los personajes no me pertenecen, son de S.M, yo solo hago una historia alternativa

Esa misma tarde nos encontramos todos en medio del bosque, en un pequeño claro, esperando la llegada de la manada de Sam. Jasper iba a entrenarlos a ambos (lobos y vampiros).

- Ya vienen, los puedo oler.

- Si, pero vinieron en forma de lobos, aún desconfían de nosotros - concluyo Edward, quien sería el portavoz de los lobos; leyendo sus preguntas mentalmente y diciéndoselas a Jasper.

Comenzó Jasper a darles indicaciones y mostrando tácticas de peleas, Edward y Carlisle combatieron, igual que Rosalie y Emmet, y finalmente Jasper y Alice.

Jasper le dio a la manada de Sam buenas indicaciones y advertencias sobre lo que se podían encontrar, y formas de esquivar ataques; por ejemplo les aconsejo que jamás se dejen abrazar por un vampiro, ya que estos le romperían los huesos. El primer entrenamiento duro bastantes horas, llegue a mi casa cansada, pero todavía con ganas de ir al segundo entrenamiento.

Jasper me había ignorado por completo, y sé que percibió mis ganas de hablar con él, mis miradas hacia él.

El segundo entrenamiento fue mucho más corto, termino en plena tarde aún cuando era de día. Edward se fue a hablar con Carlisle y yo me encontraba sola sentada en mi camioneta, cuando veo acercarse a Jasper, aunque no iba dirigido hacia mí. Me baje de inmediato de la camioneta y lo tome del brazo. Me miro a los ojos, intimidándome, y luego miro mi mano que sujetaba su brazo, entonces lo solté y siguió caminando con sus brazos en su espalda.

- ¡Espera! -le grite. Él giro incomodo- ¿cómo sabes pelear tanto? -Jasper sonrió.

- Es una larga historia.

- Tengo tiempo.

- Tal vez otro día.

- ¡Jasper! ¿Qué demonios te pasa? -Dije desgarradoramente.

- Mira bella no quiero que Edward se enoje- dijo desviando su mirada.

- Esta todo perfecto con él, me deja acercarme a ti.

- ¿De enserio? - Pregunto sorprendido.

- Si- dije esperanzada.

- Mmm... Bueno. Insisto es una vieja historia larga...

Estuvimos caminando un largo tiempo en donde Jasper me conto como fue transformado, la historia de María y el ejercito de neófitos que entrenaba diariamente y luego mataba. Lo mucho que sufrió en ese entonces por ser empático y me mostro las heridas de guerra en sus brazos, "son iguales a la mía" dije recordando la marca en mi muñeca de la mordida de James.

- Pero todo ese sufrimiento acabo cuando apareció Alice - Dijo y como por arte de magia Alice apareció al lado de él.

- Me hiciste esperarte mucho -Dijo ella sonriendo.

- Perdóneme señorita- dijo Jasper y luego se dieron un tierno beso, que me hizo sentir incomoda y un poco celosa, desconozco el porqué, pero una punzada de celos me invadió por un momento. Supongo que Jasper lo sintió por que de inmediato soltó gentilmente a Alice y le dijo que vaya a buscar a Edward. Una vez solos Jasper se acerco a mí.

- ¿Qué fue eso?- pregunte confundida.

- Necesitaba unos minutos a solas contigo, sentí tus celos...

- Oh yo no... No sé que sucedió- me sonroje furiosamente y me mordí el labio, sinceramente no tenia palabras.

- Bella está bien, créeme, te entiendo...- eso ultimo no sé porque lo dijo; al terminar de decirlo se quedo callado, y luego continuo- ayer sentía tus miradas constantemente, Bella no me lo hagas difícil.

- ¿Hacerte difícil que?

- No lo sé, no sé que me pasa- dijo y se aproximo más a mí, estábamos solo a centímetros.

Nos quedamos así unos minutos, mirándonos a los ojos, podía olerlo, no olía dulce como Edward, olía a hombre, era un atractivo y provocativo olor, intoxicarte. Rompió el hilo de mis pensamientos con su voz ronca.

- Bella... No sé si te odio o simplemente no tolero estar cerca tuyo por ser tan apetecible, pero aunque lo evite, me estas ganando y ya no podre estar lejos tuyo, ten cuidado de mi.

- No me das miedo Jasper, lo que me dices ya lo oí cuando conocí a Edward- dije desafiante.

- ¿Y ambos terminaron enamorados no? -dijo alejándose y riendo sarcásticamente- sí, yo también ya conozco esa historia, por eso temo por el final de esta- dijo y se alejo por completo, dejándome perpleja y sola por un segundo, hasta que llego Edward.

De camino a casa Edward me pregunto sobre Jasper.

- Eh sí creo que avanzamos un poco hoy, me conto su historia...

