Unespected I
El sol salía para la Gran Manzana y a Peter se le estaba haciendo tarde para llegar a tiempo a la primera clase del día. En su rostro se podía ver el cansancio acumulado, y no se diga de su cuerpo que dolía con tan solo moverlo.
—¡Regreso más tarde tía May! —apenas y había probado bocado alguno cuando ya tenía un pie fuera de la casa.
¡El tiempo pasaba volando! No tenía más opción que ir por las alturas si quería llegar a tiempo a clases, aunque sabía perfectamente que se quedaría dormido en cuanto tocará el pupitre. Y fue así como se apresuró a esconderse en un callejón para cambiar de ropa.
.
Un nuevo día brillaba en Nueva York y con ello el primer día de clases en la preparatoria Midtown. Loki estaba listo desde temprano, vestía casual pero formal, cuidar su aspecto era una de sus fijaciones. Un dios en Midgard debía verse elegante siempre.
—Muy bien, aquí voy. —terminó de acomodarse el cabello en el espejo y salió de su departamento.
Ya de camino iba pensando en por qué tenía que ir a la escuela. Bueno, su madre se lo pidió, si iba a vivir en Midgard debía aprovechar el tiempo entre misiones secretas, y claro que le daría gusto pues Frigga lo procuraba siempre y él era su agente de mayor confianza. Era un trato justo.
Al atravesar la gran avenida percibió algo, una sombra en el asfalto pasando a gran velocidad, por curiosidad alzó la mirada, pero no vio nada extraño. Se encogió de hombros y siguió, tal vez fuese un ave.
.
Parecía que lo iba a lograr. Hasta el momento ningún percance o la necesidad de ayudar a alguien se habían topado por su camino. Estando cerca de la escuela volvió a entrar a un callejón para cambiar de ropa y terminar el trayecto a pie, llegar al salón y escoger el lugar más cómodo, que para el estado en el que se encontraba la banca de atrás era la mejor.
Sí lograba dormir bien, pero con quince minutos bastaría para el resto de las clases. No prometía salir como de costumbre en las tardes para ayudar a enfrentar el crimen de la ciudad. Además, era jueves, uno de los días más tranquilos de la semana.
"¡Despierta!", se decía una y otra vez en los pasillos sin poder lograr que sus ojos se abrieran por completo. Cualquiera diría que el paseo en las alturas lo habría despertado, pero era todo lo contrario.
Entró al baño para mojarse la cara y refrescarla de nueva cuenta. Al salir con la cabeza hacia abajo, y con unos cabellos húmedos, chocó contra un cuerpo forrado en finas telas que conformaban el conjunto. Seguía tan adormilado que apenas echó un vistazo.
.
Pronto llegó a las afueras de la preparatoria. Loki se detuvo un momento para admirar su nueva escuela, suspiró con pesadez y subió las escaleras para entrar.
Dentro se miraban chicos y chicas por doquier, a cada lado los casilleros, pasillos, escaleras, salones, lo típico en un centro de aprendizaje midgardiano. Miró su reloj en la muñeca izquierda, aún faltaban diez minutos para la primera clase, por lo que decidió ir al baño a perder tiempo y de paso tomarse una selfie por su primer día o algo así.
Ya estando por entrar, la puerta se abrió y un castaño despistado chocó contra él. Y al estar así de cerca pudo ver las facciones tan familiares de aquel rostro que aun mostraba una gran somnolencia pese a estar salpicado con agua.
—Hey, despierta dormilón. —le dijo en tono relajado y acompañando con una sonrisa bromista notando lo adormilado que el chico se veía… Vaya, no había cambiado nada.
.
—Oh, lo siento... —Peter se disculpó de inmediato.
A juzgar por el atuendo del otro podría suponer que era algún estudiante petulante con el cual no quería tener problemas por mera comodidad. Pero algo en su voz, y en particular en su risa, le resultaba familiar.
Al alzar la mirada y encontrarse con Loki, todo sueño y pereza se disiparon, entrando en un estado de alarma.
—¿Qué se supone que haces aquí? —y dicho aquello lo jaló de nuevo al baño en un intento de esconder al joven hechicero.
.
—También me alegro de verte, insecto. Pero no me arrugues el traje. —decía sin oponer resistencia, mirando con diversión la expresión alarmada del castaño.
—Y estoy aquí por lo mismo que tu: Primer día de escuela, deberes estudiantiles, ordenes de madre y tía… —exageró una expresión de obviedad.
.
—Pero alguien podría... —cortó su discurso pues realmente nadie conocería al ojiverde, así como nadie se imaginaría que él era Spiderman.
—Disculpa, ando algo adormilado... ¿Y ya sabes en dónde se localizan tus salones y qué clases tendrás? —había agitado un poco la cabeza antes de preguntar y terminó por recargarse ligeramente en el lavabo más cercano.
.
—Había olvidado lo nervioso que eres, Parker. —le respondió conservando su natural ligereza, acomodándose de nuevo la chaqueta. —Pues… Solo vine a inscribirme y me dieron este papel… —como no había nadie más que ellos se dio el lujo de aparecer su programa de horarios y materias para extendérselo a Peter.
—Sería interesante estar juntos en todas las clases, ¿no crees? —se recargó a su lado, mirándose las uñas negras de su mano derecha.
.
—Ja ja... Qué gracioso eres... —le dirigió una mirada un tanto fastidiosa a su amigo. —Muéstrame el que originalmente te dieron. Este es mi horario.
.
—Lo sé, tú también lo eres, pero no tanto como yo. —fingió soberbia, más luego sonrió de modo travieso. —Ese es el original, mira aquí... —se acercó un poco y con su índice le señaló su nombre en la parte superior, "Loki Odinson", justo bajo el nombre de la escuela.
.
—Hum... Entonces vamos… —no dijo más y salió del baño arrastrando los pies y dando un largo bostezo. —No me causes muchos problemas y trata de no llamar tanto la atención... Aunque conociéndote creo que harás todo lo contrario. —soltó un suspiro. Esperaba que Loki no le complicara las cosas.
.
Sonrió por ver la pesadez con que Peter se movía. Aun así, lo siguió fuera del baño para internarse de nuevo en el mar de estudiantes que iban por los pasillos.
—¡Hey, vamos! ¿Cuándo te he causado problemas? —iba diciendo con ligero cinismo, teniendo en respuesta una cara parca y ojerosa por parte del castaño, cosa que le hizo rodar los ojos y bufar.
—Bien... Sí, de acuerdo... Prometo no meterte en "muchos" problemas, solo los necesarios. —le devolvió una sonrisa de medio lado. En eso dieron vuelta en un pasillo a su derecha. —¿Noche dura con los malos? —indagó picándole una mejilla.
.
—Creo que con eso me basta, gracias. —continuó su camino. Pronto llegarían al salón. —Los malos no son problema. Lo que sí lo es, son las escasas horas de sueño y en esta semana solo he dormido a lo mucho cinco horas... —respondió tratando de sonreírle amablemente, pero resultó ser una mueca un tanto forzada.
Por fin llegaron al salón y entraron para ocupar sus asientos. Peter siguió "arrastrándose" hacia el fondo del salón, dejando la mochila a un lado, y acto seguido cruzó sus brazos sobre la banca y se inclinó ocultando su cabeza, ignorando tanto a Loki que le seguía de cerca como a sus amigos que le saludaban.
.
—De nada…
Mientras iban por el pasillo analizaba su nuevo entorno, algunas chicas le sonreían y curiosamente uno que otro chico le dedicaba miradas insinuantes. Ir a la escuela no sería tan malo después de todo.
—Wow, ¿solo cinco horas? Ahora entiendo por qué te ves un poco aumentado en años. —rió por lo bajo, siguiendo de cerca al castaño hasta que este se refugió en esa banca.
Loki se adueñó de la banca a su lado, colocó su mochila en el respaldo y se sentó a ver quién entraba o quien charlaba con quien, si eran chicas lindas o chicos interesantes. Luego volvió su atención al arácnido, realmente se veía muy exhausto, cosa que le dio algo de pena.
—Hey, insecto… —se inclinó para susurrarle, y cuando tuvo su adormilada atención le extendió una manzana dorada. —Esto te ayudará a despertar, cómetela antes de que llegue el profesor. —era una manzana de las que cosechaba la bella Idún, con aquel fruto los asgardianos obtenían su vigor y resistencia.
.
—No, guárdala para más tarde. Tenemos deportes en dos horas y preferiría estar más activo en esa que en esta clase. Además, voy bien y... —soltó otro bostezo. —Mira, ya llegó el profesor. —volvió a esconderse entre sus brazos. Era curioso que el otro se preocupara, pero también podría tratarse de una broma.
.
Ante la negación, Loki rodó los ojos y bufó. —Pfft… Bien, como digas.
Luego del aviso, el ojiverde guardó la manzana en su mochila y esperó que el profesor se presentara. Aquel hombre les impartiría clase de Química.
—Oye... —le susurró al castaño. —Haremos equipo para los experimentos, ¿verdad?
.
—Hmm... ¿Qué debo hacer para que me dejes descansar? —se quejó el castaño casi como si fuera un menor que reprochaba cinco minutos más en la cama. —Sí a todo lo que quieras... —tal era su mal humor que hasta le lanzó un poco de telaraña a la boca sin importarle mucho si alguien estaba mirando.
.
¿Sí a todo? Eso dejaba abierta una ilimitada lista de posibilidades para trolearlo, motivo que le hizo sonreír de medio lado.
—Después no te quejes. —volvió a susurrar, y estaba por decirle otra cosa, pero sus labios fueron sellados por telaraña y solo podía escucharse un bajo "¡Mgnh! ¿Mgpfhgmfh?", que era algo como "¡Oye! ¿Qué te pasa?". Pero terminó por entrecerrar los ojos y quitarse a discreción la telaraña.
En eso el profesor volteó en su dirección, dejando de anotar en el pizarrón.
—¿Algo que quieras compartir, hijo?
—Ah, no. Gracias, continúe por favor. —sonreía con inocencia. —Su clase es muy interesante, se lo comentaba a mi buen amigo y vecino. —y le palmeó la espalda a Peter.
.
—¡Te dije que dejaras de fastidiar! —fulminó con la mirada a Loki, pero el alarido de asombro de sus demás compañeros y del mismo profesor le hizo reaccionar.
—OH... Ehm... El pH que se obtiene es... ¿Seis? —un tanto apenado se dirigió de nuevo al profesor, quien apenas estaba anotando un problema que recién estaba escribiendo.
.
El profesor los quedó mirando analizador, y contrario a Peter, Loki se mostraba relajado, aunque con un ligero toque de travesura.
—Lo pasaré por alto esta vez. —dijo el profesor, regresando a escribir la fórmula.
—Bueno, al menos ya despertaste. —murmuró el hechicero con una sonrisa burlona disimulada, mirándolo de reojo y empezando a escribir.
.
—Mejor pon atención a la clase, que a eso fue a lo que viniste... —fastidiado y aliviado por no haber recibido ninguna sanción ahora recargaba su rostro sobre una de sus manos, mirando prácticamente a la nada en dirección al pizarrón. También de vez en cuando le echaba un vistazo a Loki.
"Sería bueno tener a Thor cerca, así por lo menos lo controlaba y me lo quitaba de encima", pensó, rápidamente regresando su vista a la nada.
.
No le respondió con palabras, pero sí hizo aparecer un escrito en la hoja del cuaderno abierto del castaño que decía "Si te sigues enojando serás un insecto amargetti". Loki no lo miró después, solo siguió escribiendo, apenas curvando sus labios pues sentía la mirada pesada del arácnido.
El tiempo pasó y la clase de Química terminó.
—Muy bien chicos, la siguiente clase será en el laboratorio, no olviden sus batas. Y recuerden, si llegan tarde se harán acreedores a una sanción y un punto menos. —el profesor se retiró y de inmediato Loki se dirigió al castaño.
—Creo que esta materia me agrada. La Química es como hacer magia, incluso podría hacer algunas cosas en el laboratorio sin que el profesor lo note, ¿no crees?
.
"Si termino como un duende o un enano gruñón será tu culpa", le regresó una nota, dejándola sobre su banca mientras el ojiverde tomaba sus propias notas de la clase que continuó y por fin pudo pegar la pestaña un poco.
—Creo que puedes hacer lo que quieras mientras no hagas explotar el laboratorio... Anda, dame esa manzana para sobrevivir a la clase de deportes.
Si así su humor se había puesto con Loki, no quería pensar en cómo se pondría y cómo reaccionaría si los bravucones pusieran su vista en él... No era seguro tener ese mal humor, especialmente en deportes.
—Ven, los vestidores y el gimnasio quedan de este lado.
.
—Hey, las explosiones son lo mejor del asunto. —decía como si diera la hora, sacando de su mochila esa manzana dorada. —Pero está bien, te daré gusto, no haré explotar nada... Por ser mi primer día en el laboratorio. —le extendió la manzana, comenzando a guardar sus cosas en la mochila. Y ante el llamado de Peter asintió y lo siguió.
