Gracias a pyro y layla y a Kisame Hoshigaki por dejarme comentarios, por un momento creí que nadie leería mi historia y eso me puso feliz, lo admito. Y gracias también por notificarme el parentesco con los dioses, es algo complicado, todos contra todos y todos con todas oo. Les dejo otro capítulo, gracias por leer.

Capítulo 2: El misterio de Nicole.

De un lado estaba el caballero sagrado de Fénix y del otro el caballero sagrado Dídima de Apolo. Ambos en posición de combate en lo que detrás de Fénix se encontraba la bella Nicole que estaba al pendiente asustadiza de lo que estaba ocurriendo, no sabía qué hacer para ayudar pronto al joven Ikki e irse rápido de ahí. En lo que pasaba se escuchaba el sonido del mar, de momento se corrompió para que ambos jóvenes a velocidad impresionante desaparecieran y comenzando su batalla solo se escuchaba el sonido de los mil y un golpes.

Nicole estaba mirando a la nada cuando sintió que sin querer comenzaba a sollozar espantada. Estaba preocupada por el bienestar del joven. ¿Qué estará pasando? ¿Y por qué quieren llevársela? No entendía nada.

Pasaron 3 minutos de golpes, patadas y demás pero ninguno parecía rendirse...estaban tan dedicados en su lucha que pese al cansancio seguían brindando más. Dídima seguía con su terquedad de que simplemente le diera la chica, pero Ikki optaba por simplemente dejarlo hablar y le respondía con golpes que este fácil los esquivaba.

Por un momento de descuido, Ikki iba a caer al piso cuando Dídima lanzó un fuerte golpe en su espalda para que la caída fuese más grande.

.- IKKI.- gritó la chica aterrada. Dídima iba a continuar con un golpe pero de momento a otro de donde estaba la chica salió una piedra que le iba a golpear a Dídima.

Este volteó a verla observando que ella fue quien se la había lanzado, aunque más asustada que un ratón por ver qué sería lo siguiente para lanzarle o por lo menos defenderle.

.- No deberías de intervenir en batallas ajenas...creo que debería darte una lección antes de presentarte con Apolo.- dijo Dídima acercándose peligrosamente a la joven, pero sintió de repente que una mano le sujetaban el pie derecho.

.- No te le acerques...- dijo Ikki

.- ¿Pero qué dices? Pero caballero, apenas puedes sostenerte.- decía con risa Dídima.

.- No me subestimes.-

Dídima ignoró el comentario para voltearse y dar una patada en el rostro de Ikki.

.- ¡DÉJALO!.- gritó Nicole cerrando los ojos sacando lágrimas enseguida mostrando un aura morada oscura a su alrededor, hizo que Dídima voltease cuando observó el cosmos de la chica. ¿Qué? ¿Qué está pasando? ¿Acaso ella...?

En ese momento de descuido Ikki ya se había levantado también algo desconcertado con lo de la chica pero aprovechó para dar su ataque de puño fantasmal haciendo que Dídima cayera pero de momento a otro se levantó y desapareció al notarse gravemente herido: traía sangre que salía de su boca. Después de esto Ikki se dejó caer de rodillas al piso para tomar aire; Nicole corrió hacia donde estaba él y lo observó con heridas no graves pero sí eran de atención inmediata.

.- Ikki...- murmuró la chica mirando que la armadura se despojaba del cuerpo de Ikki e iba hacia otra dirección perdiéndose de vista.

.- Descuida, estoy bien.- dijo mientras se apoyaba un poco en ella para levantarse.

.- Espera...estás herido, déjame ver, recuerda que soy enfermera.- dijo Nicole tratando de incorporarse al cuerpo de Ikki pero de momento a otro se desmayó.

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Abrió los ojos y miró que estaba en una habitación de la escuela del orfanato y su hermano estaba a su izquierda dormido en la orilla de la cama. Conociéndolo ha de haber estado cuidándolo todo el rato viendo mejorías o no. ¿Cuánto tiempo estaba así? Parecía de madrugada, traía un vendaje en la cabeza y otros más alrededor del cuerpo, no traía camisa puesta pero la vio en el pie de la cama, se levantó sin despertar a su hermano y se colocó la camisa para salir al pasillo y encontrarse con una bella chica de cabellos largos castaños que caminaba en dirección hacia esa habitación donde se encontraba, al verlo salir, se apresuró con las toallas que tenía más el tazón de agua que tenía en manos.

.- Oh, no te levantes Ikki-sama. Hay que limpiar de nuevo las heridas.- dijo Nicole, Ikki al ver que no tenía más opción se adentró al cuarto notando que su hermano se había despertado y que estaba dispuesto a salir corriendo en su búsqueda, pero al ver que entraba junto con Nikki respiró aliviado.

.- Hermano, me preocupaste.- dijo Shun.

.- Estoy bien...(miró a Nikki) gracias.-

.- Por favor.- dijo Nicole después de dejar el tazón de agua en la mesita e indicándole que se sentara en la cama. Shun los dejó diciendo que iría a su habitación a dormir.

Nicole se disponía a quitar las vendas para después por cada herida ya sea leve o notoria, lavarles con agua tibia ligeramente con alcohol y colocándole también un ungüento con aroma jazmines. La observó con determinación sin quejarse.

.- Gracias.- dijo ella en silencio deteniéndose en lo que estaba ateniendo una herida en el brazo izquierdo. Ikki la observó extrañado.

