Disclaimer: Los personajes de Digimon pertenecen a su respectivo creador, lo único que me pertenece es la trama :p
Capítulo 2
Máscaras melancólicas
Era una mañana soleada, el cielo se encontraba limpio de nubes, coloreado de un azul intenso que otorgaba al ambiente una atmosfera agobiante. Los ojos color miel de Mimi se encontraban fijos en la cancha de tenis en donde se encontraba jugando su valiosa amiga Sora. Ya habían pasado dos días desde aquel incidente sucedido en la salida de la escuela, en la cual Mimi había huido cobardemente de la presencia de Taichi y Sora, asustada por un sentimiento que no fue capaz de reconocer. Este hecho la avergonzó enormemente, ella no era el tipo de personas que se asustaban de sus propios sentimientos. Pero, gracias al cielo, tanto Sora como Taichi no se enteraron del incidente, ya que al día siguiente la trataron con absoluta normalidad, sin preguntas de por medio. Taichi se comportó tan hiperactivo como siempre y Sora se encargaba de mantener a raya el comportamiento del moreno, nada fuera de lo normal.
Un melancólico suspiro salió de finos los labios de la castaña mientras no dejaba de observar la delicada figura de su amiga pelirroja moverse grácilmente por la cancha de tenis. Sora era tan bonita, ahora entendía porque Taichi siempre sonreía cuando estaba junto a la pelirroja.
"Me pregunto si Taichi-san sentirá algo por Sora-chan, ellos son tan unidos, cualquiera pensaría que son más que amigos. La relación que tienen es muy sospechosa ¡Mo! Quisiera ser tan amiga de Taichi-san como lo es Sora-chan. Qué envidia." Mimiabrió los ojos, alarmadapor sus pensamientos. Entonces, empezó a golpearse la frente con su palma derecha con desesperación.
–¡Pero en qué estoy pensando! ¡Sora-chan es mi amiga! ¡Tonta! ¡Tonta! – Mimi chilló en voz baja (Si eso era posible).
Un sonido interrumpió su perorata, se trataban de unos suaves pasos. La castaña se dio la vuelta, se sorprendió al descubrir que se trataba de Yamato Ishida, el joven rubio que había visto durante su primer día de clases. Al parecer el susodicho no había reparado en su presencia pues sus ojos azules estaban ocupados observando a la delicada figura de Sora moverse por la cancha de tenis. Mientras miraba, el rubio mantenía las manos en los pantalones en una pose que aparentaba ser despreocupada. Al reparar en ese detalle, Mimi sonrió divertida, era una oportunidad perfecta para comprobar una hipótesis que le estaba rondando la cabeza los últimos días.
–Ishida-san, ¿no crees que Sora-chan es muy buena para el tenis? – Preguntó la castaña con un tono de inocencia fingida.
Tras escuchar la pregunta, Yamato miró en dirección a la castaña, dedicándole una mirada muy fría. Los penetrantes ojos azules del rubio, aterrorizaron de sobremanera a la castaña, ella se preguntó como unos ojos tan bellos podían emanar tanta frialdad.
Sin emitir palabra alguna, Yamato se fue del lugar, perdiéndose entre los árboles de la escuela.
–Ishida-san es una persona muy aterradora –. Susurró Mimi, con el miedo aún en su cuerpo, mientras observaba la perfecta figura del rubio desaparecer de su campo visual.
Recuperada del particular encuentro, la castaña volvió a mirar a la cancha en donde jugaba su amiga pelirroja, la preocupación volvió a apoderarse de su ser, aún no comprendía el fuerte lazo que unía a Sora con Taichi.
Otro suspiro se escapó de la boca de Mimi ¿Cuántas veces ya había suspirado ese día? Pero entonces, como por arte de magia los ojos de la castaña mostraron decisión.
"No puedo deprimirme por algo tan pequeño, después de todo soy Mimi Tachikawa, yo no tengo miedo. En cuanto se me presente la oportunidad iré a preguntar a Sora-chan sobre su relación con Taichi-san." Pensó la castaña mientras miraba al cielo con una confianza inusitada.
Los pensamientos de la joven se vieron interrumpidos por la voz de barítono de Taichi, que se acercaba corriendo hacia la castaña, con una enorme sonrisa adornando su rostro varonil.
–¡Mimi-chan! ¡Al fin te encuentro! – El moreno agitaba su mano alegremente.
–¿Taichi-san? – Las mejillas de Mimi se sonrojaron fuertemente, imitando a la perfección a una amapola.
–Qué bueno que te encontré, te estuve buscando por toda la escuela –. Taichi respiraba agitadamente, debido a la carrera que había hecho.
– ¿Me estabas buscando? – De repente en el pecho de la joven un intenso y agradable nerviosismo emergió.
– Así es, Nakamura-sensei te estaba buscando, quiere informarte algo sobre tus notas –. Dijo el moreno alegremente.
– ¿Solo me estabas buscando por eso? – Mimi sintió una punzada de decepción en su pecho.
–Por supuesto, ¿Por qué otra cosa sería? – El moreno se rascó la nuca distraídamente.
