La historia es mía, los personajes de Stephenie Meyer


Capítulo 1

El reloj empezó a sonar. Tomé u profundo suspiro. Rodé por mi cama para parar el sonido molesto. 5am. Bien. Mi vuelo estaba programado a las 9:00 am, pero aún así tenía mucho que empacar y quería tomar un baño en mi propio baño. Me estaba yendo por tres meses, de los Angeles a Londres, no sonaba como una buena idea, pero tenía un compromiso que cumplir. Me paré y golpeé la lámpara de mi mesita de noche.

-¡Mierda! –dije, tenía que ser más cuidadosa, a pesar de mi torpeza, hacía mi trabajo bastante bien, que era algo raramente increíble, según mi mejor amigo.

Encendí la luz, fui a mi closet y agarré mi bata y una toalla. Mientras el agua caliente corría por mi cuerpo, sonreí, porque estaba pensando en mi mejor amigo.

Nuestra amistad (nuestra relación en general) ere… peculiar. Nos conocimos en internet. Si, ya se ¿internet? ¿Cuántos acosadores, asesinos, psicópatas hay en internet? Yo tenía 17 y él 19. Teníamos amigos en común en Facebook, así que me añadió y empezamos a hablar.

No voy a mentir, estaba aterrada, así que le pregunté si podíamos usar Skype o algo así, y él accedió.

Qué estúpida fui. Él era (y sigue siendo) el hombre más hermosos que mis ojos hayan visto jamás.

Cabello broncíneo, piel pálida, ojos verdes, dientes blancos, arrebatadora sonrisa y lo mejor de todo: acento británico. Era de Londres, tenía una hermana y un hermano, su padre era doctor y su madre arquitecto.

Pero todo lo que él quería en la vida era ser cantante.

-Seré el Michael Bublé británico –me dijo una vez

Y me reí, porque todo lo que yo quería era ser actriz.

-Cuando vivas en LA, te iré a visitar- me dijo

-Si, claro, ¿si sabes que vivo en Forks, que está como a millones de kilómetros de LA? –le dije con una sonrisa.

-Sé que lo vas a lograr, justo como yo lo lograré –me dijo, serio.

Yo tenía 17, era ingenua y por supuesto, soñaba con eso.

Salí de la ducha, cogí un par de jeans, mis converse blancos, mi camisa que decía "I Love London" y dejé mi sueter y mi chaleco en la silla. Trencé mi cabello, encendí la tele y terminé de empacar.

-"… y en los primeros lugares de popularidad en Estados Unidos, por dos semanas consecutivas, está la sensación británica Edward Cullen, que está listo para hacer un dueto con Adele…"

Y sonreí. Por supuesto que lo había logrado. Había entrado a este concurso de talentos en Inglaterra, había ganado y tenía la oportunidad de grabar un álbum. Él tenía 21 entonces, había tenido una sólida carrera en UK, a los 26, estaba en todos las listas de popularidad en Estados Unidos. Estaba tan orgullosa de él, me había mandado su primer álbum y me había mandado cada sencillo desde entonces.

-"… Y en las noticias de películas, nuestra querida Bella Swan viajará a Londres para hacer una nueva película. Estará ahí por tres meses, entonces esperemos que se traiga a casa un galán británico…"

Y entonces apagué la televisión. Si, yo también lo había logrado. Soy una actriz. Había hecho unas cuantas películas desde que tenía 19 y había sido nominada un par de ocasiones a unos cuantos premios, y bueno, ya saben, era una figura bastante pública.

La mejor parte: entretener a la gente.

La peor parte: cero vida privada

Bueno, al menos no sabían sobre Edward y sobre mí, pero cuando lo hicieran… no quería ni pensarlo.

Mi teléfono sonó cuando bajaba por las escaleras, con mi maleta. Solo llevaba una maleta, porque sabía que compraría allá mucha ropa, cortesía de…

-¡Alice! Es demasiado temprano aquí ¿qué hora es allá? –le dije agarrando un plato para comer un poco de cereal.

-Hola también a ti, Bells –me dijo con su adorable acento británico –son la 2:38 aquí, lo que significa que son las 7:38 en LA, así que no es tan temprano. ¿Te puedo recoger en el aeropuerto?

-No creo que eso sea posible, Alice –le dije –Voy a ir a filmar, entonces mi agente, mi mánager de UK y mi guardaespaldas viajarán conmigo, pero nos podemos ver en mi departamento.

-Caray, ¿Toda esa gente? Ni siquiera Edward tiene ese séquito –dijo riéndose.

-Bueno, aparentemente él no es tan importante- le dije riendo también

-Em te extraña también –me dijo –Voy a llevar a Esme, está igual de emocionada por verte.

-Yo también, ¿Edward también va a venir?

-Tiene una prueba de sonido entonces –dijo –Tiene ese concierto masivo en el O2, así que no lo veremos hasta mañana, mas o menos.

-Llegaré a las 8, aproximadamente, tiempo de Londres –le dije con mi mejor imitación de acento británico.

-Muy bien, amiga, te veré en un momento, yo –me dijo con un acento del Valle.

-Como sea –le dije –te veo pronto

-¡Te quiero! –me dijo y colgó.

