Secrets And Love In Class

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#SALIC

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Disclaimer: Los personajes pertenecen a Meyer, y la historia es totalmente mía.

Advertencia: Es una historia rated M, escenas y vocabulario en probablemente no apto para menores de 18 años, si no te gusta, abstente de leer.

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Capítulo beteado por Manue Peralta, Beta FFAD

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Me gustaría dedicarle está historia a mi querida amiga Estela, (en Twitter la encontraréis como (arroba)HappyEstela, si antes no cambia de cuenta de nuevo. Este es su regalo de cumpleaños, y como me cumplió los dulces dieciséis me decidí a hacerle esta historia de Alice y Jasper, aunque también habrá mucho Edward y Bella, sin olvidar a Emmett y Rosalie, claro.


Chapter 2: Cine, celos y primera cita.

—La potencia se calcula dividiendo el trabajo realizado entre el tiempo.

— ¡Pero aquí no aparece el trabajo!

Bella miraba ceñuda el problema de física. No le encontraba la solución y la estúpida fórmula de potencia igual al trabajo partido de tiempo se la sabía hasta la saciedad.

—Bell, ¿qué datos de da el problema?

Bella volvió a ver lo poco que había sacado del enunciado, pero decidió volver a leerlo por si las dudas.

"El motor de una grúa eleva un bloque de mil quinientos kilogramos de masa hasta una altura de cuarenta y cinco metros en quince segundos:

a) Calcula la potencia útil del motor.

b) Si su potencia teórica es de setenta y cinco kilovatios, ¿cuál es su rendimiento?"

Bella volvió a fruncir su entrecejo. Solo le daba altura, masa, kilovatios y tiempo, no le daba el trabajo en julios.

—Me da altura, masa, kilovatios y tiempo, todo en sistema internacional, lo que me ahorra la conversión….

— ¿Cómo puedes sacar el trabajo?

Edward miraba divertido cómo Bella parecía asesinar el libro de física y química con la mirada. Bella amaba los libros, pero Edward estaba seguro de que si fuera por ella, todos los libros de Forks sobre la física y la química llevarían ya un buen tiempo quemados.

Bella volvió a pensar en la idea, pero no tenía ni la más remota idea. Pensó con esfuerzo que a lo mejor tenía que hacer como en el ejercicio anterior.

—Aplicamos la fórmula del trabajo del ejercicio anterior, ya sabes, la de trabajo igual a fuerza por desplazamiento y coseno de alfa y listo —Bella estaba segura pero de reojo vio como Edward la miraba confundido— ¿No?

—Bella, no te da la fuerza y no lo puedes hacer así.

Bella llevó sus manos a su cabeza y soltó un gemido de frustración.

—Por favor, dime cómo se hace.

Edward sonrió. Le parecía adorable como ella se avergonzaba de no saber hacer un problema de física, aunque para su opinión era bastante sencillo, pero todos teníamos problemas con alguna materia, y la de Bella era la física. Para él la peor era español, y eso que a Bella se le daba maravillosamente.

—Está bien, presta atención. La fuerza que debe vencer el motor de la grúa, es el peso del bloque, y el peso es igual a masa por gravedad, luego el trabajo realizado será masa por gravedad por altura (que te la da), siendo la altura el desplazamiento y entonces la potencia útil del motor valdrá mil quinientos kilogramos por nueve como ocho metros partido de segundos al cuadrado por cuarenta y cinco metros, y todo eso divido entre quince segundos —Edward cogió la calculadora de Bella y realizó la operación—. Esto nos da 44100 de trabajo.

Bella asintió. Claro que el trabajo era el peso, como no….

— ¿Y el apartado b?

Edward sonrió de lado y a Bella esa sonrisa le pareció demasiado atractiva.

—A ver, setenta y cinco kilovatios son setenta y cinco mil vatios. Entonces divides el trabajo del apartado anterior por los setenta y cinco mil vatios, y eso lo multiplicas por cien. Te tiene que dar el cincuenta y ocho por ciento de rendimiento.

