N/A:Hola lindas criaturas de fanfiction. Tardé un poco en subir el segundo capitulo de esta historia porque me tomé un rato para establecer correctamente lo que quiero escribir aquí. Así que ahora que mi cabeza está en orden y sé a donde va esta historia, acá les traigo el segundo capitulo, corto y algo confuso pero en el siguiente ya entenderán más. La fecha de actualización probablemente será los domingos que son los días en los que actualizó mis historias, cualquier cambió les haré llegar la notificación. Ahora sí, a leer.

CAPÍTULO 2.

Blaine estaba sudando. Pero realmente sudando. Estaba acostado en una cama y todo estaba oscuro a su alrededor. Podía sentir su polla presionando fuertemente contra su estómago y una urgencia enrollándose en sus entrañas.

-¿Vas a venirte Blaine?-preguntó una voz suave, sedosa. Demasiado conocida.

Gimió en alto. Una figura alta, estilizada y hermosa se sentó a horcajadas sobre él. Estaba borroso, era irreconocible, Blaine entrecerró los ojos intentando en vano capturar una imagen de la persona sobre él. Quien fuera la persona que estaba sentada sobre sus caderas empezó a balancearse suavemente soltando gemidos agudos y dulces... De nuevo, demasiado conocido.

-Bebé, te sientes tan bien-suspiró la figura sin identidad. Blaine sintió una ola de placer atravesarlo solo por oír su voz. Alzó sus caderas y las chocó contra la pelvis de la persona sobre él. Subió sus manos por unos muslos fuertes y tonificados soltando un jadeo al acariciar unos abdominales marcados y duros. Frunció el ceño en confusión. Las chicas no tenían un cuerpo como ese. Sus manos continuaron acariciando el cuerpo sobre él. Uhm, no. Las chicas no eran tan planas, ni tan trabajadas, ni tenían tanto vello y ¡WHOAH! Definitivamente las chicas no tenían polla.

-¡Sí!-chilló la voz frenética sobre él-Acaríciame bebé, tócame, ¡Fóllame Blaine!-gritó en éxtasis. Blaine aun aturdido tomó entre sus dedos ese pesado trozo de carne. Era extraño, pero no se sentía mal. De hecho era un tanto placentero el tener un pene en su mano y poderlo acariciar a su gusto, controlando el placer que obtenía el chico sobre él. Era tan jodidamente bueno.

De repente la figura comenzó a tomar forma y poco a poco Blaine fue capaz de reconocer un cabello castaño, bonito y bien peinado. Entrecerró los ojos con sospecha. Luego aparecieron unos ojos azules, profundos y claros, mirándolo fijamente, calentándolo más. Oh oh. Oh, no. Una piel clara, lechosa de porcelana se extendió sobre él, seguida de todos los rasgos característicos y hermosos de la única persona dueña de la maravillosa voz que lo estaba llevando al punto máximo de gloria. Mierda, no. No podía estar con él. Esto estaba mal, muy, muy mal. Era incorrecto. Era diabólico. Era tan, tan... Jodidamente hermoso...

-Blaine...-murmuró la voz.

-Sí...-jadeó el moreno sintiéndose cerca.

-Mierda, Blaine-continuó la voz sonando divertida. Blaine frunció el ceño.-No te vengas por favor, estás en mi cama-

Y entonces Blaine abrió los ojos. Estaba aturdido, sudoroso, desorientado, dormitando y caliente como el infierno. Cuando su mirada se enfocó fue capaz de ver a Kurt hincado frente a la cama observándolo con gracia, sonriendo plenamente y con un brillo pícaro en los ojos. Ay no. Blaine sabía lo que venía.

-Estabas teniendo un sueño húmedo-dijo Kurt sonriendo divertido. Blaine sintió su cara enrojecer y se tapó un poco con las sábanas cruzando las piernas para que su "problema" no quedará a la vista del castaño.

-Mierda, Kurt, ¿Cuántos años tienes? ¿13? Sabes que esto le pasa a los hombres-se quejó el moreno intentando parecer molesto. Kurt lo ignoró por completo -como siempre- y se incorporó sentándose en la cama a tan solo centímetros de la entrepierna del ojimiel.

-Sé que esto le pasa a los hombres, pero mierda, a ti te pasa todo el tiempo-confesó y Blaine abrió los ojos como plato. ¿Como era que Kurt sabía?. El castaño pareció analizar las palabras que había dicho y entonces se sonrojó profundamente carraspeando incómodo y poniéndose de pie.-Hum, el desayuno esta listo, baja cuando quieras-dijo evitándole la mirada y saliendo por la puerta bastante nervioso.

Blaine se sumió en las almohadas y suspiró derrotado. Ese sueño. Ese maldito sueño. No podía soñar con su mejor amigo o la polla de su mejor amigo. Kurt era como un hermano para él y Blaine ni siquiera era homosexual, para nada. Cero por ciento.

Se sentó en la cama y miró su reflejo en el espejo grande en la pared de enfrente. Su mente se burló de él ante sus tontos argumentos. "Soy hetero" se dijo el moreno a sí mismo. "¿Entonces por qué soñaste con él?" respondió audaz su conciencia. "Pasamos mucho tiempo juntos, es normal" Se excusó el moreno. "¿Es normal?"dijo burlona su mente "¿Es normal tener sueños húmedos con él, cada noche?" finalizó triunfante. Blaine bufó molesto y negó con la cabeza poniéndose de pie. Era demasiado temprano para pelear con su subconsciente.

-¡Blaine! ¡Tus putos waffles se están endureciendo, baja ya!-gritó Kurt desde el primer piso. Blaine salió del cuarto del castaño donde había pasado la noche por el mataron de How I met your mother y se dirigió a su habitación. Y mientras se vestía con ropa limpia se sumergió en sus pensamientos una vez mas y entonces decidió que ignorar por completo el tema de los sueños diarios con Kurt era definitivamente la mejor opción para su bienestar emocional y no se opondría de ninguna manera.

Eso estaría bien por ahora.

N/A:Así que eso es todo por hoy, el próximo capitulo lo subiré el domingo (o lunes) y tendrá más explicaciones de la vida de Kurt y Blaine. Gracias por leer, nos leemos la próxima.