Movie Night 2

Ikhny Shy

Esa mañana estaban todos particularmente alborotados. Shoto los observaba distante desde su asiento en una de las mesas del comedor, tomando su desayuno calmadamente. Ashido era quien había originado el descontrol masivo, al traer a las mesas un periódico donde se anunciaba una película nueva de superhéroes. Por algún motivo (que a él mucho no le interesaba) esa película parecía ser motivo de gran entusiasmo para los jóvenes aspirantes a héroes.

A los gritos y empujones decidieron que irían esa misma noche, Kaminari y Kirishima se ocuparían de comprar todas las entradas, así se aseguraban de estar juntos en la sala. Todoroki sintió pena por el resto de los asistentes al flamante estreno…

-Hey, Yaoyorozu, ¿Vienes a ver la película? - Shoto levantó la mirada sutilmente al escuchar la pregunta de Kirishima. La aludida sonrió delicadamente y negó con la cabeza.

-Lo siento, chicos. Pero hoy voy a quedarme aquí. -

-Ooooh, Yaomomo! ¿Porqué no vienes? - Chilló Ashido acercándose a su compañera. La chica alta lo pensó un instante para responder.

-Quisiera ponerme al día con algunas lecturas. - Shoto no le creyó. Algo en la forma en que lo dijo no le resultó convincente.

-Era de esperarse de la vicepresidenta de la clase! - Intervino Uraraka viéndola con cierta admiración. -Pero, Momo… Puedes tomarte un descanso alguna vez. Será muy divertido si salimos todos juntos! -

-Ya lo creo. - Admitió ella sonriendo nuevamente. -Pero realmente tendré que dejar pasar la oportunidad. Estoy segura que podremos ir todos juntos en otra ocasión. -

-Seguro que no será la última salida. - Sonrió Uraraka aceptando la excusa, luego se giró a Todoroki. -¿Qué dices tú, Todoroki? ¿Vienes con nosotros? -

-No. No me interesa. - Respondió secamente.

Continuaron acordando entre ellos. Por algún motivo el chico hielo y fuego se sentía interesado en la actitud de Yaoyorozu, si bien no había ningún cambio particular en ella, le llamaba la atención que hubiese esgrimido una excusa para no ir con sus compañeros. Lo de las lecturas no se la creía ni un poco, pero no parecía preocupada ni afectada en lo más mínimo. Es más, casi podía ver que se sentía aliviada con la decisión.

Al finalizar el desayuno, casi todos los estudiantes de la clase 1-A irían esa noche al cine, todos menos Yaoyorozu, Hagakure, Tokoyami y él mismo.

Mientras el alboroto seguía había otro estudiante que se mostraba algo pensativo y ajeno a las conversaciones. Todoroki observó fijamente a Midoriya, quien con su mano en el mentón y los ojos absortos en un punto remoto, tenía esa expresión que conocía tan bien. Su rival, el chico que tenía toda la aprobación de All Might, estaba tramando algo.


Cuando la mayoría de los chicos se habían dispersado y luego de acomodar todo lo utilizado en el desayuno, Shoto se acercó a su compañero de cabello verde y le pidió hablar en privado. Si el chico estaba tramando algo, él quería saber de qué se trataba...

-¿Qué estás tramando, Midoriya? - Le preguntó directamente. Se habían apartado en el descanso de la escalera que iba de la sala común al primer piso de los dormitorios.

-¿A qué te refieres, Todoroki? - Le preguntó honestamente, inclinando la cabeza a un lado, inseguro de a qué se refería.

-Sé que estás planeando algo. Vi tu cara cuando desayunábamos, es la misma que pones siempre que piensas estrategias. Quiero saber si pasa algo. -

-Ah! Eso! - De pronto el rostro del joven Midoriya se tornó totalmente rojo. Todoroki frunció el entrecejo, mientras su compañero empezaba a sudar y movía las manos frente a su rostro en un gesto de negación. -No, no es lo que piensas! No estoy planeando nada. -

-Dímelo. - Le exigió, su voz sonando más grave y casi amenazadora. Izuku bajó la mirada, una sonrisa tímida cruzó sus facciones.

-No puedo decírtelo… aún no he decidido si lo voy a hacer…. -

-¿Si vas a hacer qué cosa? - Presionó aún más. La actitud del chico le parecía sumamente sospechosa. Midoriya lo miró fijamente, sus ojos reflejando algo de decisión. Subió unos escalones para asomarse al piso de arriba y luego descendió para ver el de abajo, comprobando que no hubiera nadie más con ellos. Todoroki se cruzó de brazos y se apoyó contra la pared tras él, mientras esperaba a que su compañero acabara de asegurarse y le contara sus planes. Izuku cerró fuertemente sus puños al costado de su cuerpo y suspirando ampliamente, finalmente le dijo.

