Acepto
Fueron desapareciendo poco a poco. Diluyéndose despacio en el fondo de su memoria. Se entremezclaron entre las sombras de su conciencia aflorando de vez en cuando durante sus sueños más profundos. Olvidó el sonido de sus voces y sus olores, los colores de sus ojos se destiñeron, sus movimientos se mecanizaron. Se encogieron hasta solo quedar reducidas a un nombre.
Y cuando él dijo sí y el ángel lo empujó hasta el fondo de su conciencia, se lanzaron sobre él. No puedes escapar a ti mismo.
3º microhistoria: Sexo
