Disclaimer: No me pertenecen ni la historia, ni los personajes. La historia es de Biianca23 y los personajes de Inuyasha son de Rumiko Takahashi, yo sólo hago la traducción.

Capítulo 2: ¿Cómo es posible?

Inuyasha miró a su alrededor.

—¿Quién anda ahí? —preguntó.

¿Qué pasa medio demonio? ¿No me reconoces?

Inuyasha gruñó.

—Es obvio que no. ¿Por qué no dejas de ser un cobarde y sales y me encaras? —la profunda voz rió siniestramente.

Oh créeme, saldría si pudiera —a Inuyasha no le gustaba esto. Esta persona, o… cosa, lo que quiera que fuera, estaba jugueteando con él.

—Mira, no tengo tiempo para esta mierda. Estoy de mal humor, así que vete.

De mal humor, ¿eh? ¿Podría tener algo que ver con tu perra?

Inuyasha frunció el ceño.

—¡Ella no es mi perra! Y de todos modos, ¿cómo es que sabes de ella?

Oh, he estado mirándote medio demonio. Mirándote, y observándote.

—¿Eres algún tipo de vástago de Naraku enviado para espiarme? Je. Acabaré contigo ahora mismo.

Mira que eres denso medio demonio.

Inuyasha estaba empezando a enfadarse de verdad.

—¡Cállate! —desenvainó a Tessaiga, preparado para atacar—. Me estás cabreando de verdad, así que a menos que quieras que te parta en dos, te sugiero que te marches.

Inuyasha esperó por una respuesta, pero no obtuvo ninguna. Keh. Debo de haberle asustado.

Inuyasha pasó el resto de la noche bajo un árbol cerca de la cabaña. Aún tenía un montón de cosas en su mente. Se tomó su tiempo para considerarlo todo.

Kagome estaba pensando en lo suyo. Estaba en su habitación, intentando estudiar para su examen de mates de dentro de un par de días, pero no parecía poder concentrarse. No le ayudaba saber que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo. Suspiró y se levantó de su escritorio, caminando hacia su ventana. Miró la noche estrellada, pensando en Inuyasha.

Me siento fatal por lo que dije. No quería ir tan lejos. Es sólo que él me cabrea demasiado. Kagome se puso delante de su espejo alargado detrás de la puerta de su habitación. Se miró con su pijama azul, todo con patrones en zigzag. Recordó las palabras de Inuyasha.

"¡Ella es mejor que tú en todo!", "De todos modos no me sirves. Todo lo que haces es criticar, quejarte y lloriquear por todo". ¿Tan mala era? Sabía que no era para nada Kikyo, pero comparada a cuando fue por primera vez al Japón feudal, había mejorado el tiro con arco, su conocimiento de medicina y hierbas. Suspiró. Pensaba que él estaría orgulloso de ella, pero todo lo que hacía era compararla con Kikyo e insultarla. Simplemente no era justo.

Miró el reloj. Eran las 11:36 de la noche. Bueno, no tiene ningún sentido intentar estudiar ahora, más vale que duerma un poco. Se metió en su cama, echando las limpias sábanas sobre ella. Espero que Inuyasha esté bien… y con eso, se durmió.

Inuyasha no estaba bien. No había podido dormir, y seguía pensando en Kagome, y en esa… cosa rara que estaba hablando hoy con él. No podía comprender qué quería. Dijo que lo había estado "mirando" y "observando", pero, ¿qué quería decir eso? Claro que tenía que ser una parte de Naraku.

Maldición. Todos estos pensamientos me están haciendo doler la cabeza.

Eso es porque no piensas con suficiente frecuencia medio demonio.

Inuyasha se levantó bruscamente.

—¿Qué quieres?

La voz rió siniestramente.

Aún no lo has comprendido, ¿no?

—¿Comprender el qué? —la voz profunda suspiró.

