este capitulo va dedicado a sakuramaya,gracias por tu comentario me sirvió de ayuda espero que si lees esto te guste el capitulo, en fin gracias

DISCLAIMER: los personajes de Naruto, ni su serie son de mi propiedad, le pertenecen a su creador Masashi Kishimoto yo solo escribo historias y los emparejo de la forma que me agrade

ADVERTENCIA:futuro lemmon y algunas palabras de lenguaje soez, menciones de parejas BL y quizas yaoi soft

CAPITULO 1: Que tal si…

Se encontraba el equipo siete saltando ramas y sorteando obstáculos de manera apresurada pues el tiempo apremia, horas antes se le había encomendado una misión un tanto delicada quizás la más importante y necesitada del mayor tacto posible desde la última y devastadora guerra ninja tanto que hasta el mismísimo Rokudaime se había apuntado a ella por el bien de su equipo y sin ánimos ya de negarse más las cosas por qué no decirlo también, o más bien de reconocérselo a él mismo; en especial por ella.

Una vez se ultimaron los detalles y dejando en su ausencia a la quinta como su remplazo se embarcaron en dicha misión "apoyar" al odioso Uchiha según sus propios pensamientos exactamente salvarle el culo. A últimas horas del día anterior llego una mal herida ave exactamente un halcón con un simple mensaje:

—Lo encontré— sumado de unas coordenadas y un —necesito refuerzos.

No faltaba mayor explicación el engreído peli negro ultimo de su estirpe había dado con el paradero de la única forma de traer de regreso a Kaguya y con ello otra posible gran guerra y asolar el mundo con horror nuevamente.

Un alejado y según las informaciones rápidamente obtenidas por el genio Nara como era de esperarse del nombrado entrego un detallado informe pocas horas después de la llegada del ave; un ruinoso templo casi "al fin del mundo" por dicha razón y la gravedad del asunto los miembros del antiguo y "nuevo" team seven se ofrecieron voluntarios incluido él.

Tras ultimaron los detalles con el Nara y la Gondaime partieron con suma prisa y por la urgencia del momento Kakashi utilizo su conocido jutsu apareciendo todos entre hojas y humo a los límites de la nación del fuego desde allí montaron aves de tinta cortesía del artista del equipo luego de haber volado en ellas gran parte del camino hasta el amanecer y cuando el pálido ex raíz mostro signos de agotamiento decidieron continuar a pie, nadie había dicho una sola palabra a menos que se tratase de la misión se encontraban sumidos en un tenso silencio y dada la situación para nadie era opción el detenerse ahora a pesar de no haber dormido nada y menos probar bocado más que las famosa píldoras soldado cortesía de la única mujer del equipo y su mayor preocupación; Sakura

Y allí estaba de nuevo el problema, al menos para sí mismo; la amaba. Aquello era algo que había decidido aceptar tras la última guerra y durante el pasado año cumpliendo funciones en su nuevo puesto, siendo ella su mayor apoyo y su asistente personal era algo que solo se había reafirmado y que no podría negarse jamás pero en todo ese tiempo no se había atrevido a confesarlo a pesar de los grandes acercamientos que habían tenido, de las cómplices miradas, los roses sutiles y algunos no tan sutiles de la confidencialidad y camaradería de ambos de las tardes y momentos compartidos entre risas y abrazos, una que otra caricia en momentos de vulnerabilidad.

No había tenido el valor suficiente de sincerarse con ella a pesar de que "ella" pudiese sospechar algo tampoco había dicho nada y el decidió dejar las cosas así; por miedo, miedo a que ella lo rechazara a que aún tuviera sentimientos mezclados, de que aun el Uchiha no saliese de sus pensamientos o corazón, miedo a confundirla después de tantos esfuerzos por llegar ella. De asustarla y alejarla, podía esperar era lo que siempre se decía y se había convencido de ello después de todo tenían tiempo o eso creía hasta ahora.

Tras el mensaje recibido anterior mente ahora el miedo lo invadía no quería perderla pero no podía reclamarla como suya por cobarde o al menos no aun. Pero, se había decidido a luchar por ella por su bien por el de ambos o eso se decía, si veía que ella se arrojaba a sus brazos a los brazos de ese hombre por el que ahora iban en su rescate y era feliz lo entendería quería creer en sus palabras pero no sabía cómo reaccionaría no quería perderla, ella era su luz, su todo quien le había dado sentido a su vida y por quien él había cambiado.