—Deportes... Vaya, ¿nos pondrán a correr tras un ciervo? O mejor aún, ¿seremos el blanco de un enorme jabalí enojado? Eso sí te hace tomar condición. —decía burlón, dándole un leve codazo al "parco Parker". —Vamos, ya quita esa cara, voy a pensar que no te agrada mi presencia. —seguía tan natural como siempre con sus comentarios.
.
Alzó una ceja algo molesto con la idea de que algún día el laboratorio explotaría, y no sería nada normal que de repente apareciera una criatura creación de algún hechizo del ojiverde.
—Muy gracioso Lokillo, pero para nuestra suerte probablemente solo estaremos a merced de los grandulones. —después de aquella observación se relajó un poco y trató de cambiar y relajar su ceño. —Está bien. Perdóname... —y mientras entraban a los vestidores daba una gran mordida a la manzana dorada.
.
—Grandulones sin cerebro, seguramente. —añadió sin mayor empacho y bufando un poco. Luego miró al castaño cuando se disculpara y empezara a comer la manzana.
—De acuerdo, te perdono. No me ruegues que eso no se ve bien, ¿qué van a decir los demás? —siguió bromeando para ver si así el arácnido iba dejando de lado su mal genio.
Ya en los vestidores encontraron a varios chicos, algunos guardando cosas en su casillero, otros charlando mientras salían o iban a las duchas, y otros queriendo estar de bravucones... Como uno en especial que llegó a molestar.
.
—Son de la única especie que hay. —soltó con una risilla antes de seguirle replicando. —Solo dirían que tengo un nuevo abusador y eso no sería bueno para ti. —al decir su última palabra ya tenían en frente a uno de sus compañeros pertenecientes al equipo de americano.
—Vaya, vaya. ¿Qué tenemos por aquí? Es solo el "Pequeño Estorbo" y un niño lindo. No te había visto antes, seguro ya te habríamos dado la bienvenida... —mientras hablaba se había puesto entre Peter y Loki, pasando sus pesados brazos sobre los hombros de ambos.
.
—De hecho, tienes toda la razón, no hay tipos grandes con cerebro grande. Es una cosa o es otra. —seguía el juego. —¿Que no sería bueno para mí? Vamos, podría tener un club de seguidores y a ti te convendría, sería algo así como tu bully amigable, es decir, solo yo podría molestarte con afecto. —decía ufano, pero pronto el "grandulón" aquel empezó a fastidiar. Loki rodó los ojos y suspiró cansado.
—Oh, pero que amable de tu parte querer darme una "calurosa" bienvenida. Que gentil. —le sonrió como si nada. —Por cierto, su nombre es Peter Parker, y el mío es... —lo miró desafiante. —No eres digno de saberlo. —puso una expresión altiva.
.
—¡El niño bonito tendrá su calurosa bienvenida! —exclamó el grandulón, casi rechinando los dientes de enojo ante la actitud prepotente de Loki. —¡Chicos! —llamó a sus amigos empujando a Peter, que por ahora no era la presa de ellos, y siguió con su brazo sobre Loki, mientras que los demás chicos parecían seguir órdenes que nunca fueron dichas.
Uno sujetó al castaño, otro abría la puerta de un baño y los demás se mantenían cerca por si alguien intentaba interponerse.
.
Se mantuvo sin inmutarse, viendo y escuchando al "líder" de aquella bola de ineptos.
—¿En serio? ¿El baño? —alzó una ceja cruzándose de brazos. —Como dijimos Peter, grandulones sin cerebro. No tienen imaginación más allá de ideas totalmente aburridas. —volvió a mirar al sujeto. —Luego será meterme al casillero, al contenedor de basura y seguramente me robarás la ropa mientras estoy en la ducha, ¿no? Pffft…
.
De las narices de aquel chico comenzaban a escucharse los fuertes bufidos, sintiéndose de cierta manera humillado, y sin dudarlo más sujetó con fuerza al "nuevo" para meterlo al retrete.
—¡No! —se escuchó el fuerte grito de Peter que se había liberado de aquel que lo sujetaba y fue a quitarle de encima a Loki a su eterno acosador. Podría hacer lo que quisiera con él, pero no a Loki. Y siendo pura inercia le soltó un fuerte puñetazo que desencadenó que el resto se le echaran encima. No importaba tanto si dejaban en paz al dios.
.
Dejó que el sujeto lo llevara con brusquedad hacia el retrete, pero claro que ya estaba planeando algo. Sin embargo, Peter se le adelantó para defenderlo, y vaya forma de hacerlo, reventándole el puño en el rostro al grandulón.
—Uuuh, eso dolió. —frunció la expresión como suele hacerse cuando se ve a alguien darle un buen golpe a otro, aunque no pudo disfrutar mucho pues los otros acosadores ya se le iban encima al castaño y no lo permitiría. Así que con un conjuro los detuvo a todos, dejándolos clavados al piso como si sus pies fuesen imanes.
—Saben, ustedes no son más que una bola de inútiles buenos para nada. Ninguno es capaz de dejar que uno solo resuelva sus problemas, que decepción, tststs… —negaba mientras movía su índice de un lado al otro.
—Y tú... —se acercó al problemático número uno, interponiéndose entre él y Peter. —Golpéame. —lo retó, ignorando la expresión de alarma del castaño, incluso lo retiró un poco. —Anda, lánzame tu mejor golpe. —sonreía de modo altivo, colocando sus manos en la cintura.
.
—Loki, es suficiente. Vámonos. —no le importaba lo que hubiera hecho para detener a los otros, pero ya era suficientemente malo y riesgoso que aquello continuara.
—Jajaja... —el grande soltó una risa nerviosa. Su orgullo estaba siendo burlado, pero no lo suficiente como para detener sus abusos, aunque no se explicaba qué era lo que pasaba y por qué sus compañeros estaban igualmente paralizados. —¿Peter te tiene que defender de nuevo, niño bonito?
La sonrisa de Loki pareció ensombrecerse sin dejar de ser altiva. Peter no supo cómo interpretar aquello, pero tiró del brazo al azabache para salir de ahí.
.
Afiló sus esmeraldas ante la provocación de aquel sujeto. Cuántas ganas tenía de hacer puré a ese bueno para nada, pero se detenía por dos razones de peso. La primera, Peter. La segunda, debía pasar desapercibido, y si su madre se enteraba de que transformó a un grupo de abusivos en ratas de alcantarilla tendría un castigo ejemplar.
—No, Peter… No es suficiente. —siseó lo último sin dejar de retar al grandote. Analizó su complexión, era corpulenta, musculosa, pero casi podía jurar que ese tipo fue un gordo acomplejado gran parte de su infancia, así que...
—Oye, tú debiste ser un cerdito bastante curioso en tu niñez. Seguramente no paraban de llamarte "jamón con patas", y te hacían correr para verte rebotar cual pelota de ping pong. Oink-Oink… —se aplastó la punta de la nariz con su índice mientras imitaba el sonido nasal con el que se hacía referencia a dicho animalito.
.
—¿D-de qué estás ha-hablando? —titubeó el grandulón sin saber cómo había descubierto su pasado, sintiéndose expuesto y de algún modo indefenso. —Mientes...
—¡Suficiente!... No puede hacernos nada, vámonos. —siguió insistiendo Peter. Vaya día que estaba teniendo.
.
—Ah, sí... Bueno… Antes fui llamado mentiroso, embaucador, traicionero y demás adjetivos, pero te contaré un secreto… Ya no puedo mentir. —ignoró a Peter e hizo un ademán de "ni modo" para el bravucón. —Y tú sabes que es verdad, pequeño rechoncho. —se mofaba del nerviosismo que transpiraba el grandulón, y cuando sintió la presión de una mano en su brazo fue que aceptó terminar con el show.
—Si quieres más, ven por nosotros cerdito. Oh, y disfruta tu almuerzo, espero que no te toque comida echada a perder en el comedor, ya sabes, a veces pasa. —a veces y con ayuda de magia.
.
—¡Cállate! —gritó aquel bravucón que había decidido tajantemente dejar de ser el último de la cadena alimenticia para ser el primero.
Lo había logrado y había enterrado su pasado. Fue difícil, pero lo logró. Ahora venía aquel chico nuevo para desenterrarlo con tanta facilidad y tan certero que, sumado a sus traumas infantiles, provocaron que sintiera una profunda desesperación que en poco se desbordaría por sus ojos.
Peter, llevándose casi a cuestas a Loki, estaba enfurecido. No se había arriesgado por él para que las cosas terminarán así. Estaba enfadado de verdad, más consigo mismo que con el joven dios.
—Más te vale no arruinarle el almuerzo. —sentenció tajante.
.
—Nos vemos. —cínicamente movió una mano en el aire como despidiéndose del grandulón, siendo prácticamente arrastrado por Peter. Ya fuera, Loki deshizo el hechizo que mantenía los pies de los otros pegados al suelo.
—Apuesto a que ese idiota te lo arruina cada que tiene oportunidad. Una cucharada de su propia medicina no le caerá mal. —decía sin echarse para atrás, pero la mirada pesada del castaño le hizo apartar la mirada y gruñir por lo bajo. —De acuerdo, fue suficiente con esta humillación.
.
—¿Crees que eso es importante? Aprecio el gesto de tu parte, pero esta clase de problemas son realmente insignificantes... —le dio la espalda y tomó una gran bocanada de aire, agitando un poco alterado su cabello, tenía que tranquilizarse de alguna manera.
—Como vamos algo tarde, y no quiero escuchar las reprimendas de la profesora, demos una vuelta hasta la hora del almuerzo. Así te vas familiarizado más rápido con la escuela.
.
Miró extrañado al arácnido… Bueno, tal vez si se le pasó un poco la mano, pero realmente no se arrepentía, ese bruto necesitaba que lo ubicaran. Además, no iba a permitir que molestara a su "trollamigo" por excelencia.
—Lo siento... —le dijo con sinceridad, acercándose al otro. —Prometo no meterte en problemas otra vez. —alzó la mano derecha como signo de juramento. Claro que él por su cuenta podría meterse en problemas sin afectar a Peter, en caso de ser necesario.
—¡Excelente idea! —ya con el ofrecimiento lo tomó del brazo y lo jaló para seguir caminando. —¿Qué me mostrarás ahora?
.
Peter sonrió ligeramente y palmeó la mano de Loki mientras hacia su promesa. —No... —hizo una pausa dramática. —Esta vez no fue nuestra culpa. Así que te la dejaré pasar... Aunque se te fue un poco la mano.
Dejó escapar otra sonrisa mucho más relajada en esta ocasión. Le sorprendía lo relajado que podía llegar a ser su amigo, aunque a veces creía que nunca se tomaba las cosas en serio... O simplemente se comportaba como el adolescente que era entonces.
"A veces quisiera ser así", pensó para sus adentros.
—Uhm... No sé. ¿La biblioteca estaría bien para ti?
.
—Hm, era lo menos que se merecía. —se encogió de hombros fingiendo demencia, terminando por sonreírle al castaño a quien ya se miraba poco menos tenso.
Sabía que la vida de Peter no era sencilla. Era un héroe ejemplar, estudiante dedicado, sobrino responsable… Su espalda tenía una carga considerable de tareas que no muchos soportarían, y esa era una de las cosas por las que lo apreciaba y admiraba. Y ahora que estaban en la misma escuela, teniendo las mismas clases, tendría que ayudarle a relajarse un poco.
—Biblioteca, aceptado. —acordó de buen modo emprendiendo el camino con el arácnido.
.
—Algo me dice que si te lo propones terminarías con todos los libros en menos de dos semanas. Tampoco es como si tuviéramos muchos. —rió un poco, recordando que él lo había hecho en todo un año y solo iba a la biblioteca a hacer los trabajos grupales.
—Pero también podrías consultar la biblioteca de la ciudad. Es mucho más grande... ¡Oh! Mira, ahí a tu derecha son los laboratorios de Química y más adelante están los de Biología.
.
—Tal vez te tome la palabra. Siempre y cuando no tenga misiones después de clases. —miró la duda en el rostro del castaño y explicó. —Soy algo así como un "agente encubierto", madre me pide que resuelva ciertos casos. —caminaban cuando Peter le señaló los laboratorios.
—Vaya, se ven listos para unas cuantas explosiones. —rió palmeando un hombro del castaño. —Es broma, relájate. Prometí que me portaré bien.
.
—Entonces no podrás ir a comer pizzas y esas chatarras... Será una lástima. —fingió un sentido de pésame en la voz y en su rostro que no se pudo borrar con la broma de hacer estallar los laboratorios.
Continuaron caminando por los pasillos y notó poco después las miradas que le lanzaban a Loki. Sería ridículo que fueran hacia él pues ya llevaba rato en la escuela y sería demasiada coincidencia que de la noche a la mañana fuera popular.
—Creo que me juntaré más contigo para ser popular. —le susurró discretamente, pues hasta la chica que en algún momento le había gustado ahora miraba a su amigo.
.
—Tampoco es que tenga misiones todos los días, Parker. —lo miró parco. —Y, además, puedo estar de misión y comer al mismo tiempo. Tú puedes venir y ser mi secuaz. —le dio un leve golpecillo con el puño en su brazo.
