Disculpen la demora, pero al fin esta listo este nuevo capítulo que espero les guste a ustedes. Llego el momento de la verdad, Ash y Misty conocerán la consecuencia de aquella noche de copas. Sin más que decir, a leer.


El Bebé Que Nos Unió

Capítulo 2

La Noticia

By Keli

Pov Narradora

Casi dos meses han pasado desde aquella noche, y tanto como Misty y Ash no han vuelto a tocar el tema y pretender que nada ha pasado entre ellos dos.

Al inicio las cosas entre ellos eran algo tensas e incomodas, pero con el pasar de los días las cosas parecían tomar su curso. Y eso precisamente era lo que estaba haciendo Misty, como cada viernes al atardecer estaba alimentado a sus pokémon's ya que no los volvería a ver hasta el día lunes en la mañana; porque los fines de semana sus hermanas se encargaban del Gimnasio mientras ella descansaba.

- Bueno chicos, este fin de semana Corsola, Politoed, Psyduck y Gyarados irán conmigo…los demás deben ayudar a mis hermanas ¿de acuerdo?- Pregunto a sus pokémon's quienes asistieron.

Luego de eso se dirigió a la entrada del Gimnasio para ya cerrarlo, porque sus hermanas estaban en una fiesta y no podían cumplir con esta sencilla tarea. Y encima como era viernes tendría que esperar a que Ash la recogiera para ir juntos a su hogar.

- Algo temprano para cerrar- Le dijo una voz a su espalda.

- Si lo es, pero estoy muy cansada Ash- Le respondió la pelirroja, quien se daba la vuelta para verlo y tomar a su pequeño Azurill.

- Lo he notado, y encima no estas comiendo bien- Le regaño él quien le quitaba el bolso a su amiga.

- El stress ahora más que nunca han llegado retadores por montones- Le dijo ella para comenzar a caminar en dirección al coche del chico.

- Tienes razón, pero ahora tu y yo tenemos todo el fin de semana para descansar- Le dijo feliz por la idea, sin embargo el repentino desvanecimiento de su mejor amiga borro su sonrisa. -¡Misty! Vamos reacciona ¡Misty! –Le gritaba a su amiga quien ahora estaba en sus brazos inconsciente. –Pikachu, Azurill al auto ya…Misty tiene que ir a la clínica –Les ordeno para luego tomarla en sus brazos y llevarla al coche.

Ya en la clínica, Misty fue atendida inmediatamente. Mientras tanto Ash llenaba la ficha de ingreso de la líder, la verdad estaba muy preocupado por su mejor amiga. Desde hace semanas atrás había notado que ella estaba cansada y que incluso rechazaba algunas comidas, y se lo había comentado más de una vez pero ella insistía en que era el stress que le estaba generando el estar al cuidado y manejo del gimnasio.

Tan absorto que estaba en sus pensamientos que no se percató de la presencia de la enfermera que lo llamaba.

- Sr. Ketchum…Sr.- Lo llama -¡Sr Ketchum!- Lo volvió a llamar pero esta vez en casi un grito, el cual logro sacarlo de su retardo.

- Si ¿qué sucede?- Preguntó

- El Dr. Reyes ya termino de revisar a la Srta. Waterflower, y lo esperan en su consultorio – Le aviso la enfermera, para luego retirarse del lugar.

- Bueno, Pikachu Azurill vamos- Les comunico a los roedores Azurill salto a los brazos del maestro y Pikachu a su hombro. –Esperemos que no sea nada grave- Susurró de camino al consultorio que ya conocía gracias a Misty y sus pequeños accidentes.

El camino fue corto, antes de ingresar al consultorio toco la puerta cuando la voz del doctor le dio permiso ingreso al lugar. Al hacerlo sus ojos se enfocaron en Misty, quien al parecer había estado llorando y entre sus manos sostenía un papel.

- ¿Qué sucede?- pregunto el joven alarmado.

- Bueno Ash ya tenemos los resultados de los exámenes de Misty y estos revelaron que ella…- Dijo el doctor sin embargo la voz de Misty lo interrumpió.

- Yo se lo diré doctor, nos permite un rato a solas por favor- Le pidió la chica, el doctor asistió y salió del consultorio.

- ¿Decirme qué? Pasa algo malo Misty- Le pregunto él apenas el doctor salió.

- Ash…yo no quería que esto pasara- Le respondió ella a punto de llorar otra vez. Azurill y Pikachu se acercaron a ella, pues no les agradaba ver a si a Misty.

- Pasará ¿qué cosa? Habla Misty- Le pidió Ash algo alterado pues que ella este así no ayudaba mucho.

- Perdóname…yo no debí…perdóname por favor- Le respondió una Misty en llanto.

- ¡Dilo ya!- Le grito Ash.

- ¡Estoy embarazada!- Grito la líder para luego nuevamente romper en llanto.

Para Ash aquella frase lo había dejado sin aire, sin poder evitarlo comenzó a negar enérgicamente con la cabeza. Pero ahora todos los malestares de Misty tenían un porque, estaba embarazada y él era el padre del bebé. Un bebé que era producto de esa noche donde los dos bebieron, tuvieron relaciones y no se habían cuidado.

Luego de un momento de silencio el doctor entro.

-Por el momento será mejor que guardes reposo Misty, estas muy agotada por todo el trabajo que realizas en el gimnasio- Le indico el doctor y al ver que ninguno decía nada prosiguió. -Hable con una compañera mía la Dra. Huerta será quien seguirá tu embarazo, este lunes tienes cita al medio día no faltes-

-Gra...gracias doctor –respondió Misty tratando de sonar segura, para luego despedirse y salir del consultorio sin esperar a Ash llevando en sus brazos al pequeño Azurill y a Pikachu en su hombro.