Bella puso cara al más puro estilo: ¿qué coño me estás diciendo? y Edward sonrió para sus adentros. Bella era demasiado hermosa para él.

—A este paso suspendo física y química.

Bella bufó llena de exasperación.

—Lo estás haciendo bien, Bells.

Bella lo miró como si tuviera un tercer ojo en toda la frente.

—En el último examen saqué un cinco raspado Edward, eso sin contar las series de cuatros con bajos decimales de los anteriores y algún que otro cinco que pasa perdido en el mar de cuatros.

—Por eso yo te estoy ayudando.

Edward le dio una cálida sonrisa, y Bella se sonrojó, aunque escondió su cara detrás de su cortina de pelo. Ella se sentía tan bien con Edward, era de las cosas más naturales que ella tenía… Decidió sacar esa marea de pensamientos de su cabeza.

Edward vio como Bella se frotaba la frente. Para él estaba claro que ella estaba agotada de tantos problemas.

—Y te lo agradezco —murmuró Bella aún detrás de su cortina de pelo.

Edward pensó que lo mejor sería que ahora fuera ella la que le ayudara a él.

— ¿Quieres ayudarme tú ahora?

Bella salió de su escondite con una sonrisa. Nada le hacía más feliz que dejar atrás a la estúpida física.

— ¡Claro! —Su entusiasmo era evidente— ¿Pasamos al francés?

Edward tragó en seco y se revolvió incómodo en su sitio mientras notaba como su polla se revolvía incómoda en sus pantalones. "Estúpidos sueños eróticos con Bella…" se dijo mentalmente.

—Está bien.

Edward no sonó muy seguro, pero para Bella fue suficiente.

—Je vous allé au cinemá (1). Con esta frase tienes el passe composé dominado, por que…

Edward solo repetía en su mente lo sexy que se veía la boca de Bella hablando el francés y cómo le gustaría tener esa parte de la anatomía de Bella sobre una parte de su cuerpo en especial.

Sí, esa tarde iba a ser larga…

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Jasper y Emmett se encontraban en la sala de la casa Hale, mientras Alice y Rosalie estaban en la habitación de la última, hablando sobre diversos temas mientras veían videos y últimas tendencias en Internet.

Éstos se encontraban en una tarde normal de hombres, rebosando testosterona por los cuatros costados mientras echaban una buena partida al Call Of Duty en la Xbox de Jasper, a pesar de que preferían el FIFA, pero el Call Of Duty les gustaba bastante.

—Así que te declararás al salir del cine para luego, nada más acabar, llevártela al McDonals, compraros un menú completo y un McFlurry y luego llevártela al espectáculo de coches Monsters de las afueras, del cual ya tienes entradas.

Jasper no lo preguntaba, solo intentaba repetir el plan que su buen amigo Emmett le había dicho hacía unos instantes.

—Sip.

Emmett lo dijo sin la mayor importancia, intentando parecer tranquilo, aunque estuviera muerto de nervios por dentro, y nada mejor para disimular que apretar con fuerza los botones del mando de la Xbox mientras su lengua salía de medio lado del interior de su boca en una total muestra de concentración.

Jasper conocía a Emmett desde que Alice les presentara a Bella.

Jasper recordó cómo había quedado en el parque con Alice junto a Rosalie.

*Flashback*

Al parecer ella iba a llevar a su amiga, por el hecho de conocer a la niña cuyo helado había salvado del matón. Él y Rosalie se fueron tranquilos, hablando de lo divertida que parecía Alice y cuando se dieron cuenta ya estaban en el único parque que había en Forks. Jasper y Rosalie se dirigieron al pequeño quiosco que había en la esquina del parque para comprar unos churros. A ambos le apetecían. No pasó mucho tiempo cuando vieron la pequeña y delicada figura de Alice entrar al parque.

Jasper había fruncido el ceño.

Junto a Alice iba una niña de su edad (la cual suponía que era Bella) vestida con unos vaqueros, una camiseta floja con una carita sonriente y unas zapatillas. Bella tenía un cabello color marrón largo y en ondas y en su cara llevaba unas gafas. Contrastaba mucho con Alice, que tenía un lacio pelo negro y llevaba un vestido color rosa palo y unas bailarinas negras.

