Disclaimer: no me pertenece nada de lo que leerán a continuación, a excepción del OC, Trisha Osaki, y algunos de los acontecimientos narrados.
¡Hola!
Aquí esta la primera parte.
Aprendiendo a apreciar la navidad.
Capitulo 1: Compras de último momento.
Trisha's POV
Este año la celebración se haría en mi casa. Todos mis tíos y primos vendrían esta noche a pasar la Navidad con nosotros. Y, como siempre, mi madre se encontraba haciendo los preparativos.
- ¡TRISHA! ¿Podrías bajar un segundo?- me gritó desde la cocina. Salí de mi habitación, dejando la música encendida y el libro que estaba leyendo apoyado sobre la cama, utilizando el IPod como señalador.
- ¿Qué ocurre, ma? - Le pregunté desganada.
- ¿Puedes ir a comprar chocolate y fresas para el pastel que estoy preparando? – pidió ella, haciéndome recordar otra cosa que odiaba de la Navidad, LAS COMPRAS DE ULTIMO MOMENTO. Tan solo faltaban diez horas para que los invitados llegaran, y recién ahora se preocupaba de que todo estuviera listo. De todos modos acepté y fui a vestirme para salir a comprar.
Caminé un par de cuadras. Las enormes vidrieras de las tiendas estaban decoradas con calcomanías rojas y verdes, y las casas estaban decoradas con guirnaldas y brillantes luces de colores que se encendían y apagaban. Todo un espectáculo de colores dedicado una celebración. Aun se podían observar los restos de nieve de del día anterior en las copas de los árboles y los tejados de las casas ¿hermoso verdad? Si, eso pensaría cualquiera, pero en ese momento nada me llamo más la atención que los dos ojos azules que me miraban mientras caminaba por los pasillos del pequeño mercado de mi barrio. Dos ojos que, por primera vez, veía abiertos. Eran ni más, ni menos que los de Fuji Syusuke. El prodigio, el genio o como quisieran llamarle. Un estupendo jugador de tenis, inteligente, bueno en todas las materias del colegio, y, como si fuera poco, increíblemente atractivo. Nunca habíamos hablado, aun asistiendo al mismo colegio, pero tengo que admitir que cuando entré a Seishun Gakuen, me sentí extrañamente atraída hacia él. No es que fuera difícil verme enamorada, de hecho era lo más normal encontrarme pensando en algún chico que había conocido, pero por alguna razón lo que sentía por él era distinto. Pero no duro mucho mi interés por él. Realmente sentí que no tenía posibilidades, ya que, no solamente era un año mayor que yo, sino que, además, él era alguien muy codiciado por las alumnas del colegio, podría obtener a quien quisiese solo con pedírselo, y yo no era una excepción. Pero eso era parte del pasado.
- Osaki-san.- dijo cuando estuve lo suficientemente cerca para oírlo. ¿Mencione también que era también sumamente educado? ¿Es que acaso tenía algún defecto? El sadismo quizás ¿pero era eso realmente algo malo?
- Ohayou, Fuji-sempai.- le saludé y sonrió, volviendo a cerrar sus ojos.
- ¿Preparándote para esta noche?-pregunto cortésmente, seguramente para empezar una conversación. Pero ¿por qué tenía que arruinar este precioso momento recordándome una de las fechas que más odiaba?
Suspire y respondí desganada.
- Supongo… -. Él noto mi tono de voz.
- Hum? Que poco espíritu navideño, Osaki-san.- Comentó riéndose.
- Estarías igual si todo lo que hicieras fuera cuidar a tus primos pequeños y servir la comida. – contesté algo molesta.
- No puede ser tan malo… Bueno, nos vemos, Osaka-san. Mejor le llevo esto a mi hermano antes de que se enoje conmigo.- dijo señalando una caja de cereales de colores. No sabía que tenía un hermano.
- Hasta luego, Fuji-sempai. Me despedí, y ya estaba por seguir mi camino hacia el chocolate, cuando él volvió a hablarme.
- Aa. Osaki-san, puedes llamarme por mi nombre, ¿sabes?- dijo.
- Si tú lo prefieres, Syusuke-sempai… pero entonces tendrás que llamarme por mi nombre, también. – le contesté y sonreí.
- De acuerdo, Trisha-san.- aceptó y me devolvió la sonrisa. Lo saludé agitando una mano en el aire, y seguí con la tarea que me habían encargado.
Volví rápido a casa, deseando poder seguir con mi libro, aunque sabía que mi madre no le permitiría. Y estaba en lo correcto. En cuanto llegué me mandó otra tarea: comprar un árbol de navidad. Si se preguntan por qué estamos por armarlo recién hoy y no el 8 de diciembre, la respuesta es simple: Mis padres son muy vagos como para preocuparse por algo como eso, pero ahora que vendría el resto de la familia, no podía faltar.