Siguiendo su recorrido encontraban cantidad de miradas, Loki correspondía una que otra con un "que tal", "lindo traje", "te queda ese color", y cosas así. Era curioso, en Asgard fue algo así como el bicho raro desde niño, obvias razones, y ahora en Midgard era popular.
—Claro, insecto. Júntate conmigo y toda la escuela sabrá del dúo dinámico que somos. —le guiñó un ojo cómplice.
.
—Jajajaja tampoco es como si fuera a comer diario... Oye, no suena mal. Diles eso a los criminales porque tengo agenda llena, mi buen "agente encubierto". —después de un mal rato claro que sus comentarios sarcásticos le lograban sacar una gran sonrisa.
—Lo siento, pero Peter Parker… —colocó dramáticamente su mano sobre su pecho para hacer más énfasis en su persona. —Es un chico que debe mantener un perfil bajo. Eso es más para ti.
.
—La pizza da energía, ahora entiendo por qué estás todo debilucho, debes comerla diario. Y más si tiene tocino. —puso cara de sublime antojo, riendo después. —Uhm... Sabes, acabas de darme una idea interesante. —le pasó un brazo por los hombros para hablarle en complicidad. —El Sorprendente Hombre Araña y Loki, Agente de Asgard, trabajando juntos por el bien de los neoyorquinos y el mundo. ¿Qué te parece eso socio? —miró al castaño emocionado ante la idea.
—Ciertamente, ser un chico popular te quitaría el encanto. —sonrió ladino. —Aunque no es como que quiera un club de fans tras de mí, la fama puede llegar a aburrir… Pero aprovecharé si me dan obsequios y esas cosas.
.
—Prefiero la comida de mi tía que comer diario pizza... Un día te invitaré a comer y espero que no comas como lo hace tu hermano.
Alguna vez se le había presentado la oportunidad de comer con el equipo de los Vengadores y le abrumó ver todo el show que armó el dios del trueno, entre comida y bebida y una necia actitud de confrontar al primero que cruzará miradas con él.
—No suena nada mal, pero... ¿Podrá Loki seguirle el ritmo al Increíble Hombre Araña? —preguntó dándole una entonación de narrador de deportes a su voz, pasando su brazo por la cintura de Loki. Así era mucho más cómodo que intentar subirlo a su hombro. —Jajajaja solo espero que compartas de los chocolates que te lleguen a regalar.
Continuó bromeando, era divertido aquello. No sentía, por primera vez, la necesidad de ocultar cierta parte de su vida ante su amigo pues ya sabía su secreto y sabía que no lo delataría. Era agradable ser más "él mismo" en lugar de ser uno u otro.
.
—Más vale que sea un día pronto. No sé, hoy o mañana tal vez. —seguía en su pose relajada hasta que tocó el tema de su hermano. Loki bufó y rodó los ojos.
—Oye, está bien que sea mi "hermano", pero no por eso soy capaz de comerme la mano sin darme cuenta, o armar un alboroto porque alguien quiera comerse la última porción. Además, técnicamente no compartimos lazos, soy una reencarnación del antiguo Loki, así que mis modales siguen siendo los de un príncipe elocuente. —fingió altivez y ligera sugerencia, más terminó sonriendo bromista con la referencia a su resistencia en contra del arácnido.
—¡Ja! Vamos, ¿acaso no ves mi condición atlética? Y te recuerdo que soy un dios, mejor tu preocúpate por seguirme el paso. —seguirle el juego era muy natural, se sentía cómodo caminando con Peter así de juntos y bromeando como antes. Eran camaradas después de todo, ¿no? —Somos un equipo, supongo que puedo compartirte un poco de mi botín.
Genuina alegría asomaba en su rostro. Hacía tiempo que no se veían, y ahora el destino hasta los tenía estudiando en la misma escuela y con el mismo horario. Loki había pasado ya algunos meses en Midgard siendo el agente secreto de su madre, atrapando algunos asgardianos renegados, entre otras cosas, pero salvo Verity, no tenía otros amigos con quienes pasar el tiempo. Encontrarse con un viejo amigo como lo era Peter realmente le hacía feliz.
.
—Sigues siendo Loki, sea cual sea el cuerpo en el que estés. Y espero que en todos llegues a recordarme. —dejó rápidamente a su hermano en el olvido pues por el momento no era un tema de su interés, aunque acertó al compararlo con el ojiverde. —Yo invito, tú pagas. ¿Qué te parece mi idea? Así vamos a comer hoy y no esperas tanto tiempo. —reía cómoda y abiertamente. Se le veía poco en ese estado estando en la escuela. Peter se olvidaba de a poco de su entorno.
—Solo lo dices por ser un verdadero dios... Pero insisto en que no podrías conmigo. —le lanzó una mirada retadora por el rabillo del ojo, incluso apretó un poco la cintura del otro antes de detenerse en seco. —Y... ¿A dónde se supone que te llevaría? —sí, se había olvidado de la biblioteca.
.
—Crearé un hechizo que mantenga los recuerdos que quiera por cada generación. —le dijo bromista, pero en serio a la vez. Por su puesto que Peter sería una de las personas que quisiera recordar, sino cómo saber a quién le hacía el mejor bullying amistoso.
—Eres un tacaño. Pero acepto, la próxima vez será tu turno y te advierto que podría pedir el doble de cosas. —seguía sonriendo entre la queja. —Creo que solo hay un modo de comprobarlo, tengamos un duelo. El que venza al otro lo lleva al cine este fin de semana, función 4D, combo doble y un helado súper especial. —lanzó el reto, atrayendo un poco al castaño casi simultáneamente al apretón en su cintura. Más al detenerse y escuchar la pregunta de Peter, puso cara de fingida meditación.
—Uhm… Creo que habíamos quedado en ir a la biblioteca, pero no creo que la encontremos en el campo de fútbol. —ya estaban a la entrada prácticamente.
.
—Pero al menos ya sabes cómo llegar al campo de fútbol... Nunca se sabe cuándo pueda haber un simulacro o algo. —reía discretamente intentando disimular su falta de atención. —dando media vuelta para retroceder unos pasos hacia la biblioteca, tomó de nueva cuenta a Loki de la misma manera, solo que con el brazo contrario.
—Más que tacaño soy ahorrativo. —y lo llevaba al extremo, procurando guardar hasta el más mínimo centavo. Pero en ocasiones flaqueaba y gastaba más de lo que se permitía, ya fuera en salidas con sus amigos o algún accesorio o reparación de una de sus cámaras. Lamentablemente para él no solían ser tan resistentes como desearía y con una buena calidad de imagen. Siempre era una u otra.
—No me retiraré fácilmente si es lo que estás pensando. ¡Acepto tu reto! —aceptó seguro de poder costear los gastos, aunque con un futuro trabajo extra.
.
—Eso es correcto, hay que saber dónde está cada cosa y más cuando tienes prisa por llegar. —devolvió sin problemas, volviendo a pasar su brazo por sobre los hombros del castaño mientras este le sujetaba la cintura. —Hmhm, me agrada tu espíritu. Con suerte no quedarás en la quiebra, quien sabe, nunca se sabe cuándo puedas ganarle una a un dios.
Pronto llegaron al edificio de la biblioteca. Entraron en silencio, no había muchos estudiantes, solo algunos repartidos en todo el lugar.
—No es muy grande, pero parece que está bien. —la bibliotecaria, una señora mayor, le hizo un gesto de "shhh" con lo que Loki le dio una sonrisa apenada.
—Se parece a mi antiguo maestro de magia. —le susurró al castaño.
.
—Dime que hay premios de consolación... —aquel acercamiento le produjo una mala espina con tener más presente la sola idea de perder el desafío, que ya había aceptado sin razonarlo un poco más como acostumbraba hacer cuando se trataba de decisiones importantes.
Al llegar a la biblioteca, y ser reprendidos de la manera más cliché, se disculpó de igual modo que Loki e hizo que salieran de nuevo para seguir charlando más a gusto sin ganarse alguna clase de sanción.
—Te dije que era pequeña... Te aprendiste el camino, ¿cierto? Vayamos por el almuerzo, creo que es lo que te falta conocer. El centro de reunión de toda esta manada de adolescentes con las hormonas alteradas.
.
—¿Premios de consolación? Uhm... Sí, supongo que sí. —le iba diciendo ya fuera de la biblioteca. —Sí, lo dijiste. Y es pequeña pero acogedora, aun con todo y la abuela... ¡Oh, el almuerzo! Eso es esencial, vamos. —alentó al castaño a llevarlo sin despegarse, aunque rió después por el comentario.
—Claro, tú y yo somos inmunes a la edad de la punzada, pobres de ellos.
.
—¡Por supuesto! —reía a carcajadas. Si tan solo lo hubiera visto el curso pasado se habría reído de todos sus intentos fallidos por salir con una de sus compañeras. Después de aquel fracaso, o fracasos, decidió dejarlo por la paz y concentrarse más en los estudios y la ciudad entera.
—Creo que hoy sirven ensalada y hamburguesa sin pan... Sí Loki, solo sirven la carne. —terminó por responder ante la cara de duda y espanto del ojiverde. —No es tan mala como suena.
.
Algo le decía que Peter no había tenido tanta suerte con las chicas, aunque era de esperarse, con su lado oculto como Spiderman, su trabajo en el Clarín y la escuela, además de cuidar de su tía, tener y mantener una relación debía ser el doble de difícil, o triple, de un chico sin tantas presiones.
Loki entendía eso, aunque realmente no le importaba tanto no tener a alguien especial en su vida… Ya no, al menos.
Siendo un niño callejero su única preocupación era comer, que no lo atrapara la policía estafando y dormir en un lugar seguro. Cuando Thor vino a él y le reveló quien era, lo que menos pensaba era en tener novias asgardianas. Además, enfrentarse a Surtur y otros conflictos no le daban tiempo. Aunque más pronto que tarde fue su hermano quien se convirtió en ese "alguien especial", alguien al que no deseaba recordar.
Sin embargo, tal vez la pequeña Leah pudo ser ese breve chispazo de tierna ilusión. Esa niña era encantadora entre su parquedad, pero claro, había sido creada a partir de la magia de Hela, y solo la creó para ver que él cumpliera su parte del trato a cambio de ayuda con Surtur. Leah fue una niña especial, tal vez la única que hubo conocido, aunque solo fuese por un corto tiempo.
Y ahora, lo único que tenía en mente era cumplir las misiones que su madre le encomendaba. El corazón estaba bien sin esas complicaciones.
—¿Qué cosa has dicho? ¿Pero qué brujería es esa, cómo que sin pan? —miró consternado al castaño. —Bien, creeré en tu palabra, pero si no me gusta voy a tener que quejarme con el director. —habló con falsa indignación, siguiendo el camino que Peter indicaba.
.
—Mejor trae tu propio almuerzo... Aunque en ocasiones sorpresa sirven buena comida.
Por fin había soltado al hechicero para hacer fila y tomar la charola para coger sus alimentos que se desplegaban sobre una amplia barra. Tomó dos porciones de fruta picada, el plato con la ensalada y la carne a un lado, un jugo envasado y una mini barra energética. Siempre había considerado buena la comida, aunque la mayoría siempre se quejaba por una u otra razón.
Esperó a que Loki terminara de tomar lo que quisiera y buscó un par de asientos libres.
—Como podrás ver, hay una gran variedad de adolecentes alocados. —literalmente el comedor lleno de bullicio parecía todo un zoológico.
.
—Uhm, le daré la oportunidad de sorprenderme a la comida de aquí. —declaró esperando su turno en la fila, ya separado del castaño. Tomó una porción de fruta, la carne con ensalada, un poco de puré de patatas con salsa, jugo de manzana y un chocolate.
—No me digas. —observó a todo el "zoo" ahí reunido y vaya que era variado. —Bueno… Podría ser peor, supongo. —miró con ligereza al arácnido, llegando pronto a una mesa algo apartada. —Bien, vamos a ver que tal sabe esto. —cortó la carne, le puso algo de ensalada y puré y la probó con gesto de suma concentración masticando lento.
—Uhm, no está mal... —dio su visto bueno y comió otro poco.
.
Comió sin preocupación mirando a su alrededor por alguna novedad o atento a su sentido arácnido. Nunca faltaba el que quisiera hacerse el gracioso haciéndole una "bromita", pero todo parecía tan tranquilo después del escarmiento de Loki.
—Ya estaba pensando en cuánto es lo que tendrías que pagar en la pizzería si no comías ahora. —bromeó un momento, dándole unos tragos a su jugo igualmente de manzana.
.
—Lo justo por una deliciosa pizza hawaiana con tocino frito. —devolvió risueño y luego miró alrededor con curiosidad.
De pronto vio entrar al bravucón del baño junto con su séquito de bullys. Este lo notó, pero Loki no le quitó la mirada entre filosa y burlona de encima, logrando que el "mastodonte" se incomodara e indignara, y diera la vuelta para irse a sentar lo más lejos que pudo.
—La historia del bullying no será igual a partir de hoy en Midtown. —murmuró con una expresión satisfecha, bebiendo un poco de jugo.
