Este capitulo si es más largo y ¡tiene acción! Gracias por leer.
(...)= tu nombre.
(...)(...)= tu nombre y apellido.
"kfrofneen dnie"= pensamientos de los personajes.
byviun= palabras importantes.
-Buvyuv ... - = Diálogos.
Disclaimer: Shingeki No Kyojin NO es mío, es de Hajime Isayama.
Advertencias: Lenguaje vulgar y posible OoC. Levi X Lector
Capítulo 2: Entrando en acción y empezando a conocer a Lance Corporal Levi
Al día siguiente, en la puerta ya para salir, montados cada uno en sus caballos, miraste a tu alrededor, delante de todos Hanji seguida por los más veteranos, a tu derecha un poco más detrás de ti se encontraba Sakura, a tu izquierda, a la misma altura que ella, Kenshi. Todo parecía normal, hasta que te diste cuenta que a un par de metros, a un lado delante de ti, se encontraba Levi en su caballo negro, te impresionaste al verle allí, ya que era extraño que le hubieran dejado ir si no era con su brigada, pero lo que más te impresionó fue lo imponente y fuerte que se le veía subido a su caballo, nunca te habías fijado en él de esa manera, más bien nunca te habías fijado en él. Sin darte cuenta tenías los ojos brillantes y los orbes bien abiertos con la boca casi medio abierta por la admiración, volviste a la tierra cuando Lance Corporal Levi te miró de reojo. Rápidamente agachaste la cabeza con vergüenza al ver que te habías quedado embobada mirándole.
-WoW!, ¡demostrémosle a esos seres de que esta echo el escuadrón de investigación! Abran las puertaas!-Como no, Hanji con el entusiasmo de siempre.
Ya cabalgando durante un largo tiempo, acercándose al Bosque Gigante, se acercaron dos titanes con rapidez, el primero de unos 15 metros y el segundo de 5, en terreno sin árboles, iba a ser una tarea difícil, pero no para ustedes tres.
-Hanji nos encargamos de ellos.- dijiste rompiendo las fila, junto a tus dos amigos detrás. "La mejor en terrenos amplios. No será difícil para ellos" pensó Hanji con una sonrisa en la cara, Lance Corporal Levi miró a Hanji con cara un poco asesina, ella le ignoró y le pronunció unas palabras con los labios "observa".
-¡Sakura, Kenshi!- bastó eso para que entendieran lo que tenían que hacer, distrajeron al titán uno por cada lado dejándolo indeciso mientras que tu pasaste entre sus piernas. Lo hicieron a la vez, Sakura y Kenshi se lanzaron a sus muslos cortándolos y tú te apoyaste en su espalda subiendo con rapidez hasta su cuello, cortándolo con un giro rápido, frio y profundo. Te apoyaste en su hombro mirando cómo se acercaba el otro titán con un poco de torpeza, mientras que el cuerpo del titán en el que estabas apoyada se caía tu esperabas paciente y con frialdad a que se acercara el otro titán, ya en la distancia que tu querías llamaste a tu caballo indicándole que fuera frente el titán para distraerle, mandaste tus cables a la cabeza del titán del que ni se inmutó, ya muy cerca de su cabeza dando casi media vuelta en el aire, cerraste los ojos y sonreíste, haciendo como tú le llamas: la alta resolución de reacción. Apretaste rápido y fuertemente el combustible proporcionándote potencia, cortando en un abrir y cerrar de ojos el cuello y la espalda de ese pequeño titán. A la espalda de él te esperaba Selene, tu fiel, gran y fuerte yegua blanca, un podenco mestizo que haría temblar a cualquiera, os conocíais muy bien ya que esa yegua te la regalaron para tu décimo cumpleaños de parte de Dot pixis antiguo amigo te tu padre fallecido. Tus amigos y tú volvisteis a la fila. Sus compañeros se quedaron anonadados con admiración inclusive cuando ya os habían visto actuar de esa manera.
Hanji miró a Lance Corporal Levi.- ves Levi ella no necesita ayuda, sabe defenderse ella solita.- "Tch", este giró la cabeza con fuerza hacia el frente, donde ya empezaban a adentrarse en el bosque.
