Al parecer todo está en orden pensó Ivan caminando entre los presentes de la conferencia hasta llegar al que más le agradaba de ese lugar- Ludwig, creo que tu pequeño niño se hizo un hombre de negocios –alza sus cejas observando su reacción, fastidio, sonrió con pasividad.

-Ivan, cuantas veces te he dicho que el siempre ah sido un hombre de negocios, solamente son ustedes que no abren sus ojos- se acaricia su frente con sus parpados pesados, al ruso no se le escapo nada de sus movimientos, estudiándolo –Por favor, Ivan, si solo vienes a molestarme puedes irte, no tengo ganas de estar soportando estas estupideces de parte de ustedes- se voltea dándole la espalda.

Ludwig suspiro con sus hombros caídos jugando con los botones de las mangas de su saco, sus ojos miraban su vaso de agua como si fuera lo único importante y tal vez comenzaba a creer eso, Ivan al verlo así se sentó a su lado, cambiando su vaso de agua por uno que contenía alcohol, el alemán chasqueo su lengua –Ivan, estamos en medio de una conferencia, no podemos ingerir estas sustancias-.

-Entonces porque están estas botellas aquí?, de adorno quizás?, ven aquí y tómalo con confianza, nadie dirá nada- le guiña un ojo y el otro hombre le volteo la cara aun fastidiado por el comportamiento del más alto –Ludwig- llama su nombre ahora más serio.

-Ya no estoy a cargo aquí Ivan, no sé qué es lo que quieres ahora- lo vuelve a mirar –Solamente quiero tener unos momentos a solas con el hombre que me agrada- le toca su hombro haciendo que el alemán se estremezca –Que dices?-.

Los ojos azules se encontraron con los violetas observando sus iris, solamente un suspiro cansado salió de los labios de Ludwig.

Cuando fue la noche, los dos hombres de negocios entraron a un bar para según el más alto, tener un tiempo a solas con personas agradables, se sentaron en una mesa alejada de los demás, los ojos violetas se pasaron por todo el lugar hasta posarse sobre los azules –Dime, como se siente tener tanta presión sobre ti?-.

Ludwig se sorprendió ante esa pregunta, se quedo con sus ojos abiertos observándolo –No creo que sea el momento más indicado de preguntarme eso, en este lugar-.

-Oh- fue lo único que salió de sus labios, hubo un momento de silencio entre ellos dos hasta que vino la mesera a preguntar sobre lo que querían para tomar y comer, el ruso observo a la joven irse de ahí y volvió al hombre que tenía en frente –Ludwig, solo trato de comprenderte- sonrió con tranquilidad, sus ojos violetas se entrecerraron, el alemán dio un suspiro fastidiado, negando con su cabeza.

-Por favor Ivan, los temas del trabajo se quedan en el trabajo, no quiero hablar sobre esto- se acaricia su frente, si bien recordaba Ivan siempre fue de esas personas que sacaban temas muy extraños y en momentos no muy deseados, ni siquiera tenía ganas de pensar en ello, observo su cerveza por un momento perdiéndose entre las burbujas que esta creaba hasta que salió de su trance al escuchar un carraspeo.

-Lo lamento entonces-.


Alfred estaba sentado en su nuevo despacho, su padre estaba mas que feliz al ver que su hijo ya maduro como un hombre recto y de negocios como la familia, "Estoy orgulloso de ti hijo mio", se acordaba de esas palabras, el nunca se las había dicho ni siquiera cuando fue pequeño, se sentía feliz, por fin ya tenia los ojos puestos en el, como siempre había querido, tomo un bolígrafo comenzando a leer y firmar algunos papeles, los que mas le parecían convenientes.

Las palabras de su padre estaban aun metidas en su cabeza, gravándose lentamente en su cerebro, el estaba orgulloso de el, se sentía..especial?, no sabia la palabra correcta para describirlo, era como si todo lo que había hecho hubiera sido en vano hasta este momento, sonrió mostrando sus blancos dientes, afilando sus ojos, les iba a mostrar quien mandaba aquí, les daría algo que nunca olvidarían.


Francis miraba su copa de vino con atención probando un poco, degustando el sabor, no sabia que pensar verdaderamente, todo para el estaba confuso, no había dicho nada de Alfred, era una persona muy paciente, convivió tanto con Arthur que aprendió lo que era la tolerancia y la ignorancia, dejo la copa aun lado para verse en el espejo, tenia unas pequeñas ojeras debajo de sus ojos, frunció el ceño, dando un suspiro, porque las cosas tenían que salir así, Ludwig le había advertido sobre este momento, la familia Jones era como una mafia en la que no te convenía meterte.

Se desato su cabello con cuidado comenzando a peinarlo encontrándose con uno que otro nudo en el camino, tenia que hablar con Alfred, las cosas no podían seguir así, podría ser un tonto enamoradizo enfrente de todos pero el sabia muchos secretos, y desgraciadamente sabia los de Ivan, se dio cuenta accidentalmente, el nunca quiso meterse en su camino pero al parecer así lo quiso el destino, sintió un escalofrió recorrer su cuerpo al pensar de nuevo en ese ruso, tenia que hablar con su pequeño amigo americano si es que lo quería cuerdo.


Alfred alzo una ceja al saber que Francis quería hablar con el en privado, se escuchaba nervioso pero podía percibir un poco de miedo en su voz, cuando fue la reunión privada, observaba los movimientos del hombre francés con detenimiento, todo su cuerpo estaba rígido como un gato erizado, lo hizo sentarse en frente de su escritorio esperando una palabra de el.

-Alfred, quiero hablarte como un amigo...las cosas no van a ir bien si seguimos, si sigues con esto, yo..se muchas cosas que no te van a gustar, puede que me comporte de una manera en frente de todos pero no es así, Alfred por favor ten mucho cuidado- le advierte el francés mirándolo con atención hasta que solo escucho una pequeña risa ente dientes.

-Francis, yo siempre supe que te preocupabas por mi, siempre lo pude ver cuando hacia una estupidez, eras el primero aparte de Ludwig a correr hacia mi y a mi hermano Matthew, te admiro mas que Arthur por eso..te comportabas como un hermano mayor, amoroso y lleno de sorpresas-se que da en silencio-Es por eso que tu y Ludwig serán mis manos derechas, que dices Francis?- le tiende su mano.

Todo el cuarto quedo en silencio muerto, Alfred aun teniendo su mano extendida hacia el frances quien tenia una mano en su boca cubriéndola sorprendido aun ante las palabras, pasaron los segundos que parecían minutos hasta que hubo un apretón de manos.


Lamento si me tarde mucho, en algunas partes me quedaba trabada, tengo tantos proyectos que estoy haciendo todo a la vez, espero que disfruten el capitulo y hasta la próxima.

P.D. Lo siento si los primeros capítulos están aburridos pero son la introducción.