.- Gracias...por...defenderme...no...debiste arri-esgarte tanto por mi...- dijo muy apenas ella nuevamente limpiando la herida de Ikki.

.- No sería un caballero de Athena si te hubiera entregado.- dijo tranquilamente Ikki.

.- Tal vez eso hubiera sido más fácil...entregarme y así no te hubieras lastimado.-

Ikki la observó fijamente y quitó sus manos de las heridas.

.- Entonces me lo hubieras dicho antes y mi pelea no hubiera sido en vano...- se molestó el joven.

.- Perdona mi atrevimiento...a lo que me refiero es que sí, hubiera sido más fácil...pero no lo hiciste y yo...estoy...muy...agradecida por eso...creí que por no conocerme...bueno...olvídalo, lo siento, mejor me retiro.- dijo la chica apresurándose para irse.

.- No te disculpes tanto, no es tu culpa que no nos conozcamos; es natural que sientas miedo.- mencionó Ikki calmándola e indicándole que continuara con su labor de enfermería. Lo miró por un instante sintiendo nuevamente ruborizarse al verlo tan serio.

El joven no dijo nada más, solo se volteó quitándose la camisa para que la joven puede atender ahora la herida larga que tenía en la espalda. No tardó más de 5 minutos en lavar la herida y le entregó el ungüento por si sentía dolor al momento de dormir.

.- ¿Se te ofrece algo más?.- preguntó la joven con una ligera sonrisa pero aún recordando que había metido la pata hace rato.

.- No.- indicó el joven.

La chica tomó sus cosas y justo cuando iba a tomar el picaporte se volteó a observarle, él la notó con un gran signo de interrogación que podría incluso adivinar a lo que iba...

.- ¿Qué crees que haya sido eso?.- preguntó la joven.

.- ¿El ataque?- preguntó Ikki

.- Todo.- le preguntó la chica acercándose.

.- No tengo idea, pero por mientras no salgas sola fuera de aquí a no ser que estés acompañada por mi hermano o por Seiya e Hyoga.- dijo Ikki como dando órdenes.

.- De acuerdo...buenas noches Ikki-sama.- dijo la joven dando una reverencia triste.

.- Por favor, dime Ikki a secas.- le dijo el joven por primera vez dándole una sonrisa haciendo que la chica se le detuviera el corazón por un segundo notando su sonrojeo.

La chica sonrió a pesar de estar colorada y se retiró de ahí con más alegría de cuando había llegado. Ikki se acostó mirando el techo y cerrando los ojos...fue cuando la duda lo invadió ¿qué tiene de especial esta chica que Apolo desea tanto por tenerla con él?. No lo sabía pero iba a protegerla a como sea por si volvía a suceder. Quedó profundamente dormido en lo que en otra habitación, llegaba una joven de cabellos largos y cerraba la puerta, se colocaba pegada a esta y cerraba los ojos recordando la imagen del caballero de Fénix. Se dejó caer hasta llegar al suelo, no le importaba mucho se sentía soñada y muy atraída. Además se le había hecho tierno el momento en el que la había llevado al muelle...pero eso no significaba nada, posiblemente estaba hartándolo mucho que por eso la llevó a que se callara, después se disculparía con él.

Se adentró y se colocó la pijama y apagó las luces, ya era muy tarde y se disponía a dormir cuando a la luz de la noche pudo notar claramente como una figura silueta humana se colocaba por la ventana observándola...pero no sintió miedo. Por como podía ver trataba de una mujer, por la forma así como cabellos largos. La observó hasta que de esa figura se hacía una bola de fuego y se perdía hacia el horizonte llegando a la luna. No entendió el suceso...posiblemente ya estaba soñando y ni cuenta se había dado.

Pero pudo notar que las estrellas lucían más que espectaculares...deseando tocarlas como tocar la superficie del mar haciendo ondas. Quedó dormida al poco rato...

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La mañana había llegado e Ikki ya estaba despierto, lo notó cuando entró a la habitación mirando a su hermano vestirse.

.- ¿Qué pasó ayer? Nicole sólo llegó contigo e Hyoga te traía en brazos junto con Eri...no dijo nada.- dijo Shun

.- ¿No lo notaron?.- preguntó Ikki

.- No, ¿de qué hablas?.- dijo Shun

.- Ayer en la noche mientras estábamos ella y yo en el muelle llegó un tal Dídima...- dijo Ikki

.- ¿Dídima? ¿Quién es él?.-

.- Un caballero sagrado de Apolo.- respondió Ikki

.- ¿Qué? ¿Apolo?.-

.- Sí...pero eso no es lo raro de todo...esta chica sí es más especial de lo que parece.- dijo Ikki mientras llegaba a la orilla de la cama y se sentaba tomando en ungüento que la joven enfermera le había dado.

.- ¿Dices especial?.-

.- Necesitamos ir con Athena ahora mismo, avísale a Hyoga y Seiya, trataré de llamar a Shiryu para que se apresure.- dijo Ikki

.- Descuida, Shiryu llegó con Sunrei a la mansión Kido ayer en por la noche...llamó Seiya por teléfono.- dijo Shun

En ese momento la plática se interrumpió pues llegaba una joven vestida con un vestido sencillo de color azul opaco que traía una bandeja con comida.

