Hola! Cómo están? Yo por fin algo relajada, después del estrés de los exámenes (me duele el estómago por su culpa! XD). He estado ocupada, la verdad, por el dichoso estudio… ahora a esperar las notas -.-
Bueno, menos mal, el capi II está terminado, y aquí lo subo!^^
Jo, muchísimas gracias por dar tan buena acogida a esta historia! Y eso que solo era un capi! Muchas gracias a sus reviews! (23!^^) Es por ello que subo este segundo capi, esperando que les guste^^
Disfruten leyendo!^^
Pd. Veo el claro interés que hay porque aparezca cierto personaje… XD
**..**
Capítulo II: Esperar
"Uno, dos, tres…" "Uno, dos, tres…" "Uno, dos, tres…", un paso, dos pasos, tres pasos…
"Es como cuando contaba hojas de tréboles", nunca llego al cuarto…
Inconscientemente, me toqué el colgante en forma de trébol de cuatro hojas. Me alegró infinitamente el ver que aún le conservaba. También aquella cinta roja, pero ahora la uso para hacerme una coleta para la gran maraña de pelo que tengo actualmente.
Siempre había querido el pelo largo, pero, ahora veo que es una responsabilidad y, en ocasiones, un fastidio (¡en verano debe dar mucho calor!).
Me agarraba fuertemente a las paralelas que había en el "gimnasio" del hospital, allí donde se realizaban ejercicios físicos de rehabilitación. Había tanta gente… ¿Cuántos enfermos puede haber? ¿Tanta gente está sufriendo?
Inspiré hondo.
Me dolían las palmas de las manos horrores, de tanto agarrarme a cualquier cosa a la que pudiera agarrarme para avanzar. Y, también, en su mayoría, "gracias" a las muletas que usaba. Me decían que poco a poco, iría mejorando, y no las necesitaría.
-Tienes que esperar.
¿Cuánto más he de esperar? ¿No han sido suficiente tres años?
Mi cuerpo era realmente débil, después de estar tres años sin movimiento. Necesitaba ejercitar músculos, tendones…
-Con la rehabilitación todo irá bien.-si ellos lo decían…
"Siguen sin gustarme los médicos y sus hospitales"
-Sakura.
Me di la vuelta. Sonreí.
-Hola, Shikamaru. ¿Qué tal? Esto…quiero decir, ¿qué tal, señor Nara?
-Agh, no me llames así, me haces sentir más viejo de lo que soy.
-Je, je, es verdad. Lo siento.
-¿Qué tal te está yendo en la rehabilitación?-preguntó con interés.
Le mostré las manos rojas y con cayos y ampollas rotas.
-Tengo la sensación-dije-que para recuperar mis piernas voy a tener que quedarme sin manos.
Aquello le hizo reír.
-Oh, vamos, ¡no seas exagerada! Además, según he visto en tu expediente, vas progresando bastante bien.
-Y… ¿Cuánto tiempo tengo que seguir con la rehabilitación? Ya llevo casi dos semanas…
-Eso depende de cómo evoluciones, Sakura, y lo sabes.
Inflé los mofletes.
-…No me gusta la rehabilitación-terminé por decir.
-No seas niña, Sakura. Tienes que hacer rehabilitación para…-se cortó cuando cayó en la cuenta de lo que había dicho-…Lo siento, no quise decir…
Fingí una sonrisa.
-Sigo siendo una niña, ¿verdad?-me miré las manos heridas; tal vez tuvieran que tratármelas y vendármelas-A pesar de tener este cuerpo…
-…No pienses mucho en ello, ¿de acuerdo? Te acostumbrarás…
"Me acostumbraré…"
-Claro. Lo haré. ¿Para qué estoy haciendo rehabilitación, sino? Y…-desvié la mirada, un tanto incómoda-¿Podría pedirte otro favor?
-Parece que eso es lo único que haces.
-No te obligo a…
-Claro que sí. ¿Qué es?
-Pues…
Gracias a Shikamaru conseguí que me dieran algo de ropa más "cómoda". Odiaba tener que llevar esas batas, como si estuviera en un psiquiátrico o algo. Según me dijo más tarde, me las compró su novia por encargo suyo.
-¿Tienes novia?-le miré de hito en hito.
-¿Qué?-se sonrojó débilmente-¿Crees que no soy guapo o algo por el estilo?
-No, no es eso-negué con la cabeza-Simplemente pensé que…eras demasiado vago como para meterte en una relación.
Se mostró molesto, pero terminó riendo conmigo.
Al entrar en mi habitación, la 111, Gaara no estaba, lo cual no me sorprendió.
