, que como no era la planta para los VIP allí se reunió la crem de la crem

Mientras miraba a mí alrededor solo reconocía caras famosas como Justin Timberlake, Taylor Lautner… pero Ikuto desapareció en un instante, aproveche la oportunidad de mi liberación momentánea y me acerqué a la barra para pedir una bebida

-Un Cosmopolitan por favor.- el barman que atendía la barra asintió con la cabeza y espere en la barra mientras Ikuto hablaba con una parejita, el chico le tendió un pequeño sobre blanco a Ikuto con disimulo que al momento Ikuto lo guardo en el bolsillo de la camisa. La parejita se despidió de Ikuto y muy acaramelados se dirigieron hacia la parte trasera del club. Yo volví mi vista hacia Cosmopolitan recién preparado, le di un pequeño sorbito dejando que el olor y el licor nublaran mi mente e inundaran mis sentidos.

-No savia que las niñas pequeñas podían beber- Ikuto se coloco a mi lado y pidió al barman un San Francisco sin alcohol.

-Pensaba que te ibas a pedir una bebida más alcohólica

-No sé si te has olvidado, pero yo soy el que conduce, el que no me emborrache no quiere decir que me lo vaya a pasar mal.- El barman le dio la San Francisco- A demás nadie ha dicho que fuera a ser para mí.

Ikuto me quito mi Cosmopolitan, y me dio el San Francisco

-¿Se puede saber que haces?, devuélveme mi bebida

-Lo siento, pero a las niñas no se les permite beber

-Déjame en paz soy suficientemente mayor para saber que está bien y que está mal además no es la primera vez que bebo-MENTIRA, conocía las bebidas más que nada porque una amiga mía su padre es el presidente de una empresa de bebidas, y siempre he querido beber el Cosmopolitan, que es el coctel que beben las chicas de la serie Sexo en Nueva York

-Por esta noche no bebas, le prometí a tu madre que cuidaría de ti, además ¿no crees que si sales de aquí algo bebida los periodistas no se aprovecharan en hacerte fotos y colgarlas en la prensa amarrilla?

-Ahora que lo dices…, pero entonces no estarás tú más en peligro, recuerda que tú eres la estrella, yo solo mancharía el nombre de la empresa a lo que mi madre se las puede arreglar tranquilamente, pero tú si te pillan bebido no tardaran en hacer malos comentarios sobre ti y tú reputación caerá

-Desde cuando te importa lo que le ocurra a mi reputación, pensaba que me odiabas- Ikuto paso su brazo por mi hombro y me llevo a un sofá de piel azul que hacía juego con una pecera gigante que había en la pared

-Y te odio, siempre me gastas bromas, y te burlas de mi, eres guapo, listo, todas las chicas se te declaran pero por alguna extraña razón siempre las rechazas, y vienen a mi llorando porque tu las as rechazado, mucho antes de que entraras a nuestro colegio yo representaba que era como una especie de príncipe para las chicas, siempre que se peleaban con los chicos o eran rechazadas en sus declaraciones de amor venían a mi pidiéndome ayuda y consejos, desde entonces fui el príncipe ideal para las chicas, hasta que llegaste tu, mi mejor amiga se te declaro y tú la rechazaste, yo fui a hablar contigo y ella estaba escondida detrás del un árbol, tú me gastaste una de tus bromas pesadas y por culpa de eso perdí a mi mejor amiga, pensó que yo la engañaba, y que estaba saliendo contigo- solté todo lo que mi corazón había guardado para sí mismo desde hacía dos años nunca en mi vida me había sentido tan desahogada.