Pero no fue eso lo que hizo que Jasper frunciera el ceño. Había sido ver a los dos niños que la acompañaban. Él podía ver como Alice revoloteaba alrededor de un chico alto de pelo negro y rizo, que parecía bastante fuerte, sin parar de parlotear, mientras Bella iba con la cabeza algo gacha y hablando con el otro niño que también era alto, pero con un extraño pelo cobrizo que parecía que se acaba de despertar.

Tal vez eran los novios de Alice y Bella, o eso pensó Jasper mientras Rosalie aprovechaba el aturdimiento de su hermano para engullir el mayor número de churros posible.

— ¡Hola Rosalie! ¡Hola Jasper! —les saludó Alice con una voz cantarina.

—Hola Alice —le respondió Rosalie antes de engullir una gran masa de churros.

—Hola Alice —dijo él para no ser descortés. Alice esbozó una gran sonrisa gatuna, y Jasper no pudo evitar compararla con el gato Cheshire, de Alicia en el País de las Maravillas.

—Les presento a Bella.

Alice empujó a Bella desde su espalda para que ésta diera la cara.

—Hola —dijo la castaña—. Soy Isabella Swan, pero prefiero Bella.

Jasper pensó que Bella era tímida, porque eso era lo que decía su actitud vergonzosa y retraída.

—Este es Emmett —Jasper vio como agarraba la mano del chico de pelo negro con el que no paraba de hablar al llegar y frunció el ceño—. Es el hermano de Bella y se nos unió porque decía que no quería pasarse la tarde solo en casa.

— ¡Un placer!

Jasper casi se queda sin aire cuando Emmett le dio un gran abrazo de bienvenida. En su mente no pudo evitar el compararlo con un oso.

—Igualmente —respondió Jasper cogiendo aire.

— ¡Hola! —Emmett se abalanzó sobre Rosalie, que empezó a toser sonoramente porque se estaba comiendo un churro que se le atragantó en la garganta.

—H-Hola —jadeó Rosalie con una sonrisa.

—Lo siento —murmuró muy rápido Emmett haciendo que Jasper esbozara una sonrisa.

—Emmett, eres un bruto —le dijo Bella sonriendo.

—Tú te callas, enana —murmuró Emmett haciendo de sus ojos dos rendijas. Bella imitó su expresión y le respondió:

—Yo nací antes, así que tú eres el enano, enano.

Emmett iba a responder cuando Alice, con una expresión divertida, empujó al chico que iba hablando con Bella.

—Y este es mi primo, Edward.

El muchacho se acercó a ellos, y le tendió la mano a Jasper. A Jasper le infundó confianza por su aspecto tranquilo.

—Edward Cullen, un placer.

—Jasper Hale—–le respondió Jasper tomando la mano.

—Rosalie Hale —le dijo Rosalie desde atrás.

El resto de la tarde se lo pasaron conociéndose un poco, y los hermanos Hale les hablaron a los niños, que nunca habían salido de Forks, las maravillas de Texas y de su clima, tan diferente al de su pueblo.

*Fin del Flashback*

— ¡Qué te matan!

Jasper salió de su ensoñación dando un salto en el sofá, antes de recuperar el ritmo del juego de su Xbox.

En el piso de arriba, Rosalie y Alice estaban riéndose a carcajada limpia.

— ¡Qué no me grites joder!

— ¡¿Pero quieres atacar de una puta vez?!

— ¡Defiende mi espalda, joder! ¡Defiende mi espalda!

— ¡Joder que nos matan!

— ¡A tu puta derecha! ¡Dispara, Jasper! ¡Dispara!

— ¡Mierda que me han dado! ¡Mierda que me han dado!

Alice y Rosalie no paraban de reírse por los gritos histéricos de Jasper y Emmett.

—Cada vez éstos dos se emocionan más con los videojuegos.