.
Peter también había notado la llegada de su "eterno rival" al comedor. No era nada discreto, pues a su paso siempre se escuchaba algún quejido o la vocecilla chillona de alguna porrista. Solo trataba de mantenerse neutro después de lo ocurrido.
—Recuerda tu promesa. Nada de comida echada a perder. —lanzó su advertencia cual madre a su hijo berrinches mientras continuaba comiendo ahora su fruta. —Ahora tiene su atención en otras "presas".
.
—Descuida, te di mi palabra. Puedes confiar en mí. —le guiñó un ojo, comiendo más de su carne que ya casi terminaba. —Sabes, no entiendo por qué las chicas siempre van detrás de tipos como ese. Grandulones sin cerebro que sacan sus frustraciones denigrando a los demás. —terminó la carne, bebió de su jugo y comenzó a degustar la fruta.
—Aunque claro, las chicas que los idolatran también tienen unas ideas muy cuestionables en su cabecita. —enarcó una ceja viendo a una porrista con cara de ensoñación, rayando en lo patético, sentarse al lado del tipo.
.
—Son cuestiones evolutivas, Loki. Nada tan sencillo como eso… En teoría las chicas buscan a alguien fuerte que pueda protegerlas a ellas y a la dependencia que inconscientemente ya están imaginando dejar. Recuerda que el más apto sobrevive. —interrumpió un momento su pequeña explicación para ingerir más fruta y continuar con la boca medio llena.
—Y luego está la minoría como yo, que busca ser y hacer algo en el futuro para superar a aquellos afortunados que parece que nacieron con todo en bandeja de plata. Tu mejor que nadie debe saber que el destino siempre tiene nuevas sorpresas que dar. —terminó de hablar más no de comer. Su siguiente "víctima" era la barrita energética con trocitos de frutos rojos.
.
—Sí, lo sé. Pero, aun así, que poco se valoran esas chicas para estar con patanes como ellos. Tú serías un mejor prospecto, pero ellas se lo pierden. En fin... —prefirió degustar su fruta pues hablar de gente sin cerebro llegaba a ser aburrido.
—Sabes Peter, cuando aún vivía en Francia me preguntaba qué se sentiría tener una mansión como Stark, con cientos de habitaciones, gente que estuviera atenta a mis necesidades, tener más que lo necesario. Y resulté ser de la realeza, eso excedió mis ideales. —se llevó un trozo de melón a la boca, masticó un poco y prosiguió. —Aun así, hay veces que todavía no siento ese "peso". Todavía llego a pensar que soy un pobre diablo... Tal vez por eso el poder no se me ha subido a la cabeza. —sonrió mientras veía su porción de fruta y decidía comer un cubo de papaya.
.
Por un momento dejó su barrita a medio camino hacia su boca al escuchar la opinión de Loki. Le resultaba algo extraño uno de esos halagos.
—¿Y por qué crees eso?... Creí que dirías algo sarcástico o cruel. —soltó una risita algo tímida sin creer de verdad que su amigo hubiera dicho algo semejante.
—Pues... De verdad eres un diablillo. Pero eso no significa que siempre hagas cosas malas o que los demás no confíen en ti. En tu caso, eras un dios tan milenario, tal vez solo se trate de cuestión de tiempo para que vayas rememorando más cosas, y de igual manera tus responsabilidades como divinidad vayan en aumento.
.
Se extrañó ante el comentario del castaño, por lo que le miró con el ceño fruncido y una ceja levantada.
—¿Por qué debería ser cruel contigo? —volvió a revolver su fruta mientras hablaba. —Es cierto que nuestra amistad se basa en trolearnos mutuamente, pero eres mi amigo Peter, y aunque te juegue bromas pesadas muchas veces jamás te lastimaría de ninguna forma. —alzó de nuevo sus esmeraldas mostrando camaradería para el arácnido.
—Y creo que eres mejor que ellos porque tú si usas el cerebro y tienes una madurez que ninguno de esos abusivos puede siquiera aspirar a tener, al menos en unos diez años. —se llevó otro cubo de fruta a la boca, masticó un poco y siguió. —Además… Eres dedicado, inteligente, sensible, usas tus habilidades para hacer el bien, y pudiendo cobrarte sin problemas lo que esos tarados te hacen no lo haces, eres noble. Demasiado noble... —alzó ambas cejas pasando el bocado. —Eso te hace superior a esos gusanos. —había terminado su fruta y ahora se iba por el chocolate dándole una mordida.
—Uhm, quizás tengas razón… Si lo tomamos desde el punto objetivo, quien fui una vez causó mucho daño, es natural que la mayoría aun sienta desconfianza en lo que soy ahora. En parte por eso madre me ha tomado bajo su completa tutela. Trabajando para ella se asegura de que todo marche en orden, así los demás podrán ver que no soy el Loki que una vez conocieron, aunque tenga el mismo rostro. —decía todo ello sin ofuscarse, tan relajado como si no estuvieran hablando de su anterior vida llena de maldad y traición.
—Labraré mi propio destino en esta vida que ahora es mía. —le guiñó un ojo cómplice y en eso sonó la chicharra.
.
Escuchando atento cada una de sus palabras poco a poco su rostro se iba sonrojado conforme el otro continuaba, hasta que no pudo más que desviar ligeramente el rostro sin poder responder algo coherente.
Quedó sumido en sus propios pensamientos, aunque seguía escuchando a su amigo que le devolvió una mirada cómplice. Perdido entre la realidad y su mente, más esos ojos esmeraldas que le guiñaban, se sintió aturdido, hasta que poco después la chicharra sonó trayéndolo de golpe a la realidad.
—Claro... Debes tomar la oportunidad de cambiar y demostrar lo que realmente puedes hacer sin necesidad de... ¿Artimañas?
Avergonzado por aquel "lapsus brutus" y por la respuesta que, aunque no estaba tan perdida del tema del que hablaban, estaba un poco atrasada, terminó por acentuarse más el rubor en sus mejillas. Aunque deseaba que Loki no se riera de él.
.
—Justamente por eso no dejaré escapar esta oportunidad para hacer las cosas del modo correcto... —asintió de buen modo a lo expresado por el castaño. —Aunque a veces pueda ser cuestionable, pero sin llegar a caer en los mismos errores de antes.
El hechicero se había puesto a mirar el techo, pero cuando bajó la mirada encontró algo extraño en el rostro de Peter. El castaño no le miraba y sus mejillas estaban sonrojadas. Parpadeó con intriga, miró hacia atrás "a discreción", pues tal vez hubiera alguna chica que a su amigo le interesara, pero eran en su mayoría chicos. Regresó a mirarlo, entrecerró los ojos y mordió su chocolate.
—Vamos, no lleguemos tarde a la siguiente clase, tomate. —le dijo entre bromista y presuntuoso, junto con una media sonrisa. Se levantó entonces, tomó su charola y esperó al castaño.
.
Bufó levemente y rodó los ojos mientras recogía un poco los platos y utensilios que había usado. Se puso de pie colgándose la mochila y llevando la charola en las manos.
—El día se va mucho más rápido después del almuerzo. —fingió una sonrisa tranquila y caminó de regreso a la barra para dejar la charola y salir del comedor.
La siguiente clase que tomaron fue Literatura, en donde Loki se hizo presente con casi todo un tratado oral del tema que estaban viendo. Y aunque Peter había comido aquella manzana dorada pudo pegar el ojo otro poco, despertando justo a la par de la ovación, tanto del profesor como de sus compañeros, aplaudiendo más por imitación que por convicción.
La siguiente clase fue Matemáticas que pasó sin pena ni gloria. Lo usual. El profesor explicaba cómo resolver una ecuación y al siguiente momento ya estaban resolviendo diferentes tipos de ejercicios y problemas. Peter terminó con relativa facilidad y rapidez todos los ejercicios, teniendo tiempo de sobra para andar mandando recaditos a Loki, haciéndole burla de su lentitud después de haber sido toda una "estrella" en la clase anterior.
.
—Eso es porque teniendo el estómago lleno uno está más contento. —añadió dejando la charola en la barra y yendo con Peter a la siguiente clase.
Siendo Literatura la siguiente materia, no se limitó y dio cátedra de su don para el habla, la lectura y la narración. No era egocentrismo, pero si eres bueno en algo por qué ocultarlo, y claro, las ovaciones llegaron haciéndole sentir satisfecho mientras miraba sonriente al castaño a su lado.
No así en Matemáticas, donde Peter ahora se burlaba de su lentitud con la solución de los problemas dejándole notas sobre la libreta. Loki solo le miraba con reproche, gesticulando uno que otro "muy gracioso, insecto" o "te odio". Claro, eso último en broma. Al terminar la clase, apenas resolvió las ecuaciones rayando en tiempo.
—Odio los números, los detesto... —se quejó dejando caer la frente sobre su cuaderno. —Ja ja ja… Ríete ahora que puedes, tu ensayo en clase de Literatura se quedará corto frente al mío. —le dijo al arácnido cuando empezó a burlarse.
.
—Pero son nuestros amigos. Gracias a ellos se ha logrado dar explicación a muchos fenómenos... No te haría daño si abrieras uno de esos libros de vez en cuando. —decía burlonamente cuando guardaba su cuaderno y lápiz en la mochila.
—Y... JAJAJAJA… —exageró sus carcajadas. —Me río porque no me importa. El profesor ya sabe que soy malo en sus ensayos. —teniendo sus cosas listas con calma fue saliendo a los pasillos. Las clases habían terminado.
—Por cierto, ¿en dónde estás viviendo?
.
—Sí, tal vez lea alguno un día de estos. —dijo entre dientes, incorporándose y guardando de igual modo sus cosas en la mochila. —Bueno, no importa, en algo te venceré. Tengo TODO el semestre para hacerlo. —sonrió divertido, levantándose para irse a casa.
—En un departamento a diez minutos de aquí, ¿quieres ir? Así puedes ir a visitarme de vez en cuando o llegar a hacer la tarea. No sé, algo por el estilo. ¿Tu casa está cerca también? —preguntó ya saliendo hacia la banqueta.
.
Iba riendo y negando ligeramente con la cabeza. —Claro, en algo tenías que ser bueno y en otras no... Pero tampoco dejaré que te luzcas demasiado.
Una vez estando fuera se cubrió el sol con la mano. Era un hermoso día y la tarde prometía ser tranquila. Perfecta para darse el tiempo de pasar un rato más con su amigo.
—Uhm... Está bien, hoy no hay mucha tarea, conocería tu departamento y podríamos empezar temprano nuestro ret... —se mordió la lengua esperando que no lo recordara.
.
—Sería raro si lo hicieras. —ah sí, Peter no sería Peter si lo dejara ser siempre el centro de atención.
Se sentía totalmente a gusto. Realmente no esperaba mucho de su primer día en la escuela. Pensaba que sería un día "x" sin mayor chiste, casi aburrido, pero resultó ser todo lo contrario al encontrar a su viejo amigo.
—Ah, así que recuerdas nuestro reto. —lo evidenció con presunción, notando que Peter se cortaba en la última palabra que claramente dejaba al descubierto lo que habían acordado. —Me parece bien. Admiro tu valor. —le dio un golpecillo en la barbilla, riendo con travesura.
.
—Sería una lástima desperdiciar una tarde tan tranquila como esta. —mencionó a modo de sarcasmo y sonrió resignado a lo que tendría que hacer después. Llamaría a su tía para avisarle que llegaría tarde.
—Entre más rápido comprobemos quién es más fuerte, más rápido uno de los dos tendrá a su "joven pupilo". —despeinó un poco los cabellos negros perfectamente peinados hacia atrás, como si diera por hecho que el que ganaría sería él y Loki terminaría siendo el "ayudante".
.
—Fingiré que no escuché el sarcasmo en tus palabras. —seguía sonriendo, y más con ese gesto de su cabello siendo despeinado. —Luces muy seguro, eso me agrada, un rival que no se sienta a la altura de competir contra mí no es digno. Y desde ahora mejor te pido disculpas... —se detuvo en seco frente al castaño, poniéndole las manos en los hombros, y con solemnidad le dijo:
—Lo siento por tu derrota, amigo. —le palmeó la mejilla izquierda y retomó el camino, aunque Peter se había quedado ligeramente atrás. —Vamos, no tengas miedo. Seré gentil. —decía entre risillas mientras caminaba.
.
—¿Disculpas? —aquello le sorprendió tanto que le hizo detenerse, cosa que aprovechó el ojiverde para seguir jugando bromas como él había hecho. —¡Maldito! —le alcanzó dando grandes pasos animados y se le echó encima, sujetándose del cuello de su amigo y dejando caer un poco de su peso. No quería tirarlo, solo desbalancearlo un poco.
—Como has notado tengo mala memoria, así que recuérdame no golpearte en el rostro que de eso depende parte de tu supervivencia en la escuela y la buena imagen que has dado el primer día.
.
—¡Woooh, oye! —entre risas trató de equilibrarse con el castaño tras su espalda. —Claro Parker, suerte tratando de hacer que pierda la belleza de mi rostro. —en un descuido atacó a cosquillas al castaño para que se bajara y de paso vengarse.