-Voy a confesarle mis sentimientos a Uraraka. - Las palabras llegaron a los oídos de Todoroki, pero tardó en procesarlas. Luego de una pausa breve y de ver las mejillas sonrojadas de su compañero, preguntó.

-¿Qué? -

-Hoy, después de la película, le confesaré mis sentimientos a Uraraka. -

-¿Qué sentimientos? - Preguntó sin entender. Deku parecía haberse sacado un peso de encima, aún tenía las mejillas rojas, pero una sonrisa calma se instalaba en su rostro.

-Que me gusta. Le diré que me gusta. -

-¿Y porqué harás eso? -

-¿Porqué no? -

-No comprendo porque querrías decírselo. - Antes que su compañero pudiera agregar algo, Todoroki prosiguió. -Pero no me importa. Pensé que era algo más interesante. - Sentenció, comenzando a subir las escaleras hacia los dormitorios.

-Oye, Todoroki. - Lo llamó Deku, aún parado en el mismo lugar. -A tí, ¿Te gusta alguien? -

-No estoy seguro. - Respondió encogiéndose de hombros.

Y realmente no lo estaba. Subió los pisos restantes hacia su dormitorio, pensando en la conversación con su compañero. Realmente no le interesaba la relación que Midoriya pudiera tener con Uraraka, pero la necesidad de confesarse le parecía algo extraño y sin sentido.

Al llegar a su piso, Yaoyorozu estaba por bajar, con sus brazos detrás de la cabeza, venía amarrándose su abundante cabello negro en su característica cola de caballo. Se sorprendió al verla, pues mezclado con lo que venía pensando, la imagen de ella lo tensionó. Momo sólo se limitó a sonreírle en un gesto de cortesía y pasó por su lado bajando las escaleras.

En ese instante, sintiéndose paralizado en el último escalón, escuchando los pasos de su compañera descender por las escaleras, pensó que confesarse no parecía tan frívolo… quizás… él también…


La tarde transcurrió en un barullo absoluto, corridas, gritos y ataques se escuchaban en todos los rincones del imponente edificio. La exaltación general de sus compañeros era palpable y Shoto sentía que en cualquier momento él mismo estallaría, ¿Cómo podían ser tan escandalosos? El griterío aumentó cuando se acercó la hora de partida y se repetía mentalmente que debía ser paciente, que en solo unos cuantos minutos reinaría la calma en los dormitorios… al menos por unas horas, lo que dure la bendita película, la paz invadiría el edificio…

Cuando finalmente el azote de la puerta principal retumbó en cada rincón del lugar, Shoto dejó escapar un suspiro. El silencio se apoderó del ambiente y una sonrisa calma se coló en sus facciones. Se sentía extraña esa paz reinante, tan necesaria después de una tarde alborotada. Se dejó caer sobre el futón, descansando sus músculos tensos. Después de la conversación con Midoriya, el tema le quedaba rondando en la cabeza, por más que se esforzaba por mantenerlo lejos de su mente. Por algún motivo, la confesión de Deku le había afectado de alguna forma… Nunca se había interesado en esos temas, creía que nunca le interesarían, pero muchas cosas habían cambiado desde su ingreso en la UA.

-A tí, ¿Te gusta alguien? -

-No estoy seguro. -

La respuesta lo había sorprendido a él mismo. No la había pensado cuando Midoriya le preguntó (cómo era su costumbre) solo dijo lo que pensaba, sin detenerse a analizarlo y ahora se encontraba admitiendo para sí mismo que sí, había alguien que le gustaba. Alguien que le llamaba la atención por sobre todos los demás, alguien con quien disfrutaba compartir momentos, conversar y solo estar acompañado.

Alguien…

Pero Shoto no sabía lidiar con esas cosas. No sabía que debía hacer. ¿Tenía que tomar la misma decisión que Midoriya? ¿Tenía que confesar esos sentimientos que todavía él mismo no comprendía? No, no se sentía listo para eso, ni tampoco sabía las consecuencias que podría traer. En ese momento la prioridad en su vida era otra. Quizás Izuku tenía tiempo y energía para cuestiones tan superfluas, pero él no. Tenía una meta y no podía permitirse ninguna distracción.