-¿No permaneces en cama todo el rato?-le pregunté al encontrarle de pie un día.
-Claro que no. ¡Sería muy aburrido! Además de que tendría que hacer algo de ejercicio…
-¿Puedes hacer ejercicio? Por lo de tu corazón…
-No, pero, sí puedo andar.-sonreía-Y es agradable estar sentado en el jardín y respirar un poco de aire. Estar aquí encerrado puede ser mortal.
-¿Por el aburrimiento?
-Y por la soledad.
Tras cerrar la puerta, puse la ropa que me había dado una enfermera (por orden de Shikamaru) en mi camilla y me quité la bata para vestirme y pensar que no estaba tan enferma como parecía.
Me miré en el espejo y sentí un escalofrío. No era solo por ver cómo las proporciones de mi cuerpo habían cambiado tan "drásticamente" en tres años (tengo mucho más pecho), ni lo delgada que me encontraba (se me notaban ligeramente las costillas), sino por la fea cicatriz que tenía en la parte izquierda del pecho, allí donde me habrían operado.
Me la toqué y la sentí áspera. Una mancha imborrable.
"¿Le gustaría mi cuerpo aun teniendo esta fea marca…?"
Me terminé de vestir.
Cuanto menos la mirara, mejor. Cuanto más piense que me recuperaré, mejor. Cuantas más sonrisas muestre, mejor. Aunque siempre podría ser todo una mentira…
*.*.*
Terminaron por tratarme las manos y vendármelas, lo cual agradecí bastante.
-Hija, ¿estás bien? ¿Qué te pasa en las manos?
Sonreí.
-No es nada. Secuelas de la rehabilitación-intenté restarle importancia.
Mis padres venían a verme todos los días, sin excepción, y yo procuraba estar en mi habitación 111 cuando se abrían los horarios de visitas.
-Se ve que te quieren mucho-comentó Gaara un día cuando mis padres se despidieron con besos y abrazos y un "Vendremos mañana también".
-Claro. Los padres son así con sus hijos, ¿no?
Después de decir aquello lo medité durante un momento, y, pensé que no, que no todos los padres eran así. Pensé en ellos…y en sus duras situaciones familiares…
-¿Y qué hay de ti, Gaara?-me miró sin comprender-A tus padres, me refiero. No les he visto por aquí…
Esbozó una sonrisa.
-No todos los padres son iguales, ¿verdad? Además, tengo a mi hermana, y con eso es suficiente.
-Vaya… Debes quererla mucho, ¿verdad?
-Claro. A los hermanos se les quiere.
"No todos…", aunque yo era hija única…
-Gaara, ¡he venido a verte!
Una chica realmente guapa entró en la habitación. Pelo castaño sujeto en cuatro curiosas coletas. Ojos oscuros, pero amables.
Gaara sonrió.
-Hola, Temari.
-Eh… Me voy para no molestar…-empecé a decir.
-Oh, no hace falta. Quédate.-me dijo la chica llamada Temari-No molestas ni mucho menos. Además… Tenía ganas de conocer a la Sakura despierta de la que no para de hablar Shikamaru.
Algo hizo clic en mi cabeza.
-Podría ser… ¿Eres la novia de Shikamaru?-pregunté educadamente.
Resopló.
-Curioso, ¿verdad? Y pensar que yo estoy más cerca de los veinte que de los diecinueve y él, con dieciséis, asiste a la misma clase que yo en la universidad.
-Porque Shikamaru es muy listo.
-Demasiado-se quejó-Me hace sentir como una imbécil.
-T-tampoco será para tanto…
"¿De verdad es su novia?"
-¿Se puede saber qué hablas de mí a mis espaldas, Temari?
Esta se giró y le sonrió.
-De lo "listo" que eres.
Shikamaru bufó. Temari le plantó un pequeño beso en los labios. Me avergoncé y desvié la mirada.
-Hola, Sakura-me saludó-Y hola, Gaara. Veo que tu hermana sigue tan ruidosa como siempre. ¿Seguro que es bueno que venga a visitarte?
-Bueno, si no lo hace ella, no lo haría nadie-respondió, con una sonrisa que no supe interpretar. Diciendo eso, ¿había que sonreír?
"Yo también esbozaba sonrisas falsas", ¿lo sigo haciendo?
-Eh… Muchas gracias…por la ropa, Temari-san-dije con timidez.
-¡No se merecen!-sonrió; su sonrisa me recordó un montón a la de su hermano-Me alegro haber elegido la talla correcta. Y esos colores te favorecen bastante.
-G-gracias, Temari-san.
-Nada de formalidades. Temari está bien.
