Hola a todos, espero que la estén pasando bien, yo feliz porque me he graduado con honores de la universidad, no lo puedo creer, y con eso inician mis grandiosas vacaciones. Les traigo en esta ocasión el segundo capítulo en el cual estaremos explorando el mundo de Los Merodeadores, espero que sea de su agrado. Quiero agradecer de todo corazón a todas esas personas que se tomaron un tiempecito y leyeron mi historia, de verdad gracias, y en especial agradezco a AwanBlack, Ruby P. Black, GinNyLu, luna lunatica lovegood. Por cierto ya vieron las fotos de los Merodeadores, muy rubio para mi gusto James. Nada de lo que reconozcan es mío. Gracias de antemano, espero que lo disfruten...

La amistad auténtica es aquella que sin sentir aversión por nadie,
prefiere a unos pocos por la medida de sus méritos y virtudes
y dentro de esos pocos hace de nuevo una selección para exaltar
a los que ocupan el primer lugar en su corazón.

LILY Y EL LOBO.

Capítulo 2. La chica rara.

-¡No te rías, Cornamenta!- exclamo Sirius Black –créeme que no es nada gracioso.

-¿Qué no es gracioso?- pregunto James entre risas –como me hubiera gustado ver la cara de mi mamá al verte llegar a altas horas de la noche, todo ebrio, quitándote la ropa hasta quedar en ropa interior y quedarte dormido en la sala- dijo James y soltó una carcajada.

-Créeme que no podré ver a Dorea a la cara en mucho tiempo- dijo Sirius sonriendo, de repente su expresión cambio por una mas seria -¿crees que después de todo esto tu madre me admita en la casa?- pregunto Sirius muy serio.

-Por supuesto que si, mis papás se lo tomaron como una anécdota chistosa, pero nada mas. Ellos te quieren mucho y sabes que eres bienvenido. ¿Sigues con la idea de irte de tu casa, Canuto?- pregunto James serio.

-Si, hermano, mi familia no deja de acosarme con eso de la pureza de sangre y de que me una a las artes oscuras.

-¿Cuándo te vienes? Tenemos dos semanas que salimos de Hogwarts, ya tendrás arreglado todo.

-Si, solo hablare con tus padres- dijo Sirius serio, y luego comenzó a reírse –te imaginas las pullas que me va a hechas Charlus.

James Potter al igual que Sirius Black eran magos, y ambos asistían junto a Lily Evans al Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Sirius y James tenían muchas similitudes y a la vez grandes diferencias.

Ambos pertenecían a prominentes familias de magos de sangre pura, eran obscenamente ricos, guapos y buen cuerpo. Ambos tenían mucha aceptación en el sector femenino, pero eso no era algo muy importante para ellos.

Los dos junto a su mejor amigo Remus Lupin eran los mayores alborotadores de Hogwarts, los tres como asociación se autonombraban Los Merodeadores.

Remus Lupin era un chico alto, ojos color miel, cabello castaño, y siempre lucia demacrado, como si estuviera enfermo. Remus Lupin era hijo de un brujo y una muggle, y tenía un secreto que por azares de la vida o mejor dicho por la perspicacia de James y Sirius se había visto obligado a revelar. Era un licántropo.

Todas las noches de luna llena se convertía en hombre lobo y era llevado por un pasadizo hacia una casa abandonada denominada la Casa de los gritos, y para evitar un fácil acceso había un gran sauce boxeador como guardián.

Sus amigos se habían informado sobre el tema de la licantropía para saber la forma en que podían facilitarle sus transformaciones, y habían llegado a la conclusión de que un licántropo atacaba a un animal solo si este lo provocaba, la opción mas "practica" era en convertirse en animagos. Se informaron sobre el tema y en su quinto año lo habían logrado, James se transformaba en un ciervo y Sirius en un perro negro muy grande. Por las formas de sus transformaciones habían surgido sus apodos de Lunático, Canuto y Cornamenta.

A pesar de ser tan unidos cada uno tenía una personalidad muy distinta.

Remus Lupin a causa de su licantropía era una persona muy reservada, le daba miedo que alguien descubriera su "pequeño problema peludo" como solía decirle James. A Lunático se le podía ver siempre en compañía de un libro, le fascinaba leer, y aunque compartía con sus amigos cada broma que se les ocurría se le consideraba la conciencia del grupo. Tenía mucha aceptación con el sector femenino, pero eso no era muy importante para él.

