Las perdidas siempre marcan historias; ya sea uniendo familias o comunidades... o destruyéndolas...
Si Estas En Medio De La Oscuridad Lo Único Que Tienes Que Saber Es Que Solo Te Queda Por Encontrar La Luz.
¿Quién era ella? No había rastros de algo a su alrededor. Nada. Solo ella rodeada de rostros iguales y sin sentimientos. En silencio intento desahogar su dolor a gritos, mas nada salía de su boca mas allá de pequeños hipidos.
Las lagrimas corrían de forma libre de sus ojos celestes, los demás niños solamente le veían indiferentes o con burla. Hermano, hermano ¡Ven por mi por favor! Nada, nada. Se volvía nada de a poco, perdiéndose a sí misma. Su cuerpo existía pero su espíritu se había encerrado a sí mismo.
Tenía demasiado miedo, no podía levantarse. Escuchó como una de las cuidadoras le ordenaba que se levantara, mas su cuerpo no respondía. Se quedo así por algunas horas. ¡Su hermano mayor debía ir por ella!
Se quedo pensando en lo que había ocurrido para terminar de aquella forma: El Viejo Fritz, su abuelo, había muerto de un ataque al corazón… les dijeron que no tenían más familiares y por lo tanto ir a un orfanato. No había pasado una semana cuando Gilbert ya había sido llevado. Inclusive había ido a preguntar por él, pero nadie sabía algo al respecto. Ni siquiera su nombre figuraba en los registros –porque si, había revisado- e inclusive el suyo estaba cambiado. — B-Bruder —Balbuceo como pudo, abrazándose a sí misma. Nunca se sintió tan sola como en aquel momento.
Una voz, no muy amable a los oídos de una niña, le llamo. — Mónica, levántate que no es awesome llorar así— levanto la vista encontrándose con una de las cuidadoras. Veinticinco a lo mucho tendría… le recordaba tanto a su Bruder. — Ese no es mi nombre —Murmuro, apretándose con más fuerza. La mujer, de nombre Julchen, suspiro antes de tomarla del brazo, la niña se había puesto muy ausente desde que la había separado de su hermano. —Ahora es tu nombre y la asombrosa yo tiene algo que contarte así que escucha lo que te diré— no hubo reclamos esta vez.
Julchen miro un gran cambio en ella. Ya no lloraba pero continuaba mirando de forma vacía. Seguramente sintiéndose así.
Se encontraban solas afuera, Julchen miro a todos lados casi con miedo. — La asombrosa yo tiene que decirte que un ruso loco se ha llevado a tu hermano— comenzó, notando que la pequeña se estremecía. Seguramente con ira, pensó. —Y si tu no creces y haces todo lo que se te pide no podrás volver a verle, Mónica— los refunfuños de la niña fueron claramente audibles para la adulta quien solo sonrió. Estaba segura de que tardaría en adaptarse a todo aquello pero algo podrían sacar de la pequeña…
Louise elevo la mirada casi de forma desafiante, completamente decidida...
Gilbert se sentía asfixiado con todo aquello. ¡Era horrible! Todo lleno de un asquerosamente pulcro blanco. No era digno de su asombrosa persona. Había varios niños además de él, todos mantenían nombres, edades y nacionalidades diferentes según lo que les habían dicho.
Todos los pequeños se encontraban sentados en fila esperando a que aquel adulto fuera a revisarles. Winter, así le llamaban. Claro que Gilbert como la mayoría de las veces era la excepción ya que a grandes voces clamaba libertad. — ¡Ustedes no son quienes para encerrarme! ¡Apenas pueda verán! —por que el tenia la sangre bastante caliente y sería bastante difícil dominarlo, sobre todo porque él se lo había prometido a ella no dejarle sola. Y ahora eso… Pero ni esas paredes le detendrían para reunir a su familia, por que el era asombroso y todo podría lograr.
Lo segundo es casi casi una introducción a lo que sigue, ya que el próximo drabble se centra mas en lo que pasa a Gilbert... el por que está ahí...
=D Hasta pronto todas~
