«Un beso lo Cambia Todo» CerezOo-chan Li

«DDR» Card Captor Sakura [Sus adorables personajes NO me pertenecen a mí, sino a CLAMP]

«N/A¹» La historia es de mi autoría… Disfruten de la lectura…


«IMPORTANTE:

Está prohibida la reproducción de esta historia en otros lugares, si lo ven no duden en avisarme, ya que principalmente estará copiando algo sin autorización, es decir, plagiando. Di no al plagio, porque copiar es un tributo a la mediocridad. ¡No lo incentives!

No seas un lector fantasma, anímate a comentar porque sus opiniones nos nutren como escritor y son importantes para nosotros.

¡No seas indiferente con lo que lees!»


¡Advertencia!


Quiero quererte y solo puedo mirarte…

Quiero olvidarte pero vives en mi mente…

Quiero no oírte pero gritas en mi corazón…

Quiero alejarme pero estás en mí sin razón...


Su corazón no dejaba de palpitar, sentía como cada parte de su ser estaba alerta, se quedó unos minutos más sentada, trago sonoramente al no superar que la ¿descubrieron? se acomodó los lentes que casi se caían por el brusco movimiento hecho mientras se apartaba el cabello de su cara, sigilosamente camino hasta su cama se envolvió totalmente con su sabana como si con ello pudiera cubrir toda la vergüenza que sentía. ¿La vio? Juraría que aquellos hermosos ojos vistos minutos antes la habían visto directamente a los ojos, ¿El nuevo vecino pensara que ella era una acosadora? ¿Por qué tenía que ser tan curiosa? ¿Además no era acoso sino solo observación? ¿¡Cierto!? Bueno no era una acosadora solo que a veces la curiosidad le gana a su propio raciocinio y por ello muchas veces se había metido en graves problemas, eso era algo que ella no podía cambiar, miles de pensamientos pasaron por su mente cambiando de posición varias veces mientras sentía como todavía persistía aquel hormigueo en su estómago, en su mente venía una y otra vez aquella mirada de ese chico hasta que pasada ya la madrugada se quedó dormida abrazando su osito.

«Era el paisaje más hermoso que había visto, con pasos seguros camino todo eses sendero, viendo flores de varios colores, rosas celestes, margaritas blancas, violetas, girasoles y pétalos de cerezo en el pasto, respiro el aire tan limpio cerro los ojos sintiendo los rayos del sol le daban directamente, todo era absolutamente bello, no supo cuánto tiempo estuvo ahí jugando, rodando en el pasto, recostada debajo de aquel gran árbol de cerezo mirando al cielo despejado con aquel color celeste tan hermoso podía sentir aquella paz y tranquilidad que transmitía ese gran jardín, solamente ella estaba sin nadie o eso le parecía luego de un buen rato se levantó de su cómodo lugar y siguió caminando recorriendo en aquel bello jardín su mirada verdosa diviso un estanque y con curiosidad llego, el agua era cristalina se acercó más para apreciar aquellos peces que nadaban y en un instante se vio reflejada…

Ahí estaba ella una niña de 4 años con el pelo corto amarrado con dos coletas las cuales eran dos moños, vio sus ojos verde jade y en ellos pudo contemplarse con aquella sonrisa plasmada en su rostro aquello hizo que su corazón recordara algo que la reconfortaba era como si su alma y su ser estuviera libre extrañando a la vez esa sensación ya un poco desconocida, sentía que no importaba el ¿Qué dirán? ¿Qué piensa la gente? Sin ataduras sin nada que le impidiera ser ella y solamente ella, no supo en que momento las gotas de lluvia empezaron a caer, al sentir la lluvia sintió aquella calidez extrañamente familiar era como si cada gota la liberara, la abrazara, extendió su pequeños brazos como queriendo abrazar el agua y rió, rió con ganas con si de su vida dependiera de ello, era como regresar el tiempo, un tiempo donde no tienes preocupaciones donde solo eres un niño que se preocupa solo por ir al kínder y hacer los deberes solamente eso, giro en el mismo lugar sintiendo como cada gota mojaba su cuerpo, esa sensación única e inigualable que le transmitía la lluvia.