El rostro de Mimi se sonrojó furiosamente pero a causa de una ira profunda que había nacido en lo más recóndito de su alma.
–¡Eres un tonto! – La castaña gritó con todas sus fuerzas, asustando a Taichi. Acto seguido la joven se fue del lugar hecha una furia.
– ¿Pero qué rayos le pasa? – El moreno dijo en voz baja, todavía algo impresionado por el arrebato de Mimi.
Mientras tanto, la castaña caminaba en dirección a su respectiva aula todavía enojada por lo vivido antes. "Taichi-san es un tonto." Pensó frustrada con un gesto de la más pura indignación.
Mimi estaba tan metida en sus pensamientos asesinos contra Taichi, que no se fijó por donde caminaba y chocó violentamente contra alguien, el violento choque derribo a las dos personas.
La castaña gimió de dolor aún aturdida por el choque, manteniendo los ojos cerrados. Entonces, escuchó una voz vagamente conocida.
–Lo siento mucho, no te vi ¿te encuentras bien? – Mimi pudo reconocer que el extraño estaba genuinamente preocupado por ella pues hablaba atropelladamente. Cuando la castaña abrió los ojos pudo reconocer al causante de su caída, era un joven de cabellera azul que llevaba unos lentes.
–¡Tú! ¡Eres el idiota que me empujó el primer día de clases! – Gritó Mimi, señalando al desconocido con su dedo.
–Entonces, tú eres la niña que se cruzó en mi camino aquel día –. Reconoció el peliazul mientras reconstruía en su mente el incidente del primer día.
–No soy una niña, soy una frágil señorita –. Aclaró la castaña al mismo tiempo que se ponía de pie.
–Discúlpame por favor, ese día tenía mucha prisa, así que no presté mucha atención al daño que te había causado –. El muchacho hizo una reverencia para resaltar su disculpa.
Mimi sonrió suavemente, el joven parecía honestamente arrepentido.
–Disculpa aceptada, por cierto soy Mimi Tachikawa – Dijo la castaña dulcemente.
El peliazul suspiró de alivio, al parecer todo el conflicto se había solucionado –Soy Kido Jyou de tercer año, un placer conocerte –. Ambos se sonrieron en mutuo entendimiento hasta que el timbre que indicaba que el receso había acabado, interrumpió el momento.
–Creo que es hora de regresar a clases ¡Si no me apresuro el profesor me llamará la atención! – Jyou empezó a correr a una velocidad impresionante rumbo a su clase.
–Parece un buen muchacho aunque es algo extraño –. La castaña dijo para sí misma mientras reanudaba la marcha.
En la mente de Mimi volvieron a nacer aquellas preocupaciones sobre la naturaleza de la relación de Taichi y Sora, por alguna razón que ella desconocía pensar en esa relación la deprimía de sobremanera.
Decidida a olvidar aquellas emociones negativas, la castaña regresó a su salón. Cuando llegó, su nuevo amigo Koushiro, que ya se encontraba sentado en su respectivo pupitre, la recibió con un descuidado saludo de mano, sin despegar la vista de su computadora portátil.
Mimi suspiró mientras meneaba la cabeza, algunas personas nunca cambiaban.
La muchacha pasó el resto de sus clases con una monótona parsimonia, sin prestar demasiada atención a las voces monocordes de sus maestros.
El penetrante sonido del timbre anunció que las clases habían acabado, entonces Mimi se dedicó a recoger sus útiles escolares para luego guardarlos en su aburrida mochila. Con una fingida sonrisa se despidió de Koushiro, este la observó con un gesto de interrogación pero decidió no indagar en el asunto.
Los tonos anaranjados y rojos del anochecer teñían los solitarios pasillos de la escuela, Mimi los recorría en un silencio absoluto, sin su usual alegría, la preocupación aún atormentaba su frágil corazón. Pero un sollozo lejano interrumpió su aura negativa. Con sus ojos color miel, la castaña buscó el origen de aquel sollozo pero no vio a nadie en los pasillos. Creyendo que su imaginación le jugaba una mala pasada, Mimi continuó si caminata pero volvió a escuchar aquel sollozo desconocido.
Con la curiosidad picándole la razón, la joven decidió investigar. Agudizó su sentido del oído, tratando de encontrar al responsable del sollozo.
Pronto descubrió que el ruido provenía del salón número uno del segundo año de secundaria. Entonces su curiosidad aumentó más.
Con mucha cautela, Mimi recorrió la puerta del salón procurando no hacer el menor ruido. La escena que encontró, hizo que su corazón se llenara de un profundo sentimiento de empatía y comprensión.
Con los agonizantes rayos de sol naranjas delineando su figura femenina, Sora se encontraba observando el anochecer desde la ventana de la clase. Mimi pudo observar que el cuerpo de su amiga se sacudía levemente a causa de los sollozos y unas traicioneras lágrimas se deslizaban por sus mejillas morenas, apenas visibles por la posición en la que se encontraba. Al parecer, Sora no reparó en la presencia de Mimi.
La castaña supo enseguida que ese era un momento muy privado, así que se retiró del lugar en completo silencio.