Rosalie se levantó de la cama dejándole el portátil a Alice para poder cerrar la puerta.

—Aunque cierres la puerta creo que seguiremos oyéndoles.

Alice estaba más que divertida. Le encantaba cuando Jasper se estresaba con los videojuegos, era demasiado mono y divertido viendo dando saltos y aporrear el control de la Xbox.

—Pues pon música en YouTube.

Alice lo pensó un instante y aceptó con un gemido de respuesta.

— ¿Algo en concreto?

—Bon Jovi o Guns n´Roses estaría bien.

Alice pensó en una buena canción para poner.

—¿Living On a Prayer o Welcome To the Jungle?

Rosalie se tocó en el mentón un par de veces, pensando en la elección.

—Welcome To The Jungle.

Alice asintió y rápidamente lo tecleó en el buscador de YouTube, dándole al primer vídeo que salió. Ambas esperaron a que la canción empezara, dado que estaban escuchando un "¡Joder Jasper eres un inútil! ¡Nos han matado por tu culpa!" y gracias a la música dejaron de escuchar el monólogo de Emmett sobre técnicas defensivas en el videojuego.

—Si bajara yo a jugar, les daba una paliza —dijo Rosalie con sorna.

—Les patearías el trasero, sexy.

Ambas soltaron una carcajada y Rosalie se quedó en silencio, en paz, pensando en que hacía unos días que notaba a Emmett algo agresivo y nervioso, como cuando la defendió de Tyler. Era demasiado caliente ver a Emmett de esa forma, pero su Emmett no era así…

-¿Sabes qué le pasa a Emmett?

Alice se mordió la lengua. No se lo diría a nadie, pero cuando venía de camino con Emmett había visto como hablaba con el grupo de WhatsApp con los chicos de algo sobre una cita. Prefirió callárselo.

—No.

Rosalie giró la cabeza al más puro estilo niña del exorcista. Sabía que esa era una respuesta demasiado corta para su amiga, lo que quería decir que ocultaba algo.

—Marie Alice Brandon —Alice frunció la nariz ante la mención de su nombre completo—, ya puedes ir soltando todo lo que sabes.

—Primero, no me llames por mi nombre completo, sabes que lo odio, rubia —Rosalie torció la cara ante el mote de rubia—. Y segundo, ¿a ti qué más te da?

Rosalie se quedó pensativa. Era normal que se preocupara por Emmett, era su amigo después de todo, aunque ella sabía que pudiera haber algo más, pero que lo principal era que era su amigo, era su osito.

—Es mi amigo, Alie, es normal que me preocupe.

Alice la miró detenidamente por unos minutos. Ella era de las que pensaban que Rose y Emmett se verían geniales juntos, pero si Rosalie no admitía o asimilaba que había algo más que amistad, la cosa estaba mal.

— ¿La verdad? —Rosalie asintió— Creo que está nervioso, porque… —Alice tomó un gran suspiro— A ver, esto es solo una suposición, pero creo que le va a pedir a alguien una cita porque al venir para aquí observé que hablaba de eso con Edward y Jasper por el grupo de WhatsApp que tienen entre ellos.

Rosalie no pudo evitar que eso le sentara mal. Era una extraña opresión en su pecho, pero no sabía a qué echarle la culpa exactamente, así que después de los primeros segundos de asimilación, se lo achacó a que se sentía traicionada porque su amigo no confiaba lo suficiente en ella.

—Una cita…

Y Rosalie quiso romperle la nariz a esa chica y al mismísimo Emmett por no contárselo, aunque la verdad eran puros celos…

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Esa misma noche, Rosalie tuvo una brillante idea. Las vacaciones de Pascua estaban cerca, y los Hale tenían una pequeña cabaña a las afueras del poblado de La Push, quedando a casi un kilómetro del poblado, por lo que la joven Rose pensó que sería una buena idea que se fueran todos a pasar las vacaciones a la pequeña cabaña, equipada con lo mejor de lo mejor, dado que los Hale eran los dueños del mejor buffet de abogados de todo Seattle, y ellos operaban desde la pequeña sucursal que habían puesto en Port Ángeles.