Ya todos dentro del bosque se dieron cuenta de que se metieron en la boca del lobo, empezando a acercarse titanes en todas las direcciones, nadie se lo esperaba, ni lo presintieron, solo…salieron de la nada. Comenzaron, los más atrevidos, a matar titanes, mientras que los otros se encargaban de guiar a los caballos y suministros a un lugar más seguro, pero contra más mataban más salían..como..si pudieran oler la sangre de titán y vinieran a protegerse unos a otros.
Hanji-¡TODOS SUBANSE LO MÁS ALTO QUE PUEDAN A LOS ÁRBOLES, NO QUEREMOS NINGUNA BAJA!- Todos obedecían pero tú… "mierda"…no tenías otra opción, las últimas personas ya subíais hasta que…miraste quien quedaba detrás de ti y…ya subida en una rama, observasteis como una compañera era mordida y aplastada en las fauces de una de esas bestias. El compañero de tu lado izquierdo gritó y sacó sus navajas con furia, al verle la intención de bajar y pelear le intentas detener con palabras para que se tranquilice y no haga la locura que piensa, pero
-TÚ NO ME MANDAS NIÑATA!- Te soltó en un grito e hizo lo peor que podía hacer, se abalanzó sobre ellos, tú cerraste con furia los ojos… iba directo a la boca del titán..como si solo quisiera que se lo tragara… a centímetros de su boca, le hiciste un placaje lateral del cual hizo que se alegara y le pusiera a salvo, pero tú... paraste el cierre de su boca con las cuchillas entre diente y diente impidiendo que te aplastara, jé, el bicho no era tonto y alzó sus manos para empujarte adentro, contabas los segundos que te quedaban, buscando alguna salida… en un abrir y cerrar de ojos sus manos cayeron lentamente, como si el tiempo se hubiera detenido; en una fracción de segundo, viste a Lance Corporal Levi mirarte fijamente como si te gritara "o ahora o nunca". Te salvaste junto al hombre ycomo no, el Lance Corporal. Todos se alegaron de esa área infectada de titanes, ya comenzaba a anochecer, asique solo hacía falta esperar para que se durmieran y os dejaran descansar. Nada más estar lejos de los titanes, el Corporal Levi se acercó con el ceño muy fruncido y con un aura asesina, a dónde estabas tú y el hombre pidiéndote perdón.
- Bastardo de mierda, que te crees que has hecho, poniendo en peligro otras vidas. Podías habernos puesto en peligro a todos y no ser solo una vida menos, sino como mínimo dos.-Aunque se dirigía al hombre, tanto él como tú agachasteis la cabeza sintiéndoos muy culpables. Solo dijo eso y tras un minuto incómodo en silencio, como si quisiera decir algo o tener alguna contestación, solo se dio media vuelta y se fue lejos del grupo. Hiciste el amago de ir tras él al ver que se alegaba mucho.
-(…) no te preocupes, es como si un crio tuviera una rabieta, volverá.- dijo Hanji al ver tu reacción.
-Pero… se va y sin cenar nada.- Fue lo último de dijiste antes de cenar y repostar los suministros. Comunicaste a Hanji lo que te pareció interesante de los titanes que cuantos más matabais más se acercaban otros. En casi todo el demás tiempo estuviste con Sakura y Kenshi, se les veía un poco afectados por la muerte de la compañera y la casi muerte tuya. Estuvieron hablando sobre lo ocurrido pero tú solo contestabas con monosílabos y con la mirada perdida en busca de la aparición del Corporal Levi. Llegada la noche y casi todos durmiendo en las ramas de los árboles, Sakura y tú descansabais apoyando vuestras espaldas en el troco de un árbol, Sakura se durmió echada en tu hombro mientras que Kenshi dormía apoyado en una rama más arriba. Despertaste con cuidado a Sakura para indicarla que ibas a hablar con la superiora Hanji, ella se despertó y continuó durmiendo apoyada en el tronco. Preguntaste a Hanji que si podías dar una vuelta porque no podías dormir sabiendo que los titanes estaban a unos pasos de vosotros.
