Aquello no lo podía creer, pero viniendo de Mizuki, todo era de esperarse, ella siempre buscaba la manera de sacarme una sonrisa, por algo la había escogido, por algo estaba con ella, ella siempre me hacía sentir bien conmigo misma, ser yo misma a su lado, además es una chica hermosa, es cierto que se pintó el cabello de rubio vanilla, haciéndola ver más inocente, más bonita, sus facciones son cálidas, es más alta que yo, de igual manera una gran bajista, por algo ella había logrado adicionar y aunque mis padres no estaban de acuerdo con esta relación, debido a prejuicios infundados por su religión, al correrme de su casa, Mizuki me abrió las puertas de la suya, como era mayor de edad, pude sacar visa y de esa manera irme a vivir con ella, ahora que estaba trabajando en una agencia de staff, me sería más fácil quedarme, ahora estaba esta hermosa sorpresa, el trabajar con L ´Arc~En~Ciel como su ayudante, me era grato estar frente a ellos y de esa manera conseguir dinero para mí misma, como dar un porcentaje a la casa.
Mizuki lo conseguí, lo conseguí – brincaba de emoción.
Qué bueno que haya gustado el trabajo – dio una cálida sonrisa.
Gracias – le abrace fuertemente, ella correspondió amable.
Por cierto – querida hablarle sobre el tema- ya que voy a trabajar es justo que de algo a la casa – repuse ante ello.
Tú no te preocupes por ello, yo gano muy bien, mejor guarda ese dinero para algo tuyo, tus gustos, lo que sea – respondió Mizuki sin alardear mucho.
Pero- fui interrumpida.
Pero nada, ya dije – dictaba la última palabra Mizuki.
Está bien- termine diciendo.
Después de aquello inicie mi trabajo con Staff de
L´Arc~En~Ciel todo me era cómodo, me sentía feliz de estar con mi grupo favorito, me pagarían por trabajar con ellos, de esa manera pudiera aportar algo a la casa aunque Mizuki en parte no le gustase la idea, ante ello solo era arreglar los camerinos, ya que en pocos días tendrían un concierto en la ciudad, algunos ayudaban en el escenario, otros ayudaban en los camerinos, yo era de esas chicas, ante ello sentí una presencia detrás de mí, voltee para ver quién era.
Hola – saludo el más enano del grupo, mi favorito debido a que me encantaba su voz y yo le admiraba porque en tiempo de mi niñez deseaba ser cantante.
Hola – hice el ademan debido, con algunas toallas en mano.
No es necesario tanta formalidad - tenía una sonrisa de medio lado, aquello me daba mala espina.
No se preocupe Hyde-sama – reitere ante ello.
Eso me hace sentir viejo – reitero entre juegos.
Ja, lo siento - agache la mirada para retirarme de su camerino con la ropa sucia que habían dejado y algunas toallas por los ensayos – con permiso – reitere cuando frente a mi cerró la puerta, estaba algo asustada.
Sabes, eres muy linda - me tomo del rostro con aquella sensualidad - ninguna chica se me ha resistido – se acercaba cada vez más a mí – no creo que seas la excepción - pretendía besarme.
Déjeme en paz - lo aventé fuertemente, dándole un golpe entre medio de las piernas, aquello se estaba saliendo de control, el simplemente comenzó alardear de dolor ante ello, llegando los demás de la banda.
¿Qué paso Hyde?- llego Tetsu extrañado.
¿Por qué estás en el piso? – reitero Yuki al verlo.
¿Qué le hiciste a Hyde? – ken parecía estar enojado tras ver aquello, me miraba con aquella mirada interrogante.
Esto- no podía decir nada, era mi primer día trabajando y seria despedida debido a lo que había hecho, ahora me sentía culpable, todo se había desmoronado frente a mí, ya no recibiría paga, ya no podría seguir trabajando de esta manera, como staff debido a el curriculum que estaba formando.
Sabes que por ello podemos – fue interrumpido Tetsuya.
Fue mi culpa – parecía que el dolor ya no era tan grave.
Ahora comprendo pillín, andabas queriendo hacer cosas indebidas con ella - hablo ken ante ello – si yo hubiera tenido oportunidad estaría en las mismas – rió ante ello.
Ja, si me rechazo a mí, a ti te hubiera ido peor – comento Hyde ante ello.
Mmmmm ustedes y sus problemas – dijo Yuki en un suspiro.
No te preocupes- se levantó Hyde del suelo – no perderás tu trabajo - me guiño el ojo.
Sabía que después de aquello las cosas podrían tornarse un poco molestas para los de la banda o tal vez el destino daría un giro rotundo donde las cosas cambiaran por completo, algo que no creía posible, pues tenía fijado mis sueños, entre ellos era juntar dinero para estudiar una carrera, algo que debía mencionarle a mi pareja, para poder vivir independientemente en este nuevo país.