Como sus padres ya estaban en casa, Rose pensó que era el momento ideal para pedírselo, pero antes quería comentar la idea con Jasper.

Jasper la escuchó atentamente, sopesando interiormente los pros y los contras, y al final pensó que era una buena idea alejarse una semana del pueblo y de los estudios para estar todos juntos.

Lo más rápido que se lo permitieron los pies de Rosalie, bajó por las escaleras de la casa hasta la cocina, donde sus padres estaban hablando del trabajo.

Lena Hale, la madre de Rosalie y Jasper, era una mujer rubia con unos ojos color avellana que llamaban la atención, y era una mujer muy inteligente, despiadada en su trabajo y una buena lengua afilada.

Josh Hale era un hombre alto y de pelo negro lacio y con unos profundos ojos azules, con un cuerpo bien ejercitado para sus cuarenta y dos años, era dulce y amable con sus hijos, pero todo un tigre a la hora de llevar un caso.

El parecido entre padres e hijos era evidente. Rosalie era el vivo reflejo de Lena, el atractivo físico, el cabello rubio y en perfectos tirabuzones, al igual que la personalidad apasionada a la hora de defender lo suyo. Jasper era prácticamente el doble de Josh, solo con la diferencia de tener el pelo rubio, porque hasta en la forma de ser era idéntico.

Por eso a Rosalie no le costó nada convencer a sus padre de que le dejara la cabaña, exponiendo los bueno y lo malo.

Lena y Josh se vieron con una mirada cómplice. Ambos pensaban que Rosalie tenía agallas, y que si estudiaba derecho como tenía pensado hacer, en un futuro sería la mejor abogada del Buffet Hale y luego, cuando ellos se retiraran, ella lo podría heredar perfectamente. Así que por las buenas notas que sacaba su hija y como recompensa a su buen comportamiento, decidieron dejarle la cabaña por una semana.

Rosalie, al escuchar la respuesta de sus padres, sonrió de una manera que podía cegar al mismísimo sol, y fue a junto sus padres para plantarle un beso a ambos en una mejilla. Comentó la idea por el grupo de WhatsApp y todos dijeron que se morían por ir.

Alice gritó al ver el mensaje. Emmett se sintió feliz al pasar una semana con Rose, porque para esa semana ya serían novios. Jasper sonrió, pensando en la tranquilidad que tendría. Bella esbozó una sonrisa de satisfacción al pensar cuantos libros podría leer en esa semana. Y Edward empezó a pensar en una forma de no separarse de Bella en toda esa semana.

Así que todos se fueron a dormir, diciendo que afirmarían su asistencia cuando tuvieran el permiso "oficial" de sus padres, y preparándose para la salida del día siguiente.

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Edward se dirigió hacia las escaleras de la casa Swan, solo para encontrarse a Bella leyendo. Se veía preciosa y le encantaba su estilo. Su pelo estaba suelto pero no llevaba las gafas, por lo que Edward pensó que llevaría las lentillas que se ponía para salir, su pantalón desgarrado en las rodillas, sus converses y su sudadera gris de Muse.

A medida que se acercaba vio que tenía los cascos puestos, mientras leía el libro que tenía forrado en un elegante papel de regalo color vino. Bella siempre forraba los libros cuando los leía, porque según ella, los protegía, y solo les quitaba el forro cuando estaban terminados y listos para adornar la estantería que ella tenía.

Edward, una vez estuvo justo delante de ella vio como estaba sonrojada, sus labios entreabiertos y sus pupilas dilatadas, haciendo ver sus ojos negros con un diminuto halo gris alrededor, y se preguntó qué diablos estaba leyendo.

Se sentó al lado de Bella y le sacó un auricular. Bella se sobresaltó, pero siguió leyendo.

— ¿Qué estás leyendo?

Bella no dijo nada, solo movió el libro para que él pudiera leer también.

"Él se desabrocha la cremallera, mientras yo gimo tumbada sobre la mesa, sabiendo que será brusco.

