Hola! *o* Ahora traigo el segundo cap. Y ahora sí éstos dos se encontrarán, y tendrán mucho más que una charla amena u_u, las fans ya saben de lo que hablo. Trataré de que mi forma de escribir sea más amena, veré cómo me sale.

Bien, aquí voy.

Advertencia: Éste es un fanfic yaoi, o sea, amor entre muchachos.

Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.


Luego de las primeras batallas, le llegó el turno de pelear a Rock Lee. Su oponente era Sabaku no Gaara. La primera impresión que le produjo el chico a Lee fue de simpatía. Le pareció tierno, aunque muy callado. Se puso muy contento de pelear contra él, ya que había oído decir que era bueno en batalla.

La ansiedad de Gaara fue notoria para sus hermanos, éstos sentían la sed de sangre del chico. Gaara apenas vio su nombre en el marcador, bajó al escenario. La tapa que mantenía cerrada su calabaza salió despedida hacia Lee. Los buenos reflejos de lo ayudaron a atraparla.

La batalla comenzó. Lee nunca olvidó esa batalla, tan llena de adrenalina y confusión. Ese chico de apariencia abandonada no era en lo absoluto tierno. Con todas las ganas del mundo intentó acabar con Lee. Lee corrió, sudó, gritó, soñó, casi lloró durante la batalla, pero nada funcionó. Gai observaba impresionado cómo su alumno favorito era acorralado y superado por el shinobi de la arena.

Pero Gaara no la tuvo fácil, ni física ni emocionalmente. Con todas sus fuerzas intentó no sólo derrotar a Lee, sino matarlo. Necesitaba ver su sangre formar caminos en el suelo. Shukaku, el demonio que lo atormentaba día y noche, le pedía con insistencia la vida del muchacho. La batalla fue muy cruda para los espectadores, pero a Lee le pareció un baile muy divertido.

-"Eres un muy buen oponente" - Le dijo Lee a Gaara. Se sentía muy emocionado de tener que sobre esforzarse para ganar.

-"….."- Gaara sólo lo miraba con sus fríos ojos aguamarina. Analizaba al chico fríamente. La voz, los ojos, sus movimientos, todo en Lee era muy vivo, muy alegre, era demasiado. Eso atormentaba a Gaara, acabaría con Lee lo más rápido posible. Y la arena se movió con más velocidad y fuerza. Lee esquivaba con dificultad, pero lo esquivaba al fin y al cabo. Lo que no podía hacer era acercarse. Miró hacia donde estaba su sensei y éste le sonrió, mostrándole el pulgar.

-"Es la señal"- Pensó Lee, y comenzó a abrir sus puertas de chakra. Era una técnica prohibida y podría llegar a ser mortal.

Abrió todas sus puertas y comenzó a atacar. Gaara no lo vio venir. Sólo supo su ubicación cuando tenía los puños de Lee por su rostro. Lee era demasiado veloz, Gaara jamás había sentido tanto dolor. Ni tantas emociones juntas; miedo, ansiedad, impotencia, soledad, sobretodo al oír como todos apoyaban a Lee, y nadie lo apoyaba a él. Cuando Lee dio el "golpe de gracia" el réferi se acercó al hoyo donde Gaara estaba para declarar la victoria de Lee. Éste estaba muy cansado, sus músculos estaban desgarrados, su chakra casi agotado. Pero estaba feliz por la batalla peleada.

Pero el réferi no encontró a Gaara en el hoyo. ¿Dónde está Gaara? Se preguntaban todos. De pronto, Gaara apareció velozmente frente a Lee luego de un remolino de arena. Muchos años después, Lee aún recordaría nítidamente esa repentina aparición, de un Gaara con una cara semi deformada debido a esa expresión diabólica, sedienta de sangre. Lee retrocedió a tropezones. Pero Gaara lo atrapó con un movimento, y le destrozó la pierna izquierda y el brazo izquierdo. Lee gritó de dolor. Pero eso entusiasmó más a Gaara. Lee igual se puso de pie, en posición de batalla, desconcertando a todos, ya que estaba inconsciente. Gaara sonrió e intentó atacar para matarlo, pero fue detenido por Gai.