-También es necesario descansar para poder rendir bien en la lucha, asique no tardes demasiado en regresar, mañana volveremos a la base antes de que haya más muertes.- Dijo con una sonrisa un poco cansada, suponías que es probable que se quedara en vela vigilando.
-Usted también no tarde en dormir. Al menos para mí no nos iremos sin saber menos que antes.- la sonreíste también, las dos sabíais que ninguna de las dos dormiría esa noche.
Antes de irte cogiste algo de comida, irías en busca de Lance Corporal, te parecía un poco increíble que El Hombre Más Fuerte de la Humanidad tuviera esa actitud infantil. Saltaste de árbol en árbol hasta que de reojo divisaste en un rayo de luz la enorme y hermosa luna, te paraste a mirarla y pensaste que si te ponías en el extremo del bosque podrías verla con claridad y a solas, como a ti más te gustaba. Ya en una rama alta lejos del profundo bosque, te acercaste a la luna apoyando una mano en el tronco del árbol, embelesada por su radiante brillo. Ella nunca desaparecía ni cuando llovía ni había niebla ni tampoco, por el día, siempre estaba allí observando inmóvil, protegiéndonos. Cuando ya despertaste de esa ilusión, te diste cuenta de que en la otra rama más cercana a ti se encontraba Lance Corporal Levi, sentado con las piernas estiradas y una medio doblada, apoyado en el tronco, con los ojos cerrados, parecía estar durmiendo, pero no era así.
-Cómo es que estas aquí mocosa, con todo el bosque que hay, tuviste que venir aquí.- No abrió los ojos hasta que terminó la frase, te miró de reojo con su ceño fruncido de siempre.
-Bueno, es que estaba dando una vuelta y me fije en la luna, que desde aquí la podría ver mucho mejor, es una de las cosas que más me gusta.- miraste a la luna con una sonrisa pero con una neblina de tristeza en tus ojos. Él observó esa mirada con su inexpresividad.
-Jodida mocosa, no contestaste a mi pregunta, como es que me has encontrado y además ¿lo sabe Hanji?- dijo esta vez con un tono más imponente.
-¡Solo fue casualidad el encontrarle aquí! Y sí, para venir aquí le pedí permiso a Hanji y me lo permitió. Ah!, señor traje comida ya que se fue sin cenar.- le ofreciste la comida que tenías atada con una cuerda al torso.
-Tch, viniste a buscarme.- cerró los ojos con fuerza y enfado, rechazando tu ofrenda.
-No..si no que lo traje por si me daba hambre y solo se lo estoy ofreciendo.- dijiste en un tono un poco alto y con nerviosismo.-(ya volviendo a tu compostura) Parece que a usted también le gusta observar la luna.- cambiando de tema para que no preguntara más acerca de ello.
- Solo quería alegarme de esos incompetentes que solo miran en sus propios vienes.- Abrió los ojos todavía con enfado. Te subiste a la rama en la que se encontraba acercándote a paso normal.
-Por favor, Lance Corporal Levi, no le culpe por los actos de esta tarde, solo se puso nervioso y no pudo pensar con claridad.-Le dijiste con miedo de su contestación.
-Un soldado debería saber controlarse y actuar con serenidad y no como un crio al que le acaban de quitar su juguete. Y tu actuación fue igual de estúpida.- Soltó en un gruñido.
-Pero no podía dejar que una persona veterana en el cuerpo de investigación, con sus conocimientos adquiridos de los titanes, se perdiera en un instante.
- Y dime, ¿es que tu vida vale menos que la suya?- se levantó sin apartar la mirada de ti poniéndote mucho más nerviosa de lo que ya estabas por estar rechistando lo que decía.
-No digo eso, sino que él tiene más conocimientos que yo y por eso..-
-Una vida es una vida- te cortó en seco.- si no te hubiese ayudado estarías muerta.
-(bajaste el cono de tu voz) lo se señor, por eso mismo le estoy agradecido y le pido disculpas por mi actuación.- Hiciste el saludo a la legión agachando la cabeza como un gesto de humildad.
-Como sea, volvamos con los demás tenemos que descansar. Y yo cenaré algo que tenga mejor pinta que lo que has traído. Lo que trajiste tiene una pinta asquerosa y no quiero enfermar.- Se dio media vuelta mirando hacia el interior del bosque.
