Shadow había golpeado a Tails en el cuello, con el codo. Dejándolo inconsciente y tirado en el suelo. Shadow parpadeo, y retrocedió unos pasos al ver a Tails en el suelo y un Sonic aparentemente muerto, luego volteo, para encontrarse son Chaos, Zavok, Metal, Infinite y Eggman. Él se dispuso a atacar, solo que Infinite lo detiene antes de hacer algo. Infinite lo tomó por el cuello con tanta fuerza que Shadow sentía que partiría sus huesos, así que decidió quedarse quieto.

—Bienvenido a la realidad, gracias por la cooperación —Dice mientras afloja el agarre, lo suficiente como para dejar que respire—. Así que ¿Todo lo que veía era una ilusión Infinite?

—Así es, nunca saliste de ella. Yo te saque.

—Y ahora Shadow, serias tan amable de llevar a Sonic a la base —Sugiera Eggman, en un tono que sonaba más como una orden—. ¿Por qué habría de hacerlo?

Infinite suelta a Shadow, y lo traslada a la anterior realidad virtual de nuevo. Shadow ya no podía distinguir su entorno, lo que un momento vio al segundo desapareció, su cabeza le dolía y sentía como si una corriente recorriera su cuerpo. Así que se dejó controlar por esta ficción, e hiso lo que le ordenaron. Tomo a Sonic y salió corriendo a velocidad sónica, en dirección de a la base.

—¡Excelente!, todo marcha según lo planeado. La nave insignia tocara tierra en un minuto, así que estas son sus órdenes: Chaos da un último vistazo a la ciudad y espera a que una de las naves descienda y aborden a los rehenes, luego vuelve a la base, Zavok abordaras la nave y luego iras a supervisar la construcción de la Death Egg, Infinite ya sabes que hacer, y Metal me ayudaras con el siguiente ataque.

Luego de que Eggman hablara, todos asintieron. Zavok, Metal y Eggman se dirigieron al punto de aterrizaje de la nave, mientras que Infinite se fue volando asía su próximo objetivo. A Tails lo dejaron ahí, inconsciente en el suelo. Chaos simplemente caminó por las calles, mientras los robots se reagrupaban para patrullar. Una vez terminaron de reagruparse Chaos se disolvió y se fue hacia el punto de aterrizaje de la nave. Unos minutos después la nave aterrizo y los robots cargaron a todos los rehenes. Chaos abordó luego de que cargaran los rehenes, luego la nave despego y dejo caer una bomba de tiempo sobre un edificio, que permanecía intacto.


En otra parte de la ciudad un joven lobo negro, se encontraba caminando por los destrozos de la ciudad, ya iba a anochecer, así que buscaba un lugar seguro para pasar la noche. Mientras avanzaba se encontró con unos robots, pero no fueron problemas, él contaba con un látigo que podía dar grandes descargas eléctricas a su objetivo, además tenía un gancho en su mano izquierda. El gancho tenía la particularidad de ponerse muy rígido a voluntad del que lo usaba, haciendo que un golpe con el gancho así, fuera el equivalente a un impacto de bala.

—Pensar que vine a esta ciudad para relajarme y buscar respuestas. Y solo encuentro estrés y preguntas —Bufo el lobo— Bueno, quizá encuentre algún sobreviviente durante la caminata. Y así deje de hablar solo —Rio un poco al decir esto último.

Ya había comenzado a anochecer, y las luces de la ciudad se encendieron, solo que parpadeaban o algunas no servían, pero había suficiente luz como para ver el camino. El lobo se detuvo frente a una casa que tenía la puerta trancada, así que llamo para ver si había alguien.

—Hola, ¿Hay alguien ahí? —Nadie respondió así que llamó de nuevo, pero esta vez escucho un ruido —Hola, soy amigo, vengo a ayudar.

—No, no, ¡Vete! —Y se escucha un débil sollozo—. Voy a entrar, ¿Te parece? —No hubo respuesta.

El lobo, entonces quito las tablas que sellaban la puerta y forzó la cerradura. Cuando abrió la puerta, pudo notar una pequeña gata tratando de esconderse en un sofá. El lobo camino lentamente hacia ella.