.
—Seré considerado... ¡Hey! ¡Espera! Jajaja... ¡Con magia no! —las cosquillas era lo peor que podían hacerle. Era como un escarabajo boca arriba que ya no podía ponerse de pie.
—¡No! Ajajajaja... ¡Ahh!
.
—Yo quise ser bueno y tú me provocaste, así que toma... —siguió atacando a cosquillas al castaño hasta que logró acorralarlo contra un árbol pues pasaban por en medio de un parque. Era divertido verlo retorcerse y con lagrimitas en los ojos, además de su rostro rojo por la risa. No podía negar que Peter se veía lindo riendo cual pequeño.
—Bien… Suficiente castigo por ahora. —dejó de hacerle cosquillas al arácnido y luego se acomodó el cabello hacia atrás mientras sonreía sintiéndose el vencedor. —Vamos, es por allá. —le jaló de la muñeca para continuar, atravesaron la avenida y pronto estuvieron entrando a un edificio de diez pisos.
.
Uno de sus intentos por detener las cosquillas fue escapar, pero Loki nunca permitió que la distancia fuera mayor a la que sus brazos no pudieran alcanzar y terminó por acorralarlo en un árbol cercano. Por más que Peter intentara cubrirse, más se afanaba Loki por hacerle cosquillas, tanto que su rostro se puso más colorado que en la mañana, las lágrimas se le salían de los ojos, su cuerpo se retorcía y el estómago y su cabeza ya le dolían de tanta risa sin control.
Se sintió aliviado cuando por fin lo dejó, respirando con dificultad como si hubiera hecho mucho ejercicio. Creía que tendría tiempo de recuperarse, pero de inmediato fue jalado por la muñeca.
—Ya me las pagarás... —murmuraba receloso una y otra vez entre alientos, antes de prestarle más atención al lujoso edificio al que habían entrado.
.
—Claro Peter, claaarooo… —fue hasta el ascensor junto con Peter, hizo el llamado y pronto subieron. Su departamento estaba en el octavo piso. Fueron por el pasillo al salir y llegando a la puerta Loki abrió cediendo el paso al castaño, junto con un ademán de cortesía con su mano.
—Bienvenue chez moi [Bienvenido a mi hogar].
El departamento era sencillo pese a la apariencia lujosa del edificio. No tenía más cosas que un sofá, una mesita de centro, algunas plantas de sombra, una pantalla y equipo de sonido, la cocina, el baño, y en su cuarto un librero y el armario.
—Siéntete como en casa. —dejó su mochila en el sofá y fue directo a la cocina. —¿Quieres una soda, agua, cerveza?
.
Peter recorría con la mirada cada rincón del edificio que podía. Incluso en el elevador y el pasillo hacia el departamento, siendo un espacio pequeño relativamente.
—Merci. —agradeció en francés solo por no hacerse el desentendido y hacerse el importante, pues en alguna remota ocasión tuvo la oportunidad de tomar un par de clases de francés.
Al entrar, dejó su mochila de igual manera en el sofá siguiendo a su amigo de cerca.
—Creí que estaría más lleno.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por la mención de la cerveza. Aunque ya tenía la edad suficiente para consumirla aún le causaba algo de "miedo" tomarla. Su tío Ben siempre le había aconsejado que no se dejara llevar por los efectos y la sensación agradable que pudiera causar... Pero como el tío Ben se había ido antes de poder probar una en su compañía, nunca quiso probarla.
—Una soda estaría bien. Gracias.
.
—¿En serio lo creíste? —hurgaba en el refrigerador por un par de sodas. Declinó tomarse una cerveza, no era un consumidor frecuente, solo las tenía en caso de antojo remoto, por si Thor lo visitaba, que hacía tiempo no lo hacía, y cuando su amiga Verity iba a verlo o a cenar con él.
—Nunca fui muy adepto a los lujos, ¿recuerdas? —cerró el refrigerador para ir hacia el castaño extendiéndole su soda. —Ahora que puedo tener cualquier cosa, incluso un mejor departamento en una zona de alta sociedad, no es algo que quiera realmente. No sé, creo que no sería yo, me gusta estar cómodo con lo necesario aquí… Además, soy un agente al servicio de madre, debo mantener un perfil bajo. —destapó su soda y bebió medio sonriendo.
.
—Supongo que tienes razón. Pero siendo joven a cualquiera se le puede alborotar un poco la canica y darse ciertos lujos y libertades.
Pero quién era él hablando de lujos y libertades cuando ni él mismo se los daba. Abrió la soda y le dio un par de sorbos antes de que el gas hiciera de las suyas en su garganta y en su nariz, provocándole hacer unos gestos graciosos.
.
—Es posible, tal vez adapte una pequeña sala de cine. —mencionó como tomándolo en cuenta y luego rió quedo por los gestos del castaño. En eso su celular vibró en su bolsillo del pantalón y seguido sonó el tono de "Get Lucky" de Daft Punk.
—Dame un segundo. —le dijo al arácnido y contestó. —Hola Verity... Sí, acabo de llegar... Uhm, no tanto en realidad, encontré a un amigo a quien no veía desde hace un tiempo... —se recargó en la orilla del fregadero. —Ja ja ja muy graciosa. Claro que tengo amigos además de ti. Bueno, de hecho, solo eres tú y Peter… ¿Qué Peter? Parker, el Sorprendente Hombre Araña... Ajá, te dije que lo conozco desde niño... —ignoró con una mano la queja silenciosa del castaño por estar revelando su identidad con una desconocida, al menos para Peter.
—No, no puedes. Tenemos tarea que hacer y un reto que cumplir, pero puedes conocerlo después... Mhm, sí... ¡Hey, NO! —puso cara de absurdo risueño. —Bien, de acuerdo, te veo luego... Cuídate Verity. —terminó la llamada, guardó el celular y regresó su atención a Peter.
—Listo… Verity, una chica muy agradable y lista. Tiene tatuajes en los brazos, pelirroja, ojos ámbar, te caerá bien. —porque esperaba que sus amigos se conocieran y pudieran hacer migas tal vez. —¿Qué? —el castaño lo miraba con ojos entrecerrados. —Oh, vamos. Ella no revelará tu secreto, no te preocupes.
.
Siguió bebiendo de su soda mientras Loki hablaba por teléfono. De nuevo "Verity" hacía acto de presencia en la conversación. No quería ser chismoso o fisgón, pero sonaba como que la chica tenía una personalidad y sarcasmo similar al de su amigo, no le sorprendería tanto.
Todo parecía estar bien hasta que lo mencionó a él y a su "contraparte". De la sorpresa al ser revelada su identidad casi escupe y saca la soda por la nariz, dejándole una incómoda sensación por el burbujeo del gas.
Peter agitó las manos desesperadamente para que dejara de hablar, pero ya había sido demasiado tarde. Solo se quedó enfurruñado observando a Loki detenidamente. Como si con la mirada pudiera echarle algún tipo de maldición, o literalmente pudiera echarle chispas.
—Siento que ya no podré confiar más en ti... —seguía molesto y prefirió ir a la sala para tomar sus cosas. Y con ellas en la mano, por un breve y rápido momento, consideró el irse del departamento y tomarse el resto de la tarde, pero se vería más como un berrinche que cualquier otra cosa. Terminó por dejarse caer en el sofá para empezar a hacer los deberes que habían dejado.
.
A Loki se le esfumó la sonrisa al escuchar a un molesto Peter que estaba por irse. —Oye... No, espera… Peter... —ya iba a correr tras el castaño, pero este terminó sentado en el sofá, y sacando sus libros y libretas lo ignoró. Se mordió el labio inferior poniendo cara de genuina preocupación.
—Peter, yo... Lo siento. —se sentó al lado del otro, quien solo escribía y no le hacía caso para nada. Suspiró tratando de encontrar las palabras para hablarle.
—Confío en Verity, es una buena amiga, incluso me ayudó con un par de asgardianos renegados. No tiene poderes, pero es lista, y es una buena persona. Jamás le confiaría algo tan importante como tu secreto si no estuviera seguro que lo guardaría... —seguía mirándolo, pero no obtenía réplica ni una mirada. —Aun así, no debí contarle. De verdad lo lamento, Peter... No quise arruinarlo. —quedó en silencio, recargándose mejor en el sofá con la mirada gacha y apagada. Bueno, eso le pasaba por lengua larga.
.
Después de un rato de silencio, tras las últimas palabras de Loki, el castaño cerró su cuaderno y lo dejó en la mesita frente a él, tomando aire para mantener la calma.
—¿Sabes lo difícil que me es mantener el secreto? —habló serio y con severidad, cosa que casi nunca hacía. Guardó silencio, aunque realmente no esperaba una respuesta.
—¿Crees que no me encantaría decírselo a mis amigos e incluso a mi tía May? Sería mucho más cómodo para mí pues me ahorraría las mil y un excusas que me tengo que inventar a diario. Y no lo hago para mantenerlos a salvo y para no preocuparlos más de lo que ya hacen... Loki, esto no es cosa de juego para mí y tampoco debería serlo para ti. Por más lista que sea Verity es un blanco fácil para cualquiera de nuestros enemigos, piensa en eso para la próxima, ¿de acuerdo? —se acercó un poco a su amigo para buscar su mirada escurridiza e indicarle que todo estaba bien entre ambos. Aunque si le había sacado el enojo. Un poco más y se hacía verde.
.
Justo cuando pensó que Peter simplemente se levantaría y se iría lo escuchó hablar con seriedad, y no lo culpaba, estar de gracioso con algo realmente importante de verdad no había sido una buena idea.
No lo interrumpió y por tanto se mantuvo con la mirada baja, como si estuviese recibiendo un sermón de su madre igual que la vez cuando dejó escapar a Lorelei, la hermana de la Encantadora, y a Sigurd, en lugar de llevarlos de vuelta a Asgard. No lo hizo por ir contra los deseos de su madre, simplemente encontró "algo" en ellos que no los hacía tan "malos", solo querían una vida normal, por eso los dejó ir.
Algo similar pasaba con Peter, no era su intención molestarlo ni tampoco poner en la mira su identidad, pero no le había ido tan bien esta vez.
Cuando el castaño terminó, Loki apenas quiso mirarlo, realmente se sentía apenado.
—Prometo no volver a decepcionarte. —dijo por lo bajo. —Sabes que mi lista de amigos es reducida y... Si pierdo a uno importante no me lo perdonaría jamás. —lo miró aun agobiado, casi con un semblante infantil. —Puedes confiar en mí, Peter.
.
Sonrió más tranquilo y echó un brazo sobre los hombros de Loki para acercarlo y agitar un poco sus negros cabellos. El verlo tan dócil e infantil le causó mucha ternura, y tuvo que controlarse por no hacer otra cosa pensando constantemente "¡No caigas, solo es un truco!". Aunque sabía perfectamente que en esos momentos Loki no pretendía nada oculto.
—No te preocupes. Supongo que también yo debo de aprender a confiar más en quienes me rodean. —le dirigió una última mirada compasiva y acto seguido le entregó su mochila a su amigo. —Apúrate en hacer la tarea. Ya te llevo ventaja jejeje…
.
Se dejó hacer por el castaño sin reprochar. Inevitablemente recordó cuando siendo más niño, Peter hacía lo mismo al verlo algunas veces preocupado o cabizbajo. Sonrió con mayor tranquilidad y confianza, sabiendo que todo estaba bien entre ellos.
—Supones bien, aunque entiendo perfectamente tu desconfianza y el punto sobre exponer a las personas que nos rodean. —le decía mientras tomaba la mochila que el otro le pasaba y sacaba sus libretas y libros.
—Thor se las puede arreglar sin problemas y madre vive en Asgard, pero aun así es poderosa, cualquiera que osara enfrentársele conocería su poder. Y Verity… Ella es una mortal, más no es alguien "común". Trato de mantenerla lejos del peligro, aunque a veces es una buena ayudante. —abrió su libreta y luego el libro de Química en la página indicada.
—En cambio tu tía es más vulnerable, y no sé, tal vez alguna chica que tengas en la mira. —lo miró fugaz y con leve complicidad. —Ser precavido no es malo, pero confiar en los amigos de verdad tampoco lo es. —empezó a anotar, aún mantenía ese semblante relajado por volver a conversar tranquilamente con Peter.
.
—Es que hay realmente pocos en los que podría confiar fuera de SHIELD. Temo mucho por ellos... Jajaja y dale con las chicas. —su risa fue un poco seca. —No creo que sea lo mío por ahora. —se sinceró, incluso en su rostro la aflicción se hizo presente por unos breves momentos y el cuerpo comenzó a pesarle.
Los recuerdos comenzaron a llegar poco a poco, como fantasmas que siempre lo tenían al acecho y que habían aprovechado su flaqueza para arremolinarse en su cabeza.
