Advertencia: Gaara/Temari, Incesto. Traducción de Inevitável de la autora Yeahrebecca.

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Inevitable


2. Deseable

Temari estaba volviendo de la villa oculta de la Hoja. Estaba haciendo bastantes conexiones y creando vínculos entre las dos aldeas. Y se sentía feliz también, pues había hecho algunas amistades, y a pesar de que los habitantes de Konoha eran "muy" extraños, se divertía bastante con ellos. Al entrar a la parte habitada de su villa, sintió un revuelo extraño entre los habitantes, y llegó cerca de una señora que parecía más calmada.

-Buenas noches. ¿Sabe usted lo que está pasando aquí?

La viejecita sonrió.

-Ah, ¿No lo sabes? El Kazekage va a casarse.

Temari casi se cayó de culo al suelo.

-¿¡Qué?! ¿Está segura? - "¿Gaara? Él es muy joven para eso. Aparte, ¿qué tipo de mujer se casaría con él? Ok, tiene un club de fans enorme, pero dudo que aceptara casarse así por así con ese genio que tiene".

-Sí. Tuvo una reunió hoy, y la noticia se dijo en la misma hora. Pero nadie avisó, ni dijeron con quién, ni cuándo.

-Ah, claro. Muchas gracias.

Temari se apresuró por las calles de Sunagakure. ¿Su hermanito se iba a casar y nadie la avisaba? Quería ver de cerca eso. Corrió, entrado al edificio del Kazekage.

Tantos ninjas y nadie para... Temari encontró al consejero anciano.

-Buenas noches. ¿Sabe dónde está Kankuro? –Sabía que difícilmente encontraría libre a Gaara.

-¡Claro, Temari! –Sonrió, pasándole una mano por la cabeza-. Está en el piso de arriba, en el área de reunión.

-¡Muchas gracias!

Miró para las escaleras, respiró hondo y subió. La sala principal de reuniones estaba abierta, Kankuro estaba en la puerta y se podía ver a los consejeros conversando dentro. Temari avanzó rápidamente y cogió a su hermano por el brazo, dándole a entender que quería hablar con él.

-Ven aquí, Kankuro, quiero hablar contigo… -Miró para la sala, y se dio cuenta que todos la estaban mirando. Temari se extrañó, pues siempre la ignoraban, y hasta el mismo Kazekage se giró a observarla. Arrastró a su hermano rápidamente, incómoda por las miradas.

-¡Ahhh, espera Temari! –Paró en la escalera, y ella junto a él.

-Ven acá, ¿es verdad que Gaara va a casarse?

-Uhm... Es verdad... Esta reunión fue para marcar la fecha.

-¿Enserio? –Dio un saltito-. ¿Cuándo?

-De aquí a una semana –Pareció hablar más bajo.

-Ah, claro, ¿y con quién?, ¿La conozco?

-La verdad... La conoces…

-¡Habla ya!, ¿Quieres matarme de curiosidad?

-¡Bueno, es contigo!

-¡Dilo ya!

-¡Ya lo he dicho!

-¡Hablas en serio! –Miró para el rostro de él, que estaba realmente tenso–. Ai, dios… ¿Lo estás diciendo de verdad?

Temari se puso la mano en la boca. Oyó lo que le decía Kankuro como si fuese una historia más, un cuento fantasioso. Parecía todo tan surrealista, que ella salió corriendo, queriendo salir de allí. Quería quietar, pero cuando miró para afuera se llevó una decepción: Había tormenta de arena.

Afuera hacía un tiempo horrible. No podía irse ahora, aunque quisiese… Se quedó observando la distraída arena, brincando con las sombras hechas por la luna llena.

Estaba presa en aquel lugar que debería ser su casa, mas no se sentía a gusto allí. No conseguía parar de pensar en eso. Imaginarse casada con su hermano, aun más aquel… Y lo peor es que no podía rechazarlo. Tenía responsabilidades con su villa, principalmente con el linaje de los Kazekages.

-Con permiso, señorita Temari... –Una voz la sacó de sus pensamientos, y ella se giró.

-¿Sí, consejero?

-Sé que ya es tarde, pero, ¿podría avisar al Kazekage de que no olvide su compromiso de mañana?

-Ah, claro... -"Que mierda hoy no salgo de aquí", pensó ella.

Se levantó, enfadada, paseando entre los ninjas que deambulaban por el lugar.

-Perdone, ¿sabe dónde está mi hermano? –Preguntó a un consejero que descendía por las escaleras.

-Si no recuerdo mal, está en su cuarto.

-Muchas gracias –Dijo Temari, subiendo las escaleras. "Maldito, encima tengo que subir un montón de escaleras para encontrarlo. ¿Estará durmiendo ya? ¿Gaara durmiendo?"

"Es el fin del mundo".

