B. O. D. I. E. S.

Una serie de one-shot/drabbles/cualquier cosa/ basados en las parejas/amistades/hermandades/estupideces/ de Vocaloids que ustedes me digan. Estoy a su servicio. Vocaloid no me pertenece.

El título está al final, pero agradecería que no hagan trampa, y lean el fic como es debido. Se los juro, lo disfrutarán mucho más.


Ella se tensó cuando la enfermera le pasó los resultados del examen. En general, estaba estable, pero además de algo de anemia, habían detectado algo más rondando en su organismo. Al final de la hoja decía claramente la palabra que ella tanto temía: Positivo.

La enfermera, al verla palidecer, negó con la cabeza, pensando en lo irresponsable que era aquella niña, por haberse dejado llevar y por tener que enfrentar a tan corta edad, la flor de su juventud, algo tan inimaginable como eso. No había palabras para describirlo.

Solamente tenía quince años.

Ella no podía articular palabra. Sentía que la sangre se le había helado, ni siquiera se movía, tampoco se movió más de lo necesario cuando el chico a su lado le arrancó el papel de las manos y lo leyó con nerviosismo.

De forma instantánea, él dejó caer el papel de hospital y abrazó a su hermana con todas sus fuerzas. Las lágrimas brotaron de los ojos de él, pero ella seguía dura como una piedra.

Para todos sus conocidos, Rin Kagamine era la representación de la belleza y la juventud, la pureza y una maldad infantil, disfrazada de una inocencia que en realidad carecía, pero Rin Kagamine era siempre responsable y controlada. Rin Kagamine no cometía errores. Rin Kagamine no era ninguna cualquiera.

¿Qué pensarían de ella cuando se los dijese? Definitivamente, no podía contarles lo que en realidad había pasado. Ellos no la creerían. Pensarían que ella les estaba mintiendo, y eso sería mucho peor.

Ella no lo hubiera creído, si no había resultado ser ella la víctima.

-¡Vamos al cine! –anunció Rin, entrando de sorpresa a la habitación que compartía con su gemelo, mientras éste se recuperaba del sobresalto que su entrada le había causado.

-Rin… -dijo mientras se llevaba una mano al pecho y trataba de controlar su respiración- te he pedido claramente que ya no me asustes así…

La llamada Rin Kagamine rodó los ojos azules con fastidio.

-Ya, deja de quejarte y vístete para acompañarme a ver una película-dijo menospreciando el pijama con bananas como diseño que Len estaba usando- Están dando "Alice in Wonderland".

-Vale – se rindió el rubio, apagando su videojuego y levantándose del suelo- Dame unos minutos para cambiarme.

De un portazo, Rin cerró la puerta del cuarto, y de otro, la de la puerta del cine.

Len cargaba unas palomitas más grandes que él, solamente para Rin, mientras ella se acomodaba, buscando entre los disponibles, el mejor asiento para ella.

La película ya empezaba, y Rin se dispuso a sentar en su asiento.

Se acomodó un poco, y sintió un pinchazo en una de sus nalgas.

Temiendo lo peor, Rin se giró y no vio más que a un peliazul bastante concentrado en su película.

Lo dejó pasar y se volvió a acomodar, arrebatándole las palomitas a Len y justo cuando se dispuso a disfrutarlas, el pinchazo extraño atacó de nuevo.

Con una cara de pocos amigos, Rin se levantó de su asiento a ver qué diablos causaba la picazón. Palpó un poco el asiento, y su dedo fue pinchado por algo así como una aguja, de nuevo.

Exploró con los dedos un poco más, interesando a Len y siendo chitada porque la película ya había empezado y la gente quería silencio, pero no le hizo caso a nadie.

Un último pinchazo, y Rin logró sacar lo que parecía ser una jeringa.

Len, murmurando un par de palabrotas, encendió su celular, alumbrando y dejando ver un papelito tirado en el suelo:

"Bienvenidos al mundo del SIDA (:"

-FIN-


Bienvenidos al mundo del SIDA

Como muchos sabrán, la salud y la medicina son tremendamente interesantes para mí. Hasta hace poco, el cáncer explotó bastante mi curiosidad, pero hoy ha despertado mi interés otra enfermedad incurable. El VIH/SIDA. Este escrito es algo fuerte y un tanto… macabro y difícil de creer. Está basado en una supuesta historia real que escuché hoy en la hora del almuerzo, y me dejó absolutamente sin apetito. Pero después de meditarlo un rato, como que tengo dudas de que sea verdadero.

Fue crudo, fue asquerosamente crudo, pero mi inspiración no anda de buenas y esto fue lo mejor que pude hacer. También intenté escribir shonen-ai, pero estoy algo trabadita. Como no son mi especialidad, haré un solo one-shot con los tres (Gackupo, Kaito y Len) en la historia. Por cuestiones de principios no le puse pairing a Len. De verdad… escribir sobre amor de hombres me es muy difícil. Publicaré el one-shot que estoy haciendo, pero por el amor del Master no me vuelvan a pedir yaoi, que me toca la moral y no puedo.

No me malinterpreten, me gusta leer yaoi, y soy una persona de mente abierta (tal vez demasiado), pero todo tiene un límite.

Yo sé que este fic no es lo que muchos esperaban, pero dejé de escribir por un tiempo (ese shonen me quitó TODAS las ganas de escribir) y estoy recuperando ritmo. Capaz y si alguien quiere, escribo la segunda parte, pero no sería muy optimista, que digamos. No lo sé.

Lamento decir que no respetaré demasiado el orden de los pedidos. Comprendan que por favor, a veces la inspiración no la dirijo yo.

Por cierto… ¿alguno de ustedes creyó que Rin estaba embarazada?

Continuaré LOVE IS WAR en cuanto pueda, que de momento no tengo ganas...

¿Merece un review?