-"Ya fue suficiente, hasta aquí llegaste"- Le dijo al pelirrojo, cubriendo a Lee con los brazos extendidos, éste abrió sus ojos hasta donde le fue posible.

Otra vez, otra vez…. Eso de proteger a alguien con tu vida, qué les pasa a todos….

El réferi declaró a Gaara ganador. El público estaba en silencio. Gaara se retiró del lugar confundido, con un dolor de cabeza casi insoportable. La victoria no era nada dulce.

Durante su estadía en la Aldea de Konoha, no dejó de pensar en Lee. Ese chico lo tenía muy confundido. ¿Por qué era tan feliz? Había oído decir que lo despreciaban por no poder hacer ninjutsu ni genjutsu. ¿Por qué seguía sonriendo y protegiendo a todos? No pudo más con su confusión y fue a verlo al hospital.

Lee se sentía mal, le habían dicho que nunca más podría volver a ser ninja. Sus heridas eran muy graves. Pero se sentía peor al saber que había perdido la batalla contra Gaara. Lo último que recordaba era un dolor tremendo en sus extremidades izquierdas. También le dijeron que Gaara trató de matarlo, no lo dudaba, pero no sentía el mínimo rencor contra el chico, de hecho lo admiraba. Jamás imaginó que ese chico solitario y pequeño podría dar tanta batalla.

-"Naaaaah"- Suspiró Lee.- "Ahora ya no podré pedirle una revancha"- En sus peores momentos Lee pensaba en Gaara, para olvidar sus penas. Pensaba justamente en quien le había causado esas penas. Pero a él eso no le importaba.

Esa noche mientras Lee dormía, Gaara entró silenciosamente a su habitación. Se acercó a la cama y lo observó.

-"Qué patético eres, lo mejor será que te acabe aquí y ahora"- Pensó con crueldad.

Iba a hacer su movimiento final y… no pudo moverse.

-"¿Qué intentas hacer?"- Le preguntó alguien con voz cansada. Gaara no podía mover un músculo, pero sí podía hablar. Pero no lo hizo.

-"¡Oye tú! ¿Qué intentas hacerle al cejotas?- Le dijo alguien de voz aguda.

Cuando al fin pudo moverse, vio que Shikamaru y Naruto le habían descubierto. Shikamaru lo había inmovilizado con su técnica de sombras.

Luego de un sermón, tuvo que retirarse. Estaba furioso.

Varias semanas mas tarde, luego del ataque de Suna hacia Konoha, Gaara estaba otra vez en Konoha para cumplir con una misión urgente. Sasuke estaba escapando de la aldea, y la misión de equipo de la arena era detenerlo. Luego de la feroz batalla contra Naruto, la óptica que Gaara tenía sobre la vida; ya debilitada gracias a Lee, terminó por quebrarse por completo. Ahora, su mente y alma estaban en mejor equilibrio. Por lo menos su instinto asesino había desaparecido. La confusión persistía, pero no más el odio.

Se separó de sus hermanos y se dirigió al lugar que le indicaron para ayudar. Se encontró con quien menos esperaba: Rock Lee.

Había dejado de pensar en él cuando se propuso ser Kazekage. Ahora, tenerlo de vuelta a la vista, le hacía revivir emociones, y dolores. Pero se concentró en la misión, suspiró profundamente y salió a ayudarlo.

Lee tuvo que fregarse los ojos cuando vio al pelirrojo parado frente a él, dándole la espalda. Había olvidado a Gaara cuando supo que podría volver a pelear. Tuvo que entrenar duro para poder recuperar su estado físico, y en eso olvidó al pelirrrojo.

Gaara se sentía extraño. Esperaba que Lee le reclamase algo, pero no lo hizo.

-"¡Ohhh, Gaara-kun!"- Exclamó Lee sorprendido- "¿Qué haces aquí?"

-"Vine a ayudarte"-Le respondió con su voz ronca, sin mirarlo- "Tus movimientos son más lentos"

-"¿Y de quién crees que es la culpa?"-Le preguntó Lee con un ligero toque de reproche.