-No savia que te ocurrió eso, Amu lo siento de veras- Ikuto paso su brazo por mis hombros y me abrazo en un intento de consolarme

-Déjalo lo echo, echo esta, además en realidad aquella chica no era mi amiga- deshice el abrazo- al parecer su padre le obligo a que fuera mi amiga, ya que mi madre tiene tratos con la empresa de su padre, es por eso que tengo pocos amigos, y siempre estoy en mi mundo, prefiero estar sola antes de sufrir como aquella vez

-Sabes de sobra que nuestro mundo es así, todos los asuntos que tengamos, nuestras amistades y demás incluso nuestros compromisos son siempre por dinero nada más- Ahora savia que Ikuto estaba hablando de él mismo ya que lo del compromiso era de él

-Ya sé que no es de mi incumbencia, pero me muero por saber quién será tu esposa

-Aun no lo sé ni yo, no sé si la conozco o no, y lo peor de todo es que mi padre me lo dijo este mediodía cuando me llamo por teléfono- recordé vagamente cuando Ikuto salió escopeteado de mi casa con la moto-Parece ser que mañana se aclararan muchos misterios- esto último lo dijo mirándome directamente a los ojos- Yo aparte la mirada abrumada por aquellos ojos que me miraban tan intensamente, note como Ikuto me agarro del brazo y dejando las bebidas en la mesita de cristal, me arrastro al centro de la pista donde comencemos a bailar los dos, hasta que pusieron una canción un tanto provocativa- Haber que tan adulta crees que eres, pequeña Amu

-Eso mismo te digo a ti Ikuto

Shakira- Rabiosa

Rabiosa
Yo tengo pila y loco haciendo cola

Tengo a palomo metío en lío
Y yo te quiero atracao ahí, Ratata

Comencemos a bailar Ikuto como un experto y yo como un pato mareado, hasta que me agarro de las manos y comenzó a guiarme a saber tu en que baile, comencemos a bailar a lo tonto y la verdad es que no podía reprimir las carcajadas, me lo estaba pasando muy bien con Ikuto

Que yo te quiero a quinientos y perdío
Mentiras son dividí contigo
Porque esa vuelta no es pa mí
Que yo te quiero amarrao aquí
Oye mami, vuélvete loca
Aruñame la espalda y muérdeme la boca
Oye papi, vuélveme loca
Aruñame la espalda y muérdeme la boca

Rabiosa, rabiosa
Rabiosa, rabiosa
Yo soy rabiosa
Rabiosa, rabiosa

Rabiosa
Tu tienes pila y loco haciendo cola
Mira palomo metío en léo
Y tú me quieres atracao aquí Ratata

Ikuto se acerco más a mí y comenzó a mirarme con sus ojos intensos, y mi cuerpo se movió solo hacia él, estaba como hechizada por sus ojos brillantes de color zafiro brillantes, lo abrace por encima de sus hombros y él me agarro por la cintura y comencemos a movernos lentamente pero al sonido de la música, me beso el cuello muy sensualmente a lo que yo me mordí el labio, estaba muy acalorada y no había ni bebido nada con alcohol, nos miremos los dos a los ojos y pude por fin sostener la mirada tan felina de Ikuto, se fue acercando mas a mi y atrayéndome más a si con sus brazos, lentamente cerré los ojos y….

-Ikuto!

Desperté del trance y empuje a Ikuto lejos de mí, mire al dueño de aquella voz que me salvo de darle un beso al idiota de Ikuto, y como no, era uno de sus amigos del instituto

-Que tal Rikio?- Rikio es amigo de Ikuto siempre va con la pandilla del que Ikuto es el jefe, es hijo de un cantante de rap muy famoso

-Que haces por aquí Ikuto?, es raro verte en fiestas como estas, normalmente estarías en casa durmiendo- me fui alejando lentamente mientras ellos dos continuaban su charla, no quería que me vieran con él, no quiero ni pensar en lo que dirían las chicas del instituto si supieran que he salido con Ikuto y encima que me quedo en su mansión a dormir…..- Por cierto ¿con quién has venido?

Ikuto miro en la dirección en la que estaba momentos antes Amu- Al parecer mi gatita se ha escondido

-Otro de tus ligues eh? Esta vez ¿qué es? ¿Una súper modelo? ¿una actriz?

-No, alguien mucho mejor, pero dejemos eso de lado, ¿has venido con los chicos?