Me maravilla una vez más cómo he llevado –y sí, disfrutado- lo que ha hecho este momento. Es muy turbio, pero es muy él.

Desliza dos dedos dentro de mí y los mueve en círculos. La sensación es exquisita. Cierro los ojos, deleitándome con la sensación. Escucho cómo rasga el envoltorio, y ya está detrás de mí, entre mis piernas, separándolas más. Se hunde en mi interior lentamente. Sujeta con firmeza mis caderas, vuelve a salir de mí, y esta vez me penetra con fuerza haciéndome gritar. Se queda quieto un momento.

— ¿Otra vez? —Dice en voz baja.

—Sí, estoy bien. Déjate llevar… llévame contigo —murmuró sin aliento.

Con un quejido ronco, sale de nuevo y entra de golpe en mí, y lo repite una y otra vez lentamente, con un ritmo deliberado de castigo, brutal, celestial.

Oh… mis entrañas empiezan a acelerarse. Él lo nota también e incrementa el ritmo, empuja más, más deprisa, con mayor dureza… sucumbo, y exploto en torno a él en un orgasmo devastador que me arrebata el alma y me deja exhausta y derrotada.

Apenas soy consciente de que Christian también se deja ir, gritando mi nombre, con los dedos clavados en mis caderas, y luego se queda quieto y se derrumba sobre mí. Nos deslizamos hasta el suelo, y me acuna en sus brazos…." (2)

Edward abrió los ojos. La escena y el nombre de Christian le dijo lo que necesitaba.

— ¿Estás leyendo las 50 Sombras de Grey?

Edward miraba a Bella como si fuera de otro planeta. Bella frunció el entrecejo, sorprendida por la reacción de Edward.

—Técnicamente en la segunda parte, 50 Sombras Más Oscuras, pero si te refieres a si es de la trilogía de 50 Sombras, sí, es 50 Sombras.

Edward se quedó pensativo. Si Bella leía las 50 Sombras de Grey él tenía un problema. A lo mejor, cuando llegara el momento, él no cumpliría las expectativas de Bella respecto al sexo, porque él había leído el primer libro online, y sabía que Christian Grey dejaba un listón muy alto.

Edward prefirió sacar un tema de conversación sobre el libro, dado que su reacción inicial no había sido la mejor.

— ¿Y qué te parece de momento la trilogía?

—Me gusta —Bella esbozó una sonrisa de medio lado, seductora, y Edward sintió su entrepierna tensarse—. Las escenas de sexo son buenas, pero lo que más me gusta en la historia de amor oculta debajo de todo el sexo con BDSM.

¿BDSM? ¿A Bella le gustará eso?, pensó Edward.

—Bella…

— ¿Sí?

— ¿A ti te gustaría probar el BDSM?

Bella sopesó la pregunta de Edward. Por un momento pensó en su reacción con otro chico. Seguramente si alguien le preguntara eso tartamudearía y se sonrojaría, pero con Edward no.

—No me importaría probarlo.

Edward creyó que le daría un infarto, con solo imaginarse a Bella atada a su cama, completamente desnuda, abierta de piernas o en el caso de ser la dominante al verla tomando el control del acto.

No, a él no le importaría ser sumiso o dominante con tal de que fuera Bella la otra persona.

— ¿Nos vamos? —Preguntó Emmett saliendo de la casa. Bella se levantó y Edward detrás de ella.

—Claro, dejo el libro y nos vamos.

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El cine fue un gran caos. Alice quería ver "Un lugar para refugiarse". Emmett quería ver "Oblivion". Rosalie optaba por algo más "Scary Movie 5". Jasper prefería "Objetivo: Casa Blanca" dado que era un gran fan de Morgan Freeman y le gustaba como actuaba Gerard Butler, pero como en Estados Unidos es un país democrático, ganaron Bella y Edward, que querían ver "Posesión Infernal".

Sobra decir que a veces cuando enfadas a Bella cuando está con el síndrome Pre-Menstrual es como una dictadura.

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—Los odio —gruñó Alice temblando mientras salían del cine.