.- Buenos días, supuse que estarías aquí Shun, así que les traje su desayuno.- dijo Nicole mientras era observaba por el joven de cabellos azules.

.- Gracias.- dijo Shun mientras la joven dejaba los alimentos en la mesita al lado y se retiraba dejando una pausa prolongada.

Shun llegó y se sentó en la silla al lado de la mesa para disponerse a comer lo que les habían traído. Pero Ikki seguía sumido en pensamientos, lo cual no pasó por desapercibido en su hermano menor.

.- ¿Qué tan peligrosa es?.- preguntó Shun

.- No lo sé. Pero mira cómo me dejó ayer...molido.- dijo Ikki señalando los vendajes, algunos retirándolos pues las heridas de manera "milagrosa" habían cerrado dejando una mancha nomás de color café.

.- Ese ungüento debe ser muy potente.- dijo Shun alzando una ceja.

.- Tal vez.- mencionó Ikki también empezando a comer.

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Mientras en la mansión Kido... Saori estaba vistiéndose con un vestido corto blanco de mangas cortas y botones al frente mirando el amanecer. No volvió a presenciar ese extraño fuego que se dirigía hacia la luna dando por hecho de que lo había imaginado. Pero tampoco había podido dormir bien...una figura se le apareció en el umbral de la ventana que daba vista al balcón y no alcanzó a ver quién era, solo observó que por su figura y su cabellera larga era una mujer que de un parpadeo se desvaneció. ¿Quién sería?. Tocaron y se dejó notar un chico moreno de ojos cafés que la miraban preocupada.

.- Saori...¿estás bien?.- su preocupación hacia la chica era demasiada...nunca cambiaría pensó la chica y lo observó con una sonrisa.

.- Buenos días Seiya, estoy bien, ¿cómo amaneciste?.- preguntó Saori de manera muy cortés.

Seiya entró a la habitación y cerró la puerta acercándose hasta quedar cerca de ella mirándola a los ojos sin ninguna expresión.

.- No me parece que estés bien Saori, te he notado bastante deprimida últimamente, ¿hay algo de lo que quieras comentar?.- preguntó el caballero.

.- No lo sé...estoy perdida y muy confusa.- admitió la joven mientras iba hacia el balcón notando la mañana fresca de febrero, posiblemente ahora sí haga frío.

.- Hay que estar al pendientes de todo Saori; Artemisa y Apolo pueden contra atacar.- mencionó Seiya a espaldas de la diosa que miraba el jardín.

.- Sí; Seiya...creo que debo regresar al Santuario.- dijo Saori desde su lugar.

.- ¿Al Santuario? ¿Pero por qué?.- al decir eso la joven volteó a verlo.

.- Por que he estado sintiendo muy por debajo de la Tierra el cosmos de los caballeros dorados, y quiero ir a investigar a qué se debe.-

.- ¿Y es por eso que te sientes culpable?.- preguntó Seiya

.- Un poco.- respondió la diosa

.- Entonces iremos contigo.- dijo Seiya alzando un puño

.- No Seiya, ustedes deben quedarse aquí, estaré bien.-

.- Pero Saori-san...alguien debe ir contigo para protegerte.- dijo Seiya desesperado como tratando de hacerla entrar en razón.

.- Gracias Seiya.- sonrió la joven dándose por vencida notando que el joven la miraba triunfante para después asentir silenciosamente.

.- El desayuno está listo y Shiryu y Sunrei nos espera.- mencionó el caballero ofreciendo un brazo.

.- Sí.- respondió accediendo a tomarlo y salieron de la habitación de la diosa.

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Ikki, Hyoga y Shun llegaron a la mansión Kido para el mediodía y se adentraron después de que Tatsumi gritara como histérico de su falta de presentación como lo había hecho Seiya, que todavía tuvo la "amabilidad" de regresar a la señorita como todo caballero debía ser...y por primera vez lo trataba con igualdad y respeto por el hecho de que Seiya regresó con Saori a la mansión.

.- ¡Hyoga, Shun, Ikki!.- exclamó Seiya al verlos entrar a la sala principal, y por supuesto observó las heridas del Fénix. .- ¿Pero qué?.-

.- Se los diré en cuanto vea a Athena, ¿donde se encuentra?.- preguntó Ikki al acercarse al Pegaso.

.- Aquí estoy.- respondió una voz detrás de Seiya que se acercaba para darles la bienvenida a los recién llegados y se sentaron en los muebles.

.- ¿Qué sucede?.- preguntó Saori quien estaba en la cabecera del lugar mirando frente a sí a Ikki que estaba totalmente serio.

.- Por mis heridas ya ha de saber que fui atacado ayer en la noche en el muelle cerca del orfanato.- dijo Ikki.

.- ¿Atacado dices?.- preguntó Shiryu

.- ¿Pero...quién?.- preguntó Seiya

.- Su nombre es Dídima, caballero sagrado de Apolo.- dijo Ikki

.- Entiendo, entonces ya han regresado.- mencionó Saori

.- Pero el querer eliminarme para que usted cuente con menos caballeros no es sólo su principal objetivo...quería llevarse a Nicole, la chica que vimos ayer en el orfanato.-

.- ¿A Nicole?.- preguntó Saori sorprendida.

.- Sí, en mi lucha con Dídima lo mencionó más de una ocasión, por supuesto ofreciendo vivir a cambio de entregar a la chica ya que Apolo desea verla, pero Dídima parecía tampoco entender el motivo.- respondió Ikki

.- Claro, la discriminación de una simple humana en presencia de un dios, algo típico de Apolo, pero ¿por qué?.- se cuestionó a sí misma Saori.