Volví a salir, ahora hacia el centro comercial. Entré en una de las tiendas, elegí un árbol, y pedí que me lo enviaran a casa. Ya estaba por salir del centro comercial cuando escuché que me llamaban.
- El destino nos vuelve a juntar, ¿ne, Trisha-san?- dijo entonces… ¡¿Fuji?! Sabía a que se refería, pero no pude evitar sonrojarme un poco, él lo notó y sonrío. Estaba empezando a amar su lado sádico.
- Fu-Syusuke-sempai – fue todo lo que fui capaz de decir. Abrió sus ojos de nuevo y quedé hipnotizado por ellos. Sonrió de nuevo.
- ¿Y, has cambiado de opinión con respecto a esta noche? Ya sabes, puede ser divertido si la pones un poco más de ganas…- comentó cambiando de tema, para mi suerte. - Me pregunto si pudo hacerte cambiar de opinión – continuó dubitativo.
- A menos que me salves de la aburrida reunión familiar, no creo que puedas.- contesté burlona.
- Saa, aunque sea estarás con tu familia.- dijo y miró hacia el suelo. Acaso estaba… ¿triste? Pero… ¿por qué?
- ¿A qué te refieres, Syusuke-sempai? - pregunté preocupada.
- Bueno, verás… mis hermanos y mis padres viajaron hace una semana para visitar a mi abuela en Hiroshima… iban a volver hoy pero no consiguieron pasajes…- respondió y sonrió. ¿Por qué ocultaba sus verdaderos sentimientos?
- Syusuke-sempai… ¿estuviste sólo toda la semana? – ahora si que estaba asombrada.
- No, Tezuka y Shizuka vinieron a visitarme un para de veces… - admitió. ¿Shizuka? ¿Acaso ella era su… novia? Me decepcione un poco y no pude evitar entristecerme. Me observó preocupado. Mi telefono celular sonó, tardé en reaccionar pero finalmente lo tomé y miré el número de quien me llamaba era mi madre. Atendí.
- ¿Oka-san, que ocurre?- pregunté olvidándome por completo de Fuji.
- ¿Aun estas en el centro comercial?- dijo ella.
- Si, perdón por no avisarte que tardaría.- me disculpé.
- No importa… ¿Estás con algún amigo?-
- Si- Genial, ahora me va a hacer alguna clase de cuestionario en cuanto regrese a casa, pensé.
- Aa. Está bien, no te preocupes. ¿Crees que podrás comprar algo de muérdago para esta noche?- ¿Muérdago? ¿Desde cuándo usaban muérdago en las fiestas familiares? Bien, definitivamente hay algo mal con mi familia.
- Si, no hay problema. Nos vemos luego.- me despedí y corté la llamada.
- Lo siento, te entretuve demasiado.- se disculpó Fuji.
- No te preocupes, en realidad me llamó para pedirme que comprara muérdago. No se en que estará pensando, después de todo solo estarán mis tíos, que hasta donde se pueden besarse cuando quieren, se supone que están casados.- le contesté y se rió.
- Deja que se diviertan un poco. – sugirió.
- Supongo que esta bien… Aa. Syusuke-sempai, ¿por qué no pasas la noche con nosotros? Mi familia es algo aburrida, y me tendrás que ayudar con mis primos, pero es mejor que estar solo, ¿ne?- le ofrecí y sonrió.
- Si, gracias por la invitación. Pero ¿no deberías preguntarle primera a tus padres?- preguntó y le devolví la sonrisa.
- Esta bien, dijeron que podía invitar a quien quisiera, pero todos pasan navidad con sus familias. Entonces ¿vendrás a mi casa?, mis primos llegan a las siete, pero puedes venir cuando quieras. – le dije.
- Seguro allí estaré. Pero… no se como llegar, ¿Te puedo acompañar ahora así veo el camino?- preguntó.
- No tienes que molestarte, puedo darte la dirección.- respondí.
- Aun así, ¿puedo acompañarte? – ofreció y sonreí.
- Como quieras, pero tendrás que acompañarme a comprar muérdago- le advertí.
- No hay problema.- dijo y luego caminamos juntos hasta la tienda. Compramos lo que me había pedido mi madre y me acompañó a casa.
- Bueno, voy a cambiarme. Nos vemos luego, Trisha-san.- se despidió y lo vi alejarse lentamente. Aun no podía creer que estuviera hablando con Fuji Syuseke, y mucho menos que fuera a pasar Navidad con él. Quizá este año no sea tan mala después de todo.
Palabras en japonés:
Aa: Ah
Ne?: ¿verdad?/¿correcto?
Ohayou: Buenos Días
Sempai: se utiliza para referirse a alumnos mayores.
Oka-san: Mamá.
Saa: no lo se/suspiro.
Si me olvidé alguna avísenme.