—No seas así —dijo Bella mientras aporreaba una piedrecilla.

—Jasper, en la cabaña no hay una trampilla así, ¿verdad? —Preguntó Alice con cierto temor.

—Que yo sepa solo tenemos buhardilla, no un sótano de esos.

—Realmente ver esa estúpida película me ha entrado algo de cague por lo de la cabaña en medio del bosque —dijo Emmett mirando al suelo.

— ¡No seas nenaza! —Le gritó Rosalie dándole un fuerte golpe en el brazo.

—Eso. Ha. Dolido. —le respondió Emmett sobando el brazo golpeado. Pero Rosalie estaba molesta con Emmett. Creía que confiaba más en ella, así que golpearle era una buena opción.

— ¡Edward!

Todos giraron su cabeza para ver como una rubia, que iba acompañada de un castaño, un moreno, y dos rubias más, se abalanzaba sobre Edward.

— ¡Kate! —Edward la tomó en brazos y empezó a girar con ella.

Bella frunció el ceño. La chica era guapa, muy guapa. Tenía una cara pequeña con rasgos delicados. Sus ojos eran grandes y azules, su nariz pequeña y respingona, y sus labios carnosos y rosas. Su cuerpo parecía esbelto, con muchas curvas, y un buen par de tetas.

Bella no supo por qué, pero de golpe tuvo complejo sobre sus pechos de tamaño medio.

— ¡Oh Edward! ¡Cuánto tiempo! ¡Ven, que quiero hablar contigo y presentarte a alguien!

Bella vio como la rubia se llevaba a Edward casi a rastras. Quiso golpearle con el puño cerrado en toda la cara.

Emmett, Rosalie, Alice y Jasper se quedaron viendo para Bella. Todos pensaron que en cualquier momento saltaría sobre la rubia, o Kate, según la había llamado Edward.

Alice sabía quien era Kate. Ésta, antes de que se fuera a vivir para Michigan, había sido la mejor amiga de Edward, pero eso Bella no lo sabía.

Edward, mientras tanto, hablaba con su amiga, que le explicaba lo bonito que era Detroit y que había venido de visita a ver a su abuela Sarah, junto a su novio Garret, el castaño del grupo, que rápidamente le cayó bien a Edward.

Mientras eso todo pasaba, Emmett pensó que ese era el momento para la declaración.

Con cuidado cogió a Rosalie de la mano y mientras ella le miraba con cara de pocos amigos, se la llevó a la esquina del cine, donde había un pequeño parque infantil.

— ¿Qué coño haces, Emmett Swan?

—Verás Rose, yo quería hablar contigo…

Rosalie frunció el ceño.

—Si querías hablar conmigo podías hacerlo delante de Alice, Jasper y Bella.

Emmett bufó con frustración, sabiendo que iba a ser más complicado de lo que pensaba.

—Esto es entre tú y yo.

—Pues dilo de una vez.

Rosalie estaba a la defensiva, y eso a Emmett no le gustaba para nada.

—Está bien —Emmett tomó una gran bocanada de aire—. Hace un par de años me di cuenta de una cosa y esa es…

—Es…

Rosalie estaba perdiendo la paciencia. Normalmente hubiera sido comprensiva, pero si él no le contaba las cosas, ignorándola, ella sería una perra.

—Que te quiero —dijo Emmett de golpe fijando sus ojos azul mar en el azul hielo de Rosalie.

Rosalie sintió un gran cúmulo de emociones. Por un lado estaba estupefacta, no se esperaba eso de Emmett, o tal vez sí. Eso explicaba el por qué era tan protector con ella, y siempre parecía espantar a los tíos de su lado. Por otro ladro, se sintió feliz. Muy feliz. No sabía a ciencia cierta, pero ahora que se ponía a analizar todo tenía sentido. Siempre había encontrado a Emmett muy atractivo, y muchas veces se había puesto como una gata en celo por verlo hacer deporte o andar sin camiseta cortando la leña para la chimenea de la sala que tenían en la casa de los Swan, y también porque se había enfadado cuando Alice le contó lo de la cita… Eran celos y, ¿Emmett estaba saliendo con otra chica?