Si no lo habían notado, Alice era la hermana de Edward, era de mi edad y una reconocida diseñadora de moda en UK, era como la versión femenina de Edward, solo que más pequeña y con el cabello oscuro, ella también era mi mejor amiga.

Mi teléfono volvió a sonar, era un mensaje de texto esta vez.

"El auto está en tu puerta. ¡Apúrate! Deena x"

Mi agente, adorable mujer. Le di a Mary, mi ayudante, unas últimas instrucciones sobre la casa, agarré mi maleta y caminé a la salida. Le dije adiós a Joe, el marido de Mary y jardinero. Ellos eran como familia para mí.

-Ten un buen viaje, Bells, llámanos cuando llegues –me dijo Joe.

-¡Lo haré, Joe! Cuídense –me despedí con la mano.

Mi guardaespaldas, Mike, agarró mi maleta y sonrió.

-¿Sólo una? –me preguntó.

-Alice –le dije.

-Por supuesto –replicó él y subimos al carro.

Deena, mi agente estaba ahí y Paulette, mi manager de UK también.

Llegamos a LAX y tan pronto como puse un pie en el aeropuerto, 10 paparazzi salieron de la nada.

"Bella, ¿te vas a casar?, ¿estás embarazada?, ¿estás enferma?" bla, bla, bla…

No les prestaba atención a ninguno de ellos, hasta que uno dijo algo que me congeló:

"¿Bella, es cierto que vas a ir a Londres para ver a Edward Cullen?"

Puta madre. Me paré, ¿cómo carajo…?

-¿Qué acabas de decir? –le dije

-Si, Edward Cullen, tu novio.

-Él no es mi… ¿cómo sabes tú…? ¿Qué…?

Y de pronto me empezaron a preguntar sobre Edward. Quería llorar, ¿cómo se habían enterado?

-Mantén la calma, no te asustes, sigue caminando –Deena susurró en mi oído.

Sonreí (apenas), los saludé y seguí caminando, pasé por seguridad y cuando llegué al avión, caminé hasta primera clase y sólo me senté ahí, en silencio.

-Escúpelo, Bella, no se que le voy a decir a los productores si de pronto te da un paro cardiaco –dijo Deena.

-¿Cómo se enteraron, cómo saben sobre Edward? –dije en voz baja.

-Todo fue obra de tu querida y favorita reportera Jessica Stanley- dijo Paulette, con su Smartphone en la mano.

-Por supuesto- dije. Jessica Stanley me seguía a todos lados, tratando de encontrar algo para destruir mi carrera, nunca había encontrado nada, porque era una persona muy celosa de mi privacidad. Hasta ahora, había encontrado algo, no escandaloso, pero si muy, muy privado.

-Fue a Forks y empezó a preguntar sobre ti, nadie le dijo nada, hasta que un día se encontró con tu Tía Amelia, se hizo pasar por tu amiga y le dijo que estabas muy emocionada de ir a Londres y tu tía le dijo que probablemente era porque te ibas a ver con Edward. Todo esto sucedió ayer, lógico, está en los periódicos hoy –dijo Paulette, mandando mensajes por su celular.

-¿Y por qué no me dijiste nada? –le pregunté –Me podrías haber avisado.

-¿Y qué ibas a hacer? –replicó –Mira, me acabo de enterar –señalo su teléfono –Creo que mejor deberíamos pensar en el comunicado oficial.

-¿Entonces qué vamos a decir? –me preguntó Deena.

-…yo… no se –le dije

-Sólo digamos que se conocen desde hace mucho tiempo, incluso desde antes de que fueran famosos y que lo querían mantener en secreto porque querían tener su relación lo más normal posible –dijo Deena.

-Amistad no relación –dije -¡Y todo eso ha sido desde el principio!

-Como sea –dijo ella –Así ya no tendrás que decir nada más ¿sí?

-Bien –dije, después de un momento de silencio.

-No te preocupes, Bells –dijo Paulette –lo tenemos todo cubierto.

Bueno, si estaba preocupada. Más que nada, estaba asustada de que todos se fueran a meter en nuestras vidas y odiaba eso.

-¿Quieres que mencionemos que estás locamente enamorada de él? –dijo Deena con una sonrisa.

-¿QUÉ? ¡NO ESTOY ENAMORADA DE ÉL! –grité.

Pero me dedicó esa mirada, como si fuera una niña.

No estoy enamorada de él. No lo estoy.

Tal vez lo estuve antes, cuando éramos más chicos, pero no ahora, no.

No estoy enamorada de él.

¿O sí?


Nueva historia! seee, bueno, dejenme decirles que estoy trabajando de lleno en esta, así que probablmente, no habrá un epílogo de No Es Amor pronto, quiero terminar ésta historia antes de hacer cualquier otra cosa si? porque pronto iré a la Universidad otra vez y no habrá tiempo para nada más! Gracias por las Alertas y los Reviews, son la mejor inspiración! y bueno, espero que les guste esta historia tanto como a mí me gusta hacerla, la cosa es que tardaré un poquito en actualizar porque la estoy escribiendo a mano y tengo que pasarla a compu, pero bueno, PACIENCIA, gracias niñas, las amo!

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Arantxa