- Que bien bella, me gusta- dijo sonriendo mientras aparcaba la camioneta frente a mi casa- Bella, esta noche no podre quedarme, tenemos que ir a cazar si mañana vamos a la escuela, sobretodo Jasper.

- Creo que él lo lleva bastante bien.

- ¿Lo dices por algo en especial?

- Mmm no, solo que hoy ha soportado estar a solas conmigo un buen rato.

- Pero estaban al aire libre y no exactamente al lado del otro- dijo y esquive su mirada para que no descubra la verdad.

- ¿Bella te pasa algo?

- No Edward, estoy bien, solo estoy cansada y tengo hambre. Iré a cenar y luego dormiré, te amo.

- Yo también Bella.

- Nos vemos mañana- dije y baje de la camioneta, camine hasta la puerta de mi casa y gire a verlo a Edward, ya no estaba. Esta noche iba a ser larga.

Entre la lucha con los neófitos, la graduación que se acercaba y las palabras de Jasper la semana se me hacia larguísima. No había tenido otra oportunidad de hablar con Jasper, pero en el instituto nuestras miradas se cruzaban todo el tiempo, no podía dejar de pensar en él y lo que me había dicho. ¿Qué había querido decir con eso de yo también ya conozco esa historia, por eso temo por el final de esta? ¿Acaso me intento mandar una indirecta y me quería decir que le pasaban cosas conmigo? Sé que suena increíble, sobre todo teniendo una esposa hermosa e incondicional como Alice, pero otra cosa no se me ocurría. De cierto modo, yo me sentía un poco atraída hacia él, y no tenia explicación para eso, deseaba profundamente que sea solo un sueño, y por otro lado, deseaba volver a hablar con Jasper.

El día había llegado. Supuestamente seria uno de los días más importantes de un adolescente. Termina una etapa, la escuela secundaria queda atrás, y da paso a nuevas experiencias, nuevas oportunidades. Por un lado el infierno del instituto término, por otro, comenzaba la etapa de las responsabilidades, una etapa que creí estaba lejos de mí. Si no hubiera conocido a Edward hubiera continuado mis estudios, realmente no estaba decidida que iba a estudiar. Pero ahora que estoy con Edward, tengo toda una eternidad por delante, hasta la posibilidad de ir a la mejor universidad, y estudiar varias carreras, tendría tiempo de pensar en eso.

Edward me pidió casamiento cuando volvimos a estar juntos, yo no le conteste nada y eh tratado de evitar ese tema, pero estoy seguro que en cualquier momento me va a querer desposar, no es que no quiera pasar mi eternidad junto a él, es simplemente que no creo en el casamiento, o tal vez porque no estoy segura de lo que quiero.

El discurso de graduación lo dio Jessica, fue épico, explico en pocas palabras lo que un adolescente piensa, creo que es una gran líder, y de hecho me agrado bastante el discurso. Luego de la ceremonia- y de evitar caer cuando me nombraron a recibir mi diploma- volvía a casa junto a Charlie, quien estaba muy emocionado, más de lo que yo estaba, o debería estar.

Esa misma noche me quede despierta hasta tarde, esperando a que Edward viniera como todas las noches, pero en cambio no fue así. Me fije que mi padre estuviera bien dormido, toma mi chaqueta y salí al boque que daba al fondo de mi casa. Comencé a caminar mientras recordaba cuando Edward me dejo, todo lo que sufrí esos meses, como me había acercado a Jacob, quien estaba por poner en peligro su vida por mí. En el fondo estoy segura que él aún está enamorado de mí, pero yo ya le deje en claro que lo quería con mi vida, sin embargo elegía a Edward, siempre lo elegiría a él. ¿No?

Camine tanto que me encontraba perdida en el bosque, no veía la salida, ni un poco de luz, estaba realmente oscuro. Sentí una brisa y luego una presencia atrás mío. Tuve un poco de miedo, abrí bien los ojos para ver si podía ver algo, pero fue inútil. Una mano helada me tomo del brazo y me dio vuelta, aún yo no veía nada, pero sentía el frio chocar en mi cara, estaba seguro que era un vampiro, pero dudaba si era vegetariano o no. me quede paralizada un momento, junto a la presencia fría frente a mí, cuando sentí unos finos y fríos labios rozar los míos, se sintieron suaves, y ásperos a la vez. De un segundo a otro los deje de sentir, tenia ansiedad y excitación por saber quien había sido. Sabía que Edward no fue, ya que los labios no se sintieron como los de él. La presencia había huido, sin decirme quien había sido.

Nuevamente sentí una presencia fría en mi espalda que me tomo por los hombros y me giro hacia él.

¿Quién eres?- pregunte asustada.

Bella, soy yo, Edward. ¿Qué haces aquí, ahora?- pregunto asustado.

¿Eres tú?, no lo sé, no has venido esta noche, supongo que salí a buscarte. ¿hace cuanto estas aquí?