Gwen, la que había sido su mejor amiga e incluso su pareja, que se había empeñado tanto en ayudarlo, abriéndose paso por sí sola a través de la terquedad de Peter por no contarle nada más que lo necesario, pero ella no se había dejado engañar tan fácil... Ella ahora estaba muerta, y lo que más le pesaba al castaño no era solo eso, sino que todo había sido su culpa, siendo él quien prácticamente la había matado.
Los ojos color avellana del arácnido comenzaron a inundarse poco a poco, pero alcanzó a cubrirse antes de que las lágrimas brotaran, mordiendo ligeramente el labio inferior para controlarse y regresar a la normalidad.
.
—Me gustaría hacer trabajos con SHIELD, sería muy interesante y educativo. Es una pena que ninguno de los Vengadores o el mismo Fury tengan fe en mi nuevo yo. —decía aquello sin mucho conflicto, no era su "sueño máximo" pero sería emocionante.
Cuando Peter mencionó que las chicas no eran lo suyo, por ahora, Loki lo miró a discreción con un poco de sentido bromista, incluso iba a decir algo referente a su orientación, pero toda mofa se desvaneció de su rostro cuando notó la tristeza acumulada en la cara del castaño, cosa que le intrigó y le hizo fruncir el ceño.
—Peter... —por impulso lo atrajo rápidamente al ver un par de lágrimas bajando por sus mejillas, seguidas de varias más y quedos sollozos. —Tranquilo, estoy aquí. —trataba de confortarlo en un abrazo fuerte y sobando su espalda.
.
—Ella no debía morir... —murmuraba una y otra vez entre sollozos. —Si hubiera sido más rápido... —las lágrimas no dejaban de brotar de sus ojos nublados pese al abrazo y apoyo que su amigo le estaba brindando.
Gracias a Gwen su personalidad introvertida había pasado a ser más abierta. Podía saber que algo iba mal con él tan solo con mirarle a los ojos, pues según ella, aunque anduviera con una sonrisa en el rostro sus ojos reflejaban tristeza, preocupación, ansiedad... Había sido la persona que más le conocía después de tía May.
Aquel sentimiento de plena compañía, confianza y felicidad se habían ido con ella, y él mismo ahora era más duro consigo mismo. No podía permitir que su error se repitiera nuevamente, ya fuera con sus seres queridos o cualquier otra persona que también debía tener alguien en casa esperando su regreso.
Pasó un buen rato hasta que pudo calmarse. —Lo siento, Loki… No pude controlarlo... Veras, tuve una... Mala experiencia y no quiero que se repita…
En la mirada de su amigo podía ver confusión, y después de meditarlo le fue contando lo sucedido, además de todo lo que sentía por ella y el dolor que aún albergaba en su corazón que, junto con la culpa, lo carcomían de a poco. Le serviría de mucho contárselo a alguien, ese terrible secreto a voces del que todo mundo estaba enterado: Spiderman en vez de salvar a la chica terminó por matarla.
.
Dejó que su amigo se desahogara y entre el llanto vinieron aquellas palabras que hablaban de una chica muerta y por lo que Peter parecía culparse.
Cuando el castaño finalmente se calmó le contó aquello sobre una chica llamada Gwen y lo que sucedió con ella. Loki se sintió apenado y un tanto triste por su amigo, jamás se hubiera imaginado una tragedia así, y lo que seguro sintió al perderla. Primero sus padres, luego el tío Ben y ahora esa chica que había significado tanto para él.
—No fue tu culpa... —le dijo con suave tacto en su voz. —A veces las cosas pasan sin importar que tan rápidos seamos o cuan atentos estemos a los detalles como para prever lo que pasará... Hiciste lo que pudiste. —le palmeó el hombro tratando de darle consuelo. —Estoy seguro que ella te diría lo mismo, y también que dejaras de culparte… Gwen ya no está físicamente, pero la llevarás siempre en tu corazón y tus recuerdos, y mientras lo hagas ella nunca se irá. —le sonrió muy apenas, diciéndole con la mirada que confiara.
.
Compartir con Loki su experiencia liberó al castaño de un terrible peso que había estado cargando, y al escucharlo hablar las lágrimas amenazaban de nuevo con escurrirle por las mejillas.
—Gracias Loki, por escucharme... —se limpió las pequeñas gotitas que ya se asomaban por el rabillo de sus ojos. —Debería dejar de llorarla y mantener solo sus recuerdos buenos... Aun es algo difícil, pero… Tienes razón, vivirá siempre conmigo. —al mirar a Loki con la mente más lúcida soltó una ligera risa por la cara que ponía el joven dios.
—Demonios... ¿Tan mal me veo? No te conté esto para que te preocuparas, sino para que me hicieras reír... Algo así como un bufón o algo parecido.
.
No podía evitar mirar con nostalgia y preocupación a su amigo arácnido. La vivencia de Peter le recordó la tristeza que vivió cuando se despidió de Leah. Esa niña no "murió" realmente, pero… Aunque no fuera una persona lejos de la esencia de Hela, y aunque se riñeran muchas veces, en su despedida ambos revelaron su afecto el uno por el otro: "Mejores amigos por siempre", ese fue su juramento.
—Para eso son los amigos, ¿no? —le dijo con una muy tenue sonrisa, asintiendo a su comentario siguiente, más todavía se notaba tocado por ver a Peter así de roto. Luego, la risa del castaño y su ánimo algo renovado le hicieron reír también.
—Da gracias que no uses rímel, de lo contrario te verías como una muy mala versión del Soldado del Invierno con esa "pintura de guerra".
.
—Jajajajaja… ¡No, por favor! ¿Yo usando maquillaje?... Ni que fuera... No sé, tú... —poco a poco recobraba su buen humor y sus ánimos, y qué mejor manera de hacerlo que mostrándolo a Loki.
.
—Oye, el único maquillaje que uso es el esmalte negro de las uñas. —mostró sus manos moviendo los dedos. —Bueno, eso no es propiamente maquillaje, pero no uso más cosas. Además, no lo necesito, mi atractivo es natural. —fingió soberbia, mirando presuntuoso al castaño, pero terminó riendo al ver las expresiones de absurdo de Peter.
—Bien, ya basta de chacoteo. Si no nos damos prisa tendremos que llamar a la tía May para pedirle permiso de quedarte a terminar la tarea. —le dio un leve golpecillo en un brazo y se puso a escribir. —Pero en serio… Alguna vez deberías quedarte, sería divertido.
.
Alzó una ceja y sonrió muy al estilo de su amigo, burlón e irónico, mirando mientras tanto el ligero movimiento de los dedos ajenos con el esmalte negro.
—Con tu palidez y el color oscuro de tus uñas podrían confundirte con un... Zombie, porque no eres tan atractivo como crees. —aunque era falso su argumento, solo quería molestar un a poco al ojiverde, pues de todas sus facetas le causaba más gracia cuando este se vanagloriaba de todos sus dones y cualidades.
—Pero si el que va más atrasado eres tú. —continuó con más deberes de otras de sus asignaturas, solo para adelantar pues no eran para el siguiente día. —Deberías invitar a Verity, ya que tanto presumes de ella... Y tanto tú como ella pagarán la pizza, es lo que reclamo por daños a mi moral.
.
—Necesitas lentes, amigo. Dejé a varias chicas suspirando por los pasillos... Algunos chicos también, ahora que recuerdo. —le dijo bromista.
Sí, a Loki no le importaba el género en temas sentimentales, el amor era amor, fuese entre chico y chica, chica y chica, o dos chicos, era indistinto. Lo que importaba era lo de adentro, que fuera verdadero y te hiciera feliz. Su madre estaba bien con ello, no tanto así Odín, pero le daba igual, era su vida y tenía derecho a vivirla cómo y con quien él quisiera.
—No estoy atrasado, solo... Evalúo la importancia de qué hacer primero. —sonrío entre que hacía más apuntes, pero la sugerencia sobre Verity le robó de nuevo la atención.
—¿En serio puedo invitarla? ¡Genial! —alzó los brazos de modo victorioso, dándole una mirada alegre. —La llamaré más tarde, tal vez el fin de semana podamos organizar una tarde de películas con pizza, tocino frito, palomitas, nachos y soda, ¿qué dices? Es una mejor compensación que solo la pizza, ¿no?
.
Aunque Peter tuviera su sentido arácnido y gracias a ello una gran habilidad para encontrar a los chicos malos, o simplemente encontrar problemas, era una verdadera papa en detectar esos pequeños detalles que gritaban un "me gustas" o un "que atractivo". A Gwen le había costado hacerle entender al castaño que también le gustaba.
—Déjame decirte que dejé de usarlos cuando mis poderes comenzaban a... "Nacer". Dejar los lentes fue una gran ventaja... Y cómo no vas a dejar suspirando a los chicos si literalmente los paralizas. —sonrió al recordar a su "acosador" al entrar al comedor y cruzar brevemente la mirada con Loki. Se vio claramente cómo este se estremecía con el ceño fruncido.
—¿Qué otra opción me dejas? —suspiró mientras alzaba los hombros. —Ya le dijiste quién soy, solo falta que me conozca en persona. Por lo poco que escuché sonaba emocionada... ¿O incrédula? Como haya sido, apuesto a que te sería más agradable tener una buena tarde con tus amigos.
Así era Peter, hacía lo que podía por mantener a todos a su alrededor, y especialmente a sus seres más cercanos, a gusto y en armonía. Y Loki, después de todo lo que había pasado en los últimos años, merecía más que nadie momentos de felicidad y en compañía.
—La pizza ya incluía toda la fiesta que quieres armar... Tonto.
.
—Apuesto a que no te veías tan mal con lentes. —mágicamente le hizo aparecer unos al castaño y se le quedó mirando con detalle frunciendo los labios. —Uhm... Interesante. —le dio una sonrisa lobuna.
—Los paralizo con mi encanto mortal para que no se atrevan a pasarse de listos. Mucho menos contigo. —su mirada se hizo menos bromista al dirigirse a Peter. —Yo sé que no les haces nada porque puedes mandarlos al hospital, pero no me agrada que te traten como si fueras un retrasado. Los retrasados son ellos, son tan infelices que tratando mal a otros es como se sienten "bien".
Notó que Peter diría algo y añadió. —No voy a mandarlos a casa con fracturas, así que relájate. Solo dejaré que el karma actúe como debe ser. —le dio una sonrisa inocente que casi lograba pintar alrededor de Loki un aura arco iris con destellos y brillitos.
—En cuanto a Verity, ahm... Digamos que va más a lo escéptica, pero estoy seguro que se caerán bien. —bebió un poco de su soda mientras negaba con un índice. —Todo o nada. Dame gusto, ¿hace cuánto que no nos vemos? Estuve a punto de m... —se cortó fingiendo demencia y volvió a tomar otro sorbo. —Como sea, han sido años y todo eso es para compensar la distancia. —volvió a sus apuntes como si nada.
.
Sonrió mientras ladeaba ligeramente la cabeza a modo de reproche cuando los lentes aparecieron en su rostro, pero esa sonrisa maliciosa le hizo dudar de las intenciones del ojiverde.
—Anda a decirles eso a todos los de la escuela. —no sólo era blanco del bullying en la actualidad, siempre lo había sido y los lentes habían sido una de las tantas razones por las que lo molestaban.
Y regresando al tema, Loki parecía bastante serio cuando hablaba de impedir las injusticias que lo seguían desde pequeño. E iba a sermonear por enésima vez en el día a su amigo, sin embargo, este se lo impidió jurando que no tendría nada que ver si algo "malo" les pasaba a los bravucones. Conforme con eso, Peter dejó el tema en paz.
—Ibas a decir "morir", ¿verdad? —ya le sacaría la sopa en otro momento, ahora lo que le animaba a terminar la tarea era la prometida "fiesta" del fin de semana.
.
—Se enterarán de que no pueden ir por la vida molestando a otros solo porque sí. —dijo sin más, tomando el libro y buscando otra página para seguir sus apuntes, pero Peter lo descubrió. Bueno, él mismo se había puesto al descubierto y el castaño solo fue observador.
Loki suspiró. Podía dejar el tema para después, pero quería que Peter lo supiera.
—Sí, algo así… —asintió sin dejar de hojear el libro. —Luego de los problemas que tuvimos con Surtur, el viejo Loki se apareció, él... Él quería tomar mi lugar, es decir, quería que me sacrificara para que pudiera regresar al mundo de los vivos en el cuerpo del niño que era. Así ya nadie lo juzgaría y le permitirían mostrar su nueva actitud. Ya no quería ser recordado como el mentiroso embaucador, ya que yo lo había redimido le sería más fácil que todos le tuvieran respeto y tal vez hasta un poco de aprecio… —pausó un momento recordando aquello.
—Iba a aceptar... Me dio tres oportunidades para tener una charla con tres personas antes de irme y lo hice. La única condición era que no podía decirles nada acerca de lo que ocurría. Primero fue Brun, ella es una valquiria, custodia la entrada al Hel. Seguí con Hela, diosa de la muerte, y por último Thor... —su mirada se quedó fija en la hoja del libro y su ceño se había fruncido ligeramente.