Sirius Black tenía muchas cualidades de su forma animaga, era fiel tanto a sus amigos como a sus convicciones. Era noble con los demás siempre y cuando sintiera simpatía hacia ellos, y siempre impresionaba con ese porte tan elegante de los Black. Amaba la música y su instrumento favorito era la guitarra, siempre andaba componiendo canciones de amor. Le cantaba a este sentimiento porque en su hogar era algo que no se conocía, él lo había conocido cuando la familia Potter y Remus habían aparecido en su vida. Siempre se le podía ver rodeado de chicas suspirando por él y por las lindas canciones del Merodeador.

Sirius era conciente que muchas de ellas lo buscaban por ser guapo, rico y un Merodeador. Era como cualquier chico de su edad, y tenía sus debilidades, coqueteaba mucho, y había tenido varias novias pero no había durado mucho con ellas. Él solo buscaba una chica que lo comprendiera y lo quisiera mucho¿a caso pedía mucho?

James Potter amaba el Quidditch, era cazador y capitán del equipo de Gryffindor, era el segundo de su clase superando por poco a sus dos amigos, y él solo era superado por la chica a la que siempre le pasaban accidentes, la chica rara Evans. ¿Y como no iba a ser rara¡Era amiga de Quejicus!

James al igual que Sirius tenía muchas admiradoras, platicaba con ellas, algunas veces había besos, caricias, pero nunca había tenido novia oficial. Quizás era algo arrogante, alborotador, egocéntrico, pero amaba a su madre y por respeto a ella no engañaba a ninguna chica ofreciéndoles compromisos que no iba a valorar.

Él quería a su lado una chica segura de si misma, si no amaba el Quidditch que al menos respetara su afición a el, que tuviera mucha imaginación, una mente ágil, y que lo quisiera por él y no por lo que tenía. No pedía mucho, pero a su vida aun no llegaba la chica con aquellas cualidades.

Sirius y James tenían similitudes físicas, eran grandes amigos aun teniendo diferentes personalidades. Otra diferencia entre James y Sirius eran sus padres, era cierto que ambos eran hijos de prominentes familias de magos sangre pura, pero no compartían los mismos ideales.

Los Potter eran personas muy mayores, Charlus y Dorea eran un matrimonio que había batallado mucho para concebir un hijo, y cuando tuvieron a James este se había convertido en la luz de su vida. James había traído al hogar Potter risas, travesuras y mucho amor. Siendo el único hijo de la pareja lo habían consentido mucho, y como consecuencia James era un chico algo arrogante, alborotador, egocéntrico, pero a la vez noble, valiente e inteligente como todos los Potter. Ellos no le deban tanta importancia a la pureza de sangre.

Sirius Black también era hijo de una prominente familia de magos sangre pura, pero los Black a diferencia de los Potter tenían la loca idea de la purificación de la sangre, no aceptaban a magos mestizos como Remus Lupin o sangre sucias como Lily Evans. Eran conocidos por poseer un gran número de objetos de magia oscura.

Sirius tenía un hermano menor llamado Regulus que también asistía a Hogwarts, era un año menor que Sirius, pero a diferencia que su hermano mayor seguía al pie de la letra las enseñanzas de sus crueles padres. Regulus pertenecía a la casa Slytherin junto a sus primas Narcisa, una chica pálida, con cabello rubio platino y ojos azules, y Bellatrix, una chica morena, cabello negro y ojos oscuros.

James y Sirius eran amigos desde muy niños, y se conocían demasiado bien. Sirius desde siempre había visto la diferencia entre ambos hogares y las vacaciones de Hogwarts prefería pasarlas la gran mayoría en la casa de los Potter. Charlus y Dorea Potter sabían de las carencias estimatorias de Sirius por lo cual siempre lo habían acogido con agrado hasta considerarlo un segundo hijo.

Sirius tenía 16 años al igual que Remus y James, y esperaba con ansias su cumpleaños 17 que era la mayoría de edad en el mundo mágico para irse de su casa, pero la situación ya era insostenible, y junto a James y Remus habían planeado su fuga de la mansión Black y pedirle asilo a Charlus y Dorea.

-¿Y valió la pena tu escenita con mi mamá?- pregunto James divertido.

-Si, le verdad es que si. El sitio y el ambiente eran muy distintos a los que estoy acostumbrado. Para empezar nunca había tocado en un lugar muggle, el lugar y las personas eran muy bohemios, pero créeme que lo mas raro no eran las bebidas, ni el ambiente¿sabes con que cante?- pregunto Sirius divertido, James negó con la cabeza -¡con un micrófono en vez de un hechizo!

-¿Con un micrófono¿Qué es eso?- pregunto James frunciendo el seño. Sirius soltó una carcajada.