—Tranquila, soy amigo —Dice con la voz más suave posible.

La niña solo se acurruco más, casi como una pelota, y se escuchaba que está llorando del miedo. El lobo, se quitó unos de sus guantes, ya que tienen una re cobertura de metal en los nudillos y las articulaciones. Suavemente acaricio la espalda de la niña, al principio estaba tensa pero después de unos segundos se relajó.

La niña dejo de llorar, y volteo para ver al invitado. Al principio lo encontró intimidante por sus guantes, la chaqueta y el tipo de botas, e incluso su color de piel, así como un cinturón negro con bolsillos. Aunque se tranquilizó al ver sus ojos azules, y una calidad sonrisa. Así que se levantó y se quedó a una distancia prudente de él. El lobo pudo notar que esta niña no tendría más de seis años.

—¿Has visto a mis padres? —El lobo esperaba esta pregunta, pero eso no quiso decir que tenía una respuesta—. No lo sé, pero creo que sería mejor si fuéramos a un lugar, más seguro.

—¿Y si mis padres regresan a buscarme? —El lobo, solo tomo una respiración profunda, y pensó por unos segundo—. Mira, ahora que recuerdo. Me parece que hay un hospital cerca de aquí, ¿qué te parece si te llevo?, así a tus padres les será más fácil encontrarte y estarás segura —La niña decidió creerle, no quería estar aquí sola—. Está bien.

—¡Genial!, ahora ¿Puedes esperarme unos minutos aquí, mientras registró la casa? —Ella solo asintió y se sentó en el suelo. Entonces el lobo se puso su guante, pero antes de que saliera ella lo llama— Oye, ¿Cómo te llamas?

El lobo pensó por un momento, no creyó que su nombre fuera muy apropiado para inspirar confianza, así que opto por no decirlo completo. —Puedes llamarme Wolf —Ella sonrió—. Me gusta ese nombre.

Wolf también le sonrió y se dirigió a la puerta trasera. Cuando abrió, lo primero en notar fue un robot destrozado, al acercarse a él, noto cerca el cuerpo de un gato de edad adulta. Wolf asumió que era el padre de la niña, al acercarse examinó el cuerpo. Lo que pudo notar fue que su abdomen estaba muy golpeado, así como la falta de una pierna, e impactos de bala en el cráneo. Luego piso una especie de arma, por lo que la tomó, y la colgó en su cinturón. Wolf no vio nada más, tampoco el cuerpo de la madre.

—Quizás esté viva —Camina de regreso a la casa, pero antes revisa el arma para comprobar la munición— Parece que no uso muchas balas, bueno algo de defensa extra no cae mal.

Cuando entro a la casa, noto a la niña con sueño. Así que le indico que se subiera a su espalda y durmiera. Wolf salió de la casa y se dirigió a donde debería estar el hospital. La niña no tardó mucho en dormirse así que Wolf tenía una caminata silenciosa hacia el hospital.


Tails estaba recuperando el conocimiento, se sentía perdido, totalmente desorientado al principio. Se levantó y se acarició un poco la cabeza y luego el cuello.

—¿Qué fue lo que paso?

En ese instante reconoció el lugar, y los recientes sucesos vinieron a su memoria como un golpe. Tails quería llorar de nuevo, pero en lugar de eso calló de rodillas y golpeó el suelo con su puño varias veces. Tails dejo salir un grito, sentía gran tristeza y al mismo tiempo gran rabia.

—No puedo creer que esto esté pasando —Tails estaba a punto de empezar a llorar— ¡No!, debo ser fuerte a Sonic no le gustaría verme así, y si mis amigos y yo no hacemos algo no podremos ganar esta —Tails estaba haciendo un gran esfuerzo por no llorar, e igualmente derramo algunas lágrimas.

—Ese Eggman, lo pagara caro. Todo el daño que ha hecho a esta ciudad, la cantidad de muertos que debe haber, el dolor de los que perdieron seres queridos…

Tails solo apretó sus puños, estaba muy molesto, quería cambiar este panorama y sabía que no podía. Cuando pudo calmarse, empezó a pensar un poco las cosas y analizar los hechos. Luego de unos minutos lo mejor que se le ocurrió fue ir a buscar a Knuckles. Así que se puso a correr hacia un pequeño taller que tenía en Green Hill, ahí había dejado el Tornado, y solo le tomaría una hora llegar, así que pasaría la noche ahí y en la mañana partiría.