—Cuando me despedí de mi hermano fue que cambié de opinión… No quería morir y dejar al viejo Loki vivir lo que yo me había ganado. Así que volví a la cueva donde nos veíamos y usé una pequeña parte de la sombra de Crepúsculo, la espada de Surtur, que me había guardado luego de robarla para que Thor acabara con ese monstruo… Engañé al viejo Loki y lo atrapé entre el fuego maldito, su espíritu se redujo a humo y desapareció. Jamás he vuelto a verlo.
Miró a Peter de forma neutra. —¿Crees que fui deshonesto, traidor? ¿Debí cederle mi lugar, que al final de todo pudo haber sido suyo siempre?
.
Peter escuchó con atención el relato, y todo eso pasó sin que alguien supiera realmente lo que pudo pasar sin notar mucho cambio en el niño... Excepto por unos pocos, como pudo haber sido él o Gambit. Al terminar esbozó una ligera sonrisa.
—Eres Loki, finalmente. Incluso se podría decir que te engañaste a ti mismo... Pero con mucha más astucia de la que el viejo Loki podría tener, ¡y siendo tú apenas un niño!... Bien o mal estás aquí, y... Bueno, eres de mis mejores amigos, no podría cambiarte por otra persona que sea similar.
.
Sonrió al escuchar las palabras del castaño, pero su pecho se llenó de calidez cuando Peter le dijera que era uno de sus mejores amigos y no lo cambiaría por nadie. El hechicero también lo sentía así.
—Voy a empezar a sonrojarme. —habló más animoso y bromista. —También eres de mis mejores amigos, los pocos que puedo considerar así... Y será mejor terminar la tarea antes de ponernos más sentimentales. —con una expresión relajada volvió a sus apuntes.
.
—¡Oh, vamos! —se le fue encima sin importarle mucho los libros, pasando un brazo sobre los hombros contrarios, mientras su mano libre la usaba para molestar a Loki pellizcando ligeramente sus mejillas. —¡Déjame verte sonrojado! —por eso pellizcaba las mejillas, para hacerlas tomar color, aunque fuera a la fuerza.
.
—¡Hey, oye! ¡Agh, espera! —se quejaba entre risas y leves expresiones de "auch", pero dejó que Peter hiciera lo que quisiera con sus mejillas que, para el caso y por lo pálido que era, no le tomó bastante dejárselas rojas como manzanas y con algo de ardor.
—Si a eso vamos, entonces... —lo miró entre divertido y ventajoso, y comenzó a picarle las costillas en venganza.
.
—¡No! —adivinó lo que Loki estaba pensando, siendo demasiado tarde para reaccionar y quitarse de su camino.
Sus delgados dedos rápidamente fueron a parar a sus costillas y el arácnido comenzó a retorcerse tanto que terminó tirando libros, cuadernos y mochilas.
—Yo solo... Jajaja... ¡No se vale! Jajajaja… —reía y se encogía desesperadamente manoteando al aire.
.
—Demasiado tarde, insecto. —seguía "castigando" al castaño, buscando hacerle cosquillas por cada espacio que tuviera oportunidad. Tanto era el jaleo que Peter terminó tirando los libros y libretas de la mesa de centro entre manotazos y pataleos al aire, aunque no fue lo único que terminó en el suelo.
El hechicero se le encimó a Peter, no se dio cuenta y con uno de sus pies pisó un marcador de texto, hizo presión contra el suelo y Loki se fue de espaldas, aventando un poco la mesa al caer. Y como buscó sujetarse del arácnido acabó con el mismo sobre él.
—Dioses… Creo que me rompí la espalda... —reía, aunque claro que no se había lastimado más que solo el golpe seco.
.
Ya no aguantaba más el castaño, si Loki continuaba seguro que tomaría medidas más drásticas para quitárselo de encima porque literalmente ya lo tenía encima. Fueron pocos segundos los que tuvo de paz y se estaba recuperando, pero su sentido arácnido le advirtió del peligro.
¿Qué peligro podría haber en ese departamento? Y sin reaccionar ante nada, sintió el fuerte tirón y en seguida la caída. Por fortuna logró poner las manos, sin dejar caer todo su peso sobre su amigo, aunque eso no evitaba la cercanía ni la incómoda posición.
—¿Estas bien?... Perdona, no pude hacer nada para evitar el golpe... —preguntaba por su amigo, pero aún sin quitarse de encima.
.
—Sí… No te preocupes… —seguía riendo, aun estando con la espalda contra el piso. Se fue calmando y entonces prestó más atención a la posición en que habían quedado. Peter estaba prácticamente encimado en él, con sus manos apoyándose a sus costados, una de sus piernas en medio de las suyas, y con cara de ligera preocupación.
Por unos breves instantes el ojiverde se puso a mirarle directo a esos ojos avellana, nunca lo había visto así de cerca y a detalle.
—Al menos tú caíste en blandito. —le dijo en broma para destensar el momento.
.
Mientras su mente le decía que revisara si de verdad su amigo estaba ileso, sus ojos no podían apartarse de los contrarios, como si estos le llamaran e invitaran a quedarse en esa conexión que se había formado.
—Tú me jalaste. —respondió Peter, pudiendo por fin desviar la mirada y ponerse de pie, extendiéndole una mano a Loki para ayudarlo a levantarse. —Soy inocente de todo... ¡Hum!
.
Lo siguió con la mirada un tanto risueña, aceptando la mano que le era ofrecida. —Tenía que intentar evitar la caída. —regresó como si nada, viendo el puchero de su amigo. —No te enojes linda arañita, te saldrán arrugas. —le bromeó picándole una mejilla y luego jaló la mesa con su magia y acomodó los libros.
.
Sacudió la mano frente a él, como si evitara que una mosca se le acercara, alejando la mano de Loki. —Claro, y terminamos los dos en el suelo. —no estaba enojado, solo refunfuñaba. —Creo que ya tuvimos suficiente tiempo de juego, vamos a apurarnos si quieres que el reto se haga hoy.
.
—Era una probabilidad. —el hechicero hablaba en tono relajado, volviendo a sentarse en el sillón al haber acomodado las cosas. En eso, Peter le recordó lo del reto, cosa que le hizo mirarlo con diversión e ilusión por igual.
—Bien, de acuerdo, no más juegos. Aunque de todas formas voy a ganarte.
.
Iba a responder, provocado más por sus expresiones llenas de confianza que por sus palabras, deteniéndose en el último momento y "mordiéndose la lengua". Sabía que si lo hacía terminarían en el suelo... O destruyendo todo el departamento.
"Qué día tan más... Emotivo", pensó agitándose ligeramente el cabello antes de meterse de lleno en sus deberes.
.
Pasó un rato en lo que terminaba sus apuntes con dedicación, echando una fugaz mirada por la esquina del ojo de vez en cuando a su amigo castaño. Lo notaba concentrado, aunque ligeramente pensativo, le hubiera gustado saber qué pasaba por su cabeza.
—¡Listo! ¡Terminé, soy el jefe! —alzó sus brazos, victorioso, echándose atrás para desparramarse un poco en el sillón. —Es hora de vencerte… Digo, de nuestro solemne reto. —fingió cortesía, sonriendo al final.
.
—¿Apenas? —cerró su libreta y los libros que tenía sonriéndole a su amigo. —Vaya que eres lento... Y espero que no seas así al momento de perder. No me lo dejes fácil o será muy aburrido. —hizo a un lado las cosas y se puso de pie para estirarse y girar un poco el torso. —¡Listo!
.
—Oye, yo soy el nuevo, nunca había ido a una escuela normal aquí en la Tierra. Es natural que quiera entregar mis primeros trabajos de modo intachable. —sus quejas eran ligeras, como ligero se le hacía pasar el tiempo con Peter.
—¡Ja! Vamos, ¿quién dijo que te dejaré ganar? Te aprecio, pero si algo no se debe mezclar es la amistad y el trabajo, los negocios con el placer, y un reto con el afecto. —se puso en pie y con su magia apartó el sillón, la mesa y un par de macetas con plantas de sombra que tenía en las esquinas, dejando el cuadro limpio para empezar a calentar igual que Peter.
—Muy bien, espero que ese "listo" sea porque estás listo para perder. —lo retó con divertida expresión, estirando un poco las piernas y luego colocándose frente al castaño en pose de combate. —Las arañas primero.
.
—Al final del semestre no van a saber quién entregó la tarea con márgenes y quién no. — respondió de manera burlona. —Gracias por las lecciones de vida, señor Loki... —exageró un tono cortés, sin quitar la burla de su voz.
Miró con gracia a Loki, estaba imaginando algo más "en grande" pero no se quejaba. Sacudió sus manos y dio pequeños saltos como solían hacer los boxeadores antes de su pelea y... Empujó a Loki para provocarlo, aunque al hacerlo rió como si tuviera algo de gracia.
.
Refunfuñó con el comentario burlón sobre las tareas y luego hizo lo que hacía cuando niño, se jaló una mejilla hacia abajo con el índice y sacó la lengua para el castaño.
—De nada insecto, cuando quieras. —regresó igual de bromista que el otro, esperando su... "Ataque". —Oh, vamos Peter. ¿Eso es todo lo que tienes? —lo retó con diversión, pero cuando el castaño se acercó de nuevo, Loki fue más rápido y esquivando por un costado le sujetó de un brazo, lo "volteó" en el aire y lo estampó de espaldas contra el suelo, inmovilizándolo con una rodilla en su pecho.
—Punto para Loki Odinson. —rió como niño y se incorporó tendiéndole una mano para ayudarlo a levantarse. —Es el calentamiento, lo mejor viene en un momento.
.
—¡Ok, preparat...! —contenía la risa, no podía creer lo que empezarían a hacer sin saber exactamente cómo iba a terminar, y sin verlo venir ya estaba volando para terminar en el suelo con la rodilla de Loki sobre él.
—Hey... Está bien, me confié... Solo un poco… —alzó los hombros y se puso de pie. —de nuevo se preparó tomando aquello un poco más serio y se fue contra Loki.
.
—¿Solo un poco? Yo diría totalmente. —lo "picó" un poco mirándolo con diversión. Iba a hacer otro movimiento, pero se le ocurrió cambiar de escenario, si iban a tener una pelea en serio no les bastaría la pequeña sala del departamento, así que abrió un portal.
—Será mejor tener un espacio más amplio, ven. —le hizo una seña de que lo siguiera y atravesó el portal. Lo que había del otro lado era la azotea del edificio.
Inmediatamente formó una barrera de seguridad con su magia, abarcando todo el perímetro y levantándola unos treinta metros. Además, la barrera los hacía invisibles, por aquello de los curiosos. También aseguró la puerta que conducía a los inquilinos a la azotea.
—Muy bien, ahora si podremos tener un reto en forma. —volvió a pararse frente a Peter, cerró sus puños a los costados y estos se iluminaron en magia verde. —¿Seguimos? —le miró con desafío.
.
—¡Hey! —ahora si le había molestado la interrupción. Gruñendo ligeramente fue siguiendo a su amigo a través del portal que los transportó al techo, un terreno "más conocido" para él, aunque le hubiera agradado más la sala pues las paredes y las esquinas en donde podría sujetarse estaban más cerca que los edificios que ahora les rodeaban.
—¡Seguimos! —ya era tiempo de ponerse serios, y fue a arremeter contra Loki a puño limpio.
.
—Vamos, no te quejes. Tenemos más espacio y puedes usar tu telaraña, estamos en igualdad de condiciones. —le aseguró y entonces vio a Peter ir por él.
Lo esperó, y cuando el castaño soltó los golpes, el hechicero los esquivaba y atajaba. Ambos daban cátedra de sus habilidades en combate cuerpo a cuerpo, ya que eran ligeros y se movían con agilidad y destreza.
—Nada mal... Creía que... Los años te habrían vuelto lento... —que ni habían pasado tantos, pero era parte de su divertida provocación.
.
Ahora que peleaba contra "el pequeño" podía notar las habilidades de lucha que habían ido mejorando con los años en él, pero no sería suficiente para derrotarlo.
—¡Nada de eso! Me hicieron más hábil... —sonrió confiado, era hora de pasar a lo que era su especialidad: Los aires.
En un nuevo ataque extendió el brazo derecho para lanzar su telaraña, comprobando que esta sí se sujetaba de la barrera mágica, y más confiado se balanceó un poco para tomar impulso y golpear a Loki con ambos pies.
.
Cuando miró a Peter probando su telaraña sabía que cambiaría de movimientos. Cruzó sus brazos sobre el pecho, a modo de protección, y tensó las piernas para recibir el golpe que lo deslizó varios metros.
—Eso noto… —sonreía con la misma confianza del castaño. —Mi turno... —ahora le lanzaba ataques con su magia, y como esperaba, Peter los esquivaba y no reparaba en que atrás de él estaba formándose una red mágica. El hechicero se detuvo, extendió una mano y luego la cerró, ejecutando así la "orden" para que la red atrapara al arácnido y lo estrellara contra el muro invisible.
—Te falta ser más observador. —le decía con una sonrisa ladina.
.
Ahora había sido Loki el que atacara tras bloquear su golpe. Era fácil de adivinar la dirección de aquellas ráfagas verdes que le lanzaba, pero no se dio cuenta de aquella red que lo atrapó.