El tiempo se perdió no se preguntó porque volvía a su niñez, porque tenía 4 años y no 16, solo importaba ella debajo de la lluvia y el sonido que hacia la misma, no supo en que momento pasó pero abrió los ojos cuando escucho un pequeño sollozo, era agudo pero su oído lo escucho claramente despacio camino hacia la dirección que lo escuchaba con algo de miedo porque pensaba ¿y si era un fantasma? Y es que a nuestra pequeña castaña le tenía miedo a esos fantasma por culpa de su hermano quien la molestaba mucho con aquello, trago en seco mientras con valentía se dirigió donde escuchaba ese sollozo, paso por paso debajo de la lluvia hasta llegar al mismo lugar donde había estado recostada unos momentos antes, detrás de aquel gran árbol de cerezo vio una menudo cuerpecito que temblaba ¿Por qué lloraba? ¿Por qué tenía frío? No sabía con exactitud pero pudo divisar aquella cabecita, no podía apreciar el color de su cabello ni su rostro, quiso hablar pero algo le impedía, con su pequeña mano toco el hombro haciendo que el cuerpecito se tensara con un movimiento leve subió el rostro…»

— ¡Monstruo!, es hora de desayunar —El gritó de su hermano la despertó, con dificultad vio su reloj apenas eran las 8:00am, con aquella pereza grande intento levantarse pero no pudo, era muy difícil para ella levantarse y más si no pudo dormir toda la noche, mientras a su mente regresaba aquello que ¿era un sueño? Parecía tan real como si fuera ¿un recuerdo?, no sabía con exactitud perdiéndose así otra vez en su mente.

— ¡Ya me voy Monstruo! —Volvió a gritar su hermano desde la primera planta—, No destruyas todo la casa en mi ausencia. —Como despedida fue lo último que grito mientras se escuchó como se cerraba la puerta mientras la castaña inflaba los cachetes al escucha ese apodo que desde siempre le decía su hermano.

— ¡Ugggg! —Hizo pucheros—, ¡Touya baka! —termino de gritar para luego levantarse de un solo movimiento, por su parte el rostro del galeno se formó una sonrisa ladina imaginándose los pucheros de su hermana.

Todavía tenía en mente aquel sueño que tuvo pero hizo caso omiso mientras se arreglaba como siempre eligió una blusa tipo polo una talla más grande de la que debería de usar, unos pantalones holgados y sus queridos chapulines de color rosa, preparó sus cosas mientras tomaba su desayuno vio en el pizarrón donde estaba el horario de su hermano también estaba escrito cuando regresaría su padre, con un suspiró se levantó de la mesa no sin antes apreciar aquella foto de su difunta madre coloco unas flores nuevas a los lados, vio el reloj en la pared todavía tenía tiempo antes de ir a aquel lugar, así que como siempre hizo la limpieza, dejo lavado los trastes y limpiado la casa, momentos después agarro su bolsón, ajusto sus patines para luego salir de su casa directo a su lugar secreto.

Con disimilo vio a la casa vecina pero no había señales de alguien ahí, así que suspiro tranquila mientras cerraba las rejas tomando un atajo patino debajo de los rayos del sol, los árboles se mecían con el viento, estaba empezando la época de verano, el tiempo era cálido con una gran sonrisa siguió patinando mientras acomodaba bien sus lentes, y ajustaba más su chongo.

«Acuatik Center» decía el letrero de aquel lugar que era su secreto, se quitó los patines los colgó en su bolso y entró, como siempre el señor que vigilaba le daba la bienvenida mientras le daba las llaves, sin pereza y con gran energía se dirigió a los vestidores para cambiarse mientras aguardaba sus cosas luego se dirigió hacia la piscina, el camino ya lo conocía apenas un mes llevaba de haber conocido ese lugar, nadie sabía que ella nadaba mucho menos su hermano ya que era un tanto sobreprotector le prohibía que la castaña hiciera cualquier tipo de deporte ni en la escuela ni en ningún lugar, pero a ella le encantaba hacer deportes y los practicaba sin el consentimiento de su hermano y de su padre, no sabía el porqué de aquella negatividad de parte de ellos dos, pero ahí estaba nadando en aquella piscina, su traje de natación eran común pero se ajustaba perfectamente a su cuerpo moldeado y bien definido, su pelo estaba recogido en un chongo protegido con aquel gorro, solo en esos momentos era cuando ella se quita sus lentes para poder usar las lentillas, las horas pasaban rápidamente en aquel lugar para nuestra castaña, más si solamente ella estaba en aquella gran piscina.