Mientras recorría el camino hacia su hogar, la menor no pudo dejar de pensar en aquella escena. Era muy extraño, en los pocos días que había convivido con Sora, la pelirroja siempre mostró un carácter maternal, cariñoso y alegre. Nunca la vio triste o deprimida. Tal vez sí enfadada pero solo por causa de Taichi.
Sus de color miel observaron las calles japonesas, tan distintas a las americanas. No solo las calles eran diferentes sino también las personas.
En Estados Unidos cuando sus amigas tenían problemas no dudaban en acudir a ella para desahogarse y pedir ayuda. En cambio en Japón, al parecer eran demasiado reservados como para abrir su corazón a ella.
Mimi se preguntó si realmente conocía a la verdadera Sora. Esa muchacha amable que la había guiado por la escuela tal vez era solo una parte de la personalidad de Sora. Tal vez la pelirroja estaba sufriendo mucho y decidió ocultar su dolor por temor a ser juzgada o por no preocupar a nadie.
La castaña se sintió culpable por preocuparse de asuntos insignificantes como la naturaleza de la relación que mantenían Taichi y Sora. Cuando existían asuntos más graves como el sufrimiento de su apreciada amiga. Después de todo ella seguía siendo una niña que no comprendía las cosas importantes del mundo, estaba encerrada en una jaula de oro.
Pensó en Taichi, se preguntó si el Taichi que conocía era el verdadero y no una máscara.
Sin prestar mucha atención, la castaña llegó a su complejo de departamentos. Decidió eliminar por el momento aquellas preocupaciones que atormentaban su cabeza, tenía que disfrutar la compañía de su familia, su oasis para sus problemas.
Al día siguiente, tras una reparadora noche de descanso, Mimi decidió no indagar en el asunto pues no le incumbía.
Con esos pensamientos, la castaña entró a su salón de clases. Se sentó en su pupitre y esperó la llegada de su profesor de turno.
Las horas pasaron lentamente hasta que llegó el receso del almuerzo. Luego de despedirse de Koushiro, Mimi se levantó de un salto de su pupitre para dirigirse a los jardines de la escuela. En donde había previsto encontrarse con Taichi y Sora.
A una velocidad impresionante, la castaña llegó a los jardines de la escuela, un agradable lugar cubierto de pasto y rodeado de frondosos árboles. Con la vista buscó a sus dos objetivos, que se encontraban cómodamente sentados al pie de un fuerte roble. La pareja al darse cuenta de la presencia de Mimi, hicieron señas con las manos para que sentara con ellos.
Con una sonrisa en su rostro, Mimi se sentó entre Taichi y Sora. El moreno la saludó con su usual hiperactividad. Mientras la pelirroja se limitó a dedicarle una dulce sonrisa. La menor la observó en silencio, preguntándose si esa sonrisa era solo una máscara. Esos pensamientos ocuparon su mente, haciéndola olvidar incluso de los nervios que la presencia de Taichi le causaba.
Próximo episodio:
Capítulo tres: Una flor en tu corazón
Notas finales: ¡Hola! Milagrosamente logré actualizar la historia relativamente rápido, todo fue gracias a sus valiosos comentarios, espero que les haya agradado la actualización :)
Pude ver en varios reviews preguntas sobre las parejas del fic, la respuesta a esa cuestión es un poco complicada. La verdad es que aún no existe pareja oficial. Verán, cuando empecé a escribir el primer capítulo del fic tenía cuatro parejas en mente (Michi, Sorato, Mimato, Taiora), pero no sabía cual escoger (es que me gustan todas ¡No me juzguen! XD), así que tomé la decisión de incluirlas a todas en mi historia, será algo así como un cuadrado amoroso muy extraño (parece difícil pero no imposible). Ni siquiera yo sé quiénes acabaran juntos, todo depende de las exigencias de la misma trama (que aún no está concluida). Pero estoy satisfecha con esta decisión ¿no creen que es mejor no saber cuál es la pareja que terminará junta? La incógnita le da más emoción al asunto, sería algo aburrido leer un fic en donde sabes que la pareja principal acabará junta de todas maneras, creo que en la duda está la magia de las buenas historias. Bueno ese es mi punto de vista, espero que lo comprendan :D
La verdad es que planeaba escribir un fic tipo comedia-romántica-estudiantil pero cuando mi cabeza estaba estructurando la historia, me di cuenta que el fic tendrá muchos giros dramáticos (por eso lo cambié de categoría n.n). Ojalá que el cambio no les moleste. También debo decir que el fic no solo se centrará en el romance sino también en la psicología y desarrollo de los personajes (cómo lo habrán notado en el capítulo), por ende el fic será algo largo.
Con todo aclarado, ahora vienen los agradecimientos. Un enorme abrazo a:
- Webb024antm
- aleprettycat
- tessa
- MissBel92
- mimato bombon kou
- Azul Tachikawa
¡Gracias por tomarse la molestia de leer mis delirios!
Recuerden, si no hay reviews, no hay actualizaciones rápidas ;)
¡Saludos!