.- Si me lo permite mencionar, ayer ella soltó una ligera aura de cosmos cuando iba a ser atacado por Dídima gravemente...fue muy escasa, pero lo sentí.- dijo Ikki

.- Así que era eso...anoche también la pude percibir pero me confundí con la presencia de Dídima...¿ustedes sintieron el cosmos?.- preguntó a los demás.

.- No, yo era el más cercano al muelle y no presentí nada, sólo llegué al muelle por que por ahí estaban Ikki y Nicole, pero nada.- respondió Hyoga.

.- Es extraño ¿cómo es posible que no podamos sentir el cosmos del enemigo?.- preguntó Shun

.- A de ser una nueva manera de impedir que intervengamos en las peleas, o bien para que así tomarnos desprevenidos.- dijo Shiryu.

.- ¿Nicole está en el orfanato aún?.- preguntó Athena

.- Insistimos varias veces en que viniera con nosotros, pero ella dijo tener mucho trabajo en el consultorio.- dijo Hyoga.

.- El deber llama.- dijo seriamente Saori mirando a la nada.

Permanecieron en silencio por unos momentos...Ikki miró a Saori todavía de esa misma manera en que había llegado y Athena lo pudo percibir...

.- ¿Deseas agregar algo más?.- preguntó Athena

.- Cuando Eri y Miho decían que Nicole era especial, ¿se referían acaso a esa habilidad de ver el futuro?.- preguntó Ikki.

.- ¿Ver el futuro? ¿Como una adivina?.- le preguntó Athena bastante curiosa

.- Antes de ser atacado, ella lo predijo, pero no parecía ella; Shun es testigo que cuando observábamos a Hyoga y Eri al otro lado de la calle mencionó a Ellis así como de constelaciones y una extraña fascinación por las estrellas.- continuó Ikki.

.- Cierto.- dijo Shun como si se hubiera olvidado de ello.

Saori se llevó una mano al mentón.

.- Es verdaderamente un misterio...y no podemos arriesgarnos...Shun, esta tarde después del turno de trabajo de Nicole, quiero que la traigas a la mansión y convéncela que es por su seguridad.- dijo Saori

.- Sí.- respondió el caballero de Andrómeda.

.- Perdón que niegue ante una orden suya, pero desearía ir yo en lugar de mi hermano.- sorprendió el comentario del fénix para los demás.

.- ¿Por qué motivo?.- le dijo Athena

.- No estoy seguro, pero quiero averiguarlo.-

.- Está bien, si eso es todo, me retiro a mi habitación, saben donde encontrarme.- dijo Saori levantándose mientras los demás caballeros asentían en silencio y la observaron irse.

.- Parece que está cansada.- dijo en casi un murmullo Shun observándola retirarse.

.- Y por sus ojeras no ha podido dormir bien.- mencionó Seiya del mismo tono suave.

.- ¿Sabes tú de algo?.- preguntó Hyoga a Seiya

.- Quiere regresar al santuario...presiente que hay algo que no la deja en paz, pero para mi me suena algo más allá de sus predicciones.- comentó Seiya

.- Hermano...¿estás bien?.- preguntó Shun al notar una extrañeza en su hermano, jamás lo había visto ponerse serio y divagar en pensamientos.

.- Sí, nos vemos al rato.- se levantó dirigiéndose a la puerta y desapareciendo tras esta.

.- Uy, sí que le dio fuerte.- comentó Hyoga sonriendo colocando sus brazos tras la cabeza mirando a Shun que también sonreía.

.- Pues tampoco te quedas atrás.- le respondió Shun a Hyoga pero este sonreía más abiertamente.

.- Por lo menos admito que me gusta Eri.- contestó el cisne.

.- Si lo que buscas es que mi hermano mencione algo de Nicole me temo que te quedarás con las ganas...conozco a mi hermano...aún no olvida a Esmeralda.- dijo Shun silenciando a los demás caballeros que poco a poco sin decir nada se fueron retirando de la sala.

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El camino no era largo, pero era lo ideal para aclarar sus ideas y para pensar. Estaba decidido a llevársela a la mansión tal como Athena se lo había encargado y un "no" no era una respuesta. Pero también lo admitía, se estaba engañando a sí mismo al decir que no le importaba, y no lo era, pero sí había algo de por medio. ¿Cómo explicar ese cosmos que sintió cuando estaba él luchando con el inmenso Dídima? Además antes de la batalla ella le dijo algo que lo dejó muy desconcertado.

"Tu mente está muy invadida, la muerte de esa chica no tiene nada que ver contigo"

¿Pero qué estupideces son esas? Parte de la gran culpa de la muerte de...Esmeralda, había sido suya. La antipatía del padre de la bella joven rubia de ojos verdes, cual tonos esmeraldas...mismos que hacía llevar el bello nombre a la chica, hacia él la llevó hasta su muerte. Cada vez que se acordaba de ello (trataba de no hacerlo) se sentía tan vulnerable, desearía mucho cambiar ese pasado, posiblemente seguiría con ella y la hubiera sacado de ese infierno. Posiblemente no sería el mejor hombre del mundo, pero gracias a ello se había dado cuenta de una gran verdad que parecía el mundo no darse cuenta de ello: ser buena gente, no vale madre.