— ¿Estás con otra chica?

Esa pregunta pilló a Emmett desprevenido.

— ¡No! ¡Solo te quiero a ti, Rosalie Lillian Hale! ¡Eres tú y solo tú!

Y dicho eso Emmett agarró a Rosalie y le plantó un beso voraz en la boca.

Rose levantó sus manos hasta el cuello de Emmett, siendo abordada por los mejores labios que había degustado en su vida. Suaves, llenos que la acariciaban con maestría.

Y con ese beso supo que le gustaba Emmett.

Mientras tanto Edward volvía, el grupo, que se iba hacia la entrada del cine porque tenían frío, como no sabían cuánto iba a tardar Emmett con su declaración, pensaron que era mejor esperarles allí. Pero Bella no se movió del sitio. Bella seguía clavándole dagas con los ojos a Kate, que se alejaba en dirección opuesta.

Edward vio a Bella allá parada y fue en su dirección para ir con ella.

—Vamos, Bell…

Cuando Bella notó que Edward iba a coger su mano apartó su extremidad de manera brusca.

—Déjame en paz, Cullen.

Edward se quedó confundido. Bella solo le llamaba Cullen en dos tipos de situación: cuando estaban bromeando o cuando estaba muy enfadada. Y Edward sabía que en ese momento no estaban bromeando, por lo que dedujo que ella estaba enfadada.

Pero él no sabía por qué.

Cuando Bella y Edward llegaron junto a Alice y Jasper, también llegaron unos sonrientes Emmett y Rosalie.

—Nos vamos en mi Jeep a nuestra primera cita, Edward lleva a Bella a casa —Edward se estremeció y Bella asesinó a su hermano con la mirada—. Nos vamos a por un McFlurry y luego, agárrate nena —dijo mirando a Rose—, nos vamos a ver los coches Monster.

Rosalie abrió los ojos sorprendida, y sin ningún tipo de pudor, besó de manera lasciva a Emmett.

— ¡No te comas a mi hermano, joder! —Exclamó Bella con falsa indignación, porque en realidad ella estaba contenta por ellos.

Todos sabían que esos dos terminarían juntos tarde o temprano, por eso no se sorprendieron cuando Emmett les dijo lo de la cita.

—Bella, dile a mamá y papá que volveré un poco tarde.

Bella puso cara de asco.

— ¡Joder! ¡A penas llevas cinco minutos con ella y ya estás pensando en metérsela! ¡Eres un puto degenerado!

Todos estallaron en carcajadas mientras Bella estaba con cara de asco e indignación.

—De momento solo me la llevo a ver los coches Monster, pero puede que en un par de días…

Emmett levantó las cejas de manera sugestiva y Bella se dio la vuelta.

—Cullen, llévame a casa antes de que vomite por culpa del cerdo de mi hermano.

Todos se carcajearon, pero a los pocos minutos se despidieron, dándole las felicitaciones a la nueva pareja.

— ¿Estás lista para el McFlurry y los coches Monster, nena?

Rosalie sonrió antes de darle un casto beso en los labios.

—Claro que lo estoy.


(1) Traducción al español: Fui al cine.
(2) Fragmento sacado de "50 Sombras Más Oscuras" de la trilogía 50 Sombras de E. L. James. Está situado en la página 274 desde la primera línea hasta la veintiséis de dicha hoja.


¡Hola! bueno, aquí está el segundo capítulo y vemos que ya tenemos una parejita ^^. ¿Qué os pareció la petición de Emmett? ¿Y os parece normal los celos de Bella? ¿Qué creéis que pasará en la cabaña?

Bueno, gracias por los favoritos y follows y gracias a YasminaRG, hilarycullen17, volvosandlambs, SweetAlice13, cary, Gatita Swan y hay otra cary, pero creo que es la misma... nu sé ._.

Bueno, si os gusto y creéis que me lo merezco, dejadme un review :3

Besos, mamá osa.