Hola, de nuevo con otra historia Arcadiana.
Esta historia nació mientras cambiaba una contraseña, recordando una vieja charla con mi best friend, quien si usó la sugerencia que se menciona en la historia. Pero ya sabrán de qué les hablo.
Dedicado a Aurora Kaioh para que lo lea siempre que se sienta deprimida y dibuje una sonrisa en su rostro, para Val : ojalá te inspires :) , y agradezco a mi best friend por esa charla que me dio una idea para este fic.
Password
[Historia apta para +12, los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi, más no la historia presentada aquí]
Haruka se hallaba concentrada frente al computador, parecía estar calculando algo porque a la vez que veía el monitor hacía anotaciones en una libreta, después las borraba negando con la cabeza, una y otra vez.
Michiru se acercó sigilosamente, puso sus manos en los hombros de Haruka para tranquilizarla. Haruka se sobresaltó un poco debido a la intensa concentración, pero al momento sintió esa energía relajante que sólo Michiru podía brindarle, a continuación la premió con un beso en la mejilla.
— ¿Qué haces? — preguntó Michiru mientras despeinaba tiernamente a Haruka, esta resopló un poco y luego respondió recargando su cabeza en el cuerpo de Michiru
—Estoy cambiando la contraseña de mi FB, a Mina le han hackeado su cuenta en el trabajo y alguien a posteado cosas raras en nombre de ella, no quiero pasar por lo mismo.
—¿No será que fuiste tú quien posteo cosas raras en su FB y ahora quieres prevenir que no lo haga en el tuyo?. —dijo Michiru dándole un tirón en el cabello. Haruka sólo tosió un poco.
— Debo definir uno muy largo, al menos de 10 cifras, debe contener letras mayúsculas, minúsculas, números y si se puede cáracteres especiales. Además no deben ser números o palabras fáciles de adivinar, así será realmente seguro.
—Por que no escoges algo corto y punto, lo olvidarás si es demasiado largo, sólo escoge algo que no sea fácil de adivinar. Y no vuelvas a hacer esas travesuras.
—Tiene que ser muy seguro—dijo Haruka volviéndose a concentrar, Michiru puso los ojos en blanco.
— Simplemente elije alguna fecha especial y únelo con mi nombre— dijo Michiru, pero al verla ensimismarse de nuevo decidió darle privacidad, así que le dio un beso en su cabeza y volvió a la cocina.
Al terminar la cena, fue de nuevo al estudio y vio que Haruka no estaba, sin embargo había dejado múltiples anotaciones en su libreta. Michiru, como cualquier fémina curiosa, decidió ojear las múltiples posibilidades de Haruka para su password.
Encontró de todo: nombres de comida, golosinas, películas, actores, autos, palabrotas, número de matrícula, cumpleaños, conciertos, fechas de emisión de series, incluso dibujitos de Mario Bross, balones, esbozos de autos, una flor, una estrellita con la letra M, la cara de Mina con bigotes. Michiru rio para sí misma con todas esos garabatos, adoraba la parte niña de Haruka. Al final de todo ese silabario rebuscado y arte infantil encontró una curiosa combinación de números y letras que borró la sonrisa de su rostro:
0 9 2 7
Lo meditó un largo rato, se le hacía familiar la cifra, y el corazón le dio un vuelco al recordar por qué, pero al verlo tachado respiró aliviada, sin embargo al dar la vuelta a la hoja vio que esas cifras iban acompañas de 2 iniciales, no daba crédito a lo que veía: 927SM
Esa noche Michiru no pegó ojo en toda la noche, durante la cena permaneció muy callada, apenas si había tocado su cena, y eso que era su platillo favorito: carne con papas. Haruka, intrigada por el inusual comportamiento de su compañera, preguntó varias veces si le ocurría algo, pero como toda chica reticente sólo respondía "nada". Ese "nada" que significa todo menos nada.
Al día siguiente Haruka fue a sus labores cotidianas un poco preocupada por Michiru. Esta se quedó en casa pues tenía el día libre, lo cual no era precisamente bueno en ese momento, el trabajo le hubiera hecho olvidarse de mil pensamientos que apuñalaban su interior. Por más que exprimiera su cerebro no había otra fecha ni otras iniciales que encajaran mejor que las que rondaban en su cabeza, ¿pero por qué?. Lavó, hizo el que hacer, preparó una compleja merienda, planchó, guardó la ropa, sacudió, movió muebles, ordenó su ropa por colores, la volvió a desordenar y ordenar dos veces. Acomodó sus zapatos por altura de tacón, luego por color y finalmente los dejó ordenados por estilo. Fue a nadar y regresó. Su cuerpo estaba exhausto al igual que su mente, pero no por los deberes; si no por sus pensamientos, así que decidió ir a buscar a Haruka cuando saliera del trabajo y enfrentarla de una vez por todas.
