Buenos os traigo el segundo capitulo, sé que ha tardado mucho pero estando en época de exámenes no tengo mucho tiempo para escribir.

Gracias a todos los que leísteis el primer capitulo, espero que este os guste. Este es muy bonito pero en el próximo empezaré a meter un poco de drama xD.

Capítulo 2:

Llegué a casa, en la nevera había una nota colgada "No volveremos a casa hasta el lunes, cosas de trabajo. Papá y mamá" Que raro mis padres salvando al mundo, la mejor parte que tenía la casa para mi sola, bueno para Britt y para mi solas.

Britt aún tardaría unas horas en venir, tenía que ir a su casa a coger unos libros, recoger a su hermana pequeña al colegio y cambiarse de ropa, este último motivo no lo entendía bien me encantaba verla con el uniforme puesto y coleta, además la falda de los animadores es tan corta que no deja lugar a la imaginación, Pero Santana que mente mas sucia llegas a tener a veces.

Decidí ducharme para pasar el tiempo, tenía comida en la nevera lo que me ahorraba tener que ir a comprar, sabía lo que iba a preparar a Britt para cenar, yo preparando la cena sí a veces parecemos un matrimonio.

Al salir de la ducha fui hacia el enorme armario de ropa que tanto quiero, la cantidad de ropa que llega a haber es increíble. Empezemos, el sujetador... uno rojo, acorde con mi personalidad, las bragas las negras que son tan suaves, pantalones unos shorts valdrán me quedan perfectos y son fáciles de quitar y por último la camiseta, entonces la veo "LEBANESE", no puedo evitar sonreír, recuerdo cada palabra, cada gesto que hizo Britt cuando me la dió. Decido ponérmela y ver la cara que se le queda a Britt cuando la vea.

Oigo la puerta, seguro que es ella. Bajo las escaleras para ir a abrirle no antes sin pararme delante de el espejo para mirar,mejor dicho admirar mi aspecto, si es que estaría buena hasta con una cortina de abuela puesta. El timbre vuelve a sonar y corro hacia la puerta.

-Estabas durmiendo o algo, como has podido tardar tanto en abrir... Vaya esa camiseta es... Te quiero Santana- Dijo lanzándose sobre mi y besándome.

-Vaya si reaccionas así cada vez que la lleve puesta, me la tendré que poner cada día para ir al instituto.- Lo sabía, la camiseta había sido un acierto total! Punto para Santana Lopez.

Ella saltó y se cogió con las piernas en mi cintura y con los brazos me rodeó el cuello, me acerqué a besarle pero se apartó. Fijó su mirada a la mía, otra vez me encontraba con sus ojos azules. Lo volví a intentar, pero ella se volvió a apartar volviendo rechazar mi beso.

-Britt ¿Que pasa?- pregunté ya un poquito cansada del jueguecito de las miradas.

-Me gusta que me mires, que te pongas roja y ¡que te desesperes como lo he tenido que hacer yo esta mañana!- me dijo dándome un pequeño beso.

-Ya pero sabes que nunca he sido de mucho contacto visual- dije empezando a desabrochar la blusa que llevaba.

-Lo sé pero Santana...

-Puedes callar de una vez y besarme Britt- no me gustaba ponerme en ese tono con ella pero era lo que ella quería o por lo menos parecía después de ver la sonrisa que puso instantes seguidos de pronunciar la frase.

Entonces como otras miles de veces se repitió esa especie de coreografía que tan bien Britt y yo conocíamos. Le quité el resto de ropa y ella hizo lo mismo con la mía, tanto rollo con la camiseta, mira lo poco que le ha costado quitármela . Nuestras caderas volvieron a encajar a la perfección, nuestros corazones se pusieron a latir a la vez como en tantas ocasiones habían hecho, los dedos se entrelazaban unos a los otros y cada pelo de mi cuerpo se ponía de punta a cada roce con Britt. Empezaba a suspirar y lo único que pude hacer fue acercarme a su oído y decir:

-Te amo...

-Oye ¿pero nosotras no habíamos quedado para estudiar? - preguntó ella riendo- No sé como todas nuestra horas de estudio acabamos en la cama.

-Jaja, esto es como en el fútbol, esta ha sido la primera parte, ahora en el descanso estudiamos y cenamos y al acabar, la segunda parte- dije arqueando la ceja

-¿Y la prórroga?- me contestó ella con voz sensual, mientras yo comenzaba a vestirme - Si aguantas, que últimamente estás floja... si ya digo yo que te han cambiado por un extraterrestre...

-Anda... haz los ejercicios mientras yo preparo la cena, si necesitas ayuda bajas y me la pides- dije mientras me acercaba a darle un beso, amo los besos después de acostarnos.

Puse música, saqué la olla y puse agua a hervir. Iba a hacer espaguetis con trocitos de salchicha ja que a Brittany le encantaba. Y empecé a cocinar mientras canturreaba las canciones que iban sonando de mi Ipod. De repente dejó de sonar la canción que estaba cantando y empezaron a sonar los primeros acordes de "I'm Slave 4U" no hacia falta volverme para saber que Britt había acabado los deberes o se aburría haciéndolos.

Noté como me cogía de la cintura, se acercaba a mi oído y cantaba: -All you people look at me like I'm a little girl. Well did you ever think it be okay for me to step into this world.- No se que me gustaba mas que estuviese tan cerca de mí, o que me cantara al oído, de repente me empezó a entrar una ¿extraña? Calor y que ella empezara a darme besos en el cuello a ritmo de la canción no ayudaba... -Britt.. que como me distraigas se me van a estropear los espaguetis y tenemos que cenar y reponer fuerzas. Fué oír la palabra espaguetis paró, puso su cara de niña y me abrazó -Bueno pero puedes seguir cantando- le dije poniendo la misma cara que ella ponía cuando quería conseguir algo. ** -San, hoy te han quedado los mejores espaguetis de la historia de los espaguetis, parece que los hayas traído de Italia -Es que cuando te oigo cantar, esté haciendo lo que esté haciendo, lo hago mejor.

-Oye San.. una pregunta ¿Tu me quieres verdad?

-Debo responder a eso, no se la de veces que te lo habré dicho, pero te lo repito Te Quiero Brittany Susan Pierce- respondí cogiéndole de la mano

-¿Y nunca me has metido? Prometes no dejarme nunca

No sabía a que venían todas esas preguntas y confesiones, pero Brittany me estaba hablando con el corazón y yo debía contestarle de la misma manera.

-Britt, nunca te he mentido, bueno alguna mentirijilla te he dicho como el día ese que te desapareció el sujetador verde ese que tanto te gustaba, ¿te acuerdas? Pues resulta que te lo dejaste un día aquí y yo no se como lo desteñí y te dije que no lo tenía.

-¡Osea que fuiste tú! Te odio- dijo pegándome un pequeño golpe en el brazo.

-No... me quieres, y sobre lo de dejarte, ni se te ocurra pensarlo, pase lo que pase, yo siempre voy a estar contigo, te dejaré el día que Berry deje de ser tan pesada y egocéntrica- vamos nunca, hasta cuando no estaba presente me metía con la Hobbit- Así que te lo prometo.- levanté mi meñique ella el suyo y los juntamos prometiendo estar siempre la una con la otra, la besé, cogí su cintura y la llevé hasta la habitación.

-Va siendo hora de que empecemos la segunda parte- dije riendo y empujándole hacia la cama.

Gracias por leer y dejad comentarios, si algo no os gusta acepto sugerencias. :)