Hola a tod s! Aqui les traigo mi primera historia c: ya la tengo escrita en su mayoria asi que ire avanzando mas menos rápido. Quisiera mandarle un saludo a Mama Shmi por su comentario :3 gracias y espero que sigas leyendo c:
Astoria.
Todo el mundo se abrazaba y sonreía. Ron no podía aceptar que dos Slytherin hubiesen colaborado con la caída de Voldemort, pero nadie tomó atención a sus reclamos. Rápidamente se comenzó a trasladar a los heridos al comedor ya que la enfermería no daría abasto, mientras otros se quedaban a llorar a sus hijos, amigos, y valientes caídos en la guerra.
-Harry!- gritó Hermione mientras entraba corriendo al gran comedor a completamente hiperventilada.
-¡Herms! - le respondió- ¿Dónde te habías metido?- El pelinegro la interrogó mientras la abrazaba fuertemente, pero la chica agarró a Harry por los hombros y alejándolo lo suficiente como para mirarlo le gritó desesperada -¡El profesor Snape! ¡Está vivo! ¡Necesita ayuda, YA!- Harry iba a abrir la boca para decir algo, pero…
-¡Granger! - Draco venía corriendo hacia ella como si la vida se le fuese en ello. Hermione soltó a Harry y acortó toda la distancia que le quedaba con el platinado, casi chocando intempestivamente con él - ¿¡Dónde está Snape!? - le preguntó el chico con el terror en sus ojos.
-¡Lo lleve a las mazmorras!- ambos echaron a correr hasta el lugar donde se encontraba el profesor, dejando a Harry desconcertado en medio del salón.
- ¡Harry!- cierta pelirroja sacó al chico de sus cavilaciones.- ¡Madame Pomfrey te necesita!-. El chico ubicó rápidamente a la enfermera y corrió raudo hacia ella.
El platinado y la castaña avanzaron lo más rápido que sus pies podían a través del castillo desolado hasta la puerta del despacho del profesor, donde él se encontraba recostado en la muralla. Draco se arrodilló ante él y tomó su muñeca.
-Casi no tiene pulso-dijo con la voz ahogada. El chico se levantó, sacó una daga de plata de su bolsillo y se cortó la mano derecha, volteandola para dejar caer su sangre en la entrada del despacho del profesor. Segundos después. la puerta se abrió mientras Draco con un hechizo levantó al profesor del suelo y lo entró en su despacho, para recostarlo en un sillón.
-Hermione…-no obtuvo respuesta.-¡Hermione!- gritó, sacando levemente a la joven de su estado de shock - busca a mi madre, la necesito.- La chica no se movió. Hermione no quería... No podía dejar a su profesor en ese estado, ella debía estar allí… pero quizás Narcissa conocía alguna forma de curarlo. La ojimiel asintió y rápidamente salió corriendo en busca de la mujer mientras escuchaba las últimas palabras de Draco:
-Traslatio Vulnus … -
Hermione alcanzó a recorrer solo un par de pasillos, ya que se encontró con Narcissa que venía directo hacia las mazmorras.
-¡Señora Malfoy!- dijo - ¡Draco la necesita!¡Esta con el profesor en su despacho!- la mujer miró a Hermione tapándose la boca con ambas manos. -Severus…- soltó en un susurro.- ¡vamos!- le ordenó a la chica, y ambas se dirigieron al lugar.
El grito desolador de Narcissa pudo ser escuchado en todo el colegio. Frente a sus ojos se encontraba Draco en el suelo con su varita en mano y una gran herida en el cuello. A su lado estaba Severus desmayado, pero sin ningún rasguño en el lugar donde la serpiente había mordido y desgarrado la carne.
- Draco...¿Qué has hecho por Merlín!? - gritó Narcissa corriendo hacia él y arrodillándose a su lado; Hermione miraba la escena pasmada hasta que vio la sangre del Slytherin empapar su pulcra camisa blanca -¡No lo mueva!-le dijo Hermione - ¡Traiga una toalla o lo primero que encuentre para frenar esto! - Narcissa se paró enseguida y comenzó a revolver el despacho del pocionista, mientras la castaña tomaba su varita para empezar a curar la herida. ¿que diablos había hecho Malfoy?... no alcanzó a pensar en la respuesta ya que un quejido interrumpió sus cavilaciones, ella giró la cabeza y se encontró con el profesor... su profesor de pociones abriendo lentamente los ojos.