Haruka estaba radiante por tan maravillosa sorpresa, sin embargo Michiru lucia pálida y llevaba la ropa de asear puesta. Cuando Haruka se lo hizo notar está se sonrojó de la vergüenza pues nunca salía en tales fachas, ella era Michiru Kaioh después de todo.
En un café cerca de su casa, Michiru se decidió hablar después de dejar de menear la cuchara dentro de la café como lo había hecho lo últimos 10 minutos.
— ¿Por qué escogiste esa contraseña?
— ¿Ah? — dijo Haruka con la boca llena de galleta de chispas de chocolate.
— ¡¿Ah?! — Dijo desconcertada — ¿Solo eso me vas a decirme? — dijo Michiru y le acercó un poco del café que tenía enfrente para que se pasara la galleta lo antes posible y siguiera hablando.
Haruka la comió tan rápido como pudo y bebió café para no atragantarse.
— No te entiendo Michiru, ¿de qué hablas?
— Del password que elegiste para tu FB — dijo Michiru arqueando una ceja y cruzándose de brazos.
— Ahhhhhh, ¿qué tiene de malo? ¿A poco no es genial? — dijo Haruka y se limpió la comisura de los labios.
— Pero….si es este, ¿verdad? — Michiru escribió en una servilleta SM0927.
— Si claro, ese es, fue brillante, de hecho tú misma me diste la idea, querías que fuera corto y nada sospechoso. — dijo esbozando una sonrisa que fue recibida por una gran mirada de desconcierto por parte de Michiru.
— ¡De ninguna manera!, ¡cómo es posible que uses las iniciales de tu ex novia y la fecha de su cumpleaños!
— Pues por eso mismo, ¿quién iba a poder adivinar eso? ¿Quién pensaría que uso para mi contraseña los datos personales de esa malvada?, en cambio todo mundo sabría que usaría tus datos como contraseña, ¿ves? Es una cifra muy segura.
— ¡Que cifra segura ni que tu abuela! — dijo Michiru indignada levantándose y dirigiéndose al auto.
Haruka se quedó boquiabierta por escuchar pronunciar esas palabras a su sofisticada y recatada novia, se levantó y fue a pagar la cuenta.
En casa, Michiru estaba absorta escribiendo una combinación de números en su libreta y Haruka como siempre que Michiru desviaba su atención a otra cosa que no fuera ella, decidió hacerle cariñitos hasta que le hiciera caso.
—Dime Haruka, ¿que necesitas?
—Tu atención
—Eres una niña
— ¿Qué haces?
—Busco una contraseña, ¿qué te parece si uso la misma fórmula que tú?
—Estupendo, de hecho no tienes que hacerlo yo ya había fabricado una para ti —dijo y le quitó la libreta para escribir— ¿ves? aquí esta: tiene las iniciales de aquella ex novia arrogante y egoísta que tuviste, ahora bien, ¿qué te gustaría usar como número?, ¿su cumpleaños, cuando empezaron su relación o cuando terminaron? Quizá eso último estaría bien para recordarte que ya terminaron —dijo Haruka volviendo a escribir.
Michiru se cruzó de brazos, no daba crédito a lo que escuchaba así, que tomó la libreta y le dio con ella a Haruka en la cabeza y donde pudiera, Haruka dejó que le golpeara para que desahogara sus nervios, cuando creyó que fue suficiente la tomó del brazo y la acercó a ella besándola delicadamente. Michiru no cedió tan fácilmente, sin embargo se dejó llevar por ese beso tan delicioso en el que sus lenguas jugaron un rato delicadamente dentro de sus bocas. Al terminar la magia del beso, Michiru se percató de que aún sostenía la libreta y que en realidad Haruka no había escrito eso que dijo antes si no:
—Nuevo Password: Que_cifrado _ni _que _tu _abuela.
Michiru esbozó una hermosa sonrisa, besó a Haruka en los labios y la condujo hasta el dormitorio donde a veces terminaban haciendo más que las pases.
