2. Draco en un esmoquin
Draco tenía esa habilidad innata para lucir bien, siempre. No importaba si acababa de despertar y aún llevaba la pijama puesta, una vista ciertamente adorable, con el uniforme del colegio o de Quidditch, Malfoy lucía increíble todo el maldito tiempo.
"El problema es que estas enamorado de él", le había respondido Ron con cierta preocupación cuando Harry se había quejado en voz alta.
Pero, ver a Draco Malfoy en un esmoquin, era todo un deleite.
—Estas babeando, Potter— se burló el rubio, cuando Harry se acerco hasta el frente del altar, donde Draco ya estaba esperando.
—¿No puedo apreciar la vista?
—Esto es bastante abrupto...— comentó, pretendiendo que no notaba la manera en que Harry lo estaba devorando con la mirada.
—Luna siempre ha querido casarse en verano.
—Y Pansy se arrancaría un brazo antes que negarle cualquier cosa...
Harry tuvo que volver a sentarse, ya tendría tiempo para apreciar a Malfoy con... y sin esmoquin.