Es por eso que a pesar de su cargo y pese a los reclamos y amenazas de la Gondaime y las sorprendidas caras de los presentes la noche anterior en su despacho había arrojado a un lado su sombrero y su haori quedando solo con su tradicional traje de jounin saco de uno de los cajones de su escritorio sus armas y porta kunais

—También es mi equipo —había soltado escuetamente con toda la seriedad posible —no irán a ninguna parte sin mí —agrego luego con autoridad a provechándose de su cargo

—Kakashi…—susurro ella mirándole fijamente con sus ojos jade brillando con intensidad antes de lanzarse a abrazarlo con fuerzas

—Esto es una locura —grito cabreada la rubia más que nada por saberse ya atrapada nuevamente en dicha oficina hasta su regreso —no puedes irte idiota —añadió en un grito casi histérico —eres el Hokage joder —finalizo golpeando el nuevo escritorio del peli plata

—Sugoi ´ttebayo —exclamo el rubio tras unos minutos de incomodo silencio —usted también quiere ir a buscar al teme Kakashi sama —agrego feliz entre risas

—El equipo ha vuelto a reunirse —susurro una pasmada shisune

—Que nadie me escucha maldición —bufo la gondaime

—Es una orden —acoto nuevamente el Rokudaime mirando a la muchacha en sus brazos

—Tú no puedes ir —le susurro ella apretando el agarre con un leve sonrojo en el rostro sin quitarle la mirada de encima una mirada llena de convicción y sentimientos encontrados una que el peli plata no supo descifrar

—Si yo no voy tu tampoco —acoto sonriendo tras la máscara con felicidad

—Tuche —devolvió ella sonriéndole devuelta divertida

—Porque Sakura chan no podría ir —pregunto confundido el rubio

—Porque la fea es como shisune san —acoto uniéndose a la conversación el pintor

—Nani —pregunto aún más confundido el rubio —como shisune —susurro mirando a la morena

—Naruto tu si eres un caso —se unió el castaño ahora a la conversación —Sakura san es la asistente del Hokage y como tal debe cumplir sus funciones como shisune lo hacía, es por ello que mientras el Hokage no salga de la aldea ella tampoco —le explico el pobre de Yamato al perdido rubio

—Así que ya está —pregunto la rubia dejándose caer desgana en el mortificante asiento que la retuvo por años hasta que pudo encajárselo al según ella el vago del Hatake

—Que problemático —susurro el Nara quien había sido olvidado sentado en una butaca —mañana anunciaremos que el Hokage se ausentara de la aldea por una misión diplomática en las lejanías —suspiro poniéndose de pie y entregando la carpeta con toda la información reunida al actual líder de la aldea antes de salir

—Tsunade te encargo la aldea hasta nuestro regreso —sentencio acercándose al centro del grupo sin soltar a la ojijade lo cual no pasó desapercibido para nadie ni tampoco el hecho de que ella no parecía querer deshacer el abrazo que ella misma le había dado anteriormente

—Vago necesito hablar unas cosas contigo a solas antes —soltó Tsunade a lo cual el aludido sin separarse de Sakura creo un bunshin y tras ello desapareció con su grupo dejando solo hojas en su lugar

—Sen… sei…— escucho su voz cantarina susurrarle en el oído sacándolo de sus recuerdos

—Saku…—contesto mirándola con una sonrisa tras la máscara —hace mucho no me llamabas así…

—Llevaba un rato hablándote baka y no has contestado —respondió sencilla devolviendo la sonrisa la primera que daba tras haber aparecido en las afueras y dando comienzo a la misión

Miro hacia adelante comprobando que los demás continuaban su camino en silencio y que entre los otros tres miembros del equipo y ellos había una distancia considerable para hablar se giró a ella con intensión de preguntar que sucedía

—Naruto me ha pedido otra píldora, también les eh dado una a sai y Yamato san —le dijo extendiéndole una píldora

—Gracias —musito aceptándola y metiéndosela por debajo de la máscara para tragarla y suspiro para sí al saber el motivo por el cual le había hablado después de todo nadie había dicho palabra desde que salieran.