A cierta distancia del consultorio la observó por la ventana, ella con su ímpetu de uniforme blanco mostrando su máxima pureza de enfermera y ese afán de ayudar a las personas que estaban tanto en cama como en sillas de ruedas le hizo mostrar que también él podría estar equivocado. ¿Qué era lo que había despertado en él? Era como sentir una especie de querer protegerla de cualquier maldad existente...pero no la quería. ¿Quién iba a querer a una loca que le encantaban las estrellas?

El turno vespertino había terminado, y la esperaba sentado en la banca fuera del consultorio y ella salió ahora con el vestido rosa palo de tirantes y muy sencillo...sintió su corazón retorcerse a una terrible nostalgia cuando nuevamente la vio acercarse a él en una imagen casi perfecta de una rubia de ojos verdes con una sonrisa en el rostro...estaba como para abrazarla.

.- No me confundas Fénix.- le dijo una voz ajena a Nicole pero proveniente de ella y fue cuando despertó del trance.

.- ¿Qué has dicho?.- preguntó Ikki

.- ¿Yo? yo no he dicho nada...acabo de saludarte, te dije: "Hola Ikki-sama".- ahora sí era Nicole.

.- No, espera, me dijiste Fénix, deja de jugar ¿o es que acaso estás loca?.- preguntó Ikki haciendo que la chica retrocediera.

.- ¿Qué?.- se alteró la chica pero pocos segundos al notar que el joven no bromeaba cuando decía eso, bajó la cabeza entristecida y sintiendo que sus mejillas se sonrojaban algo leve también sin poder evitar que la vista se le nublara con agua salada.

.- Lo siento.- dijo Ikki al notar la inocencia de la chica, pero ¿qué es que acaso no se daba cuenta o qué?

.- Si has venido a ofenderme como lo han hecho ya otras personas sugiero que mejor me dejes en paz...no estoy loca, yo simplemente no entiendo por qué me dicen así.- dijo ella tomando fuerzas para mirarlo a la cara pese a que estaba solo a una pequeña línea de diferencia entre tristeza y llanto.

.- No, no he venido a ofenderte, discúlpame.- por primera vez se mostró sincero, hacia tanto que no se mostraba así que hasta a si mismo parecía sorprenderle su amabilidad ¿acaso no había muerto eso en él?

.- Veo que ya no necesitas eso.- le dijo la chica señalándole la venda tanto en la cabeza como en los brazos y era cierto, él se quitó las vendas mostrando que ya no tenía nada debajo de estas.

.- ¿Pero...cómo?.- se sorprendió.

.- Te dije que era buena enfermera.- sonrió la chica apunto de retirarse pero sintió una mano en su hombro haciéndola virar y ella se extrañó.

.- Saori me ha pedido que te lleve a la mansión Kido.- dijo Ikki

.- ¿Saori? ¿te refieres a la chica de ayer la de cabellos largos?.- se preguntó más a ella misma que para él.

.- Sí; desea que vayas a visitarla pues se siente mal.- mintió...era verdad, pero él es buen actor, tanto como para que ella nomás lo observara y asintiera en silencio.

Encaminaron su rumbo ahora hacia la mansión Kido mientras iba haciéndose de noche, pronto saldrían las estrellas, era el pensamiento de Nicole mientras miraba al cielo como si comiera ansias y observaba que Ikki a veces miraba hacia atrás para ver lo que ella hacia. Increíble, jamás esperó que esa niña esperara tan impacientemente a que llegara la noche, ¿acaso no le tenía miedo al coco (bogeyman) o cosas por el estilo para evitar que eso pasara? Parecía una niña muy valiente pero era un acto bastante inocente e infantil...y le agradaba.

.- Ikki-sama-- fue interrumpida

.- Ikki...a secas.- le dijo el chico

.- Ikki (se sonroja) ¿siempre has sido caballero?.- le preguntó

.- Sí.- fue lo único que dijo

Pero ella parecía decepcionada...posiblemente sea largo, suspiró.

.- Fui parte del orfanato del señor Kido al igual que mi hermano, Seiya, Hyoga, Shiryu, entre otros...fuimos aceptados en el orfanato así como fuimos elegidos para ser caballeros en un duro entrenamiento y cada quien por separado...mi turno llegó cuando mi hermano fue escogido para ir a la temible Isla de la Muerte y fui yo en su lugar y así fue como obtuve la armadura de bronce del ave Fénix...-

La chica escuchó con atención.

.- ¿Así nada más la obtuviste?.- le preguntó pero Ikki estaba demasiado serio... .- Oh, entiendo, es una historia muy difícil...perdona por querer entrometerme.- dijo la chica.

.- No eres entrometida, solo respondí a lo que me preguntaste.- le respondió el fénix.

Volvieron a una pausa larga de silencio mientras llegaban a la mansión que les abrió las puertas Tatsumi mostrándose caballeroso con la joven que acababa de llegar.

.- ¡Pero qué hermosa novia tiene joven Ikki! ¡Realmente un encanto de dama al igual que la señorita Saori!.- decía Tatsumi haciendo que la chica se sonrojara y miraba al piso.

.- Mmmm.- Ikki no dijo nada sólo miró a su alrededor para observar que los demás estaban en la sala, en cuanto a Shiryu estaba en el balcón con Sunrei.