—¿Una red, amigo?... ¿¡De verdad!? —apenas y podía hablar por la presión que hacía la red que lo había aprensando. Agradeció que aquella red fuera... Una red, con espacios que dejaban aquellos "hilos mágicos" que le permitieron liberar una mano y lanzarle un par de telarañas al hechicero. Aquella distracción le ayudaría a disminuir la fuerza de la trampa en la que estaba.
Al liberarse, buscó cualquier cosa y se la lanzó, e inmediatamente se lanzó él de nuevo con un ataque físico.
.
—¡Itzi bitzi ara...! ¡Woah! —esquivó la telaraña lanzada, cosa que le costó quitarle atención al arácnido, más cuando volvió su vista hacia él se encontró con un contenedor arrumbado que ahora salía volando en su dirección.
—Por las barbas de Odín... —inmediatamente extendió sus manos y con su magia creó una barrera que contuvo el golpe a medio metro del impacto, pero quien ahora venía sobre él era Peter. Afiló sus esmeraldas y manipulando su magia lanzó el contenedor que había quedado flotando, arrojándolo hacia el castaño.
.
Justo como él esperaba. Dando un salto esquivó el contenedor sobre el que dio un par, o incluso un solo paso, dándose más impulso para el golpe que en esta ocasión sí logró dar en el blanco.
—¿Qué pasó amiguito? ¿Haz olvidado que el de las redes aquí soy yo?
.
—Demonios... —fue lo único que alcanzó a decir antes de que los pies de Peter impactaran de lleno sobre su pecho, lanzándolo hasta el muro de energía que contuvo una larga caída hacia el asfalto. Quedó sentado contra la barda, respirando a bocanadas para recuperar el aire.
—Bueno... No puedes culparme... Todos los niños quieren ser Spiderman... —decía mirando con una sonrisa entre divertida y pretenciosa al castaño. —Basta de charla... —se puso de pie. —Ganaste este round… Pero el siguiente es mío.
Entonces sus manos se iluminaron en verde neón y el ambiente comenzó a cambiar volviéndolo poco más frío hasta que hizo escarcha. Sin moverse de su lugar manipuló el hielo con sus manos, lanzando proyectiles como estacas hacia el arácnido y alzando bloques de hielo, también ventiscas que iban tomando formas de mazo o manos queriendo atrapar a Peter.
.
—¡Oh, vaya! ¿Tan rápido llegó Navidad? Ni siquiera me dio tiempo de ir a comprarle un regalo a mi tía May. —decía con falso dolor e ironía al sentir el frío viento originado de los poderes de Loki.
—¡Libre soy! ¡Libre soy! ¡No lo puedo ocultar ya más! ¡Libre al fin, ya puedo vivir! ¡Libre soy! —comenzó a cantar mientras sentía cómo el aire a su alrededor se enfriada. Poco después siguieron los ataques.
—¡Aléjate de aquí Anna! ¡Tú no puedes estar a mi lado! —fingía la voz de la reina Elsa al esquivar los ataques, pero sentía que el frio se hacía más penetrante y el esquivar las ventiscas heladas no estaba resultando nada sencillo, hasta que por fin Loki parecía darle su golpe de gracia ganando ese round.
—Oye amigo... ¿Y si descansamos un momento? —decía tumbado en el suelo y agitado, lleno de sudor y con el leve presentimiento de que aquello podría terminar en una fea congestión.
.
Seguía con sus ataques sin dejar que Peter lo distrajera con su actuación. Fue justo después de un golpe con un mazo gigante de hielo que el castaño pidió una tregua, lo que le hizo sonreír victorioso.
—Mortales… Se cansan tan rápido. —bromeaba mientras el hielo se desvanecía y el muro invisible de energía también desaparecía.
Se acercó hasta el castaño mirándolo todo agitado, sudoroso y con el rostro rojo. No pudo evitar recorrerlo de pies a cabeza. Por un instante se perdió en sus labios entreabiertos que buscaban aire y el rubor de sus mejillas que se le antojó adorable. Terminó sentándose a un lado y luego se tendió en el suelo también, pasando sus brazos tras la nuca.
—Creo que podemos dejar esto como un empate por hoy, ¿qué dices? —miró al castaño esperando su respuesta.
.
—Empate... ¡De maravilla! —aún agitado se echó a reír, cubriendo sus ojos con un brazo al tiempo que Loki se tumbada a su lado.
—Tú te harás responsable si me enfermo. —fingió un poco de tos, pero lo cierto es que si le molestaba un poco la garganta. —Y... Para no verte después de un tiempo puedo confirmar, tristemente para mí, que has mejorado... Mucho. O yo me estoy oxidando.
.
Sonrió por la risa de Peter, estaba cansado, pero aun así alegre igual que él. —Claro, insecto. ¿Acaso me crees tan malvado como para dejarte fuera de combate? —hizo aparecer una tira de pastillas para la tos con sabor a miel y eucalipto y un jarabe, que era más una poción contra el resfriado, que le tendió al castaño.
Aquel comentario sobre su mejora en el campo de batalla le sacó una sonrisa de oreja a oreja.
—¿En serio lo crees?... Bueno, he tenido mucho tiempo de práctica. Además, las misiones a las que madre me envía supongo que me han fortalecido. Aunque tú también has mejorado bastante… Claro que a tu edad ya comienza a notarse el paso del tiempo. —bromeó un poco, riendo con ligereza.
.
—Contigo nunca se sabe. —bromeó tomando las patillas y el jarabe. —Tal vez hasta me quieras dar solo azúcar. —no lo culparía realmente... Ese día no llevó el suéter que tía May le había advertido que llevara. Mirando con curiosidad las pastillas se echó una a la boca para ver si funcionaban. Y sí. Dejaba una agradable sensación.
—Oww... Parece que alguien se puso sentimental. —se incorporó un poco para mirar desde más arriba a su amigo y agitarle los cabellos. Le alegraba tanto verle sonreír tan abiertamente y sin ninguna malicia como el niño que era cuando le conoció.
—O tal vez sea eso... Lo mío es muy monótono si lo comparas con tus misiones. —no conocía cómo eran las misiones, pero imaginaba que debían ser bastante activas.
Al bajar de nueva cuenta para recostarse lo hizo sobre Loki. Tenía que evitar a toda costa el frio del suelo... No era por molestar. Claro que no.
.
—O tal vez sean dulces de sal y jarabe picante. —le sembró la duda con una mirada presuntuosa. —Es broma. No podría hacerte eso, estamos en tregua. —terminó por guiñarle un ojo y luego se dedicó a ver el cielo despejado, esperando que el castaño probara los remedios. Al parecer le servían, y ahora le revolvía el cabello como en antaño.
—¡Hey, espera! —se quejó, pero riendo y dejando que lo despeinara. —Sabes… La verdad, comparando tus actividades y las mías... Necesitas más emoción. Tal vez puedas ayudarme de vez en cuando, no sé, ¿qué dices? A madre no le importaría que tuviera un compañero. —lo miró con el "¡Di que sí, será divertido!" en sus esmeraldas, aunque luego parpadeó y se quedó un poco pasmado al tener a Peter recostado sobre su pecho.
No le molestaba, solo era una sensación extraña pero grata. Aunque no sabía dónde colocar sus manos, ¿sobre él? Eso parecería un abrazo algo "íntimo"... Un momento, de dónde le salían esos pensamientos. Mejor dejó sus brazos tras la nuca y siguió mirando el cielo.
.
—Chico olvidadizo, ya te había dicho que sí. —río de nuevo y extendió uno de sus brazos para picarle una mejilla. —El que se supone que está envejeciendo más soy yo... Jajajaja… —dejó en paz a Loki antes de que su irritación fuera mayor, provocando su propia ruina siendo transformado o transportado a algún sitio desconocido para él.
Prefirió ver el cielo que poco a poco se pintaba de colores naranjas, rojos y, poco a poco, de rosas y morados. La noche caía y el ruido del tránsito no cesaba.
—Oye, Loki... —se giró hacia el ojiverde. —Qué bonita vista tienes... —dijo refiriéndose al cielo. —Pero ya está siendo tiempo de pasar a retirarme.
.
¿En serio le había preguntado antes? Empezó a recordar y... Sí, lo hizo. ¿Cómo pudo olvidarlo?
—Ouh, jejeje... Sí, bueno… Punto para ti. —rió con nervio, más frunció los labios y entrecerró los ojos con ese dedo picando su mejilla. No le haría nada violento si seguía, pero alguna broma pesada tal vez.
El silencio se alargaba, mirando el cielo teñirse de aquellos colores presagiando el anochecer, así como Peter anunciaba su retirada.
—Hm, lo sé. Soy una oda a la perfección. —le regresó ligeramente altivo y luego suspiró asintiendo. —Bien, no debes preocupar a tía May. Nos veremos mañana en la escuela.
.
—Jajaja no hablaba de ti... Pero tómalo como quieras. —rió un poco mientras se ponía de pie y extendía una mano para ayudar a su amigo. —Levántate o te saldrán raíces... Aunque… —retiró su mano antes de que pudiera tomarla. —Creo que te verías mejor de arbusto. No te preocupes, yo vendría a regarte todos los días... A menos que seas un cactus, vendría cada semana. —volvió a tenderle la mano y de nueva cuenta la retiró casi de inmediato.
—¡Oh! Pero debo advertirte que soy malo con las plantas. Tía May ya se ha enojado conmigo por haber dejado morir un par de ellas... —fingió meditar un momento, algo vago, como cierto pez azul de la pantalla grande, hasta que dirigió su vista de nuevo a Loki.
—¡Oh! ¿Sigues ahí? —contuvo la risa, no creía que fuera a durar tanto tiempo ahí aplastado. —Cualquiera diría que no quieres que me vaya. Mañana nos veremos en clase.
.
—Insecto mata-ilusiones. —y con ello lo miró enfurruñado, como un niño al que no le cumplen su capricho. Ya con Peter ofreciéndole la mano, extendió la suya para tomarla, pero el castaño se la había quitado. Lo miró como diciendo "que gracioso" pero permaneció en su lugar.
—Sí sí, o tal vez sea un hermoso rosal esmeralda. —de nuevo iba a tomar la mano del otro y por segunda vez lo dejó tendido. Ahora si bufó y se le quedó viendo con la mirada pesada. —Si así vas a cuidar de mí… Gracias, pero mejor deja que me seque con dignidad. Y no sigo aquí abajo por gusto, tú me ofreciste ayuda, ahora cumple. —estiró la mano esperando que Peter la sostuviera. Entonces lo jaló y con ágil movimiento lo tendió en el piso de nuevo, acorralándolo al subírsele encima.
—A mí me suena más a que la araña no quiere irse. —le sonrió casi como un gato, si es que los gatos sonríen. —Te quedarás otro día, recuerda que si no llegas a casa tía May se preocupará, y aunque le llames ella no sabe con qué amigo estás, será lo mismo. Mañana iré a tu casa para hacer la tarea y así me conocerá. —y no estaba pidiendo permiso. Ahora se levantó y fue él quien le tendió la mano al castaño.
.
Genial. Eso se ganaba por andar de gracioso, estar de nuevo en el piso y con Loki sobre él. En cualquier otra circunstancia, o con cualquier otra persona, ya habría reaccionado un tanto agresivo, pero en esta ocasión no. ¿Y para qué mostrarse temeroso si eso subía el ego de su amigo?
—Claro, mañana en mi casa. Es justo. Así sabrás en dónde encontrarme si no ando por los edificios. —extendió la mano para tomar la de su amigo azabache, y para evitar que se repitiera la broma que él había hecho tiró un poco de telaraña.
—Lo siento... Jejeje ya sabes, para evitar accidentes... —sonrió apenado.
Una vez de pie fueron de regreso al departamento. Peter tomó sus cosas y poco antes de dirigirse a la puerta se volvió hacia Loki.
—¿Te gustaría cenar con nosotros? ¿Por qué hacer esperar a mi tía hasta mañana? —dijo sonriente. —Además, por lo que vi, no hay gran cosa en la cocina y es mejor comer en compañía.
.
—Qué poca fe me tienes. —le regresó con lo de la telaraña, pero no lo dijo con molestia. —Y más bien tendría el dato de tu casa para ir a molestarte de vez en cuando. Ya sabes, que no se pierda esa bonita tradición de trolearte. —sonreía de regreso al departamento, donde ya sentía el silencio y eso que Peter aún no se iba. Sin embargo, el castaño le había hecho aquella invitación.
—¿De verdad? —lo miró con entusiasmo y luego se rascó la nuca por la evidencia que había dejado al descubierto su falta de víveres. No había tenido tiempo de ir al supermercado por la despensa y Verity no se había apiadado de él.
—Sería un placer cenar con ustedes, dame un momento. —tomó sus cosas y las llevó a su habitación. Se lavó la cara, arregló su cabello, se miró de pies a cabeza dando por favorable su aspecto, y tomando una chaqueta salió a la sala para reunirse con el castaño.
—Listo, podemos irnos. —le sonrió afable, abriéndole la puerta para que Peter saliera primero.
