Impopular: Juegos a oscuras.
1.¿Te atreves?
Sipnopsis: Isabella, es la denominada machorra del instituto, esta, aún sigue enamorada de su ex mejor amigo, Edward Cullen, cuando este corta con su novia, la tensión vuelve entre ellos, es mucho más que una tensión sexual, es simplemente la tentación de estar con alguien totalmente diferente a ti.
Sipnopsis 2 'Nueva' : Isabella, la machorra del instituto, retoma la amistad con su ex-mejor amigo, vecino y popular Edward C. y retoman un juego sobre atreverse a todo. Pero es un secreto ¿Quién ganará? ¿Qué perderán en el camino?
Parejas: Ed/Bell
Isabella se sienta el sofá, mirando la televisión, absorta en ella, era demasiado tarde para pensar en aquellas cosas, recuerdos de hace tanto tiempo, se encoge en el sofá, sin saber qué está ocurriendo, vuelven los recuerdos, ya han pasado tres años y es cómo si hubiesen pasado demasiados años, pero ya nada es igual, no hay si quiera una pequeña esperanza, ya es por la madrugada, se tapa con una manta y suspira, derrotada, solloza en silencio, ahoga gritos en sus manos.
¿Cómo ocurrió? ¿Porqué está volviendo a marchitarse?
Pero en aquel momento, es como si lo estuviese observando desde afuera, escena tras escena, lágrima tras lágrima, fue el final para ella y el principio para él.
Todo comenzó el primer día de secundaría, ella sonreía, con sus grandes aparatos, había soñado con el instituto desde hacía demasiado tiempo, ella había soñado con las grandes clases, con las grandes sonrisas, con los club, con la infancia marchita,ella había soñado con aquello tantas veces, que tan solo se podía imaginar felicidad, ni mucho menos, sabía lo que iba a ocurrir.
Para su desdicha, tan solo tenía una clase con Edward, era la de la última hora de la tarde, algo que hacía que ansiara esa hora con fervor, pero, al menos, tenía casi todas las clases con su mejor amiga y prima de Edward, Alice Cullen, todo empezó bien, todo, pero..
Sacudió la cabeza, evitando aquel recuerdo, cambió el canal a ciegas y fue entonces, cuando pensó, que era una señal, la película que televisaban era Quiéreme si te atreves, aquella película, la vio con Edward cuando era pequeña, decidieron imitarla, aún lo recuerda, Isabella tenía una caja de música muy parecida a la de la película y quién al final, se quedó Edward, su amistad acabó cuando Edward fue el último en completar una de las apuestas. - N.A. El juego va sobre hacer apuestas si la ganas, te quedas con el tesoro o en este caso la cajita de música y no se la entregabas al otro hasta que no completaba una puesta que le hubieses impuesto.-
Isabella corrió hacia su habitación, había una ventana que comunicaba con la de Edward, pensó, si el destino quiere que esto ocurra, ocurrirá, pensó, el destino quiere que ocurra, se dijo, mientras veía la luz encendida de la habitación de Edward y este, sentando en su cama, escribiendo, hacia dos días desde que cortó con Tanya, tal vez era muy deprisa, tal vez era demasiado desvergonzando, infantil..
Pero lo hizo.
Hizo un avión de papel e intentó que entrara en su ventana, por suerte, la brisa era casi inexistente y llegó derecho a la ventana, Edward se percató al instante de que algo sobrepasaba su habitación, alzo una mano, indeciso y cogió el papel.
¿Te atreves o no te atreves?
Edward se quedó gélido, sin saber qué hacer o qué decir, aquello no se asemejaba nada a la realidad, Isabella no podía perdonarle todo lo que había ocurrido en el pasado, aunque, tal vez, sí, lo estaba haciendo, Edward tragó en seco, alzó la mirada y vio a Isabella, con la mirada baja, recostaba en el ventanal.
Edward garabateó en la parte inferior del papel y se lo entregó a Isabella, esta cogió el papel al vuelo.
Te tocaba a ti. ¿Te atreves o no te atreves?
Isabella asintió, afirmando que se atrevía, Edward sonrió, mientras cogía una libreta y escribía en ella, captando la atención de Isabella, este se la enseñó en alto, las letras eran gigantescas para que Isabella las viera, esta, se quedó sin habla al ver el contenido del reto.
BAILA BAJO LA DUCHA FORKSVIANA.
Isabella lo entendió al vuelo, como siempre, la llovizna reinaba en el cielo nocturno de Forks, esta tragó en seco, bajó las escaleras corriendo, al bajar, se percató de que allí estaba Edward que había bajado con más rapidez que ella, en su porche, aquello era incluso demasiado pervertido para Edward, Isabella se sonrojó débilmente.
Se quitó la ropa, quedándose en ropa interior, el aire gélido de Forks la azotó, esta tragó en seco y miró a Edward un instante, tenía una sonrisa pícara en los labios.