-Solo cogí lo primero que vi de comida…- dijiste en un tono casi inaudible para tu propio oído, mientras te disponías a lanzar tus cables tras el Lance Corporal. Al llegar con el grupo, devolviste la comida a su lugar y te echaste al lado de Sakura para dormir las pocas horas que os quedaban.
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A la mañana siguiente volvisteis a la base, con un compañero menos y apenas con información nueva. Ya dejado los caballos en los establos, los superiores son llamados por Erwin para contarle sobre la misión. Al poco tiempo tu grupo es llamado a la oficina de Erwin donde se encontraban también Hanji y Lance Corporal tras su silla.
Erwin observó las caras de todos, estaban con su saludo a la legión puño en pecho, mirándoos de uno en uno, observó caras apenadas, incluso el hombre del accidente no pudo mirarle a la cara, solo tú eras capaz de mantenerle la mirada. Se paró a observarte detenidamente, antes de pasar al siguiente, mirando tu puño bien cerrado con fuerza sobre tu pecho. Notaste como los tres superiores te miraban, ahora tu cara mostraba un poco de nerviosismo pero no cambiaste la determinación de tus ojos. Erwin comenzó a relatar lo ocurrido visto por parte de Hanji y Levi. Mencionó la muerte de la compañera y la mala actuación del hombre, comentando que le ordenaste que se quedara en su lugar pero te contestó de malas maneras.
-Puede llevar más tiempo que (…), pero el tiempo no da la profesionalidad como se pudo dar cuenta. Señorita (…) fue una buena actuación de su parte pero podría haber acabado en desastre su actuación costando más vidas. ¿Qué tiene a su defensa?- Erwin fijó los ojos en ti.
-Admito que fue un acto heroico del cual no esperaba admiración. No tengo defensa para ello pero Señor Comandante, es miembro del cuerpo de investigación en el que aporta información, no podía que una vida que ayuda se desperdiciara.- intentaste decirlo con la voz más tranquila que podías poner.
-Otra vez con esa mierda de discurso. Y tú has matado en esta expedición más titanes que él en un año. Jodida mocosa te das cuenta de eso.- Parece que Lance Corporal se veía realmente molesto.
-Tiene razón, aquí todas las vidas son iguales. Y dime una cosa, a petición de Levi (le mira de reojo), y ya hablado con Hanji, formaras parte de la brigada especial bajo su mando, eres muy buena matando titanes y ese don deberías poder usarlo más. También podrás ayudar a Hanji en sus investigaciones.- miraste nerviosa a tu amigos, intentando abrir la boca para hablar pero Erwin se adelantó.- No te preocupes, tus amigos también irán contigo. ¿Le parece una buena oferta?-
-¡Sí Señor!- Apretando con más fuerza el puño contra tu pecho y con una sonrisa en la cara.
-No sonrías tanto que desde ahora trabajaras el doble sin descanso ni quejas ni lloriqueos y si te niegas a obedecer me veré obligado a enseñarte disciplina.- Te arrancó la sonrisa de la cara consiguiendo que medio sonrieras con nerviosismo, había creado un ambiente que se podía cortar con un simple movimiento.
Con eso último terminó el llamamiento, la amable Petra con la que te llevabas muy bien, os enseñó vuestras nuevas instalaciones y os guio hasta vuestras nuevas habitaciones…si se podían llamar a si..más bien que una habitación con unas literas para muchos soldados y decoración simple era el sótano, habitaciones individuales, pequeñas, llenas de trastos y además un asmático podría morir con solo mirarlo, al menos tenía una cama simplona y pequeña pero la había.
-Siento que les haya tocado dormir aquí, mientras buscaremos otras habitaciones más..mejores, pero como ha sido tan repentino esto es lo único que hay por ahora.-Dijo Petra agachando la cabeza como disculpa "si había otras habitaciones mejores que estas pero no sé porque Levi les dejó estas"
-Joder esto está lleno de mierda.- Dijiste frunciendo el ceño mirando una a una todas las cosas que tenía tu nueva habitación, echando maldiciones al enanito que te las haría pasar canutas desde ahora.
