Cap 2 Serenity will return to our door
Desgraciadamente todo ese tiempo ha sido embotellado con el frio, frio que ella tuvo que enfrentar sola llorando cuando nadie la veía, soñando con la esperanza porque no había ninguna manera de que la vida le quitara su único boleto a la felicidad, el hombre que de a poco se fue escribiendo en sus entrañas y ahora mas que nunca sabe que no lo podrá olvidar pero ni después de la muerte. Ambicionaba tanto aquella boda, tantos fueron sus planes, sus fantasías que algo adentro se rompió.
Lleva tanta ropa encima, quizás por miedo porque en este instante se siente como la primera vez, por fuera se puede decir que nada ha cambiado pero no es así, él ha estado fuera, ha estado ausente y ella ha estado sufriendo como hace mucho no sufría, él sabe lo difícil que es para ella sentirse vulnerable. Ninguno de los dos puede leerse la mirada como antes, tal vez porque hay tantos sentimientos mezclados que seria imposible descifrarlos en segundos. Se solicitan en silencio.
Rick la mira y se da cuenta de muchas cosas, su pelo un poco mas corto, sus pupilas de nuevo tan adoloridas como la primera vez que la conoció, no puede ser que le haya echo tanto daño, no quiere despertar a la Kate en guerra con el mundo, la que se encierra y nunca se entrega, la que cree que todo los humanos mienten y los finales felices no existen. Se deshace de su pulóver negro porque le urge desnudarse ante ella, que sepa que no hay nada entre ellos, que sigue siendo el escritor que se muere por conocerla, por complacerla por enamorarla.
Ella nota el rasguño que ya Lannie le había advertido justamente en las costillas, alguien disparó contra él y alguien también supo curar perfectamente la herida, cada vez son mas las interrogantes, la duda de que no le este contando toda la verdad, quizás quiere protegerla, a lo mejor es verdad que esta metido en un lio grande, un lio que involucra al hombre que jamás le ha dejado conocer. Lo supo aquella vez del secuestro de Alexis porque sin duda aquel hombre impasible no era el Castle que llevaba observando durante años, se dijo así misma que era la desesperación pero luego las palabras de Meredith, su pasado con Sofía todo eso se quedo estancado en su mente.
Esta un poco mas flaco y bronceado, su torso enrojecido por el tiempo que estuvo expuesto al sol. Ella se tomo el tiempo de tocarlo, y él cerró los ojos aferrándose a la idea, de que ahí estaban otra vez, en casa, amándose, tocándose, sintiéndose y respetándose como siempre. No quiso hablar porque de permitir que su voz saliera solo hubiera logrado inquietarle con preguntas mas incomodas, por eso prefiere acariciar su herida, y besarla con ternura consiguiendo una respuesta inmediata.
Richard no cree que consiga controlarse un poco mas, quiere perderse en el cuerpo de la detective, adentrarse en ese placer que parece haber perdido durante siglos. No cree que su cuerpo haya podido aguantar dos meses sin ella aun estando inconsciente, le duele la desesperación de abrazarla. Presta atención a esos ojos verdes y sin apartarse de ellos quita su camisón inmediatamente comprimiendo sus manos en uno de sus pechos. La reacción de ella es exquisita abre su boca y a él le inspira hacerle tantas cosas.
A todas estas aun no ha besado a su musa, y así no puede continuar desde que despertó en aquel hospital no podía pensar en otra cosa, aquella boca se le resistió tantos años que ahora es punzante la idea de mantenerse lejos de ella. La besa desesperadamente y ella avasallada por las sensaciones le responde con la misma ansia, es penetrante el deseo, la urgencia por unir sus cuerpos, por estar cada vez mas cerca, ni siquiera tienen tiempo suficiente para hacer lo que normalmente harían.
Ella sabe que toda su existencia se abandona a él, que en este momento le basta sentirle, que esta demasiado sensible y esto necesita terminar para volver a comenzar. Mientras se siguen besando, mordiéndose, devorándose, gimiendo y respirando ella saca el miembro de su amante del pantalón y sube el volumen de la música sorprendiéndolo. Aún con la mitad se su ropa puesta, ella introduce el miembro de su amante en su interior, hasta que toda su estructura esta enterrada en ella. Suelta un grito avasallante y el apoya su frente en ella.
-Mierda, no voy a poder durar Kate- se retuerce cuando las paredes de ella lo aprietan exageradamente y la humedad de lo detective llega hasta sus pulmones quitándole la respiración
- No pares, te amo Rick- responde indefensa entre gemidos dejando sus manos acariciarle la espalda
- Te amo- menciona volviendo a entrar en ella con mas dureza haciendo que los gritos se hagan mas fuertes y el amor siga aumentando
Le molesta tanta ropa, pero ya habrá tiempo para sentirse porque absolutamente nadie podría alejarle de ella de nuevo, ya se aseguraría de eso mas adelante. La manera en la que ella responde a cada penetración es desesperante, sus gritos lo están volviendo loco, es como si no pudiese contenerse y le hubiese estado esperando una vida entera. Los dos están temblando pero no paran de moverse, de acompañarse, lento, rápido, con tal que durase un poco mas, con tal de estar mirando como el pelo mojado de ella luce entre la almohada, como su boca luce mas apetitosa en cada embestida, como sus brazos cada vez lo abrazan mas fuerte. Tampoco pueden parar de besarse, ni de decir te amo, y él le sigue rogando perdón como la mirada haciéndole sospechar mas de la verdad. El momento llega y ella suelta un ultimo chillido que parece haberle lastimado la garganta pero de placer, porque ha sido fuerte porque así ambos lo esperaban. Nunca lo habían echo sin protección porque creían que era mas seguro, pero de haber sabido que los espasmos del escritor se sentían tan jodidamente exquisitos en su interior no le hubiese importado para nada, como si hubiesen llenado la casa de niños.
Se acomoda a un lado recostándose de nuevo en el pecho de Castle, sintiendo que la respiración de el todavía no es normal. Y las lagrimas vuelven a salir de sus ojos, no había llorado tanto desde que tuvo que enterrar a su madre de una forma tan inesperada, pero es que estuvo a punto de perder al amor de su vida, y tampoco logra encontrar una explicación, ya hablaran, ya investigaran y al final todo volverá a sonreírles porque ellos merecen esa tranquilidad.