Desde el momento que la castaña había hecho su aparición delante de aquel lugar alguien la observaba con determinación, sentado cómodamente dentro de un carro negro polarizado estacionado enfrente, calculo los minutos que se tardaba, los espero con paciencia para después bajar de automóvil y dirigirse a la entrada la cual se abrió dando paso a ver aquel joven con postura envidiable con aquellos lentes de sol que cubrían sus ojos, vestido con un traje casual, caminando con gran elegancia se dirigió al señor que había recibido a la castaña.

— Bienvenido sea señor. —Con educación hablo el administrador del centro deportivo «Acuatik Center».

— Buenos días —. Saludo sereno y cordial con aquella sonrisa ladina— Hoy también vino —No pregunto sino afirmo.

— Así es, la señorita Kinomoto está adentro —El administrador no entendía como aquel niño porque aparentaba no menos de 18 años tenía tanto dinero para alquilar ese lugar todo un día y solo los sábados.

— Que nadie más entre —Demando—, no quiero interrupciones.

— Así será —No tendría que ser un genio para saber a qué iba ese chico luego de que aquella niña que vestía tan raramente, quizás era para disimular quizás ese era un nuevo fetiche para los adolescentes de hoy en día o quien sabe, pero era muy seguro que ambos eran algo o eso es lo que se imaginaba el administrador.

Con gran silencio y pasos seguros camino hacia la piscina, aquella piscina era de tamaño semi-olimpica, cubierta y climatizada, antes de llegar cruzo al lado derecho para subir en aquellas gradas que estaban ubicadas a un costado para subir al mezzanine* de metal la cual permitía una buena vista de toda la piscina sin que se pudiera observar por abajo si alguien había ahí, era un tipo de lugar para poder supervisar y a la vez vigilar todo lo que sucedía, solo el personal tenía acceso a ese lugar y él.

Como siempre desde hace un par de semanas exactamente ese joven llegaba se acomodaba para luego quitarse aquellos lentes y observar con más determinación aquella persona que nadaba abajo, podía apreciar sin ningún tipo de escrúpulos ni interrupciones, aquella que catalogaban como 'patito feo' en ese lugar se convertía en cisne, aquel cuadro era efímero** para él.

Los minutos pasaban rápido y cuando menos lo espero ella salió del agua, pudo observar con descaro aquel cuerpo, ella por su parte se quitó el gorro dejando caer en cascada su pelo largo castaño con reflejos dorados, al joven se le seco la boca al verla de abajo hacia arriba sin perder ningún detalle, aquellas piernas bien torneadas daban paso a que quisiera tocarlas sin pudor alguno, ese traje de baño un tanto pasado de moda la hacían ver condenadamente sexy, su vista siguió subiendo viendo esa cintura tan estrecha que sin dudarlo se imaginaba rodearlas al igual que aquel vientre plano, pudo observar la forma de esos pechos generosamente proporcionados que juraría que cabrían perfectamente en sus manos, su vista siguió recorriéndola hasta contemplar ese cuello tan apetecible su vista siguió subiendo hasta ver esos condenados labios rosáceos ¡joder! Eran comestibles tan sexys y a la vez obsesivos, por ultimo aquella mirada verde, esa mirada sin esos ridículos lentes eran jodidamente hermosos hasta el punto de llevarlo a Limerencia***.

Observo como entro a los vestidores si no fuera por los modales y etiquetas que estaban muy bien marcadas en su personalidad juraría que sin pensarlo dos veces entraría ahí y la haría suya, haciendo que rodeara su caderas con aquellas piernas para luego embestirla dura y salvajemente hasta hacer que gritara su nombre entre gemidos y llevarla a la más exquisita locura, pero ella tan etéreo**** que solo en sus más íntimos y salvajes deseos podría hacer algo así.

Y antes que la castaña saliera con sus ya acostumbradas ropas él salió en silencio, hasta llegar a su carro y perderse sin rumbo…


«— Lo siento mucho Yue —La voz serena con un deje de tristeza se escuchó en aquel cuarto oscuro luego de abrir con suavidad la puerta, camino despacio hasta sentarse en el borde de la cama del peli-plateado—. De ahora en adelante yo seré tu tutor —acaricio aquel cabello sedoso—, bueno si tú quieres.