Decidido a dejar ese asunto atrás, salió de su habitación. Bajó las escaleras con rumbo a la cocina. Un buen té y algo de comer ayudaría a despejar su mente, quizás luego podría entrenar un rato y dejar que el ejercicio absorbiera su energía, se quedaría dormido y olvidaría todo lo relacionado con "eso"

Pero al llegar a la sala común, sus pensamientos volvieron a nublarse y la idea de ejercitarse quedó descartada en un instante. Sentada en el sillón, con la cabeza apoyada en el respaldo, su cabello negro cayendo con gracia detrás, una taza de té humeante en sus manos y una expresión de absoluta paz. Una imponente música de orquesta acompañaba el ambiente calmo y Yaoyorozu era la imagen misma de la tranquilidad. Algo que Shoto necesitaba con urgencia.

Sitió un nudo pesado en su estómago y su cuerpo le exigía ir allí, compartir con ella esa paz, absorberla y hacerla propia. Pero primero había algo que hacer.

No quería que nadie ni nada se interpusiera entre ellos. Así que subió rápidamente las escaleras, al segundo piso y tocó con firmeza la puerta de Tokoyami. El chico con cabeza de pájaro tardó un poco en entre abrir la puerta, asomó apenas la mitad de su rostro y alzó una ceja confundido.

-¿Qué haces aquí Todoroki? -

-Vengo a pedirte que no te aparezcas en la sala común. - Le disparó sin preambulos. Sus ojos bicolores fijos en las iris rojas de su compañero.

-No pensaba bajar. -. Respondió finalmente, luego de tomarse unos segundos para pensarlo. Una sonrisa extraña surcó su pico. -Que lo disfrutes, Todoroki… - y cerró la puerta. Shoto no quiso pensar a qué se refería su compañero, pero estaba satisfecho con saber que podría contar con su palabra.

Bajó las escaleras más tranquilo, dispuesto a sólo compartir con Momo ese rato de tranquilidad. No había necesidad de decir nada, de preguntarle, de confesarse. Estar juntos era suficiente, cuando estaba con ella podía sentir que todos sus demonios se aplacaban y nada importaba. Era eso lo que necesitaba después de una tarde estresante…

Pero al llegar al área común, se encontró con un ambiente totalmente distinto. Ya no se oía la música calma de la orquesta y Yaoyorozu no estaba tan relajada como cuando la vio anteriormente. Palomitas de maíz flotaban a su lado y desaparecían en el aire, mientras los estallidos estridentes de automóviles chocando en el aire llenaban el silencio de la sala…

-Hagakure… - Murmuró, cerrando los puños al costado de su cuerpo. Resignado, se acercó al sillón.

-¿Qué están viendo? - Yaoyorozu volteó y le ofreció una sonrisa gentil.

-Todavía no sabemos, Todoroki. Recién comienza. ¿Gustas sentarte con nosotras? -

Rodeó el mueble y se sentó junto a la chica de cabello negro. Ella le ofreció el bowl con palomitas y él aceptó.

Aunque esperaba compartir el tiempo con ella de otra forma, el ambiente se sentía calmo. Momo no se veía del todo relajada, pero su compañía seguía siendo confortable. Shoto se dejó abrazar por un sentimiento cálido que lo inundó desde el pecho y compartiendo las palomitas y la película, el estress que había inundado su mente durante la tarde se iba diluyendo. Ignorando la presencia de Hagakure (algo muy sencillo de lograr, considerando su forma invisible) el chico de hielo y fuego se dejó absorber por la atmósfera. Disfrutaría el tiempo con su compañera, dejaría que sus sentimientos se llenaran de sensaciones en las que no deseaba pensar… y luego buscaría la forma de sacarse todo aquello de la cabeza…

Por el momento, solo prefería relajarse y disfrutar…

¿FIN?

AN: Escribir esto fue terriblemente difícil… no podría detallarles cuánto. Este chico es sumamente complicado! Y no estoy muy segura que él se permitiera dudar tanto. Pero ir de un "no me interesa" a una confesión tenía que llevar algo de dudas… en fin… espero no se me haya ido muy OOC.

Gracias a todos por sus review y mensajes por el capítulo anterior. Me alegro mucho que les haya gustado. Escribir a Momo fue mucho más sencillo, así que la redacción entre un capítulo y el otro es bastante distinta… pero bueno, personalidades diferente, redacción diferente… no lo pude evitar :)