Ninguno de los personajes me pertenecen todos son de Meyer la cual nos dio una de las mas hermosas historias de amor, esta historia esta inspirada en una telenovela mexicana del mismo nombre, espero que -les guste.
-Vamos señor Cullen firme.
Un hombre moribundo yacía en su lecho de muerte mientras que un sacerdote le sostenía la mano firmemente
-Ya esta el escrito- le decía el religioso mientras que el pobre hombre solo balbuceaba – no se irá a arrepentir precisamente en este momento, además Edward tiene derecho, ¡Por favor señor Anthony! , en el último momento de su vida tenga un gesto de amor hacia su único hijo.
La mano temblorosa del hombre llego al papel.
Una joven corría apresuradamente por los terrenos de la hacienda "The Pearl" dirigiéndose a un joven y apuesto hombre de ojos verdes y cabello cobrizo que se encontraba montado sobre un caballo.
-¡Señor Edward! ¡el señor Anthony firmo! Lo reconoció como su hijo.
El jamás pensó ni deseo escuchar estas palabra, hace dos semanas cuando se encontraba en Washington ejerciendo su carrera de Medico sorpresivamente le llego una carta de su padrino el padre Demetri Volturi, diciendo que su padre estaba a punto de morir y que el pobre hombre pedía verlo.
La decisión de regresar a su antiguo hogar fue muy difícil, nada en él quería volver, aun estando ahí enfrente del hombre que se hacía llamar su padre, su mente no podía dejar de pensar en su infancia cuando este inhumano hombre lo trataba pero que un anima, los golpes aun resonaban en su cabeza y las cicatrices en su espalda empezaban a molestar aunque no tanto como cuando aun las tenía abiertas.
-¡Señor Anthony! ¡Señor Anthony!
Los gritos del sacerdote interrumpieron sus pensamientos
-Padrino, ha muerto- "Ha muerto" se repito en la mente, ese hombre que de niño veía imponente ahora no parecía más que un simple bulto envuelto en mantas.
A los pocos días del fallecimiento se llevo a cabo el funeral, nadie en el pequeño pueblo de Forks conocía al misterioso hijo del señor Cullen y muchos criados que sabían la verdad de su origen no lo comentaban, por todos lados se comentaba la fortuna de el joven pues a sus escasos 24 años ya contaba con una importante cantidad de dinero, era el terrateniente más importante de esas tierras aunque a él esto le importaba en lo mas mínimo.
Recorriendo su nuevo hogar no pudo evitar escuchar una conversación que sostenían en una recamara, no sabía de quien se trataba en la última semana se vio obligado a darle hospedaje a tanta gente que venía a darle el ultimo adiós a su señor padre.
-¿Entonces Edward no es un hijo legitimo del Señor Cullen? – dijo un hombre a quien reconoció como el alcalde del pueblo.
- Pues parece que si bueno eso fue lo que nos dijo el sacerdote- le contesto el administrador de la hacienda.
La conversación que mantenían aquellos hombres le molesto de sobre manera después de todo ¿Qué derecho tenían estas personas de hablar de él y más cuando ni siquiera estaba ahí para defenderse?, cuando supo de si estaba entrando a la habitación la cual encontró vacía, los hombres se habían ido solo quedaba ahí Jessica la hija del administrador.
-Buenas tardes señor- le saludo cordialmente la señorita.
-Buenas tardes- respondió el tomando su mano para besarla, la verdad es que el sentía cierta atracción hacia esta mujer, era muy bonita, de buen cuerpo, además de instruida y bien educada por su padre.
-Espero que no le haya molestado la conversación de mi padre y el alcalde, y si fue así le pido las más sinceras disculpas- Edward solo atino a mirarlo sorprendido.
-No se preocupe, después de todo estoy acostumbrado a esa clase de habladurías y como molestarme si al final todo es verdad- la mujer se puso pálida, típico de las personas de la época, en ninguna conversación escucharías a que una persona en sus cabales declarar que es un bastardo* y quedarse como si nada hubiera pasado -No se incomodo señorita, no me gusta la hipocresía, es bueno que usted y todos los que pretendan tratar conmigo lo sepan.
-Disculpe, no le había dado el pésame por el fallecimiento de su señor padre- la mujer aun estaba sonrojada, por lo que opto cambiar de tema.
-Muchas gracias pero la verdad no puedo sentir pena por alguien que me trajo al mundo como si solo tomara un trago del Whisky más amargo y se fue dejando a la mujer con la palabra en la boca.
Sin darse cuenta los meses fueron pasando lentamente, el joven aun no podía asimilar el hecho de que su en tan poco tiempo su vida cambiara tan radicalmente, hacia no más de 3 meses no era más que un medico muerto de hambre que atendía menesterosos en Washington y ahora era uno de los hacendados con mas tierras en el país.
Comenzaba el mes de marzo cuando al llegar del pueblo uno de sus criados le dio una carta, su corazón no pudo evitar sentirse feliz, el hecho que a pesar de todos los cambios ocurridos últimamente aun quedaba algo del antiguo Edward.
Para finales del mes aun esperaba que el remitente de la cara le diera una fecha exacta para su llegada, hasta que un día:
-¡Señor¡ ¡Señor! Lo buscan, un tal señor Whitlock
-¡Hágalo pasar inmediatamente!
