Autora original: Mizune- mei


La vi a o lejos corriendo con su cabello alborotado por la brisa del helado clima de la mañana, yo estaba yendo a casa después de ir por medicina a la farmacia ya que desperté por la madrugada con un maldito resfriado, la detalle de pies a cabeza y aceleré un poco más para acercarme a ella y miré como detenía sus pasos hasta parar y girar para verme. Tan solo le dedique un vistazo imperceptible practicando mi expresión seria de no me importa si vas por la calle, si te veo o no, si estas acá o allá, aunque si me importaba, ella no tiene que saberlo ¿Cierto?

Era un simple fin de semana y no verla me había resultado un estúpido infierno ¿Desde cuándo me hacía falta una mujer? ¿Desde cuándo me hacía falta Bulma? Esto no debía ni debe estar pasándome a mí ¿Vegeta enamorado de una mujer? No lo creo, para mí es un "úsalas y déjalas" Esas golfas saben con quién están tratando y si les hiero me da igual, las tontas son ellas por ilusionarse con alguien como yo, no nací para el compromiso.

De pronto un susurro salió de mi boca y las palabras que pronuncié jamás pensé decirlas.- ¿Cuándo te volveré a ver tonta? Aceptándolo puedo decir que ya la ¿Extrañaba?, por lo menos me hacía falta para pelear y sonreírle en la cara cada vez que le ganaba, pero sobre todo, me faltaba ella. Durante los periodos de exámenes se inmiscuía en sus estudios, como si sacarse solo dieces fuera la octava maravilla del mundo, y sumándole este largo fin de semana no era para menos. Me veía patético pensando en esa loca vulgar, me veía patético ¿Enamorado? Bueno, se podría decir que me gustaba, tan solo me faltaban corazones en los ojos y aun así ella piensa que me acuesto con otra, que soy un mujeriego y en parte es del todo cierto y un poco del todo falso, puesto que desde que comencé a fijarme en esa chiquilla no he salido con nadie ¿Qué? Hace dos años somos compañeros, hace casi once meses que pienso en esa estúpida, no me había dado cuenta hasta ahora. Suspiré frustrado.

La escuché maldecir y murmurar muchas frases irrepetibles mientras se giró y siguió con su camino, estaba enojada, nerviosa, confundida y triste ¿Cómo lo sé? Pues simple, la conozco demasiado y aun que no, igual sabría leer sus expresiones de rabia que me erizaba hasta los últimos vellos. Decidí dejarla sola para que reflexione y mejore su humor, aceleré mi auto dando vuelta en U y desaparecí de su vista.

Bueno no del todo sola, aparqué mi coche lejos del lugar y fui hacia ella, me mantuve distanciado pero la seguí de cerca sin que ella se percatara de ello.

La escuche bufar y maldecir ¿Qué había pasado que la dejó tan malhumorada y frustrada? De por sí tiene un humor de los mil demonios pero ahora, está peor que nunca.

Después de minutos de caminata, reflexión, suspiros y bufidos me percaté de un cambio en su temperamento de siempre, yo era muy observador, me gustaba conocerla, leer demasiado bien sus movimientos, su humor se había vuelto más suave, como cuando la miraba a los ojos y se sonrojaba, de naturaleza dulce, atrayente, cosa que solía observar cuando me le acercaba demasiado, y una vez cuando se quedó dormida sobre el escritorio en mi casa, me acerqué a ella y la sentí pujar de manera excitante, entonces me tuve que apegar a toda mi fuerza de voluntad que casi no poseo para controlarme y no abalanzarme sobre ella y hacerla mía; pero mi orgullo era el que mantenía la distancia y evitaba que yo cayera en lo inevitable siendo un hombre deseado por cualquier mujer, y aun así, me había enamorado de Bulma Briefs. Hasta ahora no me lo puedo creer, sabía que me apodaban el chico playboy, pero no era precisamente porque yo buscaba seducir a las mujeres, al contrario, ellas eran siempre las que me buscaban ¿Y cómo decirle no a un par de piernas abiertas y disponibles? Pero Bulma no era como las otras, sabía bien que ella sentía algo por mí, podía captarlo en lo nerviosa que la pongo al estar cerca de ella, sus sonrojos, sus temblores inesperados, pero jamás se ha atrevido a insinuarme nada y yo, menos lo haría con ella.