Espero que Eggman, no haya hecho algo en Angel Island. Si es así será difícil encontrar a Knuckles —Piensa mientras la briza, corriendo por su pelaje lo relaja.

Mientras corría pudo notar que las naves de Eggman ya no estaban sobrevolando la ciudad, lo cual fue un alivio. Luego de unos segundos escucho el sonido de una explosión proveniente de la ciudad.

—Espero que los ciudadanos estén bien, quisiera ayudar. Pero si no detenemos a Eggman, nadie estará a salvo —Luego reflexiona y analiza un poco lo de la explosión— generalmente Eggman no usa explosivos, parece que este es el todo por el todo —Luego acelero con dirección a su taller.


En la ciudad Wolf estaba cubierto tras unas rocas, la explosión fue a unos cien metros de su posición, específicamente del hospital. La niña se despertó, y Wolf la tranquilizo rápidamente e insistió que volviera a dormir. Una de las razones por la que quería que ella estuviera dormida, era para que no viera los cadáveres de los alrededores.

—Ese Eggman, ha ido muy lejos esta vez —murmura para sí.

Cuando se disponía a caminar, pudo ver a alguien haciéndole señas, desde uno de los edificios cercanos. Wolf caminó hacia el lugar, y el mobian lo recibió, era un perro para ser más específicos.

—Buscas refugio ¿No?

—Obviamente —Dice mientras rueda los ojos.

—Bueno aquí estamos todos los refugiados, estábamos antes en el hospital, pero descubrimos la bomba y pudimos evacuar.

—¿Nadie la podía desactivar?

—No, por eso evacuamos, por cierto…

—¡Mei! —Se escucha un grito de alegría— Permiso, déjenme pasar —Dice mientras se abre paso hasta la puerta, ya que había mucha gente en el edificio.

La niña que cargaba Wolf se despertó al oír la voz de su madre, rápidamente Wolf la baja y ella corre a reunirse con su madre. Ambos madre e hija, se abrazan, la madre deja caer unas lágrimas de felicidad por encontrar a su hija. Wolf y el perro miraron alegres por el reencuentro.

—¿Tú la cuidaste todo este tiempo? —Dice acercándose a Wolf, el cual solo asiente— ¡Gracias, muchas gracias! —Lo abraza mientras le agradece, Wolf devuelve el abrazo a la gata—. No fue nada.

—Mamá, su nombre es Wolf, es muy bueno, me cargo hasta aquí, y me mantuvo a salvo de la explosión —Wolf solo se rasco la parte posterior de su cabeza, no está muy acostumbrado a los cumplidos. La madre y Mei se despiden de Wolf y se pierden entre la gente.

El perro guio a Wolf hacia un lugar donde podía descansar, ese lugar fue el quinto piso del edificio. Wolf le agradeció al perro y se puso a mirar el cielo por la ventana.

—Nunca pensé que este día fuera así, bueno quizá pueda ayudar a buscar armas para estas personas y ayudarlas a defenderse frente a un invasor. Además, así puedo buscar más en la ciudad, a ver si encuentro lo que busco. Pero eso será mañana.

Luego se aleja de la ventana, y se recuesta en el suelo cerca de una esquina. Pasaron los minutos y Wolf seguía recostado pensado en lo ocurrido y que pasara luego.

—Bueno, mejor descanso —Dice con un bostezo— Mañana será un día ajetreado —luego cierra los ojos, y se duerme. Con la esperanza de que todo mejorara para la ciudad, pero la realidad seria otra.


N/A: Este capitulo fue re subido con unas pequeñas modificaciones, el primero también fue re subido con algunas correcciones ortográficas.

Gracias a todos los que han estado leyendo esta historia, eso me motiva a seguir escribiendo. Por favor revisa y comenta, las sugerencias son bienvenidas. Hasta otra lectores.