-Espero que no nos haya cogido manía ya.- dijo Kenshi en un suspiro. A pesar de que tenía veintiún años, por su actitud parecía un crio mimado no te extrañaba ya que venía de una familia adinerada y no sabía lo dura que era la calle, como Sakura y tú la conocían.
-Supongo que nos está poniendo a prueba para saber que tal no las apañamos, con la limpieza. ¿Porque era un maniático de la limpieza no?- Dijo la pequeña Sakura cogiendo una caja y sacándola de su habitación, se llevaban poca altura (tú un poco más alta que ella) y eran de la misma edad, te gustaba llamarla pequeña aunque ella lo odiara. Era seria, pocas veces sonreía y muy responsable, "las órdenes son órdenes y hay que cumplirlas", solía decirle a Kenshi; te parecía adorable verla tan seria ya que por dentro era frágil y tímida.
-jeje..Sí, le gusta tener todo limpio y ordenado y si no está a la perfección se cabrea muchísimo.
-Pues parece que esta parte se le olvidó echarle un vistazo.- dijiste pasando un dedo por un mueble y quitando una capa de polvo de dos centímetros.
-Pueden empezar a limpiar ya, tienen toda la tarde hasta la hora de la cena. Iré a por las cosas necesarias para limpiar. Ah! y recuerden, le gusta la perfección asique sean minuciosos con la limpieza.- dijo Petra antes de salir por la puerta del sótano y cerrarla tras ella.
-Vaya, parece que vamos a tener trabajo sucio.- Dijiste con desaire entrando en tu habitación para empezar.
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A la hora de la cena, en el comedor y con sus bandejas de comida llenas, observasteis una mesa al fondo vacía. Cuando ya estabais cerca de la mesa una voz os llamó, Petra zarandeaba una mano en el aire desde una mesa no muy lejana a vosotros invitándolos a que se sentaran juntos. Estaba sentada junto a Aurou, Eld, Gunter, y el Lance Corporal, parece que ya lo tenían planeado pues había tres sillas de sobra en su mesa; Kenshi y Sakura se sentaron en los dos sitios libres al lado de Eld y Gunter, Petra sentada entre Aurou y Levi, dejando una silla libre al lado del Soldado más Fuerte de la Humanidad frente a Kenshi.
-Bueno, ¿qué tal lleváis la limpieza?- preguntó Petra ya sentados cada uno en su sitio.
-Bastante bien, ya hemos adelantado mucho trabajo pero todavía nos quedan un par de cosillas.- Dijiste mientras cortabas tu filete de ternera.
-A mí ya me está empezando a doler el cuerpo.- Dijo Kenshi que todavía no había ni tocado su plato.
-Eres un hombre, deberías aguantar esto y más.- Dijo Sakura antes de meterse el primer bocado a la boca.
-¿Y tú te haces llamar soldado? Tch- Dijiste con serenidad, cerrando los ojos metiéndote y saboreando un pedazo de carne a la boca como si fuera lo primero que comías en días.
-Sakura tú no deberías decir nada, (…) te ha estado ayudando a mover cosas. Y tú, (…), no seas tan cruel diciéndome eso.- Dijo haciendo pucheros la última frase inclinándose hacia la mesa y apoyando una mano en su mejilla.-somos tus compañeros no deberías ser tan dura con nosotros.- te soltó su sonrisa tonta y pícara a la vez.
-Come y calla, canalla.- Dijiste apartando tus ojos de los suyos, te ponía muy nerviosa que un hombre te mirara con esos ojos tan…no sé, tiernos.
Lance Corporal te miró de reojo viendo cómo te avergonzabas al haber mirado sus ojos y directamente con sus ojos de pocos amigos, hizo que Kenshi perdiera esa postura y empezara a mirar su plato cortando la carne con nerviosismo. En la cena, estuvieron hablando todos con todos amigablemente, Petra cada dos por tres peleando con Aurou; Eld, Gunter y Kenshi hablaban de una forma muy fluida viéndose que se cayeron bien, alegrándote por él; y tú de vez en cuando poniendo roja a Sakura, ¡te encantaba hacer eso!. En lo que te fijaste fue que el Lance Corporal Levi solo decía monosílabos, no era para nada como cuando habló contigo a solas hace un par de días. No sabías si era porque se encontraba triste, si se encontraba molesto con tanta gente, si realmente era así o si solo no quería hablar.