-Sí, están en el ala secreta del Guest House, en la piscina con sus "ligues" de una noche, yo me he escapado para ver si también pillaba cacho esta noche, veniros tú y tu pareja a la piscina, está pasando los servicios

-Bien iré cuando la encuentre, por cierto no estás un poco borracho tienes la cara roja

-Puede que si hemos hecho un concurso de beber chupitos y he vuelto a ganar- dijo esto último con una gran sonrisa de oreja a oreja y haciendo la señal de victoria con la mano derecha

-Iré a buscar a mi chica y nos vemos en la piscina, buena suerte con tu cacería

-Hasta luego….

En la terraza de la discoteca….

Dios mío ¿que he estado a punto de hacer? Que me ocurre, si lo odio con toda mi alma, por su culpa durante un año y medio estuve sola, si amigas… una lagrima resbalo por mi mejilla mientras mi mente recordaba aquellas escenas de mi pasado que destrozaron mi corazón y me encerré en una armadura para no poder recibir tal daño nunca más.

Mire a mi alrededor y no había nadie en la terraza me senté en un asiento de piedra y la brisa del aire frio me ayudo a relajarme, aunque mi piel se erizo por el frio de la noche

- ¡Que rabia!, esta noche parece que no tengo suerte…- mire disimuladamente a quien había entrado en la terraza, era Rikio, y por su forma de andar llevaba unas copas de más, miro en mi dirección y aparte la vista de él, a mi móvil como si estuviera escribiendo un mensaje de texto, comenzó a andar hacia mi dirección haciendo eses- Hola, buenas noches

-Buenas noches- Se sentó en él banco de piedra en el que estaba sentada

-Hoy hace una bonita noche verdad

-Eh? A si…

-Por cierto, ¿cómo te llamas?- ¿No me reconoce?

-Soy Amu, no te acuerdas de mí Rikio?

-AMU! Menudo cambiazo, si que te ha ido bien las vacaciones- no paraba de mirarme de arriba abajo- por cierto, ¿Y tu acompañante?

-Se ha ido a por unas copas, pero se está retrasando- me levante del asiento de piedra- voy a ver por qué se retra…- Rikio me agarro del brazo y me atrajo hacia él y me beso de forma agresiva, me tiro al asiento de piedra y se abalanzo sobre mí en un instante- Déjame ir Rikio!- intentaba con todas mis fuerzas que me dejara ir lo empujaba, pero era mucho más fuerte que yo, el me beso otra vez y comenzó a manosearme, colocando las manos bajo mi vestido- Basta RIKIO!- estaba aterrada y mis lagrimas no paraban de caer haciendo que viera borroso y me asuste aun mas, y en mi cabeza me decía "Llámale", "Grita su nombre" y por primera vez en mucho tiempo hice caso a mi corazón y lo llame con la poca voz que me quedaba por el miedo- IKUTOO! AYUDAME!

-Que haces llamando a Ikuto? El ha venido con una súper modelo, no con alguien como tu- Eso de alguna forma me izo más daño que lo que me estaba haciendo en esos momentos Rikio, en principio, yo quería que digiera que no había venido con migo pero por alguna razón que no llego a comprender quería que el dijera que había venido con migo

-AMU!- la voz de Ikuto!- QUE COÑO TE CREES QUE ESTAS HACIENDO CON MI CHICA RIKIO!- Ikuto se abalanzo sobre Rikio y le dio un puñetazo en la mejilla haciendo que rodase por el suelo unos metros lejos de mí, dirigió su mirada en mi, y vio mi vestido con la cremallera abierta, en algunos lugares rotos, mi maquillaje estropeado por las lagrimas, mi pelo revuelto, y mi cuerpo temblando por el miedo, cerré los ojos con fuerza, no quería que me viera de esta forma tan penosa- tranquila Amu ya estoy aquí- me abrazo cálidamente y me coloco encima de los hombros su chaqueta- durante unos minutos no abras los ojos

-¿Qué vas a hacer?