Terminó de subir las escaleras y paró para coger aire, estaba cansada. Caminó pausadamente hasta el cuarto de él, y abrió la puerta lentamente, sólo dejando un espacio para poder asomarse. Vio las gotas de agua en el suelo y una toalla encima de la cama. "Mierda. ¿Será que tomó su baño y ya salió!

Fue entonces cuando miró a una de las esquinas del cuarto.

Él estaba de cara sólo vestido sólo con un pantalón. En su mano sujetaba una camisa, haciendo ademán de colocársela. Mientras se vestía, sus músculos se contrajeron, con lo que aparecieron totalmente tensos en su espalda, dejando ver lo bien formada que estaba. "¿Cuándo... Cuándo él... había crecido así?". El chico se giró, y ahora, ella sólo podía verlo de perfil. Claro que hablaban sobre él, era un comentario general, mas ella nunca reparó, porque él era su hermano… No vio qué él ya había crecida, y que ya era…. ¿Un hombre?

-¿Has venido a decirme algo, Temari?

Ella se asustó y abrió la puerta, mirando al suelo.

-Hum... Eso es… Sí, el consejero me mandó a avisarte de que no olvidaras el compromiso de mañana.

Él se giró para ella, y a pesar de estar a unos tres metros de ella, Temari se sintió acorralada.

-Hum, claro. ¿Vas a entrar o sólo era eso?

"¿Entrar?, ¿en el cuarto? Temari, déjate de tonterías, es tu hermanito, no tienes ningún problema con eso, ¿no? Ya habéis dormido muchas veces en la misma cama, si bien… Me quedaba lo más separada posible de él, y no estaba tan grande". Dio un paso al frente, cerrando la puerta tras de sí.

-Eh... Es que yo... Sabes que dentro de poco serán los exámenes chunin. Entonces, hicimos una alianza con Konoha, y me escogieron como examinadora de nuevo… -Él avanzó, acercándose a su hermana. Cuando ella se quiso dar, cuenta, tan sólo estaban a un metro.

-¿Vas a quedarte ahí de pie? Me estás irritando, siéntate.

-¿Sólo tenías que decirme eso? –Contrajo el entrecejo, con una expresión reprobatoria. "Mejor no contrariarle, si no se estresará", pensó, sentándose en la cama, ya que la silla quedaba muy cerca de él, y ella estaba evitando contacto.

-¿Vas a ir sola hasta allí? Necesitas tomar las decisiones… voy a estar ocupado. Ah, no sé si Kankuro te lo explicó todo, si te aviso que de aquí a una semana… -Llegó más cerca de ella, secándose el cabello con la toalla.

-Anh...Claro… Ya lo sé… -Ella intentaba no mirar hacia él, que estaba de pie a su lado.

-¿Y cuándo vas a volver? Necesitas estar aquí, y a parte de la demora, es peligroso. Mejor que no vayas.

"¿Gaara sobreprotector? Creo que perdí demasiado tiempo lejos de ti… dentro de poco estarás ayudando a niñitos… Lleva en la cara que es un mal día…"

-Puedo ir sola, y estaré aquí el fin de semana. Yo decidiré lo más importante, ellos harán el resto. Y después de todo, ya tendría que irme para casa. –Endureció la voz y le miró. Era más mayor, no se podía rebajar así.

-¿Cómo? ¿Con esta tempestad de arena? –Colgó la toalla en la silla-. Quédate aquí, el cuarto es lo suficientemente grande para los dos.

Temari se congeló. Dormir a algunos metros de él la asustaba, así que imaginen… Enrojeció.

-No me gusta estar aquí, prefiero mi casa.

-Te guste o no, vas a tener que quedarte, porque no pienso dejarte atravesar esa tempestad de arena. –Se giró.

"¡Qué coño, niñato! ¿Estás mandado en mí? Hace poco eras sólo la mitad de mi tamaño… hace mucho tiempo, ¡Pero lo eras!" Temari ya se sentía más a gusto.

Aquel sí que era el Gaara que ella conocía, mandón y arrogante, atemorizante a su modo. Ella se levantó, levantando la voz:

-Está bien, voy a encontrar un cuarto. Sólo vine para avisar y que después no me reclames.

-Voy a mandar a alguien contigo. Irá para avisar que no irás, vas a tener que ausentarte –él se giró hacia ella.

-¿Qué? ¡Yo voy...! –Avanzó hacia él, encarándolo. Ya estaba más alto que ella, pero aún así no la intimidaba; hasta…

Divisó una mirada profunda en aquellos ojos verdes, sin expresión.

Sintió un escalofrío y dio un paso atrás, mientras él avanzaba. Reculó hasta la puerta, asustada. Él colocó la mano en la puerta, a algunos centímetros de su rostro, y se inclinó hasta que ella pudo sentir su respiración.

-¿Vas...?

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Nota: ¡Buenas! Aquí de nuevo, pasandome rápidamente, jeje. Espero que os guste esta historia, ¡besitos a todas!

Agradecimientos especiales a:

Yeahrebecca