La mente de aquel joven recostado en la cama era un lío, no sabía que hacer o que decir, simplemente estaba vació era fuerte el shock de perder a alguien que tanto se ama tan devastador y más si miras a esa persona día a día apagándose su luz, su vida sin poder hacer nada.

Sabes mi mejor amigo me comento que hay una casa disponible junto a la de él y es muy amplio —sin esperar tan siquiera una respuesta siguió hablando el intruso—, te vendría bien un cambio de lugar —sugirió sin que desapareciera aquella sonrisa que lo caracterizaba» aquel recuerdo vino a la mente del peliplateado, esa fue una charla muy larga en la cual lo convenció de poder mudarse con él además era su Tío Yukito alguien que a pesar de solo ser mayor por unos pocos años tenía la suficiente madurez para poder desenvolverse y además ser el tutor de él, después de aquello las cosas pasaron rápido, y cuando se dio cuenta ya estaba enfrente de la casa que ahora sería su nuevo hogar.

Yue Tsukishiro un adolescente de 17 años, alguien de carácter fuerte e independiente, serio la mayoría del tiempo con unos ojos realmente hermosos de color celeste plateado, en su hermoso rostro varonil se formó una sonrisa ladina al contemplar aquel collar que encontró entre todas sus cosas que estaba desempacando, luego de arreglar los asuntos para su nuevo traslado hacia la 'Preparatoria Seijo' la cual se llevó todo el día, empezó a desempacar lo que le falta.

— Yue, es hora de la cena —Escucho como su tío lo llamo.

— En un momento bajo —Contesto mientras se colocaba aquel collar preciado para él la cual tenía un amuleto en forma de oso pero este solo estaba a la mitad, su otra parte alguien la tenía y esperaba que todavía ella lo tuviera.

Era sábado por la noche y la cena paso normal su tío era muy elocuente así que no se aburrían en lo más mínimo, momentos después para el momento de comer postre el timbre sonó, enmarco una ceja cuando vio cómo su tío sonreía para luego ir a ver quién eran a su mente vino la idea que podría ser… y vaya que no se había equivocado porque aquel individuo apareció en la puerta aunque era todavía un chiquillo cuando lo vio por última vez y él apenas era un adolescente en la pubertad tenía los mismos rasgos solo que más maduro mucho más alto además aquellos ojos cafés eran serios y amenazantes se dirigieron a él.

— Buenas noches Yue —Habló primero el galeno—, tanto tiempo sin verte. —Puso énfasis en la última frase, su ceño se fruncía notoriamente al ver aquel chiquillo.

— Buenas noches Kinomoto —respondió sin inmutarse mientras siguió comiendo.

Touya Kinomoto quien era el hermano mayor de Sakura apretó los puños al ver la reacción neutral de aquel niñato, sabía que no tenía ningún derecho de reclamar pero eran tanto la frustración que tenía que no pudo contenerse y si él hubiera estado a la defensiva lo hubiera golpeado quizás así su enojo hacia ese chiquillo minimizaría.

— Bueno Touya ¿quieres postre?, porque yo si muero de hambre y eso que ya cene —Yukito con su habitual personalidad disipo la atmosfera tensa que se había formado entre el galeno y el peliplateado —Ven siéntate comamos el postre ¿porque ya cenaste cierto?

— De hecho venía a dejarte unos postres —Touya intento ignorar la presencia de Yue para centrarse en su amigo—, Sakura los hizo y realmente no quiero probar la comida que hace ese monstruo —Termino de bufar, a la sola mención de aquel nombre nuestro peliplateado detuvo su cubierto, fueron segundos los cuales solo Yukito lo pudo observar, con disimulo empezó a escuchaba atentamente.

— ¿Y cómo está la pequeña Sakura? —Pregunto Yukito en lugar de Yue, sabía que su sobrino quería saber la respuesta a la pregunta que hizo pero no podía hacerla directamente a Touya.

— El monstruo sigue igual como siempre —Una sonrisa ladina se formó en Touya—, ya sabes lo único que no puede hacer y que siempre le prohíbo es que haga ejercicio en exceso, ¡puede romper todo a su paso! imagínate todo los gastos que haríamos para reparar lo que destruya.

