Capitulo 1

Cada una de las guardianas de la vía Lactea, tenía su vida hecha disfrutando de su libertad, Lita se había convertido en una chef de renombre y ya tenía una cadena de restaurantes por todo Tokio, Rei había cumplido su sueño de ser una gran sacerdotisa y además había abierto un dojo para enseñar las artes de la premonición, Mina era una gran cantante y actriz que no dejaba de viajar filmando películas con los grandes, Amy se había graduado de la carrera de medicina con altos honores y trabajaba en la misma clínica que Darien que ahora funjía como jefe del departamento de pediatría y Serena era una gran columnista en una de las revistas mas importantes de la ciudad, al parecer la cabeza de chorlito había madurado.

Con respecto a las Sailor exteriores, por lo que sabían Haruka no dejaba de ganar carreras de autos por todo el mundo, incluso había ganado una carrera de travesía mundial, Michiru era una de las mejores concertistas, Setsuna trabajaba en el departamento de biología de la Universidad encontrando grandes descubrimientos en beneficio de la ciencia y por supuesto Hotaru era una excelente estudiante del primer año de universidad.

Después de derrotar a Sailor Galaxia, parecía que la paz había llegado por fin a Jubban y al resto del planeta Tierra, aunque la futura soberana de Tokio de Cristal sabía que tarde o temprano aparecería el enemigo que la haría crear ese utópico reino; por el momento se dedicaría a hacer lo que mas le gustaba, cuidar a su pequeña dama que era apenas una bebé.

-!No puedo creer que te hiciste de nuevo!-viendo el pañal sucio de su hija-A veces creo que lo haces a propósito pequeña.

-Es una bebé... te aseguro no lo hace a proprósito-viendo como su esposa, le cambiaba el pañal con horror, causándole risa.

-Eso lo sé-poniéndole el vestido a su hija-No quiero que en el futuro ella se sienta sola, como una ocasión nos dijo cuando vino la primera vez-poniéndose melancólica.

-No cometeremos ese error, nuestro trabajo principal será cuidarla y amarla-acariciando la cabecita de su hija y abrazando a su esposa.


Mientras caminaban para acompañar a Darien al hospital, Serena parecía estar perdida en sus pensamientos, cosa que había notado el pelinegro desde la noche anterior y tenía la impresión de saber de que se trataba.

-¿Piensas en la pesadilla de anoche?

-Si, aun no se que significa, no se si es un recuerdo o algo mas ¿tú sabes quien es Urian?-viendo al pelinegro asentir-¿Quién es?

-De lo poco que sé y eso porque Artemis me lo comentó... es el Rey de la Luna de la galaxia de Andrómeda.

-¿También hay planetas en esa galaxia?

-Al parecer tienen un sistema parecido al nuestro... según Artemis es la hermana de la vía Láctea.

-¿Hermanas?-dándole un beso a su amado para verlo entrar al hospital, saludando de lejos a Amy-¿Los abremos conocido en el pasado?

Oculto en una de las dimensiones que conectan a las galaxias hermanas, el soberano de la galaxia oscura esperaba pacientemente la unión de los cuatro soberanos... dos lunas y dos planetas terrestres.

-Por milenios he estado encerrado aquí... pero ya casi es hora de mi liberación una ha llegado, pero la otra está lejos a las afueras de las dimensiones galácticas... ahí es cuando atacaré y me apoderaré de los cristales sagrados.


Caminando por el parque no.10, no dejaba de hacerlo incluso cuando Rini, se había entretenido viendo como una chica jugaba con lo que parecía ser un perro y rápidamente observa como el este sale corriendo en dirección a ella.

-¡Nébula!-decía la chica, persiguiendo a su perro.

Rini, no dejaba de reirse por las gracias que hacía el perro, que parecía ser un lobo pequeño, casi del mismo tamaño que Luna, en su forma gatuna. Era un hermoso cachorro de pelaje ligeramente dorado y brillantes ojos azules.

-Es muy hermoso-acercando su mano para que el perro la oliera-¿Nébula?-viendo a la joven.

-Si... discúlpalo, le encantan los niños-viendo a la pequeña que no tendría mas de seis meses-No puede evitarlo...Soy Inna Soumaya.

-Serena Tsukino-Chiba y la pequeña es Rini.

-Un placer pequeña-acariciando su cabello rosado.

-¡Papá!-estirándole sus brazitos.

-Comunmente solo le da los brazos de esa manera a su padre-viendo a la joven, recordando en donde la había visto.

Viéndola de arriba a abajo, la joven era muy bonita, su cabello largo ondulado de color lila con ligeros mechones en tonos morados enmarcaban unos ojos verdes que parecía estar viendo a la madre naturaleza, era alta aunque no como Lita, llevaba unas modernas gafas en color rojo granate, una pequeña boina color borgoña, unos pantalones de mezclilla ajustados botas de talle alto por abajo de la rodilla en color marrón, una blusa de mangas largas en tono claro, un pequeño chaleco café y para finalizar unos piercings en la oreja derecha; se podía ver que la chica iba al gimnasio, por lo tonificada que se veía.

-Tal vez traiga algo que le recuerda a su papá-revisando su ropa-No, creo que no... bueno debo irme o sino se me hará tarde para empezar consulta.

-¿Eres médico?

-Si-sonriéndole-Pero no de humanos-entregándole una tarjeta, viéndola correr con el perro-¿Veterinaria?