Isabella comenzó a bailar lo primero que se le pasó por la mente, aún no sabía como podía mover su cuerpo o sin si quiera cómo podía cantar, con la llovizna helada sobre ella.
-Dale alegría a tu cuerpo macarena..-Canturreó.-Que tu cuerpo es pa' darle alegría cosa buena...-Tiritó un instante.-Dale alegría a tu cuerpo macarena...Ey, macarena..- N.A. No sé si conocéis la canción, pero es un baile muy simple, de brazos, nada pervertido.-
Edward no rió, se quitó su bata y la puso sobre los hombros gélidos y empapados de Isabella, mientras le entregaba la cajita de música, Isabella, se sorprendió, aunque este hubiese aceptado el reto, dudaba si aún conservaba la vieja caja de música que ganó en la apuesta, pero al parecer, la guardaba con sumo esmero, aguardando el día, a que el juego continuara.
Él la acompañó hasta la puerta de su casa, como de costumbre, en la casa de Edward Cullen, sus padres no estaban, estaban viajando, como de costumbre, por aquello y por la razón de que Renné se había quedado a dormir a casa de Phil, aquella noche, Isabella durmió en la habitación de Edward Cullen, abrazada a su torso, por descontado, nada ocurrió aquella noche, la historia hubiese acabado demasiado pronto, no, es una gran duda que Isabella Swan si quiera se hubiese atrevido y mucho menos Edward Cullen, que aunque nadie lo supiera, deseaba guardar su virginidad hasta el matrimonio.
Cuando llegó la mañana y el despertador sonó, Isabella fue la primera en despertar, si quiera, había sonado el despertador y Edward dormía plácidamente en su habitación, Isabella, si quiera se había percatado como había ocurrido todo, pero en una noche, en una descabellada idea, todo había cambiado, rozó con sus dedos la cajita de música, Edward se despertó después que ella.
Tenía el pecho al desnudo y no sabía qué hacer, aquella chica de cuerpo escuálido y gafas de botella se había quedado a dormir a su casa, su ex-mejor amiga y si quiera sabía qué decirle, si debía actuar cómo antes, al fin y al cabo, tan solo habían pasado tres años, tan solo tenían quince años, aún tenían muchas cosas qué vivir, muchos sueños qué cumplir, se acerco a ella e intentó besar su mejilla.
Fue entonces, a pocos centímetros del beso, cuando el timbre sonó.
Son los del equipo, llevan picando bastante rato..-Explicó, con un hilo de voz.- ¿Te atreves o no?- Preguntó, con una sonrisa en los labios.
Antes de salir por la puerta trasera, dejando la cajita de música en el salón, pudo observar como Edward besaba a uno de los chicos del equipo, al ex-capitán, sonrió débilmente, mientras corría hacia su casa, sin poder evitar recordar.
Fue un instante, al cerrar la puerta de su casa sobre sus pies, cuando se recostó contra la puerta, cuando cerró los ojos y sintió que observaba aquello que hizo que ella y Edward se separaran, aquel momento de flaquedad que la hizo romper a llorar durante meses.
Pudo verse a ella hacía tres años, más pequeña y con el cuerpo aún más escuálido, con una sonrisa de lado a lado, mientras se adentraba en el vestuario de los chicos, con la esperanza de felicitar a Edward por haber entrado en el equipo de Fútbol.
Pero fue entonces, cuando oyó una voz ruda.
¿Quién es esa chica con la que estabas hablando antes?-Preguntó.
Edward le miró un segundo, la Isabella de quince años pudo observar como una niña pequeña se adentraba ilusionada al vestuario y se quedaba parada, escuchando la conversación, mientras se mordía el labio con nerviosismo.
¿Bella?- Preguntó con desdén – No es nadie demasiado importante..- Dijo sin importancia.
-Ya me parecía.- Aclaró Mike Newton.- Al fin y al cabo, parece una nerd marimacho.- Se carcajeó
Isabella pudo ver a una pequeña Bella con lágrimas en los ojos, mientras se escondía con mejor rigor, detrás de las taquillas, aún podía oír la voz de Edward, Isabella miro con desdén la mirada de Edward, quién suspiro débilmente.
Bueno, él es el pasado, en el instituto todo cambia, siempre pasa lo mismo.-Dijo, encogiéndose de hombros, mientras podía divisar la figura de Isabella esconderse en vano.- Al fin y al cabo, ya se acabó lo infantil.-
La Isabella de quince años se adentró en su recuerdo, mientras observaba como una ella de casi trece años corría sollozando.
Intentó golpear la mejilla de Edward, pero su mano traspaso su mejilla, el recuerdo se convirtió en pesadilla, pues la voz de Edward parecía que no iba a dejar de decirlo, de decir que era su pasado, que Isabella Marie Swan Drew no era más que un lejano pasado que jamás se repetirá.