— Se ve que la cuidas mucho —Sonrió Yukito quien tenía una mirada dulce en aquellos ojos grises los cuales estaban detrás de aquellos lentes que lo hacían ver intelectual, su cabello era de color gris corto, era solo un poco más alto que Yue siendo el mejor amigo de Touya, caracterizado por ser siempre una persona alegre y gentil. Yue por su parte se tranquilizó el saber que ella estaba bien y vivía normalmente le hacía sentir tranquilidad.

Las horas pasaron y cuando Touya se dio cuenta ya era tarde así que sin más se levantó de la mesa de los Tsukishiro dirigiéndose a Yue lo vio a los ojos seriamente.

— Si vuelves a lastimarla no me importara que seas sobrino de Yuki.

— Esta vez no será así —respondió firme y sin ninguna pizca de duda.

— Ya lo veremos —Fue lo último que le dijo al peliplateado para luego dirigirse a Yukito. — Me voy Yuki —Por su parte Yukito se tranquilizó ya que sabía que su amigo podía ser impulsivo en ocasiones.

— Touya —Llamo Yukito luego de que Yue fuera a su habitación y ellos ya estuvieran en la puerta—, no es porque sea mi sobrino —Hubo un silencio— pero en ese tiempo hubo… —No pudo terminar porque que el galeno lo silencio con un gesto.

— Eso solo él tendrá que decírmelo —Habló serio—, así que no quiero que lo defiendas.

— Pero…

— Yuki, si en verdad él habla enserio, en su momento lo dirá —su vista se dirigió a su casa y vio que ya había luz—. Me voy, hasta aquí oigo las pisadas de ese monstruo. —Dirigiéndose hacia la vecindad.

Por otra parte Yue estaba recostado en su cama recordando los micros segundos en que pudo ver aquellos hermosos ojos de color verde jade, tan únicos detrás de aquellos lentes un tanto grandes la noche pasada, porque sí la había visto, había visto como apago la luz de su habitación, y como él abrió las cortinas para poder verla no esperando que ella estuviera ahí con aquella curiosidad de la caracterizaba, sonrió una sonrisa que desde hace mucho tiempo no había tenido plasmado en el rostro.

« ¡Que pequeño era el mundo! » pensó, sin saber que su tío era el mejor amigo del hermano de ella, grande fue la sorpresa de enterarse que su tío y Touya compartían una buena amistad porque nunca se imaginó que el amigo que mencionó era él también el saber que Yukito no se sorprendió por la forma tan insípida de tratarlo sabía que había que aclarar todo pero tiempo al tiempo… Además el saber que a partir del lunes empezaría a compartir el mismo lugar donde ella estudiaba así podría empezar de nuevo aquello que hace mucho tiempo quedo estancado…


«Continuara»


Vocabulario:

Mezzanine*: es un piso intermedio que se coloca en lugares de suficiente altura, es decir cómo hacer un balcón en un interior y puede ser de cualquier material.

Efímero**: aquello que dura por un período corto de tiempo.

Limerencia***: Estado mental involuntario, propio de la atracción romántica por parte de una persona hacia otra.

Etéreo****: extremadamente delicado y ligero, algo fuera de este mundo.

N/A:

Hi! Como ya ven estoy actualizando rápido este fic XDDD ja ja ja ja

Ese sueño de sakurita me dejo con intriga XD ha ha ha

¿Quién será el que la vigila? OwOY alguien sabe o intuye? XD ja ja ja además que si está bien obsesionado y a veces hasta me da algo de escalofrió esa obsesión :o :o

Y apareció mi querido Peliplateado *w* xD ja ja ja ¿Conoce a nuestra querida castaña ? ¿Cómo? ¿Cuándo? Miles de preguntas sin responder…

Apareció Yukito y Touya wii 3 ha ha ha ¿yaoi donde? XD cof cof XD ja ja ja [si lo lees manita nana banana XD no te hagas ilusiones porque ni yo misma sé si habrá yaoi lool :v]

En fin… no sé qué tan bien estará este capi [confieso tengo mis dudas lool ] xD espero sea de su agrado *w* y muchas gracias por sus reviews y por querer esta nueva pareja que me encanta Y&S XDDD :3 tanto como yo

Lilli/Gabriela /Vampirita y mi adordada Nana Banana xD gracias por sus bellas palabras *w* las quero!

Gracias por leer =^.^=

Nos leemos pronto x3