-Pues veras, Lunático fue el que me consiguió los contactos para tocar ahí, me dijo que cantaría con un micrófono y que no pusiera cara de no saber, que yo solo tenía que cantar en su dirección y la voz me saldría como si estuviera utilizando un Sonorus- dijo Sirius muy divertido.

-Que raro¿y que mas paso?- pregunto James muy curioso recargando el cuerpo en la cabecera de su cama, subiendo los pies y cruzándolos al nivel de los tobillos.

-¿Has oído alguna vez la frase "Hacer prueba de sonido"?- pregunto Sirius sentándose en la cama y dejándose caer hasta que su espalda toco el colchón y acomodando la cabeza sobre la almohada, poniendo los brazos atrás de la cabeza y mirando hacia el techo.

-No- negó James mientras cruzaba los brazos sobre el pecho y fruncía el seño -¿de verdad existe¿Cómo pruebas el sonido?

-¡Pues existe, James! Cuando llegue al bar "La segunda ronda" los encargados me preguntaron si iba a probar el sonido, yo acepte porque Lunático me dijo que aceptara todo lo que me dijeran. Entonces yo me quede parado viendo el lugar¿sabes como era?- pregunto Sirius y volteo a ver a James, quien negó con la cabeza –como el aula de Adivinación, con muchas mesitas, con luz tenue y en el fondo el escenario. Un tipo chaparro y flaquillo me dijo que si la quería conectar o no, yo no le entendí hasta que señalo la guitarra y le dije que no. Me subí al escenario, me senté y comencé a tocar y cantar, y de repente unos tipos se subieron y me pusieron unos palos con algo raro, uno cerca de mi cara y el otro a la altura de la guitarra. ¡Era como si cantara con un Sonorus!- exclamo Sirius divertido, e incorporándose de lado y apoyando su peso en un codo.

-¿Y como te fue?- pregunto James divertido.

-Bien, me preguntaron cosas sobre volumen, intensidad, frecuencia, graves, claridad de sonido... Yo les dije que la verdad no les entendía y me enseñaron un ecualizador y como usarlo, aprendí muchas cosas. Fue genial, aunque me hicieron mucha falta Lunático y tú. Remus no fue porque tuvo que ir con sus padres a visitar a sus abuelos, y tú porque tenías que ir con tus padres a esa comida con el ministro- dijo Sirius serio.

-Lo se, Canuto, créeme que lo siento mucho- dijo James con expresión apenada –se que esta tocada era muy importante para ti porque era tu primera presentación en el Londres muggle, pero...

-No tiene importancia- dijo Sirius sonriéndole e interrumpiendo a James, Lunático y tu nunca han faltado a mis otras tocadas, se que han sido pocas, y también se que si hubieran podido ir a esta hubieran ido. Anne y Laura fueron, y también esa chica rara con la que se juntan.

-¿La pelirroja propensa a los accidentes graciosos?- pregunto James riéndose.

-Si, la misma, la amiga de Quejicus- dijo Sirius riéndose también –aunque últimamente no lo son tanto- añadió.

-La chica rara Evans...- murmuro James pensativo -¿y que hacia ella ahí?- pregunto con curiosidad.

-Pues yo invite a Anne, y ella invito a Laura y a la chica rara Evans- dijo Sirius y de repente soltó una carcajada.

-¡No me dirás que sufrió uno de sus tantos accidentes en tu presentación!- exclamo James muy divertido.

-No, pero me acorde de su despedida, fue muy buena¿crees que supere este año lo de hace dos semanas?- pregunto Sirius soltando otra carcajada.

-Yo digo que si, cuando creo que no podrá superar su ultimo accidente, llega de repente ¡Pum!- dijo James dando un puñetazo en la palma de su mano –se supera- dijo James riéndose -¿sabes?, la chica rara Evans es muy inteligente, pero creo que no confía mucho en ella misma y por eso es tan propensa a los accidentes- añadió James poniéndose pensativo.

-Y esa amistad con Quejicus no le ayuda en nada, Anne y Laura no comparten esa amistad, pero la chica rara Evans lo estima mucho- dijo Sirius frunciendo el seño.

-Pero como tu mismo dijiste, Canuto, es una chica muy rara- dijo James, y de repente se levanto de la cama -¿vamos a la cocina, Canuto?- pregunto James a su amigo –creo que hoy hay pastel- añadió James desde la puerta. Sirius inmediatamente se incorporo de la cama y salio corriendo tras su amigo.

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Espero que les haya gustado este segundo capítulo, en el siguiente Lily y James se reencontrara¿Qué pasara? Eso lo sabremos la próxima semana. Espero que me dejen Reviews para saber que les gusta y que no, y así poder mejorar.