-Qu...que..pasó..?- preguntó mientras se incorporaba lentamente y se encontraba con la aterradora escena. Severus abrió desmesuradamente los ojos al ver el estado de Draco y a Hermione intentando curarlo -PERO QUE DIABLOS PASÓ AQUÍ!?- gritó mientras se incorporaba rápidamente, arrodillandose al lado de Draco.
-Profesor..Usted..la herida..Draco..-dijo Hermione nerviosa pero fue suficiente para que su mente recordara todo: el ataque de Nagini, Hermione curándolo, la victoria, el dolor.. -... Y escuche "traslatio vulnus"-
Y esa frase lo trajo de golpe a la realidad.
-Que dijiste?-preguntó Severus aún más pálido de lo normal, Hermione tomó aire para responder pero Narcissa la interrumpió - Aquí están!- dijo mientras dejaba las toallas, ungüentos y todo lo que encontró en las manos de Hermione, mientras miraba fijamente al padrino de su hijo -¡Severus ! - lo llamó, pero el mago no reaccionaba. -¡PROFESOR SNAPE! ¡HAGA ALGO! - el grito de su alumna logró sacarlo de su shock, pero cuando se metió la mano en su túnica para sacar su varita, encontró un papel amarrado a ella. Pudo ver la trabajada caligrafía de Draco y Snape la arrancó para poder leerla:
" Profesor:
Se que estará pensando que mi actuar, para variar un poco, es una imprudencia; pero la verdad, esta claro que mi vida en sus manos es una mejor empresa que la suya en las mias. Confío en usted más que en cualquier persona y se que hará hasta lo imposible por sacarme de esta, como lo has hecho siempre.. como un verdadero padre para mi.
Si por alguna razón, esto no funciona y muero, no se sienta responsable. Recuerde que, al fin, tenemos una oportunidad de ser felices. No la desperdicie. Y por favor, cuide a mi madre, y..a ella, como yo la cuide desde las sombras.
Confio en ti, Severus
Draco "
En una fracción de segundo Severus sopesó las palabras de Draco..." mi vida en sus manos es una mejor empresa que la suya en las mias..."definitivamente era todo un Slytherin. Tomó la varita y comenzó a aplicar hechizos conocidos, desconocidos, y otros absolutamente oscuros, todo para salvar la vida de Draco.
-Hay que sacarlo de aquí- dijo Severus mientras sacaba y sacaba frascos de su gran colección personal .
-Hay que llevarlo a la mansión - Narcissa miró con ojos suplicantes a Severus - allá tendrás a tu disposición todo lo que necesites, Severus.
El profesor se detuvo unos segundos a analizarlo y respondió - toma a Draco y llévalo ahora a Malfoy Manor, usa aquella chimenea .- le dijo apuntando la gran chimenea que estaba en la habitación.- Yo llegaré en unos minutos más- Severus tocó una muralla con su palma izquierda y los ladrillos desaparecieron uno a uno para abrir paso a su habitación. Hermione ayudó a Narcissa a tomar a Draco e ingresar a la chimenea, y tras escuchar "a Malfoy Manor" de la fría voz de la mujer, los vio desaparecer en una gran nube verde.
Hermione se dio vuelta y tras titubear un segundo, avanzó a paso decidido hacia el profesor.