Por fin su mejor amigo se encontraba aquí con él y esperaba que le trajera algo de normalidad en toda esta locura.
-¡Amigo mío! – los dos hombres se estrecharon fuertemente.
-¡Pero si es el señor hacendado! Mira nada mas quién lo diría hace tan solo tres meses la señora la señora Brown te perseguía por toda la plaza porque no tenias dinero para pagarle la renta-Le dijo el hombre rubio y ojos asiles que se encontraba frente a él.
- Mi buen Jasper, ya me hacía falta algo de normalidad, pero pasa amigo mío que esta es tu casa también.
El nuevo duelo hizo llenar de atenciones a su amigo, lo conocía hace mucho tiempo atrás, cuando el empezaba sus estudios de medicina y el de Comercio, él y su familia, la cual falleció hace muy poco en un terrible accidente, fue la única que le apoyo en aquellos tiempos de pobreza.
-Edward como sabes bien no he venido solamente a visitarte, también vengo a darte información sobre las cuentas de las dos haciendas y la casa de la ciudad-Edward no respondió nada lo que para su amigo represento una señal de que podía seguir hablando.
-Las cuentas de The Pearl y la casa de la capital están muy bien pero donde encuentro inconsistencias es en la otra hacienda, los números no me cuadran en absoluto, tienen una pérdida de más de 10,000 dólares.
-Pues de esa hacienda la administración está a cargo de un viejo amigo del Señor Cullen, al parecer él le tenía mucha confianza y el hombre se encuentra en Washington, así que creo que no tengo más remedio que ir a verlo.
-Si no te molesta me gustaría ir contigo, hace tiempo que quiero visitar la casa de mis padres, además de que los caminos se han vuelto muy peligrosos desde la última batalla del ejercito contra el ejercito del pueblo, hay muchos menesterosos dispuestos a todo, hace muy pico mataron a un conocido tratando de robarle algo de comida.
-Todo es por culpa del gobierno mi buen amigo, el hecho de que el general Smith haya tomado el gobierno por la fuerza es una clara violación a los derechos de todo ser humano habitante de este país, pero bueno dejemos de lado lo malo, sabes últimamente se me ha metido a la cabeza una idea muy loca.
-¡Caray! Pero eso es rarísimo en ti, tu jamás tienes ideas locas como cuando decidiste coquetear con tu casera para ver si te perdonaba la renta y terminaste con todas tus cosas en la calle- Ante aquel recuerdo el apuesto hombre no pudo más que soltar una sonora carcajada.
-Es verdad una idea pésima, aunque te recuerdo que fue tuya, yo solo fui demasiado inocente para ponerla en práctica, además de que tenía que intentarlo no podía regresar con tus padres para que me prestaran más dinero.
-Claro que podías, pero tu jamás quisiste, hasta preferiste quedarte a dormir en medio de la plaza, no sé quien era más terco si mi madre por pedir que fuera por ti o tu por querer quedarte ahí pero en fin basta de pleitos, dime cuál es tu maravillosa idea.
-Bueno como tú ya sabes yo nunca he contado con el privilegio de tener una familia y últimamente no sé porque se me ha metido a la cabeza la idea de formar una, tal vez antes no pensaba en eso porque en ese tiempo no tenía dinero ni para medio vivir, pero ahora tengo el dinero para darles todo lo que quieran, como me gustaría que al llegar a casa me encontrara a dos hermosos y sanos niños y una hermosa mujer que me bese al llegar…
-Además que ahora por ser adinerado tienes a tu alcance a las mujeres aristocráticas o tal vez prefieras a la hija del administrador ella estaría muy dispuesta a todo.
-¿Pero qué tonterías dices?, tal vez parezca un soñador pero me encantaría casarme con amor, que mi mujer me ame y yo amarla a ella, no te negare que la joven me llama la atención, pero aun así no me inspira el sentimiento y ya deja de decir tonterías mejor ve a dormir debes de estar cansado, además en 3 días partiremos a Washington.
Tres días después se encontraban frente a una enorme casa de la calle principal de la ciudad, solo entraron a dejar sus cosas y volvieron a salir a la casa del señor Kingston.
-Amigo mío no entiendo cómo es que si ahora puedes tener una vida holgadamente económica y aun usas esos trapos, manda a pedir algo de Europa, algo que represente tu nueva situación económica.
- Bien sabes que siempre he preferido la comodidad al lujo además que prefiero dar ese dinero a otras personas que compr…
No pudo terminar la frese, en esos momentos solo podía observar al ángel que pasaba por el otro lado de la plaza, su piel era blanca como la nieve, su cabello caía como una cascada de chocolate y sus ojos del mismo color lo invitaban a fundirse con ellos, fue amor a primera vista, la joven iba acompañada de un hombre, lo cual provoco que un mounstro instalado en el interior de Edward gruñera.
Esa hermosa joven le había robado el corazón.
*hijo sin apellido (no reconocido)
Hola yo aquí otra vez :) espero que se encuentren genial! Xqee yo no :( mañana comienzo con exámenes y no he hecho mis derechos a examen:S pero bueno dejando de esas desgracias aquí les dejo un nuevo capítulo espero les guste, yo me divertí haciéndolo
Déjenme su opinión es lo único que pido
Hasta la próxima