.- Por aquí jóvenes.- dijo Tatsumi guiándolos hasta la sala, Ikki iba a delantera y Nicole estaba tras él todavía sonrojada "él no dijo nada que dijera lo contrario" se sonrojó y se puso extrañamente feliz.

.- Has regresado hermano.- le dijo Shun al notar la presencia de ambos jóvenes.

.- ¿Y la señorita Saori?.- preguntó Nicole mirando un lado a otro, esperaba una respuesta como "está en su habitación acostada" pero recibió otra...

.- Enseguida viene...de hecho, ya tardó mucho, iré a ver si no se le ofrece algo.- dijo Seiya mientras se levantaba del sofá e iba a subir las escaleras.

.- ¿Qué no estaba enferma?.- Nicole miró a Ikki y este la observó encogiéndose de hombros y sonriendo algo apenado también.

.- Era una manera de hacer que vinieras sin tener que obligarte.- respondió.

Por primera vez ella sintió una especie de molestia hacia el joven...no le agradó el comentario, pero lo importante es que ahora lo sabía. Pero entonces ¿qué querían que ella hiciera ahí? Tomó sus cosas y estaba dispuesta a regresar al orfanato, seguro Miho y Eri estarían preocupadas pero Shun la intervino en el camino.

.- ¿A donde vas?.- le preguntó

.- Al orfanato.- respondió como si fuese lo más obvio.

.- No puedes ir, ¿qué no te explicó nada mi hermano?.- preguntó Shun para después mirar al fénix que se mostraba "descansando" en un mueble y poniéndose los brazos tras la cabeza...

.- ¿Explicarme?.- cuestionó la chica.

Shun tomó un brazo y la mano de la misma de la chica para indicarle el camino equivocado llevándola nuevamente a la sala y colocándola a un lado de Hyoga que estaba bostezando. Shiryu regresó con Sunrei y la grisácea se levantó haciendo una reverencia.

.- Ellos son Shiryu y Sunrei, ella es Nicole.- presentó rápidamente Hyoga al trío de desconocidos.

.- Encantada.- dijo Nicole

.- Igualmente.- respondieron Sunrei y Shiryu.

Enseguida bajaron Saori y Seiya, este escoltando a la joven que parecía estar sumisa en pensamientos y llegaron a la sala. Nicole pese a que le habían mentido parecía que sí había notado algo cansada y fatigada a la bella joven de cabellos morados. ¿Estará bien? se preguntó mentalmente notando que Ikki volvía a su cordura y se sentaba correctamente. Saori llegó y saludó de mano a Nicole y cuando se tocaron hubo una especie de choque eléctrico que parecía que ellas lo presintieron entre ellas solamente. Contraerse era inevitable, pero ambas lo disimularon muy bien para evitar que los demás notasen algo extraño entre ambas jóvenes, se sentaron en la sala todos nuevamente y estaba en un aire ahora sí notoriamente silencioso.

.- Nicole, el motivo por el cual he pedido que vengas a la mansión es para que te quedes, por tu seguridad.- dijo directamente Saori

.- ¿Qué? Pero...el consultorio yo no-- fue interrumpida

.- El ataque que pasó ayer no fue una casualidad, recuerda que Dídima quería llevarte con él.- recordó Saori a la joven poniéndose sonrojada.

.- ¿Por cuánto tiempo sería?.- se preguntó la chica

.- Supongo que hasta que esta situación se aclare o a medida que vaya tomando otros rumbos; si te preocupa el consultorio, puedo pedirle a alguno de los caballeros que te acompañe en tu estadía ahí, será tu escolta tanto de ida como de regreso así como en otras salidas que tengas que hacer.- respondió Saori.

.- Gracias señorita Kido, pero dígame, ¿por qué está ocurriendo todo esto?.- preguntó Nicole a lo que la diosa respondió con la verdad.

.- No tengo ni la más mínima idea Nicole...-

.- ¿Quién es Apolo?.- preguntó la chica.

.- Apolo es el dios griego de las artes, música, danza así como también ha sido relacionado con el sol, pero meramente no lo es.- dijo Saori

.- Así que era por eso que me hablaba con tanta diferencia a lo que venía siendo él y yo, ¿cómo están todos?.- preguntó repentinamente la chica a lo que pocos iban a sus habitaciones o a otros labores.

.- Bien, gracias por preguntar.- dijo Shun en respuesta a la bella joven.

Nicole miró a su alrededor notando lo espaciosa que era la mansión, fría prisión a su parecer, nunca le habían agradado los espacios así encerrados...prefería estar bajo la luz de la luna y las estrellas en un cielo infinito de noche a la cual ya estaba presente, miraba el balcón deseando salir a lo que Saori lo adivinó.

.- Puedes salir al balcón si así lo deseas...Ikki, acompáñala por favor, si no es de muy inconveniente para ti, me gustaría que fueras su escolta de hoy en adelante.- dijo Saori levantándose del asiento.

.- Está bien, pero no lo haré por lo que me pides...tengo mis propios asuntos.- murmuró aunque para la grisácea parecía no haberle escuchado en lo más mínimo.

