Si, al fin volví a retomar este fic y lamento mucho la espera! :C
La inspiración volvió a mi~~
Espero disfruten este capítulo, ya se vendrán más en el futuro (espero cercano)
- Seto~~ ¿qué haces hermano? - dijo Kano entrando a la habitación del chico valiente, encontrando a este leyendo un libro acostado en su cama.
- Solo leo Kano ¿que se te ofrece? - dijo el aludido, con una gran sonrisa y dejando su lectura de lado.
- Bueno hermanito, tenía algo que hablar contigo - dijo Kano, sentándose en la cama - ¿cómo han estado las cosas entre tú y Mary?
A Seto le pareció muy extraño que Kano le preguntara algo como eso... después de todo nunca habían hablado de nada de eso anteriormente y no es como que al chico gato le haya interesado en realidad.
- P-pues bien... como siempre ¿porqué lo preguntas? - dijo Seto un poco confundido.
- ¿No has notado algo extraña a Mary últimamente? - siguió interrogando Kano a su hermano.
- Mmm ahora que lo pienso, está mas... "posesiva" conmigo que de costumbre... - dijo Seto, con el dedo en su mentón, en posición pensativa.
- Aahh - suspiró Kano - mira hermano, vine a hablar contigo porque sueles no darte cuenta de estas cosas. Mary y Yuzuki no se están llevando muy bien últimamente - terminó de decir.
- ¿Mary y Yuzuki? ¿pelearon o algo por el estilo? - dijo el chico rana, levantándose de la cama un poco preocupado.
- Hermano ¿en serio no te das cuenta? - dijo el chico gato, viendo al amante de los animales que no entendía nada de lo que le decían - ... mira, ellas no-
- ¡KANOOOO! - De pronto se escuchó un gran grito, proveniente de la cocina, nada más y nada menos que de la líder del Dan, que se escuchaba furiosa por alguna razón.
- Kukuku~ al parecer Kido se dio cuenta que me comí las galletas que preparó... creo que dejaremos nuestra plática hasta aquí. Piensa en lo que te dije y no sé, tal vez intenta hablar con alguna de las dos - Kano voló en dirección a la puerta, saliendo y cerrando a su espalda, para pasar a escucharse sonidos de gritos y sartenes azotándose contra el piso y uno que otro sobre la cabeza de alguien.
Seto quedó muy confundido... ¿qué quiso decir su hermano con todo eso? ¿qué era lo que le quería decir al final? No entendía que estaba pasando... pero una cosa era segura: según Kano, Mary y Yuzuki no se estaban llevando bien y eso era algo que no podía permitir.
Salió de su habitación con intensiones de buscar a la pequeña medusa y hablar con ella para entender cuál era el problema entre ella y la chica nueva, cuando de pronto chocó por estar distraído con alguien, a lo que ambos se cayeron al sueldo.
- ¡L-lo siento mucho! - dijo Seto, incorporándose y mirando a la chica que tenía enfrente. Se sorprendió cuando vio a la chica de pelo y ojos color ámbar.
- No te preocupes Seto-kun, es mi culpa. Estaba practicando mi habilidad y no vi que venías - mintió la chica nueva. La verdad era que sí, estaba practicando su habilidad pero sí vio a Seto acercarse, queriendo que chocara con ella para tener una oportunidad de hablar con él.
Seto se apresuró a pararse y le ofreció ayuda a Yuzuki para que hiciera lo mismo, estirándole la mano en señal de caballerosidad. La chica se sonrojó un poco y tomó la mano del chico rana, pero en vez de hacerlo para levantarse, lo empujó hacia su posición, haciendo que pegara un pequeño grito y cayera sobre ella.
"Todo está saliendo de acuerdo al plan"
- Y-Y-Yuzuki, p-perdón, no pude mantenerme en pié - dijo el chico valiente, sonrojado por estar sobre la chica nueva y tener tan cerca su rostro del suyo.
- N-no te preocupes Seto-kun... no es que me moleste realmente la situación... - dijo Yuzuki, también sonrojada pero con una mirada entrecerrada que reflejaba un poco de picardía y lujuria - si quieres podemos seguir así por un momento más...