Se despertó sobresaltada, con lágrimas en los ojos, oyendo como alguien aporreaba la puerta, miró el reloj con nerviosismo, mierda, se había quedado dormida, bostezó con debilidad, mientras abría la puerta, detrás de ella se encontraba nada más y nada menos que su vecino, con el ceño fruncido y la cajita de música entre las manos, la abrió, aún en la calle, pues Isabella si quiera se había hechado a un lado para dejarle entrar.
Lo siento.- Siseó.
nana-na-nananana-nana.- Canturreó Isabella, mirando con ojos inexpresivos a Edward, esperando indecisa a que le dijera algo más comprensible.
Sé qué la cagué.-
-- na—na—nana.--
Y mucho.- Recalcó con énfasis.--Pero, estaba nervioso, era el primer día de instituto y yo tan solo quería ser popular.-
-na—nanana—naa.-
-- De veras que lo lamento, yo.-- Suspiro.--Tan solo quiero recuperar la amistad.
nananananaa-- Isabella cerró la cajita de música con desdén.
¿Te atreves a perdonarme?- Preguntó, enarcando una ceja.
Isabella, con rostro inexpresivo, cogió la cajita y cerró la puerta sin decir nada, mientras la música que afloraba recuerdos seguía en su pensamiento.
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Estaban en el porche de Isabella, ya casi no recordaba el ambiente, ni el aire que se respiraba, ni cómo eran sus sentimientos ni nada, tan solo recordaba un eco, que era el de su voz y la de Edward.
Mi mamá dice que nos vamos a ir, pero es que..- Suspira Bella.- Creo que no va a ser así, se está dando muchos besos con un hombre y Alice dice que cuando los mayores se dan besos abriendo la boca, como si estuvieran comiendo una manzana, es que se quieren y quieren estar juntos.- Bella baja la mirada, tristemente.
Edward no puede evitar sonreír, su cuerpo de apenas cinco años está temblando, es como si una ráfaga de felicidad se hubiese adentrado en él, Bella parecía estar desdichada porque no iba a partir de aquel pueblo lluvioso, pero la idea de que Isabella no se iba a ir reconfortaba a Edward, no sabía que ocurriría si su vecina y mejor amiga se marchaba, no deseaba, si quiera imaginárselo.
¿Tú alguna vez has dando algún beso?- Pregunta Edward, enarcando una ceja.
Bella sacude la cabeza.
-¡ Es asqueroso!- Se repugna.
Entonces, Edward, en un acto de valentía, se acerca lentamente hacia Isabella, su aliento choca en Isabella y esta se queda parada un segundo.
-¿Qué haces?-Pregunta, burlona. - ¿Te atreves o no te atreves?
- Me atrevo.-
Pero al segundo, sus palabras quedan reducidas al recuerdo, pues Edward, ya ha juntado sus labios con los suyos y esta, cierra los ojos, disfrutando del contacto de su primer beso, mientras Edward, entregaba una cajita de música a Isabella.
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Isabella mira fijamente la cajita, es como si todo hubiese vuelto a lo de antes, a lo de siempre, aunque, no todo iba a ser tan fácil, se dijo Isabella mientras abría la nota que estaba dentro de la cajita de música.
Leyó la nota con rapidez.
Se lo imaginaba, sonrió con ironía, mientras tiraba la cajita, sin importancia, al sofá y subía corriendo a su habitación, con la esperanza de no perderse las clases de la tarde.
Es un secreto.
EC;
¡Dios mío! ¡Un prefacio y cuanta expectación! ¡Y eso que era un delirio de mi imaginación! Pues, sí, si sigue teniendo tanta expectación con el giro que ha tomado la historia, la sigo, es más, el mismo día ya tenéis otro capítulo, espero que os guste, para el próximo sí que tardaré más, estos dos los he hecho en un día porque estaba enferma y con delirios.
Este es tan solo uno de introducción en los siguientes habrá más caña, ah y por cierto, la macarena, es esto-- h t t p : / / w w w . y o u t u b e . c o m / w a t c h ? v = s N 6 2 P A K o B f E ; sin el principio, solo un juego de manos y cambiar a otra posición.
¿Os ha gustado el giro que ha tomado la historia?
¡ Si no hay reviews adiós historia!
Porque habían más de veinti cinco personas que han agregado a ff pero no han firmado y pido, con énfasis en el ruego, que por favor, dejen aunque sea un pequeño review.
Y para quién le guste mucho la historia, me gustaría pediros fotos de cómo pensáis que es la cajita de música, una Bella nerd, una portada, lo que queráis, incluso, si os atrevéis a hacer un trailer, es simplemente opcional, si alguien lo desea, se lo agradecería muchísimo.
BloodAliceCullen !