Ya al haber terminado de cenar todos y haber hablado por un rato más, Lance Corporal se dirigió a vosotros:
-Ahora que habéis terminado y descansado un poco, ir a terminar vuestra tarea antes de dormir, y tú (…) cuando termines de recoger ven a mi despacho, tendrás que arreglar unos papeles que no revisé.- Dijo antes de descruzar sus piernas y levantarse, dejando a todos con la boca medio abierta.- no creo que esta noche duermas y mañana temprano comenzaran con unas pruebas para ver su rendimiento. Y más vale que saquen su verdadero potencial.-dando la espalda a la mesa para dirigirse donde coño fuera. "cabrón enano, que te crees que somos" pensaste enseñando y apretando con rabia tus dientes frente tu plato vacío. Petra al ver tú enfado y sabiendo cómo te pones cuando te enfadas (como rompiendo cosas con esa fuerza descomunal que tenías cuando te enfadabas) intentó tranquilizarte:
- No te preocupes esto seguro que solo será hoy y lo más probable es que solo sean un par de pareles que arreglar.
-Vaya mierda (dijiste en voz baja). Vamos a terminar con las habitaciones, a ver si termino pronto y puedo por fin, descansar en la noche. Los tres os levantasteis de las sillas y sin decir más, solo las buenas noches, os fuisteis de la sala.
-Realmente espero que solo sea hoy.- Dijo Eld todavía con cara de asustado, los otros tres compañeros asistieron con la cabeza con preocupación.
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Sobre la casi media noche y terminada tu labor de limpiar, recoger y ordenar el sótano/habitación/trastero, cansada pasaste de pasillo en pasillo con paso enfadado asta subir a la oficina del "jodido cabrón" que te asignó tareas extra que se supone que tenía que haber hecho él. Ya frente su puerta respiraste hondo y golpeaste su puerta dos veces. Tras un minuto de silencio y tú con intenciones de irte a tu habitación oíste una voz ronca que te ordenó que entraras. Nada más entrar y cerrar la puerta tras de ti, él se levantó de su silla.
-Tardaste mucho, pero tú verás. Aquí tienes los papeles, solo tienes que rellenarlos con unos datos que te he dejado en el folio de al lado y mirar que no te falte nada por revisar.- dijo mientras se acercaba a la puerta en donde tú estabas.- Solo eso y te vas.- mirando a tus ojos clavando una mirada asesina en ellos. No hubo intercambio de palabras solo dijo eso y se fue, como una brisa de aire helado congelándote hasta los huesos. Incluso tú te atemorizaste al mirar esos ojos grises desde tan cerca. Cuando por fin pudiste reaccionar miraste a tu alrededor, tenía lo mismo que la oficina de Hanji, dos sofás, una mesa alargada y bajita entre ellos, unas estanterías pero con muchos menos libros que la suya, una silla de oficina mullidita y una mesa de oficina amplia y ancha de color negro con una vela larga y grande, un recipiente para los bolis con unos pocos dentro (se notaba que escribía poco…) y sobre ella los famosos pequeños documentos "seguro que solo serán unos papelillos" me dijo Petra, claro que tú sabias que iba a ser un cabrón y no iban a ser tan pocos, sino una pila de folios de casi medio metro; echaste maldiciones mientras te acercabas y sentabas en la silla "hoy de seguro no dormiré".
Tras..no sabías ni cuanto, seguías rellenando panfletos, los ojos se te cerraban de vez en cuando y ya solo rellenabas por inercia; cuando solo te quedaban unas diez hojas viste muy apetitoso echarte un ratito en el sofá, ya te quedaban pocos asique si te dormías hasta la mañana luego los podrías terminar en nada de tiempo. Te acercaste a uno de los sofás zarandeándote de un lado a otro sin poder ver bien por donde ibas y simplemente cuando estuviste cerca, te tiraste retorciéndote un poco para poder coger la posición más cómoda y lo siguiente fue cerrar los ojos y quedarte frita. "Dulce, dulce sueños" te dijiste a ti misma.
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