- ¿D-de que hablas Yuzuki? - preguntó Seto bastante nervioso, que veía como los labios de la chica se acercaban peligrosamente a los suyos.
- ¡Crack! - De pronto se escuchó un fuerte ruido de algo quebrándose en el suelo. Cuando ambos reaccionaron vieron a la pequeña albina, con los ojos grandes y abiertos como platos, intentando contener las pequeñas gotas que querían salir de ellos.
- ¡M-Mary! - dijo Seto, levantándose de inmediato, con la intensión de ir donde estaba la pequeña chica, pero cuando lo intentó hacer la nombrada, totalmente furiosa, activó su ancestral poder ocular, congelando al chico en el acto, el cual quedó petrificado y completamente sorprendido: Mary jamás había usado su poder en contra de él y menos la había visto así de enojada antes.
Yuzuki solo se limitó a sonreír malévolamente, mientras se levantaba del suelo, pero no duró mucho tiempo más así, puesto que la pequeña también la petrificó dejándola en una extraña posición. Mary reaccionó y se dio cuenta de lo que había hecho, con lo que sólo atinó a comenzar a llorar y salir corriendo del lugar, dejando al par en su estado actual solos, junto a la taza de té rota, que yacía en mil pedazos en el suelo, la cual llevaba en sus manos al momento de la escena.
OoOoO
Mary estaba en su habitación, con la cabeza completamente hundida en la almohada, intentando calmarse después de lo que había pasado. No entendía por qué había reaccionado así... nunca antes había sentido la necesidad ni había tenido la oportunidad de utilizar se habilidad con Seto, con su caballero de blanca armadura... su salvador. Se sentía increíblemente culpable de haberlo dejado allí y de haber hecho lo que hizo... pero aún así no lograba quitarse el enojo por lo que había visto. SU Seto estaba sobre la chica nueva... esa chica que al principio había considerado muy buena persona, pero que con el paso del tiempo se había percatado de las dobles intenciones que tenía con el castaño. Comenzó a notar una hostilidad que no había sentido nunca hacia ella, cada vez que iba de la mano con Seto o lo abrazaba por alguna razón.
"Realmente no me simpatiza"
Pero que no le simpatizara no era todo. Haber hecho lo que hizo, enojarse como se enojó y reaccionar así no podía ser solo por Yuzuki... era por algo suyo, propio de sus más ocultos sentimientos hacia Kousuke que no había analizado hasta ese momento.
- ¿M-me... gusta Seto-kun? - murmuró por lo bajo.
Tal vez era eso, tal vez lo que había sentido en ese momento era lo que los demás llamaban "celos" por ver a la persona querida en brazos de otra, otra que no era ella. Sabía que tenía que resolver su crisis emocional lo antes posible o se arriesgaría a que algo así se repitiera en un futuro... y lo que menos quería hacer era volver a hacerle daño a su querido chico rana.
- ¿M-Mary? ... ¿estás allí? - dijo una voz masculina detrás de la puerta. Era justamente él.
Mary se sobresaltó al escucharlo. El efecto de su poder había durado menos de lo usual (tal vez por el afecto intrínseco que sentía por el chico) y no estaba preparada aún para recibirlo y hablar con él.
- Mary, sé que estás allí... solo quería decirte que siento que hayas visto eso, fue solo un malentendido y... bueno, cuando quiera hablar dímelo para que arreglemos esto ¿si? - dijo con una voz triste y derrotada el castaño.
- ¡E-espera! - gritó Mary inconscientemente. Tenía que resolver el problema lo antes posible se había dicho antes... y esa era una perfecta oportunidad para hacerlo.
Mientras, el amante de los animales se sobresaltó por la respuesta de la albina, por lo que se quedó quieto esperando alguna otra insinuación de parte de ella... cuando escuchó el sonido del seguro de la puerta siendo removido. Tomó aire luego de unos segundos, decidido a arreglar el embrollo en el que se había metido y con toda la valentía que tenía... abrió la puerta.
Lo repito: ¡Espero les haya gustado!
Ya comenzaron los conflictos entre las dos chicas y Seto tendrá que decidir con quién de las dos se quedará... ¿con cuál será al final de cuentas?
¡Descúbranlo en los próximos capítulos de Tres son Multitud! :D
