Para Vampiresca17, la única que me dejo review TT_TT, GRACIAS LINDA


- KIRYUU ABRE LA MALDITA PUERTA… ¡AHORA!- Grito ella golpeando la madera con el puño cerrado.

- Oblígame.- Se escucho del otro lado.

Faltaba una semana para las clases, ella se había mudado con Zero y Cross ase aproximadamente dos, y desde entonces, el director no había dejado de sonreír.

El fuerte carácter de Nobuko había logrado que Zero, que desde que se había ido Yuuki no salía de su alcoba, saliera, hablara, e incluso, riera, así fuera solo por que a ella se le cayo la leche encima, contaba como risa.

Cross tenia una corazonada con esta chica, y aunque quería a Yuuki y a Zero como a hijos propios, sabia que el peli-plateado no estaría bien con ella, tal vez cuando era humana parecían ser buena pareja, pero ahora que su lado vampírico había despertado, lo dudaba, por lo que había hablado con Kaname, se había vuelto muy frívola, calculadora, mas… vampira, asesinaba a sirvientes cuando no se le concedía lo que deseaba, o a veces, por la simple diversión de hacerlo, Zero no resistiría verla convertida en un monstruo, y el tampoco.

En cambio, Moto-Chan, como el le decía, era una adolecente aniñada, leía novelas románticas y lloraba como si fueran verdaderas, se reía de cualquier tontería, pero su risa se contagiaba, por lo que, desde que llego, no paraban las risas, pero lo mas gracioso en si, era su simple presencia, parecía un anime andante, siempre usando ropa extravagante y gótica a la vez, como si fuera una lolita, el ojos amatista la molestaba diciéndole: "Hey loly, ¿donde has dejado tu peluca?"

Los momentos de diversión, para el, no había parado desde que ella llego, siempre estaban peleando, por las cosas mas absurdas, como ahora, Zero se había acabado de bañar hace media hora, pero no habría el baño, por el simple echo de que ella quería entrar, escuchaba divertido todo desde su oficina, los gritos que a cualquiera molestarían, para el eran mejor que un libro de chistes entero.

- CHINGADO KIRYUU, ABRE LA PUERTA O LA TIRARE, NO ME IPORTA QUE ESTES DESNUDO.

- No estoy desnudo.

- ¡QUE ABRAS LA JODIDA PUERTA!- Dijo exasperada y pateándola.

Todo se quedo en silenció por un minuto, ella permaneció con el pie en la puerta, las manos en puños a los lados, y su cara oculta bajo el cabello que conformaba su tupe.

Se escucho un ruido como un crujido, momentos después a la puerta se le comenzó a formar una grieta desde donde ella tenia su pie hacia arriba, y luego hacia el lado opuesto, se volvió a escuchar el rechinido y la puerta callo a sus pies, mostrando a un molesto Zero, COMPLETAMENTE VESTIDO Y SECO.

- ¿POR QUE LA HAS TIRADO?

- NO LO HUBIERA ECHO SI HUBIERAS ABIERTO CUANDO TE LO DIJE.

- No tengo por que hacer esto.- Dijo empezando a irse.

- ¿No tienes por que? ¿NO TIENES POR QUE? ¡TU INICIASTE!

- Si, pero ya me aburrió.

- TU… AH.

Se metió en el baño, y de una patada recargo la puerta en su lugar, obvio no cerraba, pero serbia al menos para que nadie viera.

- Zero.

Se giro buscando al dueño de esa voz, Yagari venia doblando el pasillo, traía la misma cara de pocos amigo que el día que le dio la noticia de que regresarían.

- Han llegado, ¿verdad?- Dijo en peli-plateado.

- Si, tienen que a controlar a las ruidosas en veinte minutos, y vallan con el uniforme.

Los pasos del cazador pasaron de largo a Zero y se perdió en la oscuridad de los pasillos, el prefecto se giro e iba a tocar la puerta cuando esta volvió a caer, mostrando a una Nobuko lista, secándose el pelo con una toalla.

- Ya escuche, estaré ahí.- Dijo tomando rumbo hacia su habitación.


La poca paz que había habitado la academia en estos días, desapareció, las mujeres de la clase diurna gritaban y se empujaban para conseguir mejor visión, las que estaban del lado de Zero se mantenían a raya, pero las del lado de la chica nueva parecían una manada de elefantes, gritando y pateando, mas de una vez lograron tirarla, y cuando el cancel de la escuela se abrió, los gritos incrementaron.

La pelinegra puso atención a lo que tendría que cuidar en su estancia en la academia, los vampiros avanzaban lentamente, sus elegantes trajes vestidos y abrigos se movían con el viento, los observo muy detenidamente, hasta atrás, un rubio engreído que saludaba a todas las chicas y otro rubio mas alto que le reprendía, uno misterioso de cabello tinto, murmuraba cosas inaudibles con una chica rubia de coletas, una mas, era solitaria, de cabello gris y ondulado, junto a ella, pero aparte, un rubio de ojos verdes, cuando las miradas se cruzaron en sonrió, y ella sintió que el alma la abandonaba.

- "Dios, que guapo."- Pensó

Y al ultimo, delante de todos, dos más, imponentes, cabello castaño y ojos oscuros, el hombre era mas o menos del tamaño de Zero y la mujer unos centímetros mas alta que ella, sus auras eran mucho mas poderosas que las de los demás.

- "Ellos deben ser los Kuran"

Cuando castaña y pelinegra cruzaron miradas, la tensión se sintió en el aire, desde ese momento tubo un mal presentimiento con ella, sabia que tratarla seria un problema.

Lentamente solto la mano de su acompañante y se dirigió a la prefecta.

- Hola, debes ser la nueva prefecta.- Penso que era la voz mas ipocrita del mundo.

- Si.- Contesto sin mas.

- Y… ¿vives con Cross y Zero? ¿o en los dormitorios?

- Con Cross.

- ¿Puedo saber tu nombre?

- Nobuko, Motohiro Nobuko.

- Mucho gusto, soy Kuran Yuuki.

- Yuuki.- Se escucho de atrás.

- Me voy, nos veremos luego Nobuko-Chan.

- Ojala y no.- Contesto por lo bajo.

Cuando alcanzo se alejo de su vista, pudo observar a Zero, se haba puesto de frente a las alumnas diurnas, ignorando completamente los pura sangre, se pregunto por que de su comportamiento, pero cuando se cerro la puerta del dormitorio, escucho un leve sonido, y supo el por que.

- Adiós, Zero-kun~ - Dijo la vampiresa.