A pesar de que se le adelanto en hablar y le entrego la píldora ella se quedó a su lado sin dejar de mirarle quizás podría preguntarle algunas cosas y sacarse unas dudas de encima

—Que te preocupa —volvió a adelantarse ella mirándole con preocupación

—Tú —le soltó sin más

A lo que ella le miro extrañada, soltó otro suspiro escapo de sus labios y le miro, ella extrañada esperaba que hablase

—No has dicho palabra desde que dejamos el despacho —agrego como única explicación obteniendo otra mirada llena de sentimientos de ella —desde que comenzamos el camino a pie te has mantenido a la delantera con Naruto

—Me preocupa —susurro ella de vuelta

—… —no supo que decir aquello le confundió asusto y dolió de la misma forma —Sasuke…—consulto con duda

—Sasuke… él… también —le dijo ella con una débil sonrisa y ocultando su inquietud

—No lo hagas…—le dijo tomando su mano antes de darse cuenta, al notarlo se sonrojo e intento soltarle más ella afianzo el agarre y le sonrió sincera pudiendo notar también su sonrojo eso le dio esperanzas —Saku…

—Gracias…—le dijo apretando más su mano —sé que lo has hecho por mí —le acuso con los ojos vidrioso —te conozco…

—Y yo a ti —devolvió tirando de ella y tomándola en brazos ágilmente —no lo hagas repitió

—…. —silencio...

—No te pongas la máscara, no te va —le brome sonriéndole con su típica sonrisa de ojo intentando animarla

—Hablando de máscaras —le acuso ella con una risotada

—Hmmmm…

—Es extraño —le dijo ella desviando el tema —verte sonreír así con ambos ojos

—Gracias a Naruto… ya sabes —después de todo el rubio le había ayudado a conservar el sharingan ahora en ambos ojos como un usuario de sangre

—O si… su divinidad —bromeo ella

—Se lo debo, es algo que tengo que reconocer —contesto encogiéndose de hombros

—Y el no paro de fanfarronear con lo genial que era —acoto la mujer negando con la cabeza

—También es cierto —concedió sonriendo nuevamente

—Me gusta —susurro ella acariciando la cicatriz de su ojo —gracias —repitió acurrucándose en sus brazos

—Si no hubiese decidido venir…—le consulto mirándola con duda

—…. —silencio, otra vez sucedía, los labios de ella no se movían

—Que habrías hecho —volvió a consultar sin dejar de mirarla

—No lo sé…—soltó en apenas un susurro casi inaudible

—Saku…

—Supongo que en el fondo sabía que no me dejarías sola…—contesto escondiendo el rostro —fue… repentino

—Dímelo a mí…—dejo escapar sin darse cuenta junto a otro suspiro

—Supongo que no esperaba nada…

La miro extrañado y ella tenía otra vez esa mirada que no supo descifrar su corazón se le estrujo y otra vez el miedo y la duda le asaltaron temía perderla, lo supo, si lo hacía se volvería loco, no podría continuar y la enorme necesidad de decirle todo lo que había guardado todo este tiempo le asalta un momento de locura de arrebato pero lo haría las palabras se agolpaban en garganta

—Si me pedias que me quedara lo hubiera hecho —soltó ella y otra vez se le adelanto —pero si lo hubiera hecho… mi corazón estaría inquieto hubiese querido venir…—agrego de nuevo con dolor en la voz —pero… si me hubieses dejado venir…—ella lo miro y allí estaba de nuevo esa mirada acompañada de sus ojos vidriosos

—Pero…—le animo a continuar con el corazón en un puño apretando más el agarre a ella a lo cual sintió sus delgados brazos afianzarse en su cuello mientras escondía el rostro en su hombro

—Habría deseado estar allá…—continuo en un susurro causando que el corazón del peli plata y el de ella misma se acelerasen al unísono sin saberlo —hubiese querido esto… estar contigo y sentir tus brazos protegiéndome… consolándome —la sintió acurrucarse y pudo ver un sonrojo asomando en sus mejillas —hubiese querido tenerte a mi lado…

Y esa era la señal, o al menos lo que necesitaba para decidirse por completo a luchar por ella, no le era indiferente o eso quería creer

—Saku… —le llamo obligándole a mirarlo

—Sakura… yo… —tenia tantas palabras atoradas y ahora no querían salir-

—Tú… —le escucho animándole a seguir

—Tú me… —trago saliva sonoramente y bufo molesto y desesperado ella le miraba fijamente con un sonrojo en el rostro, aquella mirada que no podía descifrar y sus ojos vidriosos, negó con la cabeza y suspiro no podía más simplemente lo soltaría

—Yo…. —volvió a animarle a continuar en vista que no decía más —Kakashi…

—Saku… —la voz le temblaba paso saliva y suspiro lo haría de forma apropiada —Sakura… Haruno… yo te…

—Oooi date bayo….

Decidió ignorar aquel llamado y aminoro el paso mientras apretaba el agarre acercándola más a sí mismo en tanto ella acomodaba sus delgados brazos en su cuello y se acercaba sonrojada

—Sakura Haruno yo estoy….

—Nee Kakashi-sensei ´ttebayo —escucharon ambos la chillona voz del rubio en un grito que rompió la burbuja.