Estúpido híbrido. Soy tu lado demoníaco.

Inuyasha estaba sorprendido.

—¿Qué? ¿Mi lado demoníaco? Como en, ¿un lado completamente demoníaco?

Sí, medio demonio. He estado yaciendo aletargado dentro de ti, observándote durante tus viajes con tus camaradas, y debo decir que no estoy impresionado.

—Keh, ¿quién dice que necesite tu aprobación? —la voz siniestra rió.

He visto la forma en la que dejas que esos humanos te pisoteen. Especialmente esa perra humana con la que estás siempre. La que se parece a Kikyo.

Inuyasha se enfadó.

—NO la compares con Kikyo. No son nada parecidas.

¿Oh? Veo una semejanza que es obvia para el mundo.

—¿Y cuál es? —la voz siniestra rió malvadamente, y se calló. No me extraña, pensó Inuyasha. Cuando yo quiero que diga algo, desaparece.

Pero, ¿cómo es que salió, en primer lugar? Tengo que hablar de esto con alguien.

Inuyasha se arrastró silenciosamente a través de la cabaña de Kaede, esperando no despertar a nadie. Llegó a su destino, y atravesó la puerta con facilidad, cerrándola tras él.

Lo que no notó fue la figura que entró a hurtadillas detrás de él.

—¡Oye, vieja! —Kaede se revolvió. Inuyasha lo volvió a intentar—. ¡Vieja! ¡Despierta!

Kaede no se movió, así que Inuyasha decidió que le era mejor irse y preguntarle más tarde. Suspiró y abrió la puerta, justo cuando Kaede habló:

—¿Qué es lo que te molesta Inuyasha? —Inuyasha saltó, y se giró hacia ella. Suspiró.

—Nada importante. Vuelve a dormir.

Kaede se levantó, y encendió un fuego para calentar el estofado en la esquina.

—Te conozco mejor de lo que crees Inuyasha. Sé que no vendrías a mi habitación en mitad de la noche queriendo hablar si no fuera nada.

Inuyasha se sentó enfrente de ella, mirando al fuego.

—Yo sólo… sólo… tengo muchas cosas en mente ahora mismo, es todo.

Kaede asintió con la cabeza, comprendiendo. Vertió un poco de estofado en un cuenco y se lo tendió a Inuyasha.

—Noté que no estuviste presente en la cena.

Inuyasha masculló un "gracias".

—Ahora, dime qué es lo que te preocupa.

Inuyasha le explicó a Kaede lo de la voz que seguía oyendo, y todo lo que había dicho. Cuando terminó, Kaede estaba sumergida en sus pensamientos.

—¿Y bien? —preguntó bruscamente—. ¿Tienes alguna idea de cómo mi lado demoníaco salió del letargo?

Kaede seguía sumergida en sus pensamientos. Alzó la vista hacia él, y habló con un tono de voz muy bajo.

—Me parece que tu lado demoníaco se ha vuelto más fuerte, y quiere tomar el control de tu cuerpo. Sabe de Kagome, y sospecho que quiere algo de ella.

—¿Cómo es que se ha vuelto más fuerte? No he hecho nada para hacer que se vuelva más poderoso.

Kaede añadió más trozos de leña al fuego.

—Él ha asumido el control de tu corazón humano.

Inuyasha se volvió hacia ella.

—¿Qué? ¿Qué significa eso?

Kaede lo miró directo a los ojos y dijo:

—Significa, que ya no puedes volverte humano en la luna nueva, en vez de eso, él usará esa noche para salir, e ir detrás de lo que sea que busque.


Lo primero que tengo que decir es: ¡Felicidades Shitai Lutaria! Que te lo pases muy bien hoy. ^_^

Segundo: Muchas gracias por los reviews, 11 en sólo dos días, es genial, jeje.

Espero que os haya gustado, a ver si actualizo pronto, que el siguiente capítulo ya es más largo.

Besos.