Severus se encontraba sentado en una cama gran verde oscura con doseles a sus costados acompañados de cortinas negras; la habitación entera estaba decorada en esos tonos, desde los sillones hasta un escritorio personal que se encontraba frente a la ventana. Snape levantó la vista y la sorprendió mirándolo. Aquella joven había salvado su vida y para peor, era la única persona en la que sabía podía confiar algo tan importante como la tarea que tenía entre manos: salvar a Draco. ¿Pero justamente tenía que ser la sabelotodo Granger, para variar un poco?.Él sabía que ella había estado aprendiendo magia oscura, sino, no habría tenido su herida a medio curar.. como seguramente él la tenía en el momento en el que Draco invocó aquel hechizo. Pero había algo que él no entendía: ¿Cómo Draco confió en ella?... él había sido el torturador personal de Granger durante todo el colegio, y ahora depositaba información valiosa en ella... ¿Hasta donde sabrá Gr…
-¡Profesor! - Hermione interrumpió sus pensamientos, haciéndolo volver a la realidad -¿Qué acaba de pasar con Draco..?- le preguntó con un leve tinte de histeria en su voz.
-Eso dígamelo usted, Señorita Granger - Le siseó levantándose bruscamente de la cama y caminando hacia ella.
-yo...yo no lo se- respondió asustada y con la voz temblorosa.
-Así que por fin hay algo que la sabelotodo Granger no sabe?- dijo él con su lúgubre tono, haciendo que Hermione se estremeciera. ¿Por qué Severus estaba actuando así? ¿qué había hecho mal?..Justo en ese momento sintió la Muralla pegada a su espalda. Severus colocó sus brazos contra la pared acorralándola con ellos y se acercó peligrosamente, queriendo intimidarla con su fría mirada. Hermione estaba asustada, si... pero había algo más que no podía ignorar: su corazón latía desbocado, sus mejillas estaban ardiendo y su respiración ya era más que irregular. Snape comenzó a creer que la chica estaba a punto de un colapso nervioso cuando vio como el pecho de Hermione se movía agitadamente mientras pasaba su lengua por sus labios lentamente, y la tentación que eso despertó fue terrible. Inconscientemente ya se había acercado demasiado a sus húmedos labios cuando reaccionó. Se tiró bruscamente hacia atrás y le dio la espalda a la chica, dejando a Hermione congelada contra la muralla. ¿Había estado a punto de...? " No, Severus concéntrate!" - Se ordenó. Severus caminó unos pasos alejándose de ella y se detuvo. ¿Cómo proponer... después de lo que había estado a punto de hacer..? ¿Cómo aceptaría después de lo brusco que había sido?.. él siempre había sido corto de carácter, y con un leve problema con el poder de intimidar a otros… pero eso nunca le había sido un problema, hasta ahora. Después de rogarle a Dumbledore, nunca más volvió a rebajarse ante nadie, nunca más se iba a mostrar débil… pero esto era diferente. Draco era diferente, era importante, Definitivamente importante.
- Granger...-un corto silencio precedió al profesor. No tenía idea de cómo decir esto - se, de primera fuente que usted es una excelente alumna y a juzgar por la herida de...Malfoy.. aprende rápido- se detuvo, y pensó muy bien las siguientes palabras que pronunció -necesito ayuda en Malfoy Manor para curar a Draco, y creo que usted es una ... buena opción- se giró sobre sus tobillos y vio a Hermione, estampada en la muralla tal cual la había dejado.
- que dice Granger ..- le preguntó, bajando los fuegos.
Hermione se incorporó y respiro profundo. La guerra ya había terminado y era libre, por fin, de hacer y deshacer tranquilamente. Harry y Ron ya no la necesitaban y esta era LA oportunidad que iba a tener de ser alguien para el profesor. De inmediato las palabras de su última conversación con Draco vinieron a su mente : "si yo tuviera una oportunidad, una sola Hermione de ser feliz al lado de la persona que amo, lo arriesgaría todo, sin pensarlo dos veces"..."supongo que la gracia de las situaciones irrepetibles, es que cambian todo para siempre.. para bien o para mal"... era ahora, ahora o nunca. No es que Draco no le importara; en poco menos de un mes había conocido al joven más de lo que lo había conocido en años, llegando a considerarlo su amigo en ese poco tiempo y él.. estaba claro que el confiaba en ella. Así que podría hacer dos cosas a la vez: luchar por ser feliz, y ayudar a que Draco tuviese su oportunidad también.
-Acepto- hablo decidida y Severus se sorprendió por la facilidad con la que había aceptado - ¿Cuando nos vamos?.- le preguntó.
-Ahora mismo Señorita Granger-.