-Sí, sino, la haces sentir más vieja-comentó Shikamaru.
Temari le dio un pisotón.
-… ¿Ahora qué he hecho?
-Nada, señor Nara. Discúlpeme, pero es hora de que me vaya.
Se inclinó sobre la camilla y depositó un beso en la frente de su hermano pequeño.
-Vendré a verte cuando pueda, ¿de acuerdo?
-Lo sé. No hace falta que lo digas.-sonrió.
Entonces, su rostro cobró un matiz extraño, no sé por qué, pero la sonrisa siguió pintada en su rostro.
-Por cierto, Temari, ¿has estado pensando en ello? ¿Sobre lo que te dije?
El rostro de Temari adquirió una palidez como el blanco de las paredes. La sonrisa ya no estaba. ¿Qué había pasado?
-¿Te encuentras bien?-preguntó repentinamente interesado y preocupado su novio, agarrándola de un brazo, como temiendo que se cayera.
-…Sí, estoy bien-y pareció recuperarse en cuanto dejó de mirar a su hermano a los ojos-Es solo que estoy cansada. Ayer me quedé hasta tarde estudiando…
-Oh, sí, claro, seguro… ¿Qué estuvimos haciendo anoche?
Le dio otro pisotón.
-… ¿Quieres que te acompañe a la salida?-se ofreció.
-Está bien-aceptó.
Miré a Gaara. Me fijé en que su hermana no lo hizo, aunque él seguía mirándola, en silencio.
-Hasta luego-volvió a sonreír Temari, y entonces pensé que tal vez lo de antes había sido pura coincidencia o, simplemente, un pequeño vahído-Ah-me miró y ensanchó la sonrisa, que ahora era sincera-Me alegro mucho de haberte conocido, Sakura.
-Igualmente.
Y los dos desaparecieron tras la puerta blanca. Blanca como lo había estado la cara de Temari cuando miró a los ojos serios de su hermano.
"¿Habrá sido una simple coincidencia?"
*.*.*
Cerré los ojos. Extendí los brazos. Inspiré hondo. Expulsé el aire. Abrí los ojos y sonreí.
-Se siente… bien-dije.
-Hacía realmente mucho tiempo desde que saliste por última vez al exterior, ¿verdad?-me preguntó Gaara.
-Pues…sí. Aunque mi noción del tiempo es algo "diferente"…
Aquella tarde, soleada, con una agradable brisa, me habían dado permiso para salir un rato al patio-jardín del hospital, y acompañé a Gaara en uno de sus paseos diarios. Era sumamente agradable. Oír el cantar de los pájaros, los cabellos mecidos al viento, una mezcla de vivos colores de flores que no se podía encontrar en el interior del hospital (quitando las flores del ramo que me trajeron mis padres).
Gaara andaba a paso lento, y no sé si lo hacía por mí o por su propia condición.
-Veo que ya andas mejor-comentó.
-Eh, sí, bueno…-sonreí victoriosa-Parece que la rehabilitación realmente funciona, ¿eh?
Ahora iba con una sola muleta, más bien a modo de bastón (como algunos de los ancianos que allí había hospitalizados). Costaba más andar ahora, pero se veía que había mejorado. Me pregunto cuándo podré andar sin necesidad de ayudarme de un bastón…
"Tengo que esperar", ¿cuánto más he de esperar?
Nos sentamos en un banco de piedra, y tuve algún recuerdo fugaz. Me vi sentada en un banco de piedra blanca, sucia, un tobogán frente a mí y, a lo lejos, un par de columpios, y una oscura figura recortada bajo la sombra de un árbol…
-¿Qué te ha parecido mi hermana?-me preguntó entonces.
Me sacó completamente de mis pensamientos.
-…Muy simpática y agradable. Y guapa.
-Tú también eres así, Sakura, y, tal y como conozco a mi hermana, no os parecéis mucho.
-…-intenté no pensar en que me había hecho más de un halago-Ya…yo no soy…tan madura y…
-La madurez o crecer no lo es todo.
-¿Ah no? Pero, todos terminamos creciendo…
-Menos los que mueren jóvenes-le miré atentamente-Me refiero… No todos quieren crecer. Algunos lo ven como algo que están esperando que llegue, otro simplemente preferirían que no llegara.
-¿Por qué?
Se encogió de hombros.
-Supongo que por las responsabilidades.
-¿Responsabilidades?
-No a todo el mundo le gustan. ¿Tener que hacer esto y no lo otro? ¿Por qué debo hacer esto cuando no me gusta? ¿Por qué preocuparse por cosas por las que antes no tenía siquiera que pensar? Cosas así.