La joven enfermera llegó a toda prisa al balcón abriéndolo de par en par seguida por el fénix, que iba tras ella en pasos pequeños y con las manos en los bolsillos. La chica miró a su alrededor estupefacta y anonadada, no tenía palabras para describir lo bella que estaba la noche, no las había para ella aunque para Ikki era totalmente igual a las anteriores, pero para ella era como si siempre le pareciera algo divino, como un niño que apenas jugaba a tientas a altas horas de la noche. La miró por unos instantes y luego cerró los ojos recordando a una bella rubia que lo llevaba a un jardín lleno de flores.

.- Te dije que la muerte de ella no fue tu culpa.- mencionó una voz proviniendo de la chica, Ikki abrió los ojos atentos y directos a ella, parecía que esa mirada aún no se iba...era justo lo que él quería: aprovechar algún momento en el cual la chica se pusiera nuevamente en ese estado extraño para obtener sus respuestas a varias preguntas que habían surgido de la nada.

.- ¿Qué sabes tú de ello?.- le preguntó fríamente Ikki.

.- Fácilmente uno se puede dar cuenta de tu lamento silencioso por esa joven, pero te aseguro que ella está descansando en un bello lugar.- dijo Nicole con esa mirada serena pero que deploraba amor y ternura hacia el joven.

.- Tú no sabes nada.- respondió Ikki.

.- Pero puedo adivinar tu sufrimiento, descuida, su destino ya era marcado desde hace tiempo...irremediablemente nunca se pudo cambiar aunque lo quisieras.- dijo la chica mirando las estrellas nuevamente.

.- ¿Quién eres tú?.- directo al grano, la chica dio la espalda y no se movió de ahí.

.- ¿Eh? perdona ¿qué decías?.- preguntó la chica que indudablemente: había vuelto a ser Nicole.

.- Nada.- respondió Ikki.

.- No sé por qué repentinamente siento una terrible nostalgia cuando te veo...y no me acuerdo pero, ¿acaso mencionabas a alguien?.- preguntó la chica.

.- No he dicho nada...- dijo el joven que miraba también a su alrededor por el balcón mirando la luna recordando unos bellos ojos verdes esmeraldas.

Nicole bajó la mirada al notar eso, Ikki la observó de reojo, ¿ahora qué?

.- ¿Qué pasa?.- era raro que él preguntase eso en la vida posiblemente y más a una mujer, pero la mirada de ella se había entristecido sin ningún motivo ¿vdd?

.- Es solo que...me da la sensación de que estás y al mismo tiempo no estás...si soy una carga para ti será mejor que le diga a Saori que le pida mejor a Shun ser mi escolta en estos días al consultorio, creo que ya te ocasioné demasiados problemas y me siento muy apenada contigo, no pienses mal de mi por favor.- mencionó la chica cerrando los ojos mirando el piso colocando sus manos en la barda del balcón. Ikki cerró los ojos colocando sus brazos también en la barda.

.- No eres una carga Nicole.-

De las pocas veces había mencionado su nombre, la chica lo miró e Ikki miraba las estrellas ahora.

.- A veces me recuerdas a mi hermano, siempre preocupándose por el qué dirán los demás antes de pensar por uno mismo; por otro lado también ya te lo había dicho, no es tu culpa que no me conozcas...sin embargo, con esto que me dejó Saori a cargo, palabra de caballero de Athena que te protegeré de cualquier maldad o enemigo que ose molestarte.- dijo Ikki en cierta manera orgulloso y sonriendo.

.- Gr-gracias.- dijo esta sonrojándose.

Posiblemente no se había dado cuenta desde un principio, o posiblemente sí pero no lo quería admitir por temor a olvidarse de aquél ser que pertenece a su corazón como tatuaje vivo impregnado en el ser de ojos verdes...pero la chica a su lado, realmente era noble, de puro corazón pero también...era hermosa.

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Saori miraba por el balcón de su habitación hacia las estrellas cuando así sucesivamente los sintió...poco a poco se fue sintiendo varios cosmos tras de ella, al voltearse los vio. Los caballeros de oro estaban a su espalda de rodillas ante la diosa y esta abrió los ojos de par en par. Shaka, Dohko, Aioria, Milo, Camus, Mu con las armaduras puestas estaban de rodillas ante ella.

.- Pero ¿cómo?.- se sorprendió esta...Mu fue quien habló

.- Athena, hemos regresado del Infierno ya que se nos ha encomendado una nueva misión: protegerla de una nueva amenaza.- dijo Mu levantando su rostro al igual que los demás.

.- ¿Nueva amenaza?.- se extrañó Saori, posiblemente Dídima era sólo el comienzo.

.- La diosa del inframundo Perséfone, nos ha traído de regreso a la vida con tal de advertirle de esto alteza; además de decirle qué podemos hacer para prevenirlo.- mencionó Aioria.

.- ¿Mi hermana Perséfone?.-

No tardó un momento más en abrirse las puertas mostrando a Seiya, Shun, Hyoga, Ikki (Nicole se había quedado en la sala junto con Sunrei) y Shiryu entraron a la habitación de Saori precipitados, pero aún más al notar la presencia de los difuntos caballeros de oro, que habían vuelto a la vida.

.- Pero ¿qué es esto?.- preguntó Seiya

.- ¡Maestro Camus!.- se sorprendió Hyoga al notarlo.

.- ¡Maestro!.- dijo al mismo tiempo Shiryu observando a Dohko

Los caballeros de oro se pusieron de pie pero seguían mirando a Athena.