Lo siento Bella, habíamos salido en familia a cazar, es muy peligroso para ti estar en medio del bosque, y más cuando nosotros cazamos Bella... llegue hace un segundo y te sentí. Estaba yendo a tu casa ahora.

Edward, alguien mas estuvo aquí- confesé asustada.

Eres tonta Bella, probablemente allá sido Emmet que quiso asustarte- dijo riendo.

No...no lo sé, no era él.

Mejor vallamos a casa, deberías cuidarte, por favor Bella, promételo.

Lo prometo.

Luego de ese episodio trate de unir cabos sueltos, y una parte de mi me decía que Jasper había sido el que estuvo conmigo aquella noche, aunque no sé porque intento besarme. Tal vez estoy alucinando, hasta pudo haber sido Edward jugándome una broma. Estoy realmente confundida, y en cierta parte aterrada; Alice tuvo nuevas visiones en donde se anunciaba que la batalla se librara en dos semanas, tendríamos que buscar una distracción para Charlie aquel día. Edward me prohibió ir a la pelea. No quería que me descubriera Victoria y vallas tras de mí, me quería proteger. Asique el plan sería que yo me quede en la mansión Cullen, con Set de vigilancia y Edward a mi cuidado. Por suerte faltaba tiempo y tenía posibilidades de hacer cambiar la opinión de Edward.

Durante estas dos semanas iba a pasar la mayor parte del tiempo en la mansión Cullen, junto a Jacob y Set cuidándome fuera de esta. Tenía planeado acercarme más a Jasper, aunque a decir verdad, me asustaba un poco eso... definitivamente no sabía si lo hacía porque me sentía atraída, o intrigada hacia él, o si lo hacía para unirme más a él simplemente porque íbamos a ser familia. Pero no lo podía evitar, ni tampoco negar. Jasper me ignoraba por completo, y yo albergaba aún mis dudas de que él fue quien me "beso" –aunque no fue un verdadero beso- en el bosque la noche pasada.

Estaba buscando a Alice para que me ayude con mi vestuario – quería impresionar a Edward- y no me quedaba otra que la gran Alice, esposa del maldito Jasper, mi gran amiga. Entre de sopetón a su cuarto en donde se encontraba Jasper casi desnudo, solo estaba cubierto por una toalla sujetada a su cintura. Su cuerpo era perfecto, y su sonrisa era macabra.

Al verme se paralizó, pero luego dio lugar a una sonrisa y se sentó en el borde de la cama.

¿Necesitas algo?- pregunto indiferente.

¿Alice?

No está aquí, se fue con Edward.

Okey- dije y di media vuelta, luego, bruscamente volví a girar y escupí directamente- ¿fuiste tú, la otra noche, en el bosque, no?- pregunte pestañeando repetidas veces.

Cierra la puerta- dijo con desdén. Le hice caso y él me hizo un gesto para que me sentara con él. No quería hacerle caso, pero mi cuerpo se movía por sí solo.

Dime- dije una vez sentada.

Me gustaría que lo compruebes tú misma, cierra los ojos- ordeno y obedecí como un corderito.

Una vez con los ojos cerrados, sentí su cara helada acercarse a mí, quemándome con su cercanía, posando nuevamente sus labios sobre los míos. Definitivamente había sido él. Y todo mi ser se sentía feliz, no lo podía negar. Abrí rápidamente los ojos y me tope con su mirada, me levanto una ceja y me miraba dubitativo, como esperando por una respuesta.

Bella, yo... no sé porque me comporto como un verdadero idiota.- dijo mirándome intensamente, como si quisiera descifrar lo que hay en el fondo de mi alma.

Yo solo baje mi mirada al piso, y acto seguido sujete su rostro y lo bese. Mis manos ardían, mis labios también. Pero duro un segundo, ya que él me saco con furia, me sentí tan idiota que sentía lagrimas caer por mis mejillas, pero él solo las limpio y acercando su rostro al mío, me beso, despacio, suave, tierno. Estaba confundida por su actitud sin guion alguno, pero aproveche el momento de pocas palabras y abrí mi boca. Su lengua entro en mi interior y nuestras lenguas se encontraron en un choque eléctrico, hubo como un cortocircuito y luego seguimos besándonos lentamente. Yo acariciaba sus dorados cabellos y el sujetaba mi cara con una mano, y con la otra acariciaba mi cintura, hasta que me soltó y unimos nuestras frentes.

Esto está mal- musito él.

Lo siento, ha sido mi culpa- respondí apresurada.

No, jamás digas eso. Yo comencé con esto, y no tuve control, se me fue de las manos.

¿Qué quieres decir?

Llego Alice, en otro momento hablamos.- dijo y de inmediato salí y me encerré en el baño, mirándome al espejo y acariciando mis labios- que aún ardían- con mis manos.

Y aquí me encontraba, confundida, decepcionada de mí, triste por el mal que le hice a Alice y a Edward, que tanto confiaba en mí. Yo amaba con locura a Edward, pero había algo que me ataba a Jasper.