¿Por qué esa inútil comenzó a mover más sus caderas? ¿Al caso sabría que yo la observo? ¿Qué es lo que haces para verte tan malditamente sexy mujer?- Ummmm quisiera probarte.- murmuré como pidiéndoselo aunque sabía que nunca la tendría ni ella a mí ¿Yo ofreciéndome a una estúpida niña cuando toda la vida las mujeres han venido a mí? Detuve mis pasos para no acercarme más a ella y poder tranquilizar mis instintos, lo que no me resultaba nada fácil al verla tan endemoniadamente seductora en ese diminuto traje deportivo; llevaba una pequeña blusa y un short que dejaba ver sus blancas y esbeltas piernas.

Parece que conspiraban en mi contra por que en ese momento ella se quitó la blusa quedando en un insignificante top en el que podía apreciar sus senos moviéndose al compás de sus pasos, eso hizo que al instante me excitara y sintiera algo duro dentro de mi bóxer.

¡Mierda!- susurré mientras me alejé de ella al otro lado de la calle sin apartar mi vista de la chiquilla para comprobar que no me descubrió, vi su cara de miedo observando el camino por donde había pasado anteriormente, parecía buscar algo, tal vez escuchó algo, yo ya estaba lo suficientemente lejos para que no me viera, giró rápido hacia el frente con deseos de escapar pero abandonó el plan al ver que había llegado a su casa.

La observé correr hasta llegar junto a su madre que regaba el jardín frontal de la corporación, miré esas piernas largas que podía apreciar gracias a ese pequeño short, y sus pechos se movían aun más cuando se echó a correr, esa perra sí que era un pecado y yo en realidad sería el pecador más feliz entre esas piernas ¿Cuándo me había hechizado esa maldita bruja?

¿Qué te está pasando idiota?- me reprendí por esos deseos, aunque ¿Quién no los tendría?, lo único que pensaba era en poseerla, en marcar con mis caricias su cuerpo y hacerla mía por siempre, pero mis malditas dudas no me dejaban disfrutar el poseer a mi perra, porque eso es Bulma, ella es mía.

La vi sentarse con las rodillas apoyadas en el suelo para cortar un par de flores del jardín, oliendo las rosas ahí plantadas, que daría por ponerme a su espalda, pegarla a mi pecho, tocar todo su exquisito cuerpo, mientras pruebo ese níveo cuello con la lengua y de ahí apoyarla en sus manos y rodillas dejándola a mi merced para beber todo de ella, sin darme cuenta ya me estaba masajeando mi miembro sobre la tela de mis jeans, mientras la miraba sonreír junto a su madre y ya no me era suficiente con solo tocarme, yo la quería a ella, quería entrar en su interior y hacerla gritar mi nombre de placer mientras la poseía, quería llenarme de sus jugos y entrar en ella de una forma tan honda que pueda tallarle en el alma el deseo que siento por ella o ¿El amor? Posiblemente sí, aunque es una nueva sensación que me abruma un poco. Maldita ¿Qué me hizo? Quiero que no se olvide de mí y que nunca más sienta dudas, me doy cuenta y acepto que lo quiero todo de ella y quiero que sea de ella hasta el último suspiro de mi vida. Jamás había deseado una mujer como desea a esa chiquilla.

Estoy enamorado, sí, alguna vez me juré que jamás pasaría con ninguna con las que me he revolcado, tan irónica la vida que me he prendado de una mujer que ni tan siquiera he besado y soy tan cobarde para admitirlo, por ello dejaré las cosas como están y me tragaré mis sentimientos. Pero mientras viva, la protegeré y no permitiré que nadie la lastime.

Será mejor que vaya a casa y me dé un baño bien frió.- suspiré con frustración.

¿Hasta cuándo podre aguantar no poseerte mujer?- susurré al aire mientras me alejaba a toda prisa, sería una larga tarde.


RinPink Susaiyajin: Muchas gracias por los primeros comentarios, Guest, Smithback, me alegra que les interese y les haya gustado el primer capítulo. Mi adorable Naomigomiz eres un amor reina siempre al pendiente de mis historias y demás jeje

Bueno decidí no poner a un Vegeta tan intenso, rabioso o cruel ya que es un U.A en donde no existen los Saiyajin, él no es príncipe, ni ha sufrido en su niñez como en DBZ. Además, ustedes saben que odio cambiar el carácter de los personajes así que trato de apegarlo más al Vegeta real.

Como ya vieron, a él sí le gusta Bulma pero su orgullo no lo deja soltar sus sentimientos, está tan acostumbrado a ser perseguido y no perseguir, ya veremos cómo le va con la peliazul.

¡Ah! El precio de tu alma lo actualizaré lo más pronto que pueda, aun no termino de editar el capítulo siguiente jeje, ténganme paciencia :P

Los quiero y dejen REVIEWS que son mi única recompensa por este trabajo que lo hago con tanta pasión.

Chain n.n