"Responsabilidades…", como…
-Y dime, Sakura, ¿habrías preferido seguir siendo una niña?-le miré con sorpresa-¿Te gusta el hecho de ser mentalmente una niña de trece años y, físicamente, una de dieciséis?
-…
No lo había pensando detenidamente, pero mentiría si dijera que no lo había pensado antes.
-…Tal vez… ¿Habrías preferido quedarte dormida eternamente, siendo siempre una niña de trece años?
Inconscientemente me levanté de un salto del banco y casi pierdo el equilibrio y caigo, pero conseguí sostenerme, por mis propios pies.
-Aun si…-empecé a decir, dándole la espalda, mirando al horizonte por el que el sol estaba empezando a descender en un anaranjado color-Aun si…hubiera despertado con trece o no… Aun si hubiera despertado con veinte…con treinta… cuarenta o más… ¡Habría despertado!-me giré y le miré fijamente a sus ojos sorprendidos-¡Habría despertado porque hay personas importantes para mí que me están esperando!-exclamé, y casi me pongo a llorar.
Sé que es infantil, que es una estupidez, que tal vez podría no haber despertado nunca o incluso muerto en la operación o…
Sentí una pequeña opresión en el pecho, y un lejano recuerdo de dolor me invadió…
"No quiero sufrir más"
Entonces, Gaara sonrió sinceramente y con comprensión.
-Sí. Tú eres esa clase de chica, ¿verdad, Sakura?
Volví a sentarme a su lado.
-¿Y qué hay de ti, Gaara? ¿Cómo eres tú? Tú…
Desvió la vista al frente. ¿En qué está pensando, con la mirada perdida…?
-Yo…tal vez hubiera preferido morir. Habría sido mejor, ¿no crees? En vez de estar toda mi vida sufriendo y esperando por un corazón que tal vez no llegue…siquiera a tiempo…
"¿Cuánto se ha de esperar para poder vivir…?"
*.*.*
Me quité las vendas de las manos. Parecían estar bien, y ya no me dolían. Ya no…
Me miré un instante en el espejo de la habitación y me acerqué al calendario. Taché otro día más.
"Un mes y medio…", había pasado mes y medio desde que había despertado y…no puedo evitar hacerme una simple y estúpida pregunta… ¿Por qué, aun no habiendo dicho nada de mi despertar, ninguno de ellos ha venido a verme, ni una sola vez? ¿Por qué…?
"Quizá se cansaron de esperar, Sakura", no…
¿Por qué no lo pensé antes? ¿No decir nada y esperar a que me reciban con los brazos abiertos después de tres años? Tres años es mucho tiempo…Habrán pasado tantas cosas… y yo no he estado ahí…
Me agarré la cabeza.
"Me duele…"
-Sakura.
Me recompuse e intenté sonreír.
-¿Sí…? ¿Quieres algo, Shikamaru?
En aquel momento, Gaara no estaba en la habitación. Tal vez haya ido a dar un paseo…
Shikamaru sonrió.
-Ya andas sin muletas, ¿verdad?
-Eh…Sí, desde hace un par de días…-más o menos. Ando despacito. No puedo correr todavía. No puedo forzar las piernas.
-Y tu condición no parece haber cambiado del buen estado, ¿verdad?
-…No, supongo…-más o menos… Dolor de cabeza. Alguna opresión en el pecho…
Ensanchó la sonrisa.
-¿Qué te parece, entonces, que te hayan dado, después de tanto esperar, el alta médica?
Le miré con los ojos desorbitados por la sorpresa.
-… ¿Qué?
"Porque no todo consiste en esperar… ¿verdad?"
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Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!
Después de dejarse las manos en la rehabilitación, pasado bastante tiempo… ¿¡Le dan el alta a Sakura! Qué bien, no?^^ Y nuevo personaje! Temari!^^ (alguien la esperaba? =P) Se presenta siendo la novia de Shikamaru (no ha perdido el tiempo este chico en estos tres años, eh? XD) y la hermana de Gaara. Pero… acaso esconden algo estos dos hermanos? (quitando las reflexiones sobre el crecimiento de Gaara XD).
Y ahora… ahora… y ahora qué viene? XD Si quieren saberlo (se lo imaginarán, de todos modos, o eso creo XD), dejen sus reviews, please! Aunque… se habrán olvidado de ella? (quién apuesta a que no? XD)
Muchas gracias por todo, nuevamente!
Bye~!^^
Pd. Como curiosidad, decir que, en un principio, este capi se iba a titular "Rehabilitación", pero he pensado que tal vez, al final, quedaba mejor "Esperar"^^
Pd2. Siento que "ese" personaje aún no aparezca XD
