FELIZ CUMPLEAÑOS
Shijima me llamaba a las 5 a.m. todos los días. Según ella quería levantarme temprano, el único detalle es que no duermo mucho y mi cuerpo esta bien con ello, así que es un poco frustrante que siga haciéndolo.
Después de Sari, Yukata y Matsuri, Shijima era la más fastidiosa de todas, por el simple hecho de intentar ser mi madre.
-Buenos días, adelante.- Escuche que alguien tocó el marco de la puerta de mi oficina, yo leía papeleo importante así que no tuve la cortesía de ver la puerta.
- Kazekage ¿Esta usted muy ocupado?-
-¿Qué quieres Kankuro?- Seguía leyendo.
- Hoy invite a cenar a Sari, si no te importa…¿Podrías… llegar tarde o algo?-
- Si.- Seguí leyendo y la verdad no entendí lo que dijo pero no sonaba importante.
Paso la tarde y me dirigía a casa, entre y me di cuneta de que todo estaba apagado. Prendí la luz y vi una decoración de feliz cumpleaños para la novia de Kankuro. Me dirigí a la cocina para tomar mi cena y subir a mi habitación. Al llegar me di cuenta que alguien estaba ahí haciendo ruido y sin temer entre. Ahí estaba Matsuri sacando algo del horno, pico varias veces con un palillo una tarta que estaba dentro. No se dio cuenta de mi presencia, por lo que pase tranquilamente a la nevera.
-Buenas noches Matsuri.- Le dije, provocando un salto que hizo que el trapo con el que sostenía la tarta se cayera.
-¡Aaaahg!- Soltó el pastel sobre la rejilla y cerro su mano.
- Buenas noches señor…- Se puso de pie y sin mirarme se acercó al grifo de agua para calmar su quemadura.
Tome un bote de helado de la nevera y se lo acerque.
-Gracias señor.- rodeo el bote con su mano haciendo un gesto de dolor.
-Lo siento.-
-Descuide.- Con su mano sana sacó el pastel y lo volteó en una bandeja.
-¿Es para tu amiga Sari?-
- Así es.- Tomó un cuchillo y soltó el bote se helado. Comenzó a quitar las partes quemadas del pastel y suspiro.
-Odio hacer pasteles.- No dije nada.
-Es horrible ver como trabajas tan duró por hacerlo y llega alguien más a comerlo.-
Sonreí un poco para ella.
Calenté mi cena mientras ella decoraba el pastel. El silencio va bien conmigo, pero desde hace mucho tiempo que Matsuri no me dirigía la palabra de la misma manera que antes.
-Listo, creó que no tardan en llegar. Kankuro me pidió que le hiciera este pastel y pues… Creo que ya me voy.- Recogió sus cosas mientras la observaba. Entonces recordé que mi hermano me había pedido lo mismo.
- Cierto, tampoco me quiere aquí…- Pero no tenía a donde ir y no quería regresar a la oficina. Matsuri se detuvo y me observó por unos segundos mientras yo pensaba en que hacer.
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No perdía nada intentando algo, después de todo desde hace mucho tiempo lo había perdido.
-¿Ira a su oficina? ¿O… tiene algo en mente?- Tome mi chaqueta de cuero que había colgado en el respaldo de la silla y me la puse mientras esperaba su respuesta.
- No, no quiero volver por hoy.- Rascó su cabello y me dirigió la mirada.
- Puede venir conmigo.- Dije firme y sin sentir vergüenza .
-…- Arqueo el arco de sus invisibles cejas.
- Puede esperar en mi casa, no esta muy lejos. Y cuando crea conveniente volver.- Buscaba mi bolso con la mirada para disimular.
-… Me parece buena idea.- Comenzó a caminar hacia la salida de la casa.
Mi pena evitó que tomara mi bolso, de hecho lo olvide por un segundo.
-¿Nos vamos?- Me abrió la puerta de la casa para cederme el paso.
-C-claro…- Estaba olvidando algo en mi bolso y no podía recordar que era, estaba muy nerviosa.
Caminamos un par de cuadras, yo no pregunte nada, sabía que el silencio era de su gusto.
- ¿Te mudaste?- Preguntó el pelirrojo, hacía mucho que no me acompañaba a mi casa.
- Si, hace un tiempo que me mude.- Habría la puerta del edificio donde ahora vivía y el no preguntó mas.
Hicimos 20 minutos para llegar mi departamento, y entonces recordé que había olvidado en mi bolso… las llaves.
-Mierda…Olvide mi bolso,…-
-Tus llaves.- Dijo con un poco de fastidio.
-Si..-
-Volvamos, eso consumirá más tiempo.-
Capitulo 3.- Naturaleza Humana