.- Perséfone nos volvió a la vida mientras ella está en una suma plática con su madre Démeter y con Temis para someternos a juicio después de terminar con esta nueva amenaza, es decir: Apolo y Artemisa juntos, sería un desastre para con la tierra.- dijo Shaka mirando a Athena.

.- ¿Démeter...Temis?.- se preguntó Hyoga.

.- Deben ser las diosas de la Justicia Divina.- dijo Shun

.- ¿A qué te refieres Shun?.-

.- Démeter es la diosa de la ley sagrada del Olimpo así como Temis es la diosa de la justicia, juntas equilibran el destino de los muertos para decidir si estos pueden regresar a la tierra con vida cuando se cree que estos son muertos o asesinados injustamente.- respondió Shun.

.- Así que es eso, y díganme ¿qué hay de Apolo y Artemisa? ¿qué podemos hacer al respecto?.- preguntó Seiya alzando un puño

.- A eso íbamos antes de que ustedes nos interrumpieran.- dijo Milo

.- Su cosmos era increíble aparte del de Athena, era lógico que llegáramos de prisa.- respondió Ikki

.- Como sea.- respondió Milo nuevamente

.- Perséfone dijo que había una solución a esto Athena; primero que nada necesitamos de dos cosas...u objetos por así decirlo...el primero se trata del Fuego de la Luna que se obtiene de la misma mano de la diosa Selene.- dijo Dohko

Athena escuchaba con atención a lo que decía Dohko.

.- Y el otro es la luz de la Esperanza de la Noche, pero...para esto necesitamos encontrar a la diosa Nix de la noche.- continuó Shaka.

.- ¿Nix?.- se extrañó Athena

.- Nix viene siendo su hermana.- dijo Mu

.- Ah, ahora recuerdo. Pero, me sorprende, es decir, Nix es quien decide remotamente si volver a la tierra o no, además de que puede tomar cualquier forma que desee...será complicado...Nix no es ninguna constelación ni ninguna estrella que se pueda buscar tan fácil.- dijo Athena mientras llevaba una mano a su mentón.

.- ¿Es decir que Nix puede ser quien sea?.- preguntó Seiya mirando a la diosa con soslayo de preocupación.

.- Sí...pero supongo que lo primero será lo primero, necesitamos volver al santuario para encontrar una manera de ir a ver a Selene antes de que se nos adelante Apolo y Artemisa...Dídima ha aparecido y es apenas solo el principio o una cuarta parte dé...-

.- Y no podemos tener una sin la otra.- completó la frase Camus.

.- Mañana partiremos al santuario, caballeros estén alerta...-

Todos asintieron y se fueron de la habitación de Saori, excepto Seiya.

.- Por lo visto tus premoniciones fueron ciertas Saori-san.- dijo Seiya preocupado.

.- Pero nunca imaginé volverlos a ver...estoy alegre en parte, pero tendré que agradecerle a Perséfone la próxima vez que la vea...espero sea pronto.- dijo Saori mientras notaba la hora.

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Nicole estaba rondando por las afueras de la mansión en el jardín a la luz de la luna.

.- ¡Qué grande se ve hoy!.- se quedó mirándola con admiración cuando notó una luz que ya se le había sido conocida...una luz que iba en dirección a la luna que ahora que la notaba era de color plateado.

En ese momento miró hacia las puertas de la mansión en dirección al jardín notando a un joven que se le acercaba.

.- ¿Nikki?.- preguntó Shun.

.- Hola, quería salir un rato.-

.- Pero, Saori dijo que no lo hicieras sin escolta, pueden atacarte incluso aquí, no lo vuelvas a hacer por favor.- mencionó el caballero de Andrómeda.

.- Oh vamos, estoy en la mansión aún.- decía la chica molesta por el "regaño" ya no era una niña.

.- Bueno, pero a la próxima avisa...por cierto, sé que sonará atrevido y es poco el tiempo que te conozco, pero he notado el gran taco de ojo que le das a mi hermano.- dijo Shun a la chica que a pesar de estar a la luz de la luna notó su sonrojo y su timidez.

.- Oh, bueno...es que...yo.- tartamudeó la chica.

.- Mi hermano es un tanto serio...así que si dice algo no es exactamente lo que quiere decir.- dijo Shun

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.- No creo que pueda gustarle.- mencionó Nicole a Shun que ahora estaban sentados en la sala...eran las 10 y la mayoría se había ido a dormir.

.- ¿De qué hablas?.- preguntó Shun.

.- Tu hermano se la pasa en pensamientos, que algo me dice que tiene que ver con una chica, mi intuición me lo dice...además, por otro lado lo veo que es...perfecta.-

.- ¿Te refieres a Esmeralda?.- dijo nuevamente el caballero sin entender, pero ahora la chica lo miraba sonriéndole y con los ojos entristecidos.

.- Así que...¿ese es su nombre?.- preguntó la chica.

.- Sí, pero...Nikki antes que nada tienes que saber que-- interrumpido.

.- No me digas nada Shun, no tengo posibilidades frente a alguien que permanece en cada segundo en cada instante en el pensamiento de tu hermano, además como tú dices: es poco tiempo, ¿qué ha sido? ¿2 días?.-

.- Pero Nicole, ella-- interrumpido nuevamente.

.- Seguro a ella la conoció mucho antes que yo...y yo solo hablo de la noche, de estrellas y de la luna, así como del consultorio, no puedo hacer más.-

.- Nicole, ¿me dejas hablar?.-

Pero justo en ese momento...