-"….."- Gaara se quedó callado, no supo qué responderle y, se sintió un poco mal.

-"Tranquilo, no te guardo rencor"- Le tranquilizó Lee amablemente. Pero antes que Gaara diga algo, Kimimaro, el contrincante de Lee los atacó.

Gaara parecía tener todo bajo control, pero Kimimaro tenía un as bajo la manga y casi consigue ganar, pero su enfermedad se lo impidió, y murió en batalla.

Lee quedó impresionado con lo poderoso que era Gaara, y se sintió orgulloso de haber perdido contra él. Luego de la batalla, Lee le dio las gracias por haber salvado su vida. A Gaara esto lo tomó por sorpresa. Pero no se animó a expresarle a Lee sus sentimientos de culpa. Lee le hacía sentirse extraño, como si estuviera en otro lugar y en otro tiempo, no entendía por qué.

Se despidieron ahí mismo, y se volvieron a ver dos semanas después. Pero ahora era el turno de Gaara de ser salvado por Lee. Unos ninjas malvados querían extraerle el hachibi, y estaban haciendo todo lo posible por derrotarlo para poder extraerlo. Gaara estaba en problemas, esos ninjas le habían hecho algo a su arena, y ya no podía moverla. Y su chakra estaba por agotarse. *

-"Mierda, estoy en problemas"- Pensó al ver que el líder estaba por atacarlo por última vez.

-"¡Konoha senpuuuu!"- Gritó alguien, y una mancha verde se interpuso entre Gaara y el ninja. La mancha era Lee, y de una potente patada mandó al Ninja bien lejos.

-"Lee..."-Susurró Gaara impactado. ¿Qué hacía él ahí? Gaara trató de levantarse pero sus piernas le fallaron y casi vuelve a caer, pero Lee lo sostuvo con firmeza.

-"Mira cómo estás, qué te hicieron esos malvados"- Le dijo Lee preocupado. Ver a Gaara sucio, agotado y lastimado era algo que nunca pensó observar.

Gaara, en cambio, estaba en shock. No esperaba un rescate tan espectacular, menos de parte de Lee. Y tampoco esperaba que Lee se preocupe por él. Parece que olvidó que estuvo a punto de perder su camino ninja por culpa de él.

En seguida llegó Sakura, y al ver a Gaara en ese estado se preocupó y corrió a sanarlo. Gaara se acordaba de ella, era la amiga de Naruto, a la que estuvo a punto de matar en los bosques de Konoha. Suspiró, por lo visto, tenía mucho que aprender sobre las relaciones humanas.

La batalla terminó con una victoria para el equipo de la arena y de la hoja. Gaara y Naruto; que también fue a rescatarlo, tuvieron que ser hospitalizados.

Gaara estaba observando el techo del hospital, pensando, tratando de organizar sus ideas. Los de la hoja se habían portado muy bien con él. Nadie le reclamó nada. De repente, los grandes ojos de Lee. Cerró los ojos, cuando pensaba en Lee, su estómago enloquecía.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos suaves golpes en la puerta. La puerta se abrió y entró Lee.

-"Hola, Gaara-kun, vine a visitarte"- Le dijo con una gran sonrisa.

Gaara lo observó impasible. Pero en su interior todo era un caos.


Ya! Me costó años escribir este capítulo. Prometo que el siguiente lo subo esta semana. Les aviso que el siguiente va a ser más corto y movido, ya que es un cap de transición. El cuarto ya es sobre Shippuuden.

Había sido que tengo lectoras, así que voy a tomar más en serio esto u_u. Sobre el romance en este fic, comienza en el cuarto cap. El siguiente es bastante oscuro. Disculpen por haber alargado tanto esto de Naruto 1, pero creo que era necesario hablar sobre los sentimientos de ambos cuando eran pequeños.

Desde ya, gracias por la paciencia, les prometo que haré lo posible para que sea recompensada. Cuídense!

*Una cosa, en esta parte los hechos forman parte del relleno de Naruto 1, al final del anime. Lo aclaro por si alguna no lo haya visto.