Los personajes no me pertenecen, son obra de CLAMP. La historia sí es mía.

Esta historia participa en el reto Julio "Twister tentación" del foro Comunidad Sakuriana.


—Oh no, no te preocupes.

—Claro que me preocupo, estás muy cargado. Por favor déjame ayudarte.

Por enésima vez a Sakura le habían negado su ayuda. Y es que estar pegada la mayoría de la jornada escolar al muchacho estaba resultando un poco extraño y cansino.

—Sakura, ya en serio, ¿quieres algo? preguntó hostigado el ambarino.

—¿Yo? nada, solo quiero ayudarte.

Shaoran la miró con cara de "no te creo nada" y siguió su camino.

Las siguientes clases fueron casi lo mismo. La niña no le dejaba ni respirar. Aparecía en los cambios de clase, cuando iba a la cafetería, en el gimnasio, y lo mas extraño es que en todas esas ocasiones se le acercaba demasiado poniéndolo un poco demasiado nervioso.

Necesitaba relajarse un poco, no sabia qué demonios le pasaba a Sakura y tampoco le apetecía averiguarlo. Recogió sus útiles escolares importándole tres pimientos que no hayan acabado las clases y se dirigió al salón de música. Tocar el piano un rato le vendría bien.

Ya delante de su instrumento musical se crujió los dedos, los meneó y se dispuso a empezar una melodía, sino hubiera sido porque de repente la puerta del salón se abrió de par en par y se escuchó el fuerte sonido de la puerta chocándose ya estaría relajado.

Adiós hermosa tranquilidad…

—¡Aquí estás!

Contó mentalmente hasta tres e incluso hasta treinta siendo observado por su compañera.

—¿Te ocurre algo, Shaoran? preguntó la castaña mientras que se acercaba paso a paso.

Se dio la vuelta para mirarla y no pudo evitar perder la cuenta que llevaba observando esos ojos esmeraldas que se iban acercando poco a poco… Ella depositó su mano derecha en la mejilla izquierda del niño y su otra mano la fue acercando poco a poco para sujetar su mano.

Él creía que lo besaría y para evitar esto apartó su mano de un manotazo. Ella se sorprendió, tanto que con el disgusto casi se cae para atrás.

—¡Ya está bien! finalmente explotó . ¡No sé qué es lo que te pasa! No me digas que eres otra de esas niñas deslenguadas de clase que me pasan siguiendo todo el día solo para escribir en sus diarios todo lo que hago.

—B-bueno yo solo-

—¡No quiero excusas! gritó e inmediatamente se tranquilizó. Déjame en paz de una buena vez, no quiero verte la cara de aquí a un mes o hasta que se me pase el cabreo.

Esperó la reacción de ella, creyó que simplemente le pediría perdón una y otra vez y se iría corriendo pero lo que sucedió no se lo esperó. Sus ojos, empapados en lágrimas; su rostro, deformado por el dolor; su sonrisa, había desaparecido.

Sintió que dos corazones se rompían, y egoístamente pensó que el suyo fue el que más se hizo trocitos.

Sakura se levantó, limpió todo rastro de lágrimas y salió corriendo del salón.

Arrepentido y adolorido, comprendió que había cometido un grave error.


Hacía el capitulo mientras que jugaba al Candy Crush, soy una chica "multitarea" xD

¿Qué hará Shaoran para obtener el perdón de Sakura? Y ella ¿conseguirá agarrar las manos de él? Todo esto, en el siguiente (y último) drabble.

Recuerden que son niños y estas situaciones a las niñas les afecta bastante (a los adultos también), a mi me afectaba todo, era muy sensible.

¡Nos leeremos muy pronto!