-Mientras no mires y te tapes los oídos estará bien- me enseño una cálida sonrisa y en ese momento vi como una especie de aura negra emanando de Ikuto, no le dije nada más y cerré los ojos con fuerza y me tape los oídos

-Rikio ha llegado la hora de morir- la furia de Ikuto se le notaba en la voz, escuche un "crec" seguramente sería Ikuto haciendo crujir los dedos de sus manos

-Espera Ikuto, hermano, no ha sido mi culpa, Amu va muy provocativa esta noche, a mas no sabía que estabas saliendo con ella, sabes que si lo supiese no me hubiese lanzado encima de ella- Ikuto se iba acercando mas y mas a Rikio- vamos Ikuto por favor….

-Es que no te enseñe nada de cómo tratar a una dama… -no oí nada mas, los minutos pasaban y no ocurría nada, mire en dirección a donde estaba Rikio e Ikuto, y no estaban solos, toda la pandilla de Ikuto estaba alrededor de ellos, Rikio estaba lleno de heridas, sangrando por la nariz y retorciéndose en el suelo- Chicos encargaros de él que aprenda a no tocar lo que no le pertenece, pero eso sí, que este vivo, mi padre ya me ha dicho que no encubrirá nada mas- todos los chicos que eran unos 10 o así asintieron mirando a Rikio- y una cosa más, que nadie se atreva a tocar a Hinamori Amu, entendido? Desde ahora ella me pertenece y nadie que no sea yo podrá tocarla, si no terminara peor que él – Ikuto señalo a Rikio mientras se fumaba un cigarro

Mire al pobre Rikio, como lo había dejado Ikuto, y luego lo mire a él, con las manos ensangrentadas y la camisa blanca con manchas de sangre, ¿era este el Ikuto que siempre se burlaba de mí? ¿El cantante, actor, modelo, al que yo ansiaba ganar?, ¿este es el Ikuto del que yo me he enamo…? mi mente quedo en blanco, y no me fije que el dueño del Guest House se acerco al lugar donde la pandilla de Ikuto estaba, y se llevaron a Rikio del lugar sin que nadie se diera cuenta, uno de los amigos o mejor dicho "secuaces" de Ikuto le tendió una toalla húmeda y una muda limpia de camisa, esta era de color negro, se cambio y mando a quemar la toalla y la camisa para no dejar pruebas, el lugar quedo en silencio con solo Ikuto y yo en la terraza, comenzó a acercarse al lugar donde yo estaba, se sentó a mi lado y no dijo nada, apoye mi cabeza en su hombro y continuemos en silencio hasta que al final le tuve que preguntar

-Quien eres en realidad Ikuto?

-Sinceramente, no lo sé ni yo, cuando quise darme cuenta ya era así, con doble personalidad, de día soy lo que ves tú y todos en la escuela y en todo el mundo, y de noche soy como un rebelde que si no fuera por los millones y las influencias de mi viejo estaría en la cárcel hace muchos años

-Así que no eres un chico perfecto- eso en realidad me alegro un poco, al parecer el príncipe perfecto de mi instituto no es tan perfecto como pensaba

-¿Esa es la idea que tienes de mí?

-No, es la idea que tienen todos de ti, y la verdad es que me alegro de saber que no eres tan perfecto como pensaba

-Deberías de odiarme por lo que he hecho, le he pegado una paliza a una persona

-La verdad es que me has asustado un poco Ikuto, pero a la vez me ha hecho feliz lo que has dicho de mí, y te agradezco que me hayas salvado aunque tus métodos son un tanto bestias- me acerque a él y le di un beso en la mejilla- es una forma de agradecértelo, no pienses en nada raro…- caí en las rodillas de Ikuto, al fin mi cuerpo se relajo y no pude sostenerme por más tiempo

-AMU!- me agarro con ambas manos mi cara y me obligo a mirarle-¿Estás bien?

-Sí, solo estoy un poco cansada…- Ikuto me llevo en volandas, por la puerta trasera del Guest House, aun seguía abrigada por la chaqueta de Ikuto, y aunque Ikuto tuviese las manos frías, el estar apoyada en su pecho mientras me cargaba en brazos, era una sensación maravillosa, me sentía mas cómoda que en la mejor cama en la que hubiese dormido nunca, y entonces todo mi cansancio y estrés se hicieron visibles al caer rendida en los brazos de Ikuto, lo último que recuerdo es que me llevaba en coche a algún lugar…