Le urgía salir de aquel lugar lo antes posible, sin embargo alguien le evito seguir su recorrido.

- No pensabas irte de aquí sin mí ¿verdad?- Le pregunto Ash quien la sostenía de uno de los brazos.

- Necesito estar sola- Respondió ella sin regresar a verlo.

- No es el momento ahora necesitas descansar- Le contradijo, para luego tomar su mano y llevarla al coche.

El camino a casa fue en completo silencio, pues ninguno de los dos no tenía idea de que decir sin llegar a lastimar o molestar al otro. Pikachu y Azurill iban en la parte de atrás y lo único que lograron entender de todo ese alboroto en el consultorio era que Misty tendría un bebé y que Ash es el padre, pero como paso…bueno eso solo Arceus y ellos sabían cómo llego a pasar.

Cuando llegaron a casa Misty fue la primera en bajar del coche para ir directo a su alcoba sin ni siquiera esperar a Azurill, por otra parte Ash demoro en bajar del coche pues sentía que todo el cuerpo le pesaba. Sin embargo sabía él que tendría que hablar con Misty sobre "su hijo", cuando lo pensó sintió una fuerte descarga viajar por todo su cuerpo.

Entro a la casa y les pidió a los dos pokémon´s quedarse en la sala durante toda la noche, pues Misty y él debían hablar de algo muy importante. Dejo una manta en uno de los sillones para los roedores y subió a la habitación de su amiga. Tardo unos minutos en tocar la puerta, cuando un leve susurro de la chica le dio permiso entro en el cuarto.

Ash se acercó a Misty con un poco de resentimiento en su corazón. ¿Ahora que se supone que debía de hacer? amaba a Serena (o al menos así es, pues desde esa noche no ha hablado mucho con ella) y no era capaz de asimilar lo que le acababan de decir. Se sentía tan culpable. Si tan solo no hubiera bebido tanto, pero, desgraciadamente, ya estaba hecho. Un pequeño hijo suyo de desarrollaba en el vientre de su mejor amiga.

- Ash, perdóname…- Susurro la pelirroja tratando de no llorar más.

- No te preocupes, ya está hecho y te prometo que cuidare a ese bebé- Respondió él seguro de esa decisión tomada.

- ¿Qué dirán mis hermanas? me van a matar…que tonta fui– Se regañó a sí misma la chica.

- Fuimos- Corrigió el pelinegro.

Misty se llevó una mano a su vientre el cual aún seguía plano, pero eso no sería por siempre. Pronto engordaría, y todos se darían cuenta de la estupidez que había cometido junto con Ash. Todo por aquella noche de copas.

Sin evitarlo Misty recordó un pequeño fragmento de un recuerdo cuando era niña…

Se encontraba en el patio del gimnasio. Ella jugaba con un pequeño bebé de juguete, tenía por lo menos cinco o seis años. Estaba tan entretenida con el juguete que no se dio cuenta del momento en el que su hermana mayor Daisy se sentó junto a ella.

- Creo que cuando seas grande serás una gran madre- dijo Daisy.

- ¿Tú crees? Me gustaría mucho tener un hijo incluso si demoro en ser la mejor maestra de pokémon's acuáticos- Respondió la pequeña Misty feliz

- Pero eso será cuando seas grande- Le dijo su hermana.

- Si yo llegara a tener un bebé a los quince como mi abuelita no me importaría, yo querría a mi hijo mucho- Le respondió mientras abrazaba al pequeño bebé de juguete.

- Esperemos que no sea así, todo a su tiempo hermanita- Le dijo mientras le acariciaba la cabeza.

Quién lo diría que unos años después ahí estaba, con veintiún años por cumplir y en tan solo unos meses más tendría un bebé. No era lo mismo pensar una cosa, que vivirla.

Ash, mientras tanto miraba la nada. Él nunca había tenido un padre, por lo que no sabía nada de eso. ¡Delia! Su madre había hecho un excelente trabajo para que la ausencia de su padre no fuera tan grande en su vida, sin embargo como le iba a decir ahora que dentro de poco sería abuela estaba completamente seguro de que se decepcionaría.

- ¡Ash!- Grito Misty por décima vez.

- ¿Si?- Respondió Ash después de reaccionar al llamado.

- ¿Estás bien? Te quedaste perdido- Le pregunto ella preocupada.

-Si, si estoy bien ¿Cómo te sientes?- Ahora fue él quien preguntó.

-Ahora que lo dices…muy cansada- Le respondió ella con sinceridad

Misty bostezo y se recostó en el hombro de Ash. Esté la tomo por los hombros y la acomodo en su pecho para que durmiera mejor.

- Perdóname Ash- Susurro la líder antes de quedar dormida.

El maestro pokémon la observo atentamente, no podía creer que su mejor amiga sería la madre de su primer hijo, una sensación extraña recorrió su pecho. El también necesitaba descansar, por lo que cerró los ojos e intento dormir. Ya mañana tendrían tiempo para hablar y pensar con mejor claridad sobre su futuro.


Bueno aquí termina el segundo capítulo de este fic, espero les haya gustado. ^_^

Los nombres de los doctores son los nombres reales de mis mejores amigos, (que tal la sorpresa). Ahora lo que les espera a esta parejita, ¿a ustedes que les gustaría que fuera el bebé un niño o niña?